Etapa 1Por qué invertir

Nivel economía, etapa 8: La pobreza y la desigualdad

En 1980, cuatro de cada diez personas del mundo vivían en la pobreza extrema. Hoy, menos de una de cada diez.

Pobreza extrema es vivir con menos de unos 2 dólares al día, ajustados a lo que cuestan las cosas en cada país: no poder comer todos los días. Durante casi toda la historia, fue lo normal para casi todo el mundo.

En los últimos cuarenta años han salido de ella más de mil millones de personas. Es probablemente la mejor noticia de nuestra época, y casi nadie la conoce.

Personas en pobreza extrema, de cada 100 en el mundo

Banco Mundial (desde 1990) y estimaciones históricas recopiladas por Our World in Data. Valores aproximados.

Los países que más pobreza redujeron no lo hicieron repartiendo, sino abriéndose al mercado.

En 1978, China empezó a dejar que los campesinos vendieran su cosecha y que se abrieran empresas privadas. En 1981, casi nueve de cada diez chinos eran extremadamente pobres; en 2019, casi ninguno.

India se abrió en 1991, Vietnam en 1986, y el patrón se repite. No fueron las ayudas ni la planificación: fueron el comercio, las empresas y la inversión.

Chinos en pobreza extrema, de cada 100

Desde las reformas de mercado de 1978.

Banco Mundial, línea de pobreza internacional. Valores aproximados.

Lo que importa es que los pobres dejen de serlo, no que los ricos dejen de serlo.

Si tu renta se duplica y la de tu vecino rico se triplica, la desigualdad sube. Pero tú vives mucho mejor. Los liberales se fijan en eso: en cómo viven los que menos tienen, no en la distancia con los que más.

Un pastel que crece deja más para todos, aunque las porciones no sean iguales. Repartir un pastel que no crece solo cambia quién pasa hambre.

Dos vecinos, antes y después

Un ejemplo: tu renta se duplica y la de tu vecino se triplica. Hay más desigualdad, y tú vives el doble de bien.

En España, el 20 % que más gana ingresa unas cinco veces y media lo que el 20 % que menos.

Es algo más que la media de la Unión Europea, que ronda las cinco veces. Y eso, después de impuestos, pensiones y ayudas, que reparten mucho.

La causa principal no son los sueldos de los ricos, sino el paro: en España, quien no tiene trabajo tiene muchas más papeletas de ser pobre. La mejor política contra la desigualdad aquí sería que hubiera empleo.

Lo que ingresa el 20 % más rico frente al 20 % más pobre

Después de impuestos, pensiones y ayudas.

Eurostat e INE, Encuesta de Condiciones de Vida, indicador S80/S20. Valores aproximados.

Si al ganar un euro más pierdes un euro de ayuda, trabajar más no compensa.

Muchas ayudas se pierden, en todo o en parte, cuando empiezas a ganar algo más. Si aceptar un trabajo de media jornada te quita casi lo mismo que te paga, es lógico que no lo aceptes.

No hace falta que nadie sea vago: es el incentivo. Por eso los economistas, liberales o no, insisten en que las ayudas se retiren poco a poco y que trabajar siempre salga a cuenta.

Cuando trabajar no compensa

Un ejemplo sencillo. Por eso las ayudas deben retirarse poco a poco.

Dar 600 € al mes a cada adulto costaría más que todas las pensiones juntas.

La renta básica universal propone pagar a todo el mundo una cantidad fija, trabaje o no. Suena sencillo. Pero en España hay más de 40 millones de adultos: con 600 € al mes, serían unos 290.000 millones al año, casi una quinta parte de todo lo que produce el país.

Solo con el IRPF, habría que multiplicarlo por más de tres para pagarla. Y quedaría la pregunta de cuánta gente dejaría de trabajar si no le hiciera falta.

Una renta básica de 600 € al mes para cada adulto

En millones de euros al año.

Cálculo propio: unos 40,5 millones de adultos, 600 € durante 12 meses. Pensiones y recaudación del IRPF de 2024, aproximadas.

Contra la pobreza, lo que más funciona es lo menos vistoso: empleo, crecimiento y formación.

Un empleo saca de la pobreza a una familia mucho mejor que una ayuda, y además la mantiene fuera. Por eso lo que abarata contratar, lo que deja crecer a las empresas y lo que enseña a hacer cosas útiles es la mejor política social.

Y hay solidaridad que no pasa por el Estado: Cáritas, los bancos de alimentos o miles de asociaciones ayudan cada día con dinero que la gente da porque quiere.

Lo que saca de la pobreza

Casi todos celebran que la pobreza extrema haya caído. Se discute cuánto debe repartir el Estado.

Hay acuerdo en los datos y desacuerdo en las soluciones.

  1. Quienes quieren más repartoCreen que la desigualdad alta daña la cohesión y la democracia, y piden más impuestos a las rentas y patrimonios altos.
  2. Los liberalesLo que importa es sacar a la gente de la pobreza, y eso lo consigue el crecimiento. Subir impuestos a quien invierte frena justo lo que crea empleo.
  3. En lo que casi todos coincidenLas ayudas deben dejar que trabajar siempre salga a cuenta.

Comprueba lo que has aprendido.

¿Qué hizo caer la pobreza extrema en China de casi el 90 % a casi cero?

Si una ayuda se pierde entera en cuanto ganas un poco, ¿qué pasa?

Lo que te llevas de esta etapa.

  • La pobreza extrema cayó de cuatro de cada diez personas en 1980 a menos de una de cada diez.
  • Lo consiguieron los países que se abrieron al mercado, como China, India o Vietnam.
  • Lo que importa es que los pobres dejen de serlo, no la distancia con los ricos.
  • En España, la gran fábrica de pobreza es el paro.
  • Una renta básica costaría casi una quinta parte del PIB. Lo que funciona es el empleo.