¿Funciona el análisis técnico? Lo que dicen los estudios

Leer en un gráfico lo que hará el precio: soportes, resistencias, medias y figuras con nombre.

El análisis técnico no mira la empresa: mira el dibujo de su precio. Busca niveles donde «rebota» (soportes), donde «choca» (resistencias), cruces de medias móviles y figuras como el hombro-cabeza-hombro o el doble suelo.

  1. Por qué atraeEs visual, da órdenes concretas («compra si cruza aquí») y parece una técnica, con nombres y reglas.
  2. Su premisaQue el pasado del precio dice algo de su futuro. Si no lo dice, todo lo demás se cae.
  3. Esta lecciónComprobar esa premisa con datos: con una moneda, con una regla que tú mismo puedes probar y con los estudios que probaron miles.

Si los precios solo cambian con noticias que nadie espera, su gráfico no recuerda nada.

Louis Bachelier lo propuso en 1900 y Maurice Kendall lo midió en 1953: los cambios de precio de cada día apenas se parecen a los del día anterior. Se mueven como los pasos de alguien que camina al azar.

Burton Malkiel lo contó en su libro de 1973. Pidió a sus alumnos que dibujaran un gráfico lanzando una moneda: cara sube, cruz baja. Se lo enseñó a un analista técnico, que le dijo que había que comprar ya. En la escena, lo mismo: soportes, resistencias y tendencias sin ninguna empresa detrás.

Un gráfico de bolsa sin ninguna empresa detrás

Cada día se lanza una moneda: cara, el precio sube un 1 %; cruz, baja un 1 %. Las figuras salen solas.

El cerebro ve formas en todo: caras en las nubes, figuras en los gráficos.

  1. Ver patronesEs lo que nos hizo sobrevivir: mejor confundir una sombra con un león que al revés. En un gráfico, nos hace ver orden donde hay ruido.
  2. Mirar hacia atrásEn un gráfico pasado, todas las figuras «funcionaron»: ves la que acertó y no te fijas en las cien que no. Hacia delante, cada figura puede terminar de cualquier manera.
  3. Siempre hay una explicaciónSi el precio rompe el soporte, era una «falsa señal»; si rebota, la figura funcionó. Una teoría que explica cualquier resultado no predice ninguno.
  4. La pruebaEscribir la regla antes, ponerla a prueba en años que no se usaron para inventarla y contar los costes. Eso es lo que hace la herramienta siguiente.

La regla más famosa, con costes, en doscientos mercados inventados.

Estar en bolsa solo mientras el precio va por encima de su media de los últimos días es la regla técnica más usada. Aquí, en mercados que se mueven al azar con la media y la volatilidad de la bolsa.

Pulsa «Otro mercado»: en algunos, la regla brilla, y ese gráfico es el que acabaría en un curso. En la media de los doscientos, pierde: se pierde parte de las subidas y paga cada entrada y salida.

Pon a prueba una regla

En bolsa si el precio supera su media de los últimos días; si no, en liquidez. En azul, los días dentro.

Pruébalo. Cambia la media y el coste, y pulsa «Otro mercado»: en algunos la regla brilla.

Con la reglaEl mercadoSu media

Si pruebas miles de reglas, alguna habrá funcionado por casualidad.

Sullivan, Timmermann y White probaron en 1999 casi 8.000 reglas de análisis técnico sobre cien años del índice Dow Jones. Algunas ganaban en el pasado. Pero corregido el efecto de haber probado tantas, la mejor dejaba de ganar en los años siguientes.

Es el mismo truco del zoológico de factores: con suficientes reglas, unas cuantas ganan por suerte. Se publica la ganadora y nadie cuenta las 7.999 restantes.

200 reglas al azar, antes y después

Cada punto, una regla de compra y venta inventada al azar. Arriba, lo que ganó en los diez años pasados; abajo, en los diez siguientes.

Con los costes de operar, hasta las reglas que sobreviven desaparecen.

  1. La revisiónEn 2012, Bajgrowicz y Scaillet repitieron el estudio con métodos más estrictos y costes de operar realistas. No encontraron ninguna regla que batiera de forma fiable a comprar y no tocar.
  2. Lo que se pierdeCada salida y entrada paga horquilla y comisión. Una regla que cambia veinte veces al año, con un 0,2 % por cambio, pierde cuatro puntos al año antes de ganar nada.
  3. En España, ademásCon ETF o acciones, cada venta con ganancia tributa al momento. Y si vendes con pérdida y vuelves a comprar lo mismo en dos meses, esa pérdida no te resta.
  4. Lo que dijeron Lo, Mamaysky y WangEn 2000 encontraron que algunas figuras dan un poco de información. No demostraron que se pudiera ganar dinero con ella después de costes.

Las tendencias existen a escala de factor. Un gráfico de una acción no te las da.

  1. El momentumLo que más ha subido en un año suele seguir subiendo unos meses: es el factor momentum, de los más estudiados. Pero se mide con cientos de acciones a la vez, no mirando una.
  2. Seguir la tendenciaMoskowitz, Ooi y Pedersen lo midieron en 2012 en 58 mercados de futuros: lo que subió el último año tendió a seguir. Lo explotan fondos con cientos de mercados, y aun así tienen rachas de años malos.
  3. Lo que no esNi soportes, ni figuras, ni velas japonesas. Lo poco que funciona es estadística sobre muchos activos, con costes de profesional.
  4. Si te tientaLa versión seria, con sus datos, cierra este tramo en otras formas de invertir: una regla escrita, para una parte y para siempre.

Si no funciona, ¿por qué lo usa tanta gente? Por cuatro motivos que no tienen que ver con ganar.

  1. A veces se cumple soloSi miles de personas miran el mismo nivel redondo, durante un rato puede pasar algo ahí. Ventaja de minutos, que se llevan las máquinas.
  2. Recuerdas los aciertosEl día que la figura acertó se queda grabado; los diez que falló se olvidan.
  3. Te da algo que hacerMirar gráficos da sensación de control. Quedarte quieto, que es lo que funciona, no se siente como invertir.
  4. Alguien lo vendeCursos, señales y plataformas viven de que operes, no de que ganes. Lo verás en el trading.

Comprueba lo que has aprendido.

Un curso te enseña una regla de análisis técnico que habría ganado al mercado los últimos 20 años. ¿Qué es lo más probable?

Una regla de medias móviles cambia de posición 20 veces al año con un coste del 0,2 % por cambio. ¿Cuánto tiene que ganar antes de costes para empatar?

Lo que te llevas de esta etapa.

  • El análisis técnico supone que el pasado del precio anuncia su futuro; los datos dicen que casi no.
  • Una moneda dibuja todas las figuras de los manuales.
  • Entre miles de reglas probadas, alguna gana por suerte; fuera de muestra y con costes, ninguna de forma fiable.
  • Lo poco que funciona, el momentum, es estadística sobre muchos activos, no figuras en un gráfico.
  • Si parece funcionar es por los aciertos que recuerdas y por quien te lo vende.

La pregunta siguiente: si el gráfico no dice nada, ¿y la empresa? Estudiar sus cuentas sí tiene sentido, ¿no?