Invertir es poner tus ahorros a trabajar.
Hay dos formas básicas de hacerlo. Puedes comprar pequeños trozos de empresas: las acciones. O puedes prestar dinero a gobiernos y empresas, que te lo devuelven con intereses: los bonos.
En España, invertir tiene mala fama. Casi siempre se empieza en la oficina del banco, con productos caros y difíciles de entender. Esta guía propone lo contrario: productos sencillos y baratos que te dan lo que gana el mercado y te piden unas pocas horas al año.