Retiradas flexibles: Guyton-Klinger, VPW y más allá del 4 %

La regla del 4 % supone que gastas lo mismo pase lo que pase. Nadie vive así.

Ya viste la regla del 4 %: sacar el primer año un 4 % de lo que tienes y después la misma cantidad, subida con la inflación. Es una referencia útil y muy rígida: sigue gastando igual en plena caída y no gasta más tras una década buena.

  1. Ser flexible pagaSi aceptas recortar un poco en los años malos, puedes empezar sacando bastante más.
  2. Pero se pagaCon recortes que a veces son grandes, justo cuando el resto de tu vida también va peor.
  3. Esta lecciónLas reglas flexibles con sus cifras, cómo cambia el gasto real con la edad y cómo proteger los primeros años, que son los peligrosos.

Unas reglas sencillas permiten empezar sacando un 5 % y no quedarse sin dinero. A cambio, recortas en los años malos.

En 2006, Jonathan Guyton y William Klinger propusieron unos «guardarraíles». Empiezas con un porcentaje y, cada año, miras lo que sacas frente a lo que tienes:

  1. Si la cartera ha caído muchoSi lo que sacas supera en un 20 % tu porcentaje inicial, recortas tu gasto un 10 %.
  2. Si ha subido muchoSi queda un 20 % por debajo, lo subes un 10 %.
  3. Tras un año maloNo subes con la inflación el año siguiente.
  4. Lo que encontraronCon estas reglas y mucha bolsa, se podía empezar entre un 5,2 y un 5,6 % y aguantar cuarenta años en sus pruebas.

Un millón y treinta años de retiradas, desde cada año de 1928 a 1996

De 69 jubilaciones posibles con un 60/40 de EE. UU., descontada la inflación. Con guardarraíles no falla ninguna.

Damodaran, NYU Stern, «Historical Returns on Stocks, Bonds and Bills», 1928-2025, descontada la inflación de EE. UU. Cálculo propio con una versión sencilla de las reglas de Guyton y Klinger.

Con guardarraíles, ninguna jubilación desde 1928 se quedó sin dinero empezando al 5 %. Pero alguna vivió con menos de la mitad.

Con un millón y un 60/40 durante treinta años, sacar 40.000 € fijos al año aguantó en 65 de 69 jubilaciones; 50.000 € fijos, solo en 50. Con una versión sencilla de los guardarraíles, empezar con 50.000 € aguantó en las 69.

La letra pequeña: en la peor, la que empezó en 1968, los recortes encadenados dejaron el gasto en unos 19.400 € al año, menos del 40 % de lo previsto. Y al final le sobraban unos 900.000 €: la regla recortó de más. No te quedas sin dinero; te quedas sin la vida que planeaste.

La jubilación que empezó en 1968: lo que gastó cada año

Un millón con un 60/40 de EE. UU., descontada la inflación. Con guardarraíles no se acabó el dinero, pero el gasto cayó quince años seguidos, y al final sobraban unos 900.000 €.

Damodaran, NYU Stern, «Historical Returns on Stocks, Bonds and Bills», 1928-2025, descontada la inflación de EE. UU. Cálculo propio con una versión sencilla de las reglas de Guyton y Klinger.

Otra forma: cada año, sacar lo que gastaría tu dinero justo al final. Nunca se acaba, pero tu gasto sube y baja con la bolsa.

Es la idea de la retirada variable por porcentaje: cada año calculas cuánto podrías sacar para gastarlo todo en los años que te quedan, con una rentabilidad prudente. Con 30 años por delante y un 3,5 % al año, es algo más de un 5 %; con diez años, un 11 %.

Funciona bien si buena parte de tu gasto puede subir y bajar: viajes, ayudas a los hijos, caprichos. Si casi todo es fijo, necesitas antes un suelo.

Lo que se gasta cada año, retirando según los años que quedan

Un millón, un 60/40 de EE. UU. y treinta años, desde cada año de 1928 a 1996, descontada la inflación.

Damodaran, NYU Stern, «Historical Returns on Stocks, Bonds and Bills», 1928-2025, descontada la inflación de EE. UU. Cálculo propio: cada año, lo que gastaría el saldo en los años que quedan con un 3,5 % al año.

Las tres reglas, con cada jubilación posible desde 1928.

La regla fija nunca te recorta, pero falla si empiezas alto. Las flexibles no fallan nunca, pero mira la segunda barra: lo peor que te habría tocado gastar en un año.

No hay regla gratis. La pregunta es qué te asusta más: quedarte sin dinero a los 85 o tener que apretarte mucho a los 70.

Tres reglas para retirar

Cada jubilación posible desde 1928, con 1.000.000 € y la bolsa y los bonos de EE. UU., descontada la inflación.

Pruébalo. Sube la retirada inicial: la regla fija empieza a fallar; la flexible aguanta, pero mira cuánto llega a recortarte.

El gasto real de los jubilados suele bajar con los años y repuntar al final, con la salud.

  1. Lo que se midióDavid Blanchett, de Morningstar, estudió en 2013 el gasto de los jubilados de EE. UU.: de media bajaba alrededor de un 1 % al año descontada la inflación, y volvía a subir en los últimos años. Dibuja una sonrisa.
  2. Por quéLos primeros años se viaja y se sale más; después, menos. Al final pesan la salud y los cuidados.
  3. Lo que significaPlanificar el mismo gasto real durante treinta años sobrestima lo que necesitarás en la mitad del camino. Pero no ahorres en el seguro de los últimos años: es el que más cuesta.
  4. En EspañaLa sanidad pública cubre mucho de lo que en EE. UU. se paga, pero no la dependencia: una residencia privada cuesta varios miles de euros al mes.

Cubre los gastos fijos con ingresos seguros. La cartera, para todo lo demás.

  1. El sueloTu pensión pública es el primer suelo: se paga de por vida y sube con los precios. Si no cubre tus gastos básicos, se puede completar con una renta vitalicia.
  2. La renta vitaliciaCon una renta vitalicia, entregas un capital a una aseguradora y te paga cada mes hasta que mueras. Es caro y pierdes el capital, pero quita el riesgo de vivir más de la cuenta. Tiene ventajas fiscales: las tienes en sacar el dinero pagando menos.
  3. Encima, la carteraCon los fijos cubiertos, la cartera puede seguir una regla flexible sin que un recorte te deje sin pagar la luz.

Una jubilación con 36.000 € de gasto al año

Ejemplo inventado, con cifras redondas.

Los años más peligrosos son los primeros. Llegar a la jubilación con más bonos, y subir la bolsa después, reduce el riesgo.

  1. El riesgo de secuenciaUna caída fuerte en los primeros años, mientras sacas dinero, hace mucho más daño que diez años después. Lo viste con el orden de las olas.
  2. La tienda de bonosWade Pfau y Michael Kitces propusieron en 2014 llegar a la jubilación con menos bolsa, un 30 o 40 %, y subirla poco a poco. Si la caída llega al principio, te pilla con poca.
  3. Lo que cuestaAlgo de rentabilidad esperada, a cambio de proteger los años que más pesan.
  4. En la prácticaVarios años de gastos en bonos y monetario al empezar a retirar, que se van consumiendo mientras la bolsa sigue invertida.

La tienda de bonos

Ejemplo: menos bolsa justo al jubilarte, cuando una caída hace más daño, y más después, a medida que gastas los bonos.

Idea de Wade Pfau y Michael Kitces (2014). Porcentajes de ejemplo.

Saca el dinero de lo que más ha subido, y del sitio que menos impuestos pague.

  1. Rebalancear al retirarVende primero de lo que esté por encima de tu reparto. En los años buenos, bolsa; en los malos, bonos. Así rebalanceas sin pensar.
  2. Pensando en HaciendaPrimero lo que tenga menos ganancia, y llenando los tramos bajos del impuesto. Lo tienes en sacar el dinero pagando menos.
  3. Una vez al añoDecide el gasto del año, pásalo al monetario y retíralo de ahí cada mes. Así no vendes con prisa en un mal día.

Comprueba lo que has aprendido.

Con reglas de guardarraíles, ¿qué riesgo cambias por cuál?

¿Cuándo hace más daño una caída fuerte de la bolsa a quien ya retira?

Examen del nivel medio.

Doce preguntas de todo el nivel, de tu cabeza a las retiradas, para comprobar que tienes las ideas claras. Tu mejor nota se guarda en este navegador y aparece en la portada.

Pon a prueba lo aprendido

12 preguntas, una cada vez. Al final, tu nota y qué repasar.

Listo para mantener el rumbo.

  • Ser flexible al retirar permite empezar más alto, con recortes en los años malos.
  • El gasto suele bajar con la edad y repuntar al final.
  • Cubre los fijos con un suelo seguro y protege los primeros años con más bonos.

Con esto puedes mantener el rumbo durante décadas. El avanzado no hace falta: es para medir una cartera como un profesional, comprobar por qué casi nadie le gana al mercado y conocer por dentro bonos, derivados y dinero prestado.