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Mantén el rumbo
¿Cae la bolsa? Niveles Herramientas

Invierte tus ahorros con un plan que aguante cualquier tormenta.

De cero a tu primera inversión: qué comprar, cuánto riesgo asumir, dónde abrir la cuenta y cómo pagar menos a Hacienda. Con casi cien años de datos, sin nada que venderte y gratis.

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Al 6 %, tu dinero se duplica cada 12 años

1.000 € que ganan un 6 % al año.

De la lección «La regla del 72»

De cada 100 acciones, 4 lo hacen todo

Acciones de EE. UU. desde 1926.

De la lección «El riesgo que se paga»

Cada euro paga el tipo de su tramo

El IRPF del ahorro, tramo a tramo.

De la lección «Cuándo se paga»

La travesía

Del puerto a alta mar en tres niveles, la aduana para los impuestos y los vientos de la economía.

Principiante

Puerto

Todo lo necesario para empezar

    Medio

    Costa

    Afina tu cartera

      Avanzado

      Alta mar

      Para ir más allá

        Fiscalidad

        En tierra

        La aduana

          Economía

          En el aire

          Los vientos

            ¿Está cayendo la bolsa?

            Antes de vender nada, cinco minutos. Lo que conviene hacer, y lo que casi siempre sale caro, cuando todo se pone rojo.

            Qué hacer ahora
            1. 1Esto ya pasóLas grandes caídas y cuánto tardaron en irse.
            2. 2Tu planLo que decidiste con la cabeza fría.
            3. 3Qué hacerSeguir aportando y rebalancear si toca.
            4. 4Qué no hacerVender para volver a entrar más abajo.

            Herramientas

            Calculadoras para decidir con tus números. Empieza por las que más ayudan, cada una con su lección.

            ¿Compro o alquilo?

            La decisión de dinero más grande de casi cualquier vida. Pon tu piso y tu alquiler, o elige una ciudad, y mira en qué año pasa a compensar comprar.

            Haz tus números La lección
            se cruzan: año 8 comprasalquilas e inviertes
            Un piso de 250.000 € o uno igual por 900 € al mes.
            • +10 %Lo que pagas en impuestos y gastos, además del precio.
            • 20 añosDe alquiler: si el piso cuesta más, alquilar suele salir mejor.
            • La mitadDe lo prestado se va en intereses en una hipoteca a 30 años.

            ¿Cuánta bolsa y cuántos bonos?

            Cinco preguntas sobre tu vida y sobre cómo llevas los sustos te dan un reparto de partida. Toda la guía se adapta a él.

            Haz tus números La lección
            Prudente40 %60 %Equilibrado60 %40 %Decidido80 %20 %bolsabonos
            Tres repartos de ejemplo. El tuyo sale de tus respuestas.
            • 5 preguntasSobre tus años, tu trabajo, tu colchón y cómo llevas las caídas.
            • Más de la mitadLo que cayó la bolsa mundial entre 2007 y 2009: elige un reparto que aguantes.
            • Toda la guíaUsa tu reparto en sus gráficos y en las demás herramientas.

            ¿Cuánto te cuesta tu fondo?

            Si tu fondo cobra en vez de , en te quita 46.200 €.

            Haz tus números La lección
            IndexadoTu fondo
            20.000 € y 200 € al mes, a un 6 % antes de costes. Toca una cifra y cámbiala.

            Y 12 herramientas más

            Para cada decisión, su calculadora: tu cartera con ISIN, tu fondo de emergencia, cuánto pagarás al vender, tu declaración, tu jubilación, tu plan de pensiones y más.

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            • ¿Qué fondos compro, y cuánto en cada uno?
            • ¿Cuánto aparto antes de invertir?
            • ¿Cómo lo dejo por escrito?
            • ¿A qué fondo va el dinero de este mes?
            • ¿Cuánto pagaré al vender?
            • ¿Me toca pagar o me devuelven?
            • ¿Cuánto necesito para jubilarme, y cuándo llego?
            • ¿Me compensa un plan de pensiones?
            • ¿Vendo o pido un préstamo con mis fondos?
            • ¿Cuánto me quita el Estado al año?
            • ¿Cuánto ha perdido mi dinero con la inflación?
            • ¿Me saldría mejor invertir lo que cotizo?

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            Índice de toda la guía

            Principiante

            • Por qué invertir
            • De dónde sale la rentabilidad
            • Bolsa, casa, oro, depósitos y bitcoin
            • Por qué indexar
            • Entender el riesgo
            • Renta variable
            • Renta fija
            • Tu reparto
            • Vehículos
            • El plan de inversión
            • Dónde invertir

            Medio

            • Tu peor enemigo eres tú
            • Lo que te van a vender
            • Rebalanceo y mantenimiento
            • Los debates de hoy
            • Comprar o alquilar tu casa
            • Oro, materias primas y cripto
            • Retiradas e independencia

            Avanzado

            • Bonos a fondo
            • Derivados básicos
            • Apalancamiento
            • Box spreads
            • Pignoración
            • Otras formas de invertir
            • Plataformas y productos

            Fiscalidad

            • Cómo tributan tus inversiones
            • Planes y jubilación
            • Sacar el dinero pagando menos
            • Extranjero y cripto
            • Casos reales, con números
            • Familia, herencias y sociedades

            Economía

            • Cómo piensa un economista austriaco
            • Los precios
            • Los privilegios que crea el Estado
            • El dinero
            • La inflación, el impuesto oculto
            • El BCE y el ciclo
            • De dónde sale la riqueza
            • La pobreza y la desigualdad
            • Países que cambiaron de rumbo
            • El trabajo y los sueldos
            • Emprender en España
            • El comercio libre
            • Lo que pagas al Estado
            • El Estado, la deuda y las pensiones
            • Sanidad y educación
            • La factura de la luz
            • Los políticos también responden a incentivos
            • La vivienda
            • El tiempo y el interés
            • La estructura del capital
            • El cálculo económico
            • La competencia como proceso
            • La banca, el oro y el dinero

            Guías y herramientas

            • Día de tormenta
            • Todas las herramientas
            Mantén el rumbo

            Una guía para invertir desde España con un plan que aguante cualquier tormenta.

            mantenelrumbo.com

            Escrita por Daniel Fernández Orellana

            Independiente: sin publicidad, sin comisiones de ninguna entidad y sin nada que venderte. No está afiliada a Bogleheads®, a Vanguard ni a ningún banco o bróker.

            La guía

            • Principiante
            • Medio
            • Avanzado
            • Fiscalidad
            • Economía
            • ¿Está cayendo la bolsa?
            • Herramientas

            Los datos

            • Damodaran, NYU Stern
            • SPIVA, S&P Dow Jones
            • J. J. Siegel, Stocks for the Long Run
            • INE y BLS: precios
            • Agencia Tributaria

            Para seguir

            • Guía de Bogleheads España
            • Su foro
            • Su wiki de fondos y plataformas
            • Libros recomendados

            Esta guía debe mucho a John C. Bogle y a la comunidad Bogleheads España.

            Contenido educativo y general: no es asesoramiento financiero, fiscal ni legal, ni una recomendación personalizada. Las rentabilidades pasadas no garantizan las futuras y toda inversión en bolsa puede perder valor. La fiscalidad es la estatal española de 2026 y puede cambiar; comprueba tu caso con un profesional independiente.

            © 2026 Daniel Fernández Orellana Datos y normativa a septiembre de 2026

            Etapa 1Por qué invertir

            Etapa 1

              Para días difíciles

                Opciones

                Para instalarla en el iPhone: botón Compartir y «Añadir a pantalla de inicio».

                Texto

                Atajos: ← → para moverte entre pasos, M abre este menú, Esc lo cierra.

                Nivel principiante, etapa 1: Por qué invertir

                Invertir es poner tus ahorros a trabajar.

                Hay dos formas básicas de hacerlo. Puedes comprar pequeños trozos de empresas: las acciones. O puedes prestar dinero a gobiernos y empresas, que te lo devuelven con intereses: los bonos.

                En España, invertir tiene mala fama. Casi siempre se empieza en la oficina del banco, con productos caros y difíciles de entender. Esta guía propone lo contrario: productos sencillos y baratos que te dan lo que gana el mercado y te piden unas pocas horas al año.

                tu parte€
                AccionesCompras una parte de una empresa: te llevas tu parte de sus beneficios, y de sus sustos.
                €€€
                BonosPrestas dinero a un gobierno o a una empresa y te lo devuelven con intereses.

                El dinero parado pierde valor cada año.

                Los precios suben un poco cada año. Es la inflación. En España subieron de media un 2,7 % al año entre 1990 y 2020.

                Parece poco. Pero en esos treinta años, el dinero guardado en una cuenta perdió más de la mitad de lo que podía comprar, aunque el saldo no bajara ni un céntimo. Por eso no invertir también tiene riesgo, y es el único con la pérdida asegurada.

                Para saber más

                Cuánto se come la inflación

                Con una inflación del 2 % al año, que es lo que busca el Banco Central Europeo, los precios se duplican en unos 35 años. Un euro de hoy comprará la mitad cuando te jubiles. Con un 3 %, en 24 años.

                La inflación no siempre es del 2 %. En 2022, los precios en España subieron un 8,4 % de media. Quien tenía su dinero en una cuenta al 0 % perdió en un solo año casi un 8 % de lo que podía comprar.

                Por eso el dinero que no vas a necesitar en años no debería estar quieto. A largo plazo, la bolsa y, en menor medida, los bonos han ganado a la inflación. El dinero en cuenta, casi nunca, y menos después de impuestos.

                Lo que compra tu dinero parado

                Pruébalo. Cada moneda equivale a 50 € de lo que compras hoy. Sube la inflación o los años y mira cuántas se vacían.

                5.000 € de hoy comprarán lo que hoy compran 2.250 €.

                Fuente

                Poder de compra = 1 / (1 + inflación)años. La inflación media 1990–2020 en España fue del 2,67 % (INE).

                Si dejas los intereses dentro, generan más intereses.

                Imagina que cobras unos intereses cada año. Si los sacas, cobras siempre lo mismo: es el interés simple. Si los dejas dentro, al año siguiente también generan intereses. Esa bola de nieve es el interés compuesto.

                Con 10.000 € al 5 % durante 40 años, sacando los intereses acabas con 30.000 €. Dejándolos dentro, con 70.400 €. Misma rentabilidad y más del doble de dinero: la diferencia la pone el tiempo.

                Para saber más

                La cuenta del interés compuesto

                La fórmula es: capital final = capital inicial × (1 + rentabilidad), elevado al número de años. Los años van en el exponente, y por eso pesan tanto.

                10.000 € al 7 % durante 10 años19.672 €
                … durante 20 años38.697 €
                … durante 30 años76.123 €

                Fíjate en la última fila: en los diez últimos años ganas más que en los veinte primeros juntos. El tiempo es lo único que no se puede comprar.

                ¿Por qué un 7 %? Es un número redondo, cercano a lo que ha dado la bolsa de EE. UU. desde 1928 una vez descontada la inflación: un 6,8 % al año. Es un ejemplo, no una promesa.

                Simple contra compuesto

                Pruébalo. Añade una aportación mensual y mira quién pone más al final: tú o los intereses.

                Lo que has aportadoIntereses reinvertidosTotal con interés simple

                Reinvirtiendo terminas con 70.400 €; retirando los intereses, con 30.000 €. El tiempo pone la diferencia: 40.400 €. Desde el año 15, los intereses acumulados superan todo lo que has aportado.

                Fuente y datos

                Cálculo propio. Capitalización mensual equivalente a la rentabilidad anual indicada; aportaciones a principio de mes. Sin comisiones ni impuestos.

                Cuánto tarda tu dinero en duplicarse.

                Hay un atajo para hacer la cuenta de cabeza. Divide 72 entre la rentabilidad anual y te saldrá, más o menos, cuántos años tarda tu dinero en duplicarse.

                Si ganas al añoSe duplica enEn 36 años, se multiplica por
                2 %36 años2
                4 %18 años4
                6 %12 años8
                8 %9 años16

                Funciona también con la inflación. Si los precios suben un 3 % al año, se duplican en 24 años.

                Al 6 %, se duplica cada 12 años

                1.000 € que ganan un 6 % al año. La regla dice 72 ÷ 6 = 12 años; la cuenta exacta da casi lo mismo.

                Empezar pronto vale más que aportar mucho.

                Lucía invierte 500 € al mes desde los 25 hasta los 40 años. Luego deja de aportar, pero no saca nada. Marcos invierte lo mismo desde los 35 hasta los 65: el doble de años y el doble de dinero.

                ¿Quién llega a los 65 con más?

                Lucía contra Marcos

                Pruébalo. Retrasa la edad a la que empieza Marcos y mira cuánto le cuesta cada año de espera.

                Lucía · empieza a los 25Marcos

                Lucía aporta 90.000 € y llega a los 65 con —. Marcos aporta 180.000 € y llega con —. —

                Fuente y datos

                Cálculo propio con aportaciones de 500 € al principio de cada mes y capitalización mensual equivalente. Ambos mantienen la inversión hasta los 65 años.

                Las comisiones crecen igual que tu dinero, pero en tu contra.

                Un barco con el casco lleno de percebes avanza más despacio, aunque sople el mismo viento. Las comisiones le hacen eso a tu dinero.

                Un 1,5 o un 2 % al año parece poco. Pero se cobra todos los años sobre todo lo que tienes, ganes o pierdas. Y te quita también lo que ese dinero habría ganado después. Con un fondo activo típico y sus gastos ocultos, las comisiones se llevan así más de un tercio de lo que tendrías en treinta años. Un fondo indexado, que verás más adelante, cobra hasta quince veces menos.

                Para saber más

                Qué cuenta como comisión

                Lo que cobra un fondo aparece en su ficha como gastos corrientes, o TER. Incluye la gestión, el depositario y otros gastos. Se descuenta cada día del valor del fondo, así que nunca ves un cargo.

                • Custodia: la cobra la plataforma donde tienes el fondo, y se suma.
                • Suscripción y reembolso: se cobran al entrar o salir. En los fondos indexados baratos deben ser cero.
                • Comisión de éxito: un porcentaje de lo que gane el fondo. Ningún indexado la tiene.
                • Retrocesiones: la parte de la comisión que la gestora devuelve al banco que te vende el fondo. Por eso los bancos prefieren venderte los caros.
                100.000 € durante 30 años al 6 %, con un 0,2 % de costes542.700 €
                Lo mismo con un 1,5 % de costes374.500 €
                Se queda por el camino168.200 €

                Un 1,3 % más al año parece poco, y se lleva casi un tercio del resultado.

                Lo que se queda por el camino

                Pruébalo. Elige un producto o mueve la comisión. La zona rayada es lo que se queda por el camino.

                Sin comisionesCon la comisión elegidaCoste acumulado

                La gestora se queda con el 30 % de lo que habrías tenido.

                Sin comisiones tendrías —; con ellas, —. La diferencia, —, son las comisiones más lo que esos euros habrían rentado. Tu dinero avanza al — anual neto.

                Fuente y datos

                Cálculo propio. Capital inicial de 10.000 €, aportaciones a principio de mes, comisión descontada de la rentabilidad anual. Los «costes ocultos» son los de compraventa del propio fondo, que no aparecen en el TER.

                En dos siglos, lo que más ha crecido son las acciones.

                Hasta ahora hemos usado una rentabilidad fija, algo que en la vida real no existe. Con más de doscientos años de datos de EE. UU., la imagen es clara. Las acciones crecieron muchísimo más que los bonos, las letras del Tesoro y el oro. Y el dinero en efectivo perdió valor.

                Un poco más adelante verás esta misma carrera desde 1928, con la vivienda incluida.

                Un dólar de 1802, en poder de compra de 2013

                Cada marca de la escala multiplica por diez. Las barras a la izquierda del dólar inicial son pérdidas.

                Fuente y datos

                Rentabilidades reales (descontada la inflación), EE. UU., 1802–2013. Fuente: Jeremy J. Siegel, Stocks for the Long Run.

                Cuantos más años inviertes, menos extremos son los resultados.

                El camino de las acciones no es tranquilo. En 1929 y en 2008 perdieron más de la mitad de su valor.

                En un solo año, descontada la inflación, llegaron a ganar un 67 % y a perder un 39 %. Pero a veinte años, hasta el peor periodo de la historia de EE. UU. acabó en positivo. Por eso esta guía habla siempre de dinero que no vas a necesitar en al menos diez años.

                Cuanto más larga la travesía, menos oleaje

                Cada barra va del peor al mejor periodo de ese plazo, en rentabilidad anual descontada la inflación. Cuanto más corta, más predecible.

                Pruébalo. Cambia los años que se mantuvo la inversión y mira cómo se estrecha la franja de las acciones.

                Años invertido
                AccionesBonosLetras del Tesoro

                Con un año, las acciones han ido de −38,6 % a +66,6 %.

                Fuente y datos

                EE. UU., 1802–2012. Fuente: Jeremy J. Siegel, Stocks for the Long Run.

                Comprueba lo que has aprendido.

                Tienes 10.000 € en una cuenta sin intereses y los precios suben un 3 % al año. Dentro de 20 años…

                Dos fondos invierten en lo mismo, pero uno cobra un 2 % al año y el otro un 0,2 %. A 30 años…

                Lo que te llevas de esta etapa.

                • No invertir tiene un coste seguro: en treinta años, la inflación se come más de la mitad de lo que puedes comprar.
                • El interés compuesto necesita tiempo. Empezar diez años antes puede valer más que aportar el doble.
                • Las comisiones crecen igual que tu dinero, pero en tu contra.
                • Acciones para crecer y bonos para amortiguar, con dinero que no vayas a necesitar en diez años o más.

                La receta: acciones y bonos de todo el mundo, a largo plazo y con costes mínimos. Hay un producto que reúne las tres cosas: el fondo indexado.

                El milagro del interés compuesto sucumbe ante la tiranía de los costes compuestos.John C. Bogle

                Nivel principiante, etapa 2: De dónde sale la rentabilidad

                Cuando compras bolsa, te haces dueño de un trozo de muchas empresas.

                1. Una acciónEs un trozo de una empresa. Te corresponde una parte de sus beneficios: la empresa te la paga como dividendo o la reinvierte para crecer.
                2. Un bonoEs un préstamo. Te pagan unos intereses fijados desde el principio y, al final, te devuelven lo que prestaste. Ganas menos, pero sabes cuánto.
                3. No es un casinoEn un casino, lo que gana uno lo pierde otro, y la casa se queda su parte. En bolsa, las empresas fabrican, venden y ganan dinero. El pastel crece para todos.
                4. Por qué sube con los añosLas empresas, en conjunto, ganan cada año algo más: venden más, y a precios que suben con la inflación. Su valor sigue a esos beneficios.

                Lo que rinde la bolsa sale de tres piezas.

                John C. Bogle, fundador de la gestora Vanguard, lo explicaba como una suma:

                1. El dividendoLo que las empresas te reparten cada año, en porcentaje de lo que pagaste.
                2. El crecimientoLo que aumentan cada año sus beneficios.
                3. El cambio de valoraciónSi el mercado pasa a pagar más o menos por cada euro de beneficio. Esa relación se llama PER. Esta pieza puede sumar o restar.

                Las dos primeras dependen de lo que ganan las empresas. La tercera, del humor de los inversores.

                La ecuación de la bolsa

                Rentabilidad anual, antes de descontar inflación, costes e impuestos.

                Pruébalo. Mueve cada pieza y mira cómo cambia la barra del total.

                —

                Fuente

                Descomposición de John C. Bogle («Common Sense on Mutual Funds», 1999): rentabilidad ≈ dividendo inicial + crecimiento de los beneficios + cambio anual del PER. Aquí, (1 + crecimiento) × (1 + cambio del PER) − 1 + dividendo.

                A diez años manda el humor del mercado; a treinta, los beneficios.

                1. A corto plazoManda la valoración. En un solo año, el PER puede bajar de 20 a 14 y la bolsa caer un 30 %, aunque las empresas ganen lo mismo.
                2. A largo plazoEl cambio de valoración se reparte entre muchos años y pesa poco. Pasar de un PER de 22 a 18 resta un 2,1 % al año si ocurre en diez años, y solo un 0,7 % si ocurre en treinta. Puedes comprobarlo en el paso anterior.
                3. Lo que dice la historiaDesde 1928, la bolsa de EE. UU. ha dado en torno a un 10 % al año: unos 4 puntos de dividendos, unos 5 de crecimiento de los beneficios y el resto de valoración.
                4. Lo que no sabemosHoy la bolsa de EE. UU. está cara comparada con su historia. Muchas gestoras esperan menos rentabilidad en la próxima década, pero nadie sabe cuánta. Por eso conviene repartir entre países y no apostar.

                El precio baila; los beneficios marcan el camino

                Ejemplo ilustrativo: una empresa cuyos beneficios crecen un 5 % al año.

                El precio es el beneficio multiplicado por el PER, lo que el mercado paga por cada euro de beneficio. El beneficio sube despacio; el PER sube y baja con el humor.

                La bolsa paga un extra por sus sustos.

                Si la bolsa diera lo mismo que las letras del Tesoro, nadie aguantaría sus caídas. Los inversores piden un extra por soportarlas. Ese extra es la prima de riesgo.

                No llega siempre. En periodos de diez años, a veces la bolsa quedó por detrás de las letras. En periodos de veinte años o más, en EE. UU., ganó siempre desde 1928. En otros países, como Japón, no siempre.

                Cuánto ganó la bolsa a las letras

                Rentabilidad anual de la bolsa de EE. UU. menos la de las letras del Tesoro, en periodos que terminan en el año marcado.

                Pruébalo. Cambia la duración de los periodos. Con diez años verás tramos por debajo de cero; con veinte, ninguno.

                Periodos de

                Fuente

                Cálculo propio con datos anuales de A. Damodaran (NYU Stern), 1928–2025: S&P 500 con dividendos y letras del Tesoro a tres meses. Diferencia de las rentabilidades anuales compuestas de cada periodo.

                Dividendo o recompra: dos maneras de darte lo mismo.

                1. El dividendoLa empresa te paga en efectivo una parte de sus beneficios. En España, ese dinero tributa el mismo año, aunque lo vuelvas a invertir.
                2. La recompraLa empresa usa sus beneficios para comprar sus propias acciones y eliminarlas. Quedan menos acciones, así que cada una es dueña de un trozo mayor. No pagas nada hasta que vendes.
                3. No es dinero extraEl día que se paga el dividendo, la acción baja justo lo que ha pagado. No eres más rico: solo tienes una parte en efectivo.
                4. Por eso, fondos de acumulaciónUn fondo de acumulación reinvierte los dividendos por dentro, y tú no pagas impuestos por ellos hasta que vendes. Funciona como una recompra, pero con todas las empresas del mundo.

                Lo que cuenta es lo que ganas por encima de la inflación.

                La rentabilidad nominal es la que ves en tu cuenta. La real descuenta la subida de los precios: mide cuánto más puedes comprar.

                1. La cuentaReal = (1 + nominal) ÷ (1 + inflación) − 1. Con un 7 % nominal y un 3 % de inflación, ganas un 3,9 % real. Casi lo mismo que restar, pero no exactamente.
                2. Desde 1928La bolsa de EE. UU. dio un 10,0 % al año, que se queda en un 6,8 % descontada la inflación. La bolsa de todo el mundo, desde 1900, en torno a un 5 %: a EE. UU. le fue mejor que a casi todos. Los bonos a diez años, un 4,5 % y un 1,5 %. Las letras, un 3,4 % y un 0,3 %.
                3. Por qué la bolsa protegeCuando todo sube, las empresas suben sus precios y sus beneficios suben con ellos. No al momento, pero sí con los años. Un depósito solo te protege si paga más que la inflación.
                4. En esta guíaCasi todas las cifras descuentan la inflación: lo que importa es lo que podrás comprar.

                Comprueba lo que has aprendido.

                La bolsa da un 2 % de dividendo, los beneficios crecen un 5 % al año y la valoración no cambia. ¿Qué rentabilidad esperas, más o menos?

                Tu fondo ha ganado un 6 % este año y la inflación ha sido del 4 %. ¿Cuánto has ganado de verdad?

                Lo que te llevas de esta etapa.

                • Una acción es un trozo de una empresa: la bolsa sube porque las empresas ganan dinero.
                • Lo que rinde la bolsa ≈ dividendo + crecimiento de los beneficios ± cambio de valoración.
                • A corto plazo manda el humor del mercado; a largo, los beneficios.
                • La prima de riesgo es el extra por aguantar los sustos, y no llega todos los años.

                Nivel principiante, etapa 3: Bolsa, casa, oro, depósitos y bitcoin

                Casi un siglo de carrera: bolsa, bonos, oro, vivienda y letras.

                Descontada la inflación, 100 € puestos en bolsa en 1928 se habían convertido en unos 62.000 € a finales de 2025. En oro, en unos 1.100 €, gracias sobre todo a su gran subida de 2025. En bonos, en unos 400 €. El precio de la vivienda apenas triplicó el dinero, y las letras del Tesoro se quedaron en unos 140 €.

                Mira también la peor caída de cada uno. Hasta las letras, que parecen lo más seguro, perdieron casi la mitad de su poder de compra con la inflación de los años cuarenta.

                100 € en 1928

                100 € invertidos a principios de 1928 en cada activo de EE. UU., reinvirtiendo lo que pagaban. Cada marca multiplica por diez.

                Pruébalo. Cambia a «Sin descontar» para ver las cifras sin quitar la inflación, y pasa por el gráfico para ver cada año.

                Euros
                BolsaOroBonosVivienda (solo precio)Letras
                Fuente

                Datos anuales de A. Damodaran (NYU Stern), 1928–2025: S&P 500 con dividendos, bono del Tesoro a 10 años, letras a 3 meses, precio del oro y precio de la vivienda (índice Case-Shiller desde 1987), sin alquileres ni gastos. Inflación: IPC de EE. UU. Sin costes ni impuestos.

                Casi todos estos datos son de EE. UU., el país al que mejor le fue.

                Casi todas las gráficas de esta guía usan datos de EE. UU., porque son los más largos y completos. Pero fue el país al que mejor le fue en el siglo XX, y mirar solo sus datos da una idea demasiado optimista.

                Desde 1900 y descontada la inflación, la bolsa de todo el mundo rindió un 5,2 % al año; la de EE. UU., un 6,6 %; la española, un 3,6 %. En lo que va de siglo, la mundial se ha quedado en un 3,5 %. Por eso esta guía reparte entre todos los países y hace sus cuentas con prudencia.

                La bolsa, descontada la inflación

                Rentabilidad real anual, con los dividendos reinvertidos.

                Elroy Dimson, Paul Marsh y Mike Staunton: anuario de rentabilidades de UBS 2025 (mundo y EE. UU.) y de Credit Suisse 2018 (España).

                Con los alquileres, la vivienda se parece mucho más a la bolsa.

                El gráfico anterior es injusto con la vivienda: solo cuenta lo que sube su precio. Pero un piso también da un alquiler, igual que una acción da dividendos.

                1. El estudio más completoLos economistas Òscar Jordà, Moritz Schularick y otros calcularon lo que rindió cada tipo de activo en 16 países desde 1870. La vivienda, contando los alquileres, dio en torno a un 7 % real al año. Lo mismo que la bolsa, y con menos altibajos.
                2. La trampa de la mediaEsa cifra es la media de todas las viviendas de cada país. Tú no compras esa media: compras un piso, en una calle, con su inquilino.
                3. Lo que no se veComo el precio de un piso no sale cada día en una pantalla, parece que no baja. Pero tras 2008 la vivienda en España perdió más de un tercio de su valor descontada la inflación, y todavía no ha vuelto a aquel máximo.

                Un piso rinde menos de lo que parece.

                1. Al comprarPagas el impuesto de transmisiones, entre el 6 y el 10 % en casi todas las comunidades, o el 10 % de IVA si es nuevo. Y además, notaría, registro y gestoría.
                2. Cada añoIBI, comunidad, seguros, reparaciones, algún mes vacío y algún impago. Todo eso sale del alquiler.
                3. Tu tiempoBuscar inquilinos, atender averías, reclamar. Si se lo encargas a alguien, le pagas.
                4. Los impuestosLo que te queda del alquiler tributa en tu IRPF, al mismo tipo que el sueldo, con reducciones que dependen del contrato.
                5. Y la hipotecaCon dinero prestado, un piso puede rendir mucho sobre lo que pones tú. Pero si baja de precio o se queda vacío, la cuota se paga igual. Es invertir con deuda.
                Para saber más

                Las cuentas de un piso en alquiler

                Un piso de 200.000 € que se alquila por 900 € al mes. El anuncio te dirá que rinde un 5,4 %: 10.800 € al año entre 200.000 €. Las cuentas completas son otras:

                Precio, más impuestos y gastos de compra220.000 €
                Alquiler de once meses (uno vacío)9.900 €
                IBI, comunidad y seguro−1.650 €
                Reparaciones y mantenimiento−1.500 €
                Queda al año, antes del IRPF6.750 €
                Rentabilidad neta3,1 %

                A eso se suma lo que suba el precio, que a largo plazo ha ido algo por encima de la inflación.

                Con hipoteca, lo que rinde tu dinero sube, y el riesgo también. La bolsa no tiene un 10 % de gastos de compra, ni inquilinos, ni derramas. Pero tampoco un banco que te preste el 80 % para comprarla.

                El problema no es el ladrillo: es tenerlo todo en un solo piso.

                1. Un solo activoCon un fondo indexado tienes miles de empresas de todo el mundo. Con un piso, tienes uno solo, en una ciudad y en un país.
                2. No se vende por partesSi necesitas 10.000 €, no puedes vender la cocina. Vender un piso lleva meses y cuesta dinero.
                3. Ya tienes bastante ladrilloSi vives en una casa tuya, seguramente es lo que más vale de todo lo que tienes. Tu patrimonio ya depende mucho de la vivienda en España, así que lo lógico es que tus ahorros vayan a otra cosa.
                4. Tu casa es otra cosaComprar la casa en la que vives es una decisión de vida, no solo de dinero. En el nivel medio hay una calculadora para comparar comprar y alquilar.

                Un piso contra un fondo mundial

                Cada cuadrado del fondo es una empresa distinta.

                El oro guarda valor, pero no produce nada.

                1. No genera nadaUna empresa gana dinero y un piso da un alquiler. Un lingote sigue igual dentro de cien años: solo vale lo que otro quiera pagar por él.
                2. A largo plazoDesde 1928, un 2,5 % al año descontada la inflación, contando su gran subida de 2025. Entre 1802 y 2013, según Jeremy Siegel, solo un 0,6 %.
                3. Caídas enormesQuien compró en el máximo de 1980 tardó hasta 2011 en recuperar lo que podía comprar con ese dinero.
                4. Cuándo ayudaA veces sube cuando todo lo demás cae, como en los años setenta. Otras veces, no. Si quieres tener oro, que sea poco y que lo reajustes cada año.

                El dinero sin riesgo apenas gana a la inflación.

                1. Desde 1928Las letras del Tesoro de EE. UU. rindieron un 0,3 % al año descontada la inflación. Tu dinero no pierde, pero tampoco crece.
                2. Con tipos bajos, peorEntre 2015 y 2021, los depósitos en euros no pagaban casi nada y los precios seguían subiendo. Quien lo tenía todo ahí perdió poder de compra sin ver nunca un número en rojo.
                3. Su sitioTu colchón para emergencias y el dinero que vas a necesitar en menos de cinco años. Para eso, la seguridad vale más que la rentabilidad.
                4. ProtegidosEl Fondo de Garantía de Depósitos cubre hasta 100.000 € por persona y banco. Las letras del Tesoro las garantiza el Estado.

                Bitcoin: una apuesta, no la base de tus ahorros.

                1. Qué esUna moneda digital que no emite ningún banco central, con un máximo de 21 millones de unidades. No genera beneficios ni rentas: vale lo que otros estén dispuestos a pagar.
                2. A favorEs escaso por diseño, cada vez lo usa más gente y desde 2024 hay fondos cotizados de bitcoin en EE. UU. Hay quien lo ve como un oro digital.
                3. En contraHa caído más de un 75 % al menos tres veces: en 2014, en 2018 y en 2022. Como no da beneficios, nadie sabe cuánto debería valer. Y puedes perderlo por un fallo al guardarlo o por la quiebra de la plataforma.
                4. Si entrasQue sea poco: una cantidad que aguantarías ver caer un 80 % sin tocar el resto de tu cartera. Compra poco a poco, reajusta cada año, nunca con dinero prestado, y sabiendo cómo tributa.

                Cinco sitios para tu dinero, cara a cara.

                CreceCaídasSe vende en
                Bolsa indexadaMuchoFuertesDías
                Piso en alquilerMucho, con alquilerOcultas, pero existenMeses
                OroPocoFuertes y largasDías
                Depósitos y letrasComo la inflaciónNingunaDías
                BitcoinNadie lo sabeDe más del 75 %Horas

                Por eso la base de esta guía es la bolsa mundial en fondos indexados: crece, se vende en días, cuesta poco y no da trabajo.

                Comprueba lo que has aprendido.

                Contando el alquiler, ¿cómo ha rendido la vivienda frente a la bolsa a muy largo plazo, según el estudio de Jordà?

                ¿Qué es lo más parecido a una estrategia razonable con bitcoin?

                Lo que te llevas de esta etapa.

                • Desde 1928, la bolsa ha multiplicado el dinero mucho más que los bonos, el oro, las letras o el precio de la vivienda.
                • Con los alquileres, la vivienda rinde parecido, pero un piso concentra el riesgo, cuesta mantenerlo y no se vende por partes.
                • El oro y los depósitos protegen, pero apenas crecen.
                • Bitcoin, si acaso, como apuesta pequeña. La base es la bolsa mundial indexada.

                Nivel principiante, etapa 4: Por qué indexar

                Un índice resume cómo le va a un grupo de empresas.

                La bolsa es el mercado donde se compran y venden trozos de empresas. El precio de cada acción sube cuando hay más gente queriendo comprar que vender, y baja cuando pasa lo contrario.

                Un índice resume cómo le va a un grupo de empresas. El IBEX 35 sigue a las 35 mayores de la bolsa española. El S&P 500, a 500 grandes empresas de EE. UU. El MSCI World, a unas 1.300 empresas grandes y medianas de 23 países ricos.

                En casi todos, cada empresa pesa según lo que vale en bolsa, su capitalización. Si Inditex sube un 10 %, el IBEX se mueve mucho más que si sube lo mismo la empresa más pequeña de la lista.

                Muchas empresas, un solo número

                Ejemplo ilustrativo: cada línea fina es una empresa; la gruesa, el índice.

                Batir al índice parece fácil. Casi nunca lo es.

                Parece sencillo: quedarse con las empresas buenas y dejar fuera las malas. Hay dos maneras de intentarlo.

                1. Elegir tú las accionesLos resultados varían muchísimo de una persona a otra. Exige tiempo para seguirlas, y pagas comisiones por cada compra, por la custodia y hasta por cobrar los dividendos.
                2. Pagar a un gestorLos fondos de gestión activa te cobran cada año un porcentaje de tu dinero por elegir por ti. La mayoría acaba por debajo de su índice, y cuantos más años miras, más quedan por debajo.

                El problema de fondo está en el paso siguiente: el precio de cada acción ya tiene en cuenta lo que saben de ella millones de inversores.

                Por qué es tan difícil ganar al mercado.

                1. Millones de ojosCada acción la siguen a la vez miles de analistas con ordenadores, datos y dinero. Cualquier noticia llega al precio en minutos.
                2. Lo bueno ya está en el precioUna empresa con un gran futuro ya cotiza cara. Para ganar al mercado no basta con saber que es buena: hay que saber algo que los demás no saben, y acertar antes.
                3. Los precios se equivocanHay burbujas y pánicos. Pero saber cuándo se equivocan, y aguantar hasta que se corrijan, es otra cosa muy distinta.
                4. Lo que dicen los datosSi fuera fácil, los profesionales lo harían con regularidad. Los informes SPIVA muestran que casi ninguno lo consigue a quince años.

                Antes de costes, los gestores en conjunto son el mercado. Después, quedan por debajo.

                Por cada euro que un gestor gana por encima de la media, otro lo pierde por debajo. Si sumas a todos los que eligen acciones, tienes el mercado entero, y en conjunto ganan lo que gana el mercado.

                Pero cobran por ello. Un fondo activo de bolsa cuesta entre un 1,5 y un 2 % al año, más lo que le cuesta comprar y vender. Así que el gestor medio queda por debajo del índice justo en lo que cobra.

                Para saber más

                La aritmética de Sharpe

                En 1991 el Nobel William Sharpe publicó un artículo de dos páginas, The Arithmetic of Active Management, con una idea imposible de rebatir:

                • Los inversores pasivos tienen el mercado, así que antes de costes ganan lo que el mercado.
                • Entre todos, activos y pasivos son el mercado. Si los pasivos ganan lo que el mercado, los activos, en conjunto, también.
                • Después de costes, como los activos cobran más, en conjunto tienen que quedar por debajo.

                No dice que ningún gestor gane: dice que el gestor medio pierde contra el índice, y que para que uno gane otro tiene que perder. El problema es saber de antemano quién será quién.

                Doscientos gestores contra el índice

                Pruébalo. Sube los costes o alarga el plazo y mira hacia dónde se mueven los fondos.

                Plazo
                Supera al índiceQueda por debajoÍndice (fondo indexado, casi sin coste)

                En este modelo, el 92 % de los fondos queda por debajo del índice, y su media va 1,75 puntos al año por detrás: exactamente lo que cobran.

                Fuente

                Modelo ilustrativo, no datos reales: la rentabilidad de cada fondo frente al índice antes de costes sigue una normal centrada en cero con un 4 % de dispersión anual, que se reduce con la raíz del número de años. Basado en «The Arithmetic of Active Management», William F. Sharpe (1991).

                A diez años, casi todos los fondos activos quedan por detrás.

                El informe SPIVA compara cada año los fondos de gestión activa con su índice. Cuenta también los que cerraron o se fusionaron por el camino, que suelen ser los peores. Estos son los datos de los fondos europeos a finales de 2025.

                Para saber más

                Cómo mide SPIVA

                S&P publica SPIVA dos veces al año desde 2002. Compara cada fondo con el índice de su categoría, no con uno elegido a su favor.

                • Corrige el sesgo de supervivencia. Los fondos que cierran o se fusionan, casi siempre por hacerlo mal, cuentan como fondos que no batieron al índice. Las estadísticas de las gestoras suelen olvidarlos.
                • Mide en la divisa del inversor y después de comisiones, que es lo que de verdad cobras.
                • Mira la persistencia: de los fondos que están en la mitad buena un año, muy pocos siguen ahí cinco años después, menos de lo que daría el azar.

                Por eso, que más del 90 % quede por detrás a diez años no es una mala racha: se repite informe tras informe, en todas las regiones.

                De cada cien fondos activos, cuántos quedaron por detrás

                Pruébalo. Cada barco es un fondo; en rojo, los que quedaron por detrás de su índice. Cambia de categoría y de plazo.

                Plazo

                98 de cada 100 fondos de renta variable global en euros quedaron por debajo del S&P World en los últimos 10 años.

                Fuente y datos

                SPIVA Europe Scorecard, datos a 31 de diciembre de 2025, fondos domiciliados en Europa. Porcentajes ajustados por supervivencia. Fuente: S&P Dow Jones Indices.

                Elegir los fondos que mejor lo hicieron tampoco funciona.

                El periódico The Wall Street Journal tomó los 20 fondos de bolsa de EE. UU. que más habían ganado en los diez años hasta 2005. Luego miró cómo les fue en los diez siguientes. Solo 7 quedaron por encima de la media.

                Una lista de los mejores fondos de la última década te dice dónde habría sido bueno invertir hace diez años. Sobre el futuro no dice casi nada.

                Los 20 mejores fondos, diez años después

                Posiciones ilustrativas. Fuente: The Wall Street Journal, 2016.

                Un fondo indexado compra el índice entero, y cobra muy poco.

                Un fondo indexado copia un índice: compra todas sus empresas, cada una en su peso. Nadie decide qué comprar ni cuándo, así que cobra entre un 0,1 y un 0,3 % al año. Es la inversión pasiva, y te da tres cosas:

                1. El resultado del mercadoTu dinero va con el mercado, no con haber acertado o fallado con unas pocas empresas.
                2. Costes mínimosPagas uno o dos puntos menos al año, y con el interés compuesto eso es mucho dinero.
                3. Menos decisionesLo más difícil será no hacer nada cuando la bolsa se agite.
                Para saber más

                Cómo copia un fondo su índice

                • Réplica física completa: compra todas las empresas del índice en su peso. Lo más transparente.
                • Réplica física optimizada: compra una muestra representativa cuando el índice tiene miles de valores. Es lo habitual en emergentes o empresas pequeñas.
                • Réplica sintética: tiene otra cesta de acciones y un contrato (swap) con un banco que le paga lo del índice. Tiene sentido en algunos casos: un S&P 500 sintético se ahorra la retención de EE. UU. sobre los dividendos. A cambio, depende de que el banco pague, un riesgo que la ley limita.

                Para saber si copia bien, mira la diferencia de seguimiento (tracking difference): cuánto rinde el fondo frente a su índice en un año. Suele estar cerca de su coste, y a veces por encima del índice, gracias al préstamo de valores: el fondo presta acciones a cambio de una comisión que devuelve parte del coste.

                Lo que pagas cada año, ganes o pierdas

                Pruébalo. Pon cuánto tienes invertido y compara lo que pagarías cada año en cada tipo de fondo.

                Fuente

                Gastos corrientes típicos: fondo activo de bolsa 1,75 % más un 0,5 % estimado de costes de transacción; fondo indexado 0,15 % más un 0,02 %. Referencias: CNMV y estudios de costes totales de John C. Bogle.

                Tres dudas frecuentes.

                No. Un fondo indexado no compra más de lo que sube: si una acción se revaloriza, pesa más en el fondo sin que el fondo haga nada, porque ya la tenía. Tampoco apuesta por sectores ni por modas: tiene todo el mercado en su proporción.

                Las burbujas las inflan quienes persiguen lo que más está subiendo.

                Porque la bolsa sube a largo plazo, y casi todo el mundo gana dinero aunque su fondo quede por detrás del índice. Nadie ve lo que dejó de ganar. Además, los bancos y las aseguradoras cobran por colocar esos fondos, así que los ofrecen con insistencia.

                Algunos lo consiguen, sobre todo durante pocos años. El problema es saber quiénes serán antes y no después, y que ganen más de lo que cobran durante décadas. La mayoría de los que están entre los mejores unos años no repiten después.

                Lo que te ofrecerán en el banco, y qué preguntar.

                Si vas a tu oficina a invertir, casi nunca te ofrecerán un fondo indexado. Esto es lo más habitual:

                1. Fondos perfiladosCarteras «prudente», «moderada» o «dinámica» del propio banco. Suelen cobrar en torno a un 1,5 % al año o más: el triple que un roboadvisor por lo mismo.
                2. Fondos garantizadosTe aseguran lo que pones si esperas hasta una fecha. Atan tu dinero años, cobran por salir antes y, descontada la inflación, casi siempre pierden.
                3. Depósitos combinadosUn depósito con buen interés, pero solo si metes lo mismo en un fondo de la casa. Lo que ganas en uno lo pierdes en las comisiones del otro.
                4. Seguros de ahorroProductos con «rentabilidad garantizada» o un seguro de vida dentro. Mezclan cosas que no necesitas con comisiones que no ves.
                5. La pregunta«¿Cuánto cuesta al año en total, y cuánto se queda el banco?». Si pasa del 1 %, compáralo con un fondo indexado.

                Seis tormentas en un siglo, y un rumbo que no cambió.

                John C. Bogle (1929–2019) fundó la gestora Vanguard y creó en 1976 el primer fondo indexado para cualquier ahorrador. Lo llamaron «la locura de Bogle». Hoy, en EE. UU., los fondos indexados gestionan más dinero que los de gestión activa.

                Su consejo era de marinero: stay the course, mantén el rumbo. El gráfico muestra por qué. En un siglo hubo seis grandes tormentas, y quien no cambió el rumbo llegó a puerto.

                Cien dólares en la bolsa de EE. UU., de 1928 a 2025

                Reinvirtiendo los dividendos. Cada marca de la escala multiplica por diez, para que una misma subida en % se vea igual en 1930 que hoy.

                Pruébalo. Pasa por el gráfico para leer cada año, o cambia entre valores reales y nominales.

                Valores

                Esos cien dólares multiplicaron por 619 su poder de compra: un 6,8 % real al año de media. Por el camino, 26 de 98 años acabaron en negativo, y la peor caída desde un máximo, entre 1929 y 1932, se llevó un 64,7 %.

                Fuente y datos

                Índice S&P 500 con dividendos reinvertidos, escala logarítmica, sin comisiones ni impuestos. Datos anuales: A. Damodaran (NYU Stern); IPC de EE. UU.: Bureau of Labor Statistics. Rentabilidades pasadas no garantizan las futuras.

                Once principios, uno en cada bandera.

                Los seguidores de Bogle, los bogleheads, resumen su forma de invertir en once principios. Aquí los tienes como las banderas del código marítimo de señales, de la A a la K. Casi todos dicen qué evitar más que qué hacer.

                Para saber más

                De dónde salen los once principios

                Los resume la comunidad Bogleheads a partir de los libros de John C. Bogle.

                La mayoría no son ideas financieras, sino de conducta: gastar menos de lo que ganas, empezar pronto, no intentar adivinar el mercado y mantener el rumbo. La parte técnica cabe en una línea: fondos indexados baratos y diversificados, en un reparto que puedas aguantar.

                Si quieres leer a Bogle, empieza por El pequeño libro para invertir con sentido común. Es corto y está en español.

                Pruébalo. Toca una bandera para leer su principio, y marca los que ya cumples.

                Cumples 0 de 11 principios.

                1. A · Alfa

                  Gasta menos de lo que ganas

                  Sin ahorro no hay inversión. Recorta gastos, empezando por las deudas caras: una tarjeta al 20 % es una rentabilidad negativa que ninguna cartera compensa.

                2. B · Bravo

                  Empieza pronto y aporta siempre

                  Cantidades pequeñas y automáticas crean el hábito y dan al interés compuesto lo único que necesita: años.

                  El tiempo es tu amigo; el impulso, tu enemigo.
                3. C · Charlie

                  Paga lo mínimo

                  Cada euro en comisiones es un euro que deja de crecer para siempre. Compara el coste total, no solo el TER.

                  Al invertir, obtienes aquello por lo que no pagas.
                4. D · Delta

                  Paga los impuestos justos, y tarde

                  Dentro de la ley, elige productos que te permitan aplazar la tributación hasta que de verdad necesites el dinero. Mientras tanto, ese dinero sigue rindiendo.

                5. E · Echo

                  Diversifica

                  Miles de empresas de todos los sectores y países en lugar de unas pocas elegidas a mano. Menos sustos y ninguna apuesta.

                  No busques la aguja en el pajar: compra el pajar.
                6. F · Foxtrot

                  Hazlo sencillo

                  Pocos fondos y aportaciones programadas. Un plan complicado es un plan que acabarás incumpliendo.

                  La sencillez es la llave maestra del éxito financiero.
                7. G · Golf

                  Usa fondos indexados

                  La forma más barata y sencilla de tener todo el mercado. Eliminan el riesgo de empresa, de sector y de gestor; solo queda el riesgo del mercado.

                8. H · Hotel

                  Asume el riesgo justo

                  Ni tanto que vendas presa del pánico en la primera caída, ni tan poco que no llegues a tus objetivos.

                  Si te cuesta imaginar una caída del 20 % en bolsa, no deberías estar en bolsa.
                9. I · India

                  No intentes adivinar el mercado

                  Comprar tras las subidas y vender tras las caídas es la forma más habitual de ganar menos que tu propio fondo. Nadie avisa de cuándo entrar o salir.

                10. J · Juliet

                  Aléjate del ruido

                  Titulares, gurús, gráficos al minuto. Cuanto menos mires la cartera, menos tentaciones tendrás de tocarla.

                  La bolsa es una gran distracción del negocio de invertir.
                11. K · Kilo

                  Mantén el rumbo

                  Lo más difícil es no hacer nada mientras todo el mundo grita. El plan se decide en calma y en la tormenta solo se sigue.

                  Mantén el rumbo.
                Fuente

                Diseño de las banderas según el Código Internacional de Señales. Citas de John C. Bogle, traducción propia.

                Comprueba lo que has aprendido.

                Si los gestores activos, todos juntos, son el mercado, ¿cuál es su rentabilidad media después de costes?

                Un fondo ha sido el mejor de su categoría en los últimos diez años. ¿Qué te dice eso de los próximos diez?

                Lo que te llevas de esta etapa.

                • Antes de costes, los gestores activos en conjunto ganan lo que el mercado. Después de costes, quedan por debajo.
                • A diez años, más de 9 de cada 10 fondos activos de bolsa en euros quedaron por detrás de su índice.
                • Elegir fondos por lo que ganaron en el pasado es conducir mirando por el retrovisor.
                • Un fondo indexado te da el mercado entero por menos de un 0,3 % al año. Después, mantén el rumbo.

                Nivel principiante, etapa 5: Entender el riesgo

                El riesgo no es solo que la bolsa baje.

                1. Los altibajosTu cartera sube y baja. Asusta, pero mientras no vendas, una caída es una pérdida en el papel.
                2. Vender en el peor momentoEs el riesgo que de verdad cuesta dinero: convertir una caída pasajera en una pérdida para siempre, por miedo o porque necesitas el dinero.
                3. Perderlo todoLe pasa a una empresa, casi nunca a miles a la vez. Un fondo indexado mundial no puede quebrar como una sola acción.
                4. Quedarte cortoArriesgar tan poco que tu dinero no crece lo suficiente para lo que necesitas. No hace ruido, pero también es un riesgo.

                La bolsa casi nunca da su media: da años muy buenos y años malos.

                De 1928 a 2025, la media de los años de la bolsa de EE. UU. fue un 12 %. Pero casi ningún año ganó un 12 %. Unos ganó más del 30 % y otros perdió más del 20 %.

                Cuánto se separan los años de su media se llama volatilidad. Los bonos tienen menos, y una mezcla de los dos queda en medio.

                Para saber más

                La volatilidad, en números

                La volatilidad es la desviación típica de las rentabilidades: cuánto se separan, de media, de su media. La bolsa de EE. UU., desde 1928, tiene una media del 12 % y una volatilidad del 19 %. Eso quiere decir que unos dos de cada tres años acabaron entre un −7 % y un 31 %.

                La ratio de Sharpe mide cuánto te pagan por cada punto de volatilidad:

                Sharpe = (rentabilidad − rentabilidad sin riesgo) ÷ volatilidad

                Bolsa de EE. UU.: 11,9 % menos el 3,4 % de las letras8,5 puntos
                Dividido entre su volatilidad, 19,4 %Sharpe de 0,44

                Sirve para comparar carteras, pero tiene un fallo: trata igual las subidas que las bajadas. A quien invierte a largo plazo lo que más le duele son las caídas grandes y largas.

                Cómo se reparten los años

                Número de años, entre 1928 y 2025, en cada tramo de rentabilidad. En naranja, los años en negativo.

                Pruébalo. Cambia entre bolsa, 60/40 y bonos, y pasa por cada barra para ver qué años cayeron ahí.

                Activo

                Fuente

                Datos anuales de A. Damodaran (NYU Stern), 1928–2025: S&P 500 con dividendos y bono del Tesoro de EE. UU. a 10 años. La cartera 60/40 se rebalancea cada año. La volatilidad es la desviación típica de las rentabilidades anuales.

                Perder un 50 % y luego ganar un 50 % no te deja igual.

                Con 100 €, si pierdes un 50 % te quedan 50 €. Si luego ganas un 50 %, llegas a 75 €, no a 100 €. La media de los dos años es cero, pero has perdido un 25 %.

                Por eso tu dinero crece a la rentabilidad compuesta, que siempre es menor que la media. Cuantos más altibajos, más distancia hay entre las dos. Por eso la bolsa de EE. UU., con años que de media dieron un 12 %, hizo crecer el dinero un 10 % al año.

                El desgaste de los altibajos

                10.000 € invertidos con la misma media al año, pero con más o menos altibajos.

                Pruébalo. Sube la volatilidad y mira cómo se aleja la barra verde de la primera.

                —

                Fuente

                Aproximación habitual para rentabilidades lognormales: compuesta = (1 + media) ÷ √(1 + (volatilidad ÷ (1 + media))²) − 1, muy cerca de la media menos la mitad de la varianza.

                Las caídas grandes llegan, y a veces tardan años en irse.

                Las peores caídas de la bolsa de EE. UU., descontada la inflación y contando los dividendos, con datos de final de cada año:

                1. 1929-1931Un 55 % menos, recuperado en 1936. Dentro del año fue peor: del máximo de 1929 al mínimo de 1932 cayó más de un 80 %.
                2. 1973-1974Un 48 % menos, con la inflación disparada. No se recuperó hasta 1984, once años después.
                3. 2000-2008Un 42 % menos, en dos golpes: el pinchazo de las puntocom y la crisis financiera. Recuperado en 2013.
                4. Los bonos también caenDescontada la inflación, el bono a diez años de EE. UU. perdió un 55 % entre 1940 y 1981, y un 34 % desde 2020. Seguro no quiere decir sin riesgo.

                Repartir funciona cuando las cosas no caen a la vez.

                Dos inversiones que suben y bajan a la vez no se protegen entre sí. Lo que buscas son piezas con poca correlación: que cuando una cae, la otra aguante.

                Entre 2000 y 2020, los bonos solían subir cuando la bolsa caía. En 2022, con la inflación disparada, cayeron los dos. La relación cambia, sobre todo cuando cambia la inflación.

                ¿Se mueven juntos la bolsa y los bonos?

                Correlación de las rentabilidades reales anuales de la bolsa y del bono a diez años de EE. UU., en cada periodo de diez años que termina en el año marcado.

                Pruébalo. Pasa por el gráfico. Por encima de cero, bolsa y bonos se movieron juntos esa década; por debajo, se compensaron.

                Fuente

                Cálculo propio con datos anuales de A. Damodaran (NYU Stern) e IPC de EE. UU., 1928–2025. Correlación de Pearson: 1 si se mueven siempre igual, 0 si no tienen relación, −1 si siempre al revés.

                Hay riesgos por los que te pagan y riesgos por los que no.

                1. El de toda la bolsaSi cae todo el mercado, cae tu cartera. No se puede evitar, y por eso se paga: es la prima de riesgo.
                2. El de una sola empresaQue quiebre una compañía concreta. Lo eliminas gratis repartiendo entre muchas, así que nadie te paga por asumirlo.
                3. La mayoría de las acciones pierdeEl profesor Hendrik Bessembinder estudió todas las acciones de EE. UU. desde 1926. Más de la mitad rindieron menos que las letras del Tesoro. Solo un 4 % de las empresas explica todo lo que la bolsa ha ganado por encima de las letras.
                4. La conclusiónSi eliges pocas acciones, lo más probable es que te pierdas las pocas que lo hacen todo. Un fondo indexado las tiene todas.

                De cada 100 acciones de EE. UU. desde 1926

                Hendrik Bessembinder, «Do stocks outperform Treasury bills?», 2018.

                Comprueba lo que has aprendido.

                Tu cartera cae un 50 % un año y sube un 50 % el siguiente. ¿Cómo estás?

                ¿Qué riesgo no se paga con más rentabilidad esperada?

                Lo que te llevas de esta etapa.

                • El riesgo que más cuesta es vender en una caída. Y el que menos se ve, quedarte corto.
                • Los altibajos restan: tu dinero crece a la rentabilidad compuesta, que es menor que la media.
                • Las caídas grandes llegan, también en los bonos, y pueden durar una década.
                • Repartir entre muchas empresas elimina gratis el riesgo de cada una. El de toda la bolsa es el que se paga.

                Nivel principiante, etapa 6: Renta variable

                Con más empresas, tu resultado se parece más al del mercado.

                Invertir en bolsa, la renta variable, tiene altibajos: son el precio de su rentabilidad, y no se pueden eliminar. Lo que sí se puede eliminar es el riesgo que no aporta nada: haber elegido mal unas pocas empresas.

                Con una empresa, dependes de tu suerte con ella. Con cien, las que van mal se compensan con las que van bien, y más aún si son de sectores y países distintos.

                Para saber más

                Diez fondos no siempre son diez

                Para quitarte casi todo el riesgo de cada empresa bastan unas decenas de empresas de sectores distintos. Con miles, como en un fondo mundial, desaparece del todo.

                La trampa habitual es tener diez fondos que parecen distintos pero compran las mismas grandes empresas de EE. UU.: uno de tecnología, otro de EE. UU., otro «global» y otro de «calidad». Mira qué hay dentro de cada uno, no cuántos tienes.

                De una empresa a mil seiscientas

                Pruébalo. Añade empresas y mira cómo el abanico de resultados se estrecha alrededor de la línea del mercado.

                Una cartera así oscila un 34 % en un año típico.

                A los 20 años, la peor trayectoria termina en —, la mejor en — y la del mercado en —.

                Fuente

                Modelo ilustrativo: cada empresa rinde lo del mercado (7 % esperado, 16 % de volatilidad) más un componente propio con un 30 % de volatilidad que la diversificación va anulando. No son datos de empresas reales.

                Con fondos de acumulación, el impuesto espera a que vendas.

                Los fondos de distribución te pagan los dividendos. Los de acumulación los reinvierten dentro.

                En España, un dividendo tributa el año en que lo cobras, entre un 19 y un 30 %, aunque lo vuelvas a invertir al día siguiente. Un fondo de acumulación aplaza ese impuesto hasta que vendes, y mientras tanto ese dinero sigue trabajando para ti.

                El peaje anual de los dividendos

                Pruébalo. Sube la rentabilidad por dividendo o los años, y mira cómo crece la ventaja de acumular.

                AcumulaciónDistribución, reinvirtiendo lo que queda tras impuestos

                Tras venderlo todo y pagar a Hacienda, acumulando te quedan —, y cobrando los dividendos, —. Acumular te deja — más.

                Fuente

                Cálculo propio con los tramos de la base del ahorro del IRPF vigentes desde 2025 (19–30 %). Dividendos cobrados cada año y tributados en su totalidad; venta final de todo el patrimonio en un solo año. Sin comisiones.

                Todo el mundo, con uno, dos o tres fondos.

                Lo más sencillo es un único fondo que copie el MSCI World: unas 1.300 empresas de 23 países ricos. Con un segundo fondo de mercados emergentes tienes casi toda la bolsa del mundo. Con un tercero de empresas pequeñas, también las de menor tamaño.

                Cuánto pones en cada fondo sale del tamaño de su mercado, y puedes redondear a múltiplos de cinco sin problema. Una cartera más complicada no rinde más: elige la que puedas mantener durante décadas.

                Para saber más

                World, ACWI, All-World, IMI

                • MSCI World: unas 1.300 empresas grandes y medianas de 23 países ricos. No incluye emergentes.
                • MSCI ACWI y FTSE All-World: países ricos más emergentes, entre 2.500 y 4.000 empresas. El mundo en un solo fondo.
                • IMI: añade las empresas pequeñas. El ACWI IMI pasa de 8.000 empresas.
                • MSCI Emerging Markets: China, India, Taiwán, Corea, Brasil… Pesan en torno al 10-12 % de la bolsa mundial.

                La diferencia entre estas combinaciones es pequeña comparada con lo que cuesta cada fondo o con tu reparto entre bolsa y bonos. Elige una y no la cambies cada año.

                Arma tu cartera

                Pruébalo. Elige cuántos fondos quieres y cuánta bolsa, y copia el reparto.

                Fondos de renta variable
                Porcentajes

                Con dos fondos inviertes en unas 2.500 empresas de 47 países.

                Fuente

                Pesos aproximados por capitalización de los índices MSCI World, MSCI Emerging Markets y MSCI World Small Cap. Varían con el tiempo; revísalos en las fichas de MSCI de vez en cuando, sin obsesionarte. Este constructor es una ilustración, no una recomendación personal.

                Invertimos en empresas, no en países.

                En el índice mundial, EE. UU. pesa en torno a dos tercios. A muchos les parece demasiado, y proponen repartir según el tamaño de cada economía, su PIB.

                Pero China, India o Indonesia tienen pocas empresas en bolsa a las que pueda acceder un inversor de fuera. Y muchas grandes empresas de los países ricos venden en todo el mundo: Apple o Nestlé no dependen de la economía de su país.

                El mundo según la bolsa y según el PIB

                Pruébalo. Cambia entre capitalización y PIB y mira cómo se transforma el mapa.

                Peso según
                DesarrolladosEmergentesFuera de los índicesResto del mundo

                Fuente y datos

                Valores aproximados. Capitalización: MSCI ACWI, 2025. PIB nominal: FMI, estimación 2025. Rusia quedó excluida de los índices MSCI en 2022.

                El índice mundial está cada vez más concentrado.

                1. Un paísEE. UU. pesa en torno a dos tercios del índice mundial. Hace veinte años, menos de la mitad.
                2. Unas pocas empresasLas diez mayores empresas del mundo suman cerca de una cuarta parte del índice, y casi todas son tecnológicas de EE. UU.
                3. Ya pasó una vezEn 1989, Japón era el mayor mercado del mundo y pesaba más que EE. UU. Su bolsa tardó 34 años en volver a aquel máximo.
                4. Qué hacerSeguir el peso de cada país sigue siendo lo más sencillo y barato, y el índice se corrige solo si un país cae. Si la concentración te quita el sueño, puedes poner algo más de Europa o de emergentes. En el nivel medio tienes el debate completo.

                Lo más grande pesa mucho en el índice mundial

                MSCI World, pesos aproximados.

                El riesgo de divisa no se esquiva comprando en otra moneda.

                Si compras un fondo de bolsa de EE. UU. en euros, tu resultado depende de las empresas y también del cambio entre el euro y el dólar. Comprarlo en dólares no quita ese riesgo: al final vuelves a los euros, y encima pagas una comisión por cambiar.

                Solo un fondo con la divisa cubierta lo elimina, y esa protección cuesta dinero cada año. Para la bolsa, lo habitual es no cubrirla.

                Para saber más

                ¿Y si cubro el dólar?

                Los fondos con la divisa cubierta usan contratos para neutralizar lo que se mueva el dólar frente al euro.

                • Cuesta dinero: más o menos la diferencia de tipos de interés entre el dólar y el euro, que en los últimos años ha estado entre uno y dos puntos. Cada año.
                • En bolsa aporta poco: las divisas suben y bajan alrededor de un valor medio, y las acciones se mueven mucho más que la divisa.
                • En bonos, sí: en un fondo de bonos de todo el mundo, las divisas se moverían más que los propios bonos. Por eso la renta fija se compra en euros o cubierta.

                Que un fondo cotice en euros no cambia nada: lo que manda es la moneda de las empresas que tiene dentro.

                La divisa no se esquiva cambiando de moneda

                Pruébalo. Mueve lo que gana la bolsa y el cambio del euro, y compara los tres caminos.

                Fuente

                Cálculo propio para 1.000 €. Comisión de cambio supuesta del 0,25 % en cada conversión; coste de cobertura supuesto igual a la diferencia de tipos de interés entre dólar y euro, en torno a 1,5 puntos anuales.

                Cuatro dudas frecuentes.

                Lo que mejor fue en el pasado no tiene por qué repetirse. Si EE. UU. sigue creciendo más que el resto, su peso en el índice subirá solo, sin que tengas que hacer nada.

                Las inmobiliarias cotizadas ya están dentro de los fondos indexados, en su peso. Añadir un fondo de REIT es apostar por un sector, y complica la cartera sin una ventaja clara.

                No. Un fondo World ya tiene más de mil empresas de decenas de países y de todos los sectores. Tener un fondo por región da un resultado casi igual. Otra cosa es que cualquier inversión en bolsa, por repartida que esté, puede caer con fuerza.

                Sí. Hay índices ESG o ISR que dejan fuera sectores como las armas, el tabaco o el carbón, o empresas con conductas polémicas. Si las exclusiones son moderadas, se comportan de forma parecida al índice original.

                Comprueba lo que has aprendido.

                ¿Qué cartera de renta variable está más diversificada?

                Tienes un fondo de bolsa de EE. UU. en euros. Si lo compras en dólares, ¿qué pasa con el riesgo de divisa?

                Lo que te llevas de esta etapa.

                • Reparte entre empresas, sectores y países. Un fondo MSCI World ya hace casi todo el trabajo.
                • Fondos de acumulación: el impuesto de los dividendos espera a que vendas.
                • Cada país y cada fondo, en su peso de mercado; y redondea sin miedo.
                • Más fondos no es más rentabilidad. Elige lo que puedas mantener.

                Nivel principiante, etapa 7: Renta fija

                Los bonos de calidad aguantan cuando la bolsa se hunde.

                Un bono, la base de la renta fija, es un préstamo a un gobierno o a una empresa, que te paga un interés fijo llamado cupón. En tu cartera no está para ganar mucho, sino para amortiguar: es el lastre que mantiene derecho el barco.

                La bolsa ha llegado a caer un 50 %, y hasta un 80 % en la Gran Depresión. Una parte en bonos de calidad hace la caída más pequeña, te ayuda a no vender con pánico y te deja comprar acciones baratas al reajustar la cartera.

                Los peores años de la bolsa, y qué hicieron los bonos

                Pruébalo. Añade los bonos de empresas y compara qué hicieron en los peores años de la bolsa.

                Mostrar
                Bolsa (S&P 500)Bono del Tesoro a 10 añosBonos corporativos Baa

                La deuda pública subió en 9 de los 12 peores años de la bolsa.

                Fuente y datos

                Rentabilidades nominales anuales, EE. UU., 1928–2025. Datos: A. Damodaran (NYU Stern).

                Los tres riesgos de un bono.

                Los bonos se distinguen por quién los emite (un gobierno o una empresa), por su plazo (corto, medio o largo), por su calidad, una nota de las agencias llamada rating que va desde AAA hasta los bonos basura, y por su moneda. Y tienen tres riesgos:

                1. Que no te paguenQue no te devuelvan todo o parte de lo prestado. Es la pérdida más grave, porque no se recupera.
                2. Que suban los tiposSi suben los tipos de interés, los bonos nuevos pagan más y el precio de los tuyos baja. Cuanto más largo el plazo, más baja.
                3. Que suba la inflaciónSi los precios suben más de lo previsto, lo que te devuelvan valdrá menos.

                Si los tipos suben, el precio de los bonos baja.

                Y baja más cuanto más largo es el plazo del fondo, que se mide con su duración: con una duración de 6 años, pierde en torno a un 6 % si los tipos suben un punto.

                Si mantienes el fondo, la pérdida es pasajera: sus bonos viejos se cambian por otros que pagan más, y en más o menos tantos años como su duración, queda compensada.

                Para saber más

                La duración, en una cuenta

                Por cada punto que cambian los tipos, el precio de un fondo de bonos se mueve en sentido contrario más o menos tantos puntos como su duración.

                Fondo con una duración de 7 años
                Si los tipos suben 1 punto−7 %, más o menos
                Si los tipos bajan 1 punto+7 %, más o menos

                Tras una subida, el fondo reinvierte a tipos más altos. Si lo mantienes al menos tantos años como su duración, la pérdida inicial suele quedar compensada. Por eso quien siguió dentro tras 2022, el peor año de los bonos en décadas, tiene ahora más rentabilidad por delante.

                Regla práctica: que la duración de tus bonos no sea mayor que los años que faltan para necesitar ese dinero.

                El balancín de los tipos

                Pruébalo. Mueve los tipos y cambia el plazo del fondo.

                Plazo del fondo

                Tras la subida, el precio del fondo cambia un −6,1 % de inmediato. Con una duración de 6,5 años, lo recuperas en unos 6 años cobrando los cupones nuevos, más altos.

                Fuente

                Aproximación por duración modificada y convexidad para fondos típicos: corto (duración 1,9), medio (6,5) y largo (16). La recuperación aproximada coincide con la duración cuando se mantiene el fondo.

                En 2022 cayeron a la vez la bolsa y los bonos.

                Durante casi todo el siglo XXI, cuando la bolsa caía, los bonos subían. En 2022 no. En EE. UU., la bolsa perdió un 18 % y el bono a diez años, otro 18 %, con una inflación por encima del 6 %.

                1. Por quéCon la inflación disparada, los bancos centrales subieron los tipos muy deprisa. Eso hundió a la vez el precio de los bonos y el de las acciones.
                2. De qué protegen los bonosDe las recesiones y los pánicos en los que los precios no suben. Contra una inflación alta, los bonos normales sufren.
                3. Qué ayudaLos plazos cortos o medios, que se recuperan antes; los bonos ligados a la inflación; y no pedirle a la renta fija lo que no puede dar.
                4. La buena noticiaDespués de 2022, los bonos pagan intereses mucho más altos que antes. Quien los mantuvo cobra ahora más.

                2022 en EE. UU.: todo a la vez

                Lo que perdieron la bolsa y el bono a diez años, y lo que subieron los precios.

                El bono que mejor protege: público, de calidad, de plazo medio y en euros.

                Para que proteja cuando la bolsa cae, la renta fija tiene que tener pocos de esos riesgos: alta calidad, plazo medio y en euros, o en otras monedas con la divisa cubierta. La deuda de empresas puede tener un hueco, pero en las crisis suele portarse peor.

                Cumplen, por ejemplo, los fondos indexados de deuda pública de la zona euro, o los de deuda de todo el mundo con la divisa cubierta a euros.

                Construye tu lastre

                Pruébalo. Combina las cuatro características y mira cuánto protegería ese bono en una crisis.

                Emisor
                Calidad
                Plazo
                Divisa

                Protección en una crisis

                Lastre ideal.

                  Fuente

                  Valoración cualitativa basada en el comportamiento histórico de cada tipo de bono en caídas bursátiles.

                  El dinero que vas a necesitar pronto va aparte.

                  La renta fija de una cartera a largo plazo no es lo mismo que el dinero para la entrada de un piso dentro de dos años.

                  Para plazos cortos hay productos que casi no se mueven: cuentas remuneradas, depósitos, letras del Tesoro, fondos monetarios y fondos con fecha de vencimiento. Las cuentas y los depósitos están cubiertos por el Fondo de Garantía de Depósitos hasta 100.000 € por persona y banco.

                  Para saber más

                  Dónde aparcar el dinero de corto plazo

                  • Cuenta remunerada o depósito: cubiertos hasta 100.000 € por persona y banco. Revisa el interés cada pocos meses: muchas cuentas lo bajan cuando acaba la promoción.
                  • Letras del Tesoro: se compran en la web del Tesoro Público a 3, 6, 9 o 12 meses, sin comisiones. Lo que ganas tributa como rendimiento del capital, sin retención.
                  • Fondos monetarios: invierten en deuda a muy corto plazo. Rinden parecido a los tipos del BCE, tributan solo al vender y se pueden traspasar a un fondo de bolsa sin pagar impuestos.

                  Lo importante no es sacar una décima más, sino que el dinero esté ahí el día que lo necesites.

                  ¿Cuándo vas a necesitar ese dinero?

                  Pruébalo. Mueve el plazo y mira qué productos encajan con él.

                  Comprueba lo que has aprendido.

                  Los tipos de interés suben un punto. ¿Qué fondo de bonos cae más?

                  ¿Qué bono protege mejor tu cartera cuando la bolsa se hunde?

                  Lo que te llevas de esta etapa.

                  • La renta fija está para amortiguar, no para ganar.
                  • Alta calidad, plazo medio y en euros o con la divisa cubierta.
                  • Una subida de tipos duele hoy y rinde mañana. Contra una inflación alta, los bonos normales sufren.
                  • El dinero que necesitarás en pocos años no va en la cartera de largo plazo.

                  ¿Y si los tipos están bajos? La renta fija sigue teniendo sentido, porque su trabajo es proteger. Lo sensato es ahorrar más y pagar menos comisiones, no arriesgar más para compensar.

                  Nivel principiante, etapa 8: Tu reparto

                  Ya tienes las dos piezas: ahora, cuánto de cada una.

                  Las acciones, o renta variable, hacen crecer tu dinero a largo plazo, pero se mueven mucho. Los bonos de calidad, o renta fija, crecen menos, pero amortiguan las caídas. Qué parte pones en cada una es tu asignación de activos: la decisión que más pesa en lo que hará tu cartera.

                  Piensa en un velero. La vela te da velocidad, pero cuanta más llevas, más se inclina el barco con cada racha de viento. El lastre no te hace avanzar, pero te mantiene derecho.

                  Velas y lastre: 98 años de cada reparto

                  Bolsa y bonos del Tesoro de EE. UU. desde 1928, rebalanceando cada año.

                  Pruébalo. Mueve el reparto y mira tres cosas: cuánto avanzó el barco, cuánto se inclinó y cuánto tiempo pasó bajo el agua.

                  Valores
                  Vela · renta variableLastre · renta fija

                  Con un 70 % en bolsa y un 30 % en bonos, el barco avanzó un 5,6 % al año de media.

                  Su peor año fue 1974, con un −26,6 %. La caída más honda desde un máximo, entre 1973 y 1974, llegó al −38,5 %.

                  El periodo más largo por debajo de su máximo empezó en 2000 y duró 13 años.

                  Fuente y datos

                  Cálculo propio con datos anuales de A. Damodaran (S&P 500 con dividendos y bono del Tesoro a 10 años) e IPC de EE. UU. Rebalanceo anual, sin costes ni impuestos. Los datos anuales suavizan las caídas intermedias: dentro de cada año hubo momentos peores.

                  Tu dinero, por capas: primero lo seguro, luego lo que crece.

                  1. El colchónTu fondo de emergencia: entre seis meses y dos años de gastos, según lo estables que sean tus ingresos, en una cuenta remunerada o un fondo monetario. Va siempre lo primero. Lo calcularás en el plan de inversión.
                  2. Lo que tiene fechaEl dinero que vas a necesitar pronto, como la entrada de un piso. Si es en menos de tres años, en depósitos o letras; entre tres y cinco, sobre todo en renta fija corta. No en bolsa.
                  3. El núcleoLo que no vas a tocar en muchos años: fondos indexados de todo el mundo, baratos, con tu reparto entre bolsa y bonos. Aquí va casi todo.
                  4. Los satélites, si quieresUna parte pequeña, por ejemplo hasta un 5 o un 10 % entre todos, para oro, bitcoin o alguna idea tuya. Con un límite, reajustándola cada año y con dinero que puedas perder.

                  Se llena de abajo arriba

                  Cada capa se llena cuando la de debajo ya está completa.

                  Cuanta más bolsa, más hondas y largas son las caídas.

                  Se dice que una cartera está «bajo el agua» mientras no vuelve a su máximo anterior. Con todo en bolsa, y descontada la inflación, tras el año 2000 pasó catorce años así.

                  Pero sin acciones tampoco hay calma. Entre 1940 y 1981, la inflación se comió más de la mitad del poder de compra de los bonos del Tesoro de EE. UU.

                  Cuánto se hundió cada reparto

                  Pruébalo. Mueve el reparto y compáralo con la línea gris, que es todo en bolsa.

                  Profundidad de la caída del reparto elegido100 % bolsa, como referencia

                  Fuente

                  Caída desde el máximo anterior, con valores reales o nominales según lo elegido en el paso anterior. Datos anuales de A. Damodaran e IPC de EE. UU.; rebalanceo anual.

                  Decide el reparto por tu vida, no por las noticias.

                  Muchos gestores suben o bajan la bolsa según lo que creen que va a pasar. Es la gestión táctica, y acierta muy poco.

                  La alternativa es decidir el reparto según tu vida: para qué es el dinero, cuándo lo necesitarás, lo estables que son tus ingresos y cómo llevas los sustos. Y mantenerlo pase lo que pase. Lo cambias cuando cambia tu vida, no cuando cambian las noticias.

                  Con el tiempo, bolsa y bonos se mueven distinto y el reparto se desvía. Devolverlo a su sitio es rebalancear, y lo verás en el plan de inversión.

                  Tres preguntas antes de decidir cuánto riesgo asumir.

                  1. ¿Cuánto aguantas?Cuánto te afecta ver caer tu dinero. Si nunca has vivido una caída fuerte con dinero de verdad, lo normal es creer que aguantas más de lo que aguantas. Perder 1.000 € duele bastante más de lo que alegra ganarlos.
                  2. ¿Cuánto puedes perder?Cuánto podrías perder sin que cambie tu vida. Depende de tus ingresos, tus deudas, tu colchón y, sobre todo, de cuándo necesitarás el dinero.
                  3. ¿Cuánto necesitas?Cuánta rentabilidad te hace falta para llegar a tu objetivo. Si ahorras a buen ritmo y tus metas son realistas, quizá no necesites arriesgar tanto.
                  Para saber más

                  La regla de las tres preguntas

                  El riesgo que te conviene es el más bajo de las tres respuestas.

                  • Lo que aguantas se mide mejor en euros. Una caída del 40 % suena distinta cuando son 80.000 € de 200.000 €.
                  • Lo que puedes perder cambia con la vida. Una funcionaria de 30 años puede asumir más que un autónomo de 58.
                  • Lo que necesitas es lo que más se olvida. Si con un 40 % en bolsa llegas a tu objetivo, ¿para qué arriesgar más?

                  Tu sueldo también es parte de tu cartera.

                  A los 30 años, tu mayor riqueza no está en el banco: son los sueldos que cobrarás hasta jubilarte. Los economistas lo llaman capital humano, y cambia cuánto riesgo puedes asumir.

                  1. Un sueldo estable se parece a un bonoSi eres funcionario o tu empleo es muy seguro, tu trabajo ya te da la estabilidad de la renta fija. Puedes llevar más bolsa.
                  2. Un sueldo inestable se parece a una acciónSi eres autónomo, vives de comisiones o trabajas en un sector que sufre cuando cae la bolsa, lleva más renta fija y más colchón.
                  3. Con los años, cambiaCuanto más cerca estás de jubilarte, menos sueldos te quedan y más pesa lo ahorrado. Por eso el reparto suele volverse más prudente con la edad.

                  ¿Y si llevas toda la vida el 100 % en bolsa?

                  En 2023, tres profesores, Aizhan Anarkulova, Scott Cederburg y Michael O'Doherty, estudiaron más de un siglo de datos de 38 países. Compararon dos formas de ahorrar para la jubilación: meter bonos poco a poco con la edad, o llevar toda la vida el 100 % en bolsa, mitad de tu país y mitad del resto del mundo.

                  Ganó la segunda: más dinero al final y menos riesgo de quedarse corto.

                  1. Por quéA lo largo de décadas, los bonos pierden a menudo contra la inflación. Y una bolsa repartida entre muchos países se recupera antes de lo que parece.
                  2. La letra pequeñaHay que aguantar caídas del 50 % sin vender, y quizá más de una. Casi nadie sabe si puede hasta que le pasa.
                  3. Lo razonableSi eres joven, tienes un buen colchón, un trabajo estable y ya has vivido una caída sin vender, mucha bolsa tiene sentido. Si no, unos bonos que te dejen dormir valen más que un punto de rentabilidad que acabarías abandonando.

                  Tres reglas clásicas para orientarte.

                  No hay una fórmula exacta, pero sí tres reglas que mucha gente ha usado de punto de partida: 110 menos tu edad; el doble de la caída que aguantarías sin vender (si aguantas un 30 %, un 60 % en bolsa); y la horquilla del 25 al 75 % de Benjamin Graham.

                  La regla de la edad tiene trampa: importa cuándo necesitarás el dinero, no cuántos años tienes. Y cuánto aguantas solo lo descubres de verdad en una caída.

                  Dónde apuntan las reglas clásicas

                  Pruébalo. Pon tu edad y la mayor caída que aguantarías sin vender, y mira dónde coinciden las tres reglas.

                  Las tres reglas se solapan entre el 60 % y el 75 % en renta variable.

                  Fuente

                  Reglas: «110 menos tu edad»; «el doble de la caída que tolerarías», que supone que la bolsa puede caer un 50 %; y la horquilla del 25–75 % de Benjamin Graham en El inversor inteligente. Son orientaciones, no una recomendación personal.

                  Cada punto de rentabilidad se paga en caídas.

                  Las rentabilidades del pasado no se repetirán igual. Pero las caídas del pasado sí son una buena medida de lo que te puede tocar aguantar.

                  Por eso es más sensato elegir el reparto por el peor escenario que toleras que por la rentabilidad que te gustaría.

                  Para saber más

                  Cómo leer este gráfico

                  Cada punto es una cartera, entre la bolsa de EE. UU. y el bono a 10 años, reajustada una vez al año desde 1928. En horizontal, su peor caída desde un máximo; en vertical, lo que ganó de media al año.

                  La relación no es una línea recta. Pasar de 0 a 30 % en bolsa añade rentabilidad casi sin añadir caída, porque bolsa y bonos no se mueven a la vez. A partir del 60 o 70 %, cada punto extra de rentabilidad cuesta caídas mucho mayores.

                  Son datos de fin de año, así que dentro de cada año hubo momentos peores. Y son de EE. UU., el país al que mejor le fue en el siglo XX.

                  Lo que cuesta, en caídas, cada punto de rentabilidad

                  Pruébalo. Pulsa cualquier reparto. El resaltado es el que elegiste en el velero.

                  Fuente y datos

                  Cálculo propio, 1928–2025, datos anuales, mismos supuestos que el gráfico del velero. Sigue el modo real o nominal elegido allí.

                  Tu punto de partida, en cinco preguntas.

                  Las reglas anteriores dan un rango; tu vida lo concreta. Contesta con sinceridad, sobre todo a la pregunta de la caída: es la que casi todo el mundo acierta en el papel y falla en la realidad.

                  El resultado es un punto de partida, no una recomendación personal. Si dudas entre dos repartos, empieza por el más prudente. Toda la guía usará este reparto en sus gráficos.

                  Tu punto de partida

                  Pruébalo. Contesta las cinco preguntas. El resultado aparece al momento.

                  1. ¿Cuándo vas a necesitar este dinero?
                  2. Tus ingresos son…
                  3. ¿Tienes un fondo de emergencia?
                  4. Si tu cartera cayese un 30 % en un año…
                  5. ¿Has vivido una caída fuerte con dinero invertido?

                  Contesta las cinco preguntas y aquí aparecerá tu reparto.

                  70 % en bolsa30 % en bonos

                    Ver cómo navega este barco

                    Comprueba lo que has aprendido.

                    Tienes 30 años y ahorras para la entrada de un piso que comprarás dentro de tres. ¿Cuánto de ese dinero pondrías en bolsa?

                    Dudas entre un 60 % y un 80 % en bolsa. ¿Por cuál empiezas?

                    Lo que te llevas de esta etapa.

                    • Cuánta bolsa y cuántos bonos es lo que más decide cómo se comportará tu cartera.
                    • Primero el colchón y el dinero con fecha; luego, el núcleo indexado; los satélites, pequeños.
                    • Decide el reparto por tu vida, no por lo que creas que hará el mercado.
                    • Prepárate para caídas tan duras y largas como las de la historia. Sin acciones, la inflación también hunde barcos.
                    • Si dudas entre dos repartos, empieza por el más prudente: subir el riesgo después es fácil; recuperarte de vender con pánico, no.

                    Nivel principiante, etapa 9: Vehículos

                    Los fondos se cambian sin pagar impuestos.

                    La gran ventaja de los fondos en España es el traspaso: mueves el dinero de un fondo a otro sin tributar, y el impuesto espera hasta que saques el dinero de verdad. Sirve para pasarte a un fondo más barato, para reajustar la cartera o para cambiar de banco. Los ETF, fondos que cotizan en bolsa como una acción, no tienen esta ventaja.

                    Además, los fondos indexados no suelen cobrar por comprar ni por vender: aportar 50 € al mes cuesta lo mismo que aportar 5.000.

                    Para saber más

                    Tu primer traspaso, paso a paso

                    1. Abre una cuenta en la entidad de destino y busca el fondo al que quieres ir.
                    2. Pide allí el traspaso: te pedirá el fondo de origen (su ISIN y tu cuenta en la otra entidad) y si es total o parcial, por importe o por participaciones.
                    3. La entidad de destino gestiona todo con la de origen. Entre gestoras españolas la ley da unos tres días hábiles; con fondos extranjeros suele tardar algo más. Durante esos días tu dinero no está invertido.
                    4. En el fondo nuevo, tus participaciones conservan la fecha y el valor de compra originales.

                    Qué se puede traspasar: fondos españoles y fondos extranjeros registrados en la CNMV con más de 500 partícipes, que son casi todos los indexados de Vanguard, iShares, Fidelity o Amundi. Qué no: ETF, acciones y fondos con pocos partícipes.

                    Cambiar de producto: traspasar o vender

                    Pruébalo. Cambia cuánto tienes, cuánto has ganado y los años que faltan para sacarlo, y compara traspasar un fondo con vender un ETF.

                    Fondo: traspaso sin impuestosETF: vende, tributa y reinvierte

                    Vender el ETF hoy cuesta — en impuestos. Al retirarlo todo al final, el fondo te deja — netos y el ETF, —: el traspaso vale —.

                    Fuente

                    Cálculo propio con los tramos de la base del ahorro de 2025. Retirada final de todo en un solo año. Mismo coste anual en ambos casos para aislar el efecto fiscal.

                    Solo pagas al vender, y solo por lo que ganas.

                    Mientras no vendas, no pagas nada. Cuando vendes, solo tributa lo que has ganado, la plusvalía: si invertiste 1.000 € y vendes por 1.200 €, tributan 200 €. Si pierdes, no pagas, y esa pérdida puede restar de otras ganancias.

                    Las ganancias van a la base del ahorro del IRPF, que tributa por tramos. Cada euro paga el tipo de su tramo, no el del último.

                    Cuánto se lleva Hacienda de tu ganancia

                    Pruébalo. Mueve la ganancia y mira qué parte se lleva Hacienda en cada tramo.

                    Pagas — a Hacienda, un — de la ganancia, y te quedas —.

                    Fuente

                    Tramos estatales y autonómicos sumados de la base del ahorro vigentes desde 2025: 19 % hasta 6.000 €, 21 % hasta 50.000 €, 23 % hasta 200.000 €, 27 % hasta 300.000 € y 30 % por encima. Sin otras rentas del ahorro ni pérdidas que compensar.

                    Cuando vendes, salen primero las participaciones más antiguas.

                    Si vendes solo una parte de un fondo, Hacienda entiende que vendes primero las participaciones que compraste antes. Es el criterio FIFO, del inglés «lo primero que entra es lo primero que sale».

                    Como las más antiguas suelen ser las que más han subido, cada venta parcial tributa más de lo que esperarías.

                    Para saber más

                    El FIFO con números

                    Compraste 100 participaciones a 10 € en 2020 y 50 a 20 € en 2022. Hoy valen 25 € y vendes 50.

                    Salen las más antiguas, de 202050 × (25 − 10)
                    Ganancia que tributa750 €
                    Si salieran las de 2022250 €

                    En una cartera que lleva años subiendo, el FIFO hace que tus ventas tributen más al principio. Dos formas legales de suavizarlo: vender del fondo con menos ganancia acumulada y, si solo quieres cambiar de fondo, traspasar en lugar de vender.

                    El traspaso parcial también sigue el FIFO: las participaciones que salen son las antiguas, y conservan su fecha y su precio de compra en el fondo de destino.

                    La bodega de tus participaciones

                    Pruébalo. Elige cuánto sacas y a qué precio está hoy el fondo. La venta se come las participaciones desde abajo, las más antiguas primero.

                    Tu bodega, con la compra más antigua abajo

                    Vendes — de 30 participaciones. Según FIFO tributa una ganancia de —, por la que pagas —.

                    Si Hacienda usara el precio medio de compra, la ganancia sería de —.

                    Fuente

                    Ejemplo con tres compras de 10 participaciones: a 100 €, a 150 € y a 120 €. Hacienda aplica FIFO por fondo y por titular, aunque lo tengas en varias entidades.

                    ETF y roboadvisors: lo bueno y lo que cuestan.

                    1. ETFUn ETF es un fondo que cotiza en bolsa. Hay más donde elegir y a veces cobran menos, pero no tienen traspaso: cada cambio que te obligue a vender tributa. Muchos brókeres cobran por cada compra, lo que castiga las aportaciones pequeñas. Los domiciliados en Irlanda, con ISIN que empieza por IE, pagan menos impuestos por los dividendos de EE. UU.
                    2. RoboadvisorsUn roboadvisor lo hace todo por ti: te pregunta tu perfil, monta una cartera de fondos indexados y la reajusta sola. Suele costar en total en torno a medio punto al año, varias veces más que hacerlo tú.
                    3. Al elegir un fondoPrefiere los que compran de verdad las acciones del índice, la réplica física, y las clases limpias, que no pagan comisiones al banco que te las vende. Las listas actualizadas están en el wiki de la comunidad Bogleheads España.

                    Una comisión fija castiga lo pequeño

                    Lo que se come una comisión de 2 € según cuánto inviertes en cada compra.

                    Un plan de pensiones aplaza impuestos, no los elimina.

                    Lo que aportas a un plan de pensiones se resta de tu base del IRPF, hasta 1.500 € al año, o más si tu empresa también aporta. A cambio, al sacarlo tributa todo, no solo la ganancia, a tu tipo de ese momento. Y el dinero solo se puede sacar en casos concretos o cuando cada aportación cumple diez años.

                    Si tributas en Álava, Bizkaia o Gipuzkoa, las EPSV permiten aportar hasta 5.000 € al año y tienen sus propias reglas: estúdialas primero.

                    Para saber más

                    ¿Te compensa un plan? Haz la cuenta

                    La ventaja del plan depende de dos tipos: el que te ahorras al aportar y el que pagarás al rescatar.

                    Aportas 1.500 € con un tipo marginal del 37 %ahorras 555 € hoy
                    Rescatas esos 1.500 € a un tipo del 24 %pagas 360 €
                    Ventaja por aplazar195 €, más lo que rinda el ahorro

                    Si al rescatar tu tipo es igual o mayor, la ventaja fiscal desaparece y te queda un producto poco líquido. Encaja mejor con sueldos altos hoy, jubilaciones con menos ingresos y rescates repartidos en varios años. Con un plan de empleo en el que tu empresa aporta, la cuenta casi siempre sale a favor: es sueldo extra.

                    Plan de pensiones o fondo indexado

                    Pruébalo. Lo que decide es tu tipo marginal de hoy frente al de cuando lo saques. Muévelos y mira quién gana.

                    —

                    Fuente

                    Cálculo propio: 1.500 € brutos al año, 6 % de rentabilidad bruta, fondo con un 0,2 % de coste. Rescate del plan repartido en 10 años al tipo indicado; venta del fondo repartida en 10 años con los tramos del ahorro. Simplificado: no incluye la mejora por no sufrir retención de dividendos ni cambios normativos futuros.

                    Para empezar, fondos indexados; lo demás, según tu caso.

                    Un buen punto de partida son los fondos indexados: cuestan poco y el traspaso te da mucha libertad. Con una cartera grande, los ETF; si prefieres no ocuparte de nada, un roboadvisor; y si tu sueldo es alto, un plan de pensiones indexado para una parte.

                    Evita tener el mismo fondo en varias entidades: complica mucho el cálculo del FIFO.

                    Qué vehículo encaja contigo

                    Pruébalo. Marca en la primera columna lo que te importa y mira qué vehículo encaja mejor contigo.

                    Fuente

                    Valoraciones generales para un inversor en territorio común; tu caso concreto puede variar.

                    Comprueba lo que has aprendido.

                    Invertiste 10.000 € en un fondo y hoy vale 15.000 €. Lo traspasas entero a otro fondo más barato. ¿Cuánto pagas a Hacienda?

                    Tu tipo marginal hoy es del 37 % y calculas que al jubilarte será del 24 %. ¿Te interesa un plan de pensiones?

                    Lo que te llevas de esta etapa.

                    • Solo tributas al vender y solo por lo ganado, entre el 19 y el 30 %.
                    • Los fondos se traspasan sin pagar impuestos; los ETF, no.
                    • Un plan de pensiones aplaza impuestos: compara tu tipo de hoy con el de mañana.
                    • La comodidad cuesta dinero, y a veces merece la pena si evita que abandones.

                    Todo lo de impuestos, a fondo, está en la sección de Fiscalidad: empieza por cómo tributan tus inversiones.

                    Nivel principiante, etapa 10: El plan de inversión

                    Antes de invertir, llena el bote salvavidas.

                    No lo inviertas todo. Aparta un fondo de emergencia: dinero que puedas sacar en cualquier momento y que no se mueva, en una cuenta remunerada o en un depósito que puedas cancelar sin penalización.

                    No está para ganar, sino para que nunca tengas que vender tus inversiones en mal momento. Lo habitual es entre seis meses y dos años de gastos, según lo estables que sean tus ingresos.

                    Para saber más

                    Cuánto y dónde

                    • Seis meses de gastos si tienes nómina estable, pareja con ingresos y nadie a tu cargo.
                    • Doce meses o más si eres autónomo, solo entra un sueldo en casa, tienes hijos o una hipoteca alta.
                    • Cuenta los gastos, no los ingresos: lo que necesitarías si mañana dejaras de cobrar, sin ocio ni ahorro.

                    Guárdalo en una cuenta remunerada o un depósito sin penalización: disponible en días, sin altibajos y dentro de la garantía de 100.000 €. Un fondo monetario también sirve si puedes esperar uno o dos días.

                    Si lo usas, vuelve a llenarlo antes de seguir invirtiendo.

                    ¿Cuánto necesita tu bote salvavidas?

                    Pruébalo. Pon tus gastos al mes y marca tu situación.

                    Tus ingresos

                    Tu bote: 16.200 €

                    9 meses de gastos.

                    Fuente

                    Orientación propia: parte de 6 meses y suma según la estabilidad de ingresos y las cargas, hasta un máximo de 24.

                    ¿Pagar la deuda o invertir?

                    Pagar una deuda es una inversión con rentabilidad segura: la de su interés. Si la deuda te cuesta más de lo que razonablemente esperas ganar invirtiendo, después de impuestos, paga la deuda. Una tarjeta revolving o un préstamo al consumo, fuera lo primero.

                    Con una hipoteca a tipo bajo, invertir suele rendir más que amortizar; lo verás con calma en el nivel medio. Y no te quedes sin colchón por pagar deuda: las caídas de la bolsa suelen coincidir con las crisis de empleo.

                    La balanza

                    Pruébalo. Pon el interés de tu deuda y lo que esperas ganar con tu cartera, y mira hacia dónde se inclina la balanza.

                    Zona gris: depende de tu tranquilidad.

                    La rentabilidad esperada, tras impuestos y con un margen por el riesgo, se compara con el coste seguro de la deuda.

                    Invertir de golpe suele ganar; poco a poco, se duerme mejor.

                    Si tienes una cantidad grande, meterla de una vez ha ganado a repartirla en doce meses unas dos de cada tres veces, porque la bolsa sube más a menudo de lo que baja. Pero la tercera vez duele, y el mejor plan es el que vas a cumplir.

                    Si repartes, hazlo con fechas: un plan automático de seis a doce meses. Siempre habrá un motivo para esperar, y con aportaciones programadas el momento deja de importar.

                    Para saber más

                    Lo que dice el estudio de Vanguard

                    En 2012, la gestora Vanguard comparó invertir una cantidad de golpe con repartirla en doce meses, en EE. UU., Reino Unido y Australia desde 1926. Invertir de golpe ganó unas dos de cada tres veces, con una ventaja media de algo más de dos puntos.

                    La razón es sencilla: como la bolsa sube más a menudo de lo que baja, esperar suele salir caro. Pero si invertir de golpe te haría vender en la primera caída, repartir es mejor opción.

                    Ojo, no es lo mismo que aportar cada mes lo que ahorras de tu nómina. Eso no es repartir: es invertir en cuanto tienes el dinero, y siempre es buena idea.

                    Dos de cada tres, y la tercera

                    Ganó invertir de golpeGanó repartir en 12 meses

                    De cada 100 periodos históricos, en unos 67 invertir de golpe acabó mejor que repartir en 12 meses. Fuente: Vanguard, Dollar-cost averaging just means taking risk later (2012), datos de EE. UU., Reino Unido y Australia.

                    La bolsa sube
                    La bolsa cae
                    De golpe
                    Ganas másTodo tu dinero aprovechó la subida.
                    Duele másTodo tu dinero sufrió la caída desde el primer día.
                    Poco a poco
                    Ganas algo menosParte del dinero esperó fuera mientras subía.
                    Compras baratoCada aportación entra a mejor precio.

                    Con 50 € al mes ya puedes empezar, y hacerlo bien.

                    No hace falta tener mucho para invertir como en esta guía. Lo que cambia con poco dinero son unos pocos detalles.

                    1. Sin mínimos ni comisionesMuchos fondos indexados se compran desde 1 € y sin pagar nada por comprar. Si prefieres ETF, usa un plan de ahorro sin comisión por compra: pagar 1 € por cada compra de 50 € es un 2 % que se pierde.
                    2. Un solo fondo bastaCon poco dinero no hace falta repartir en tres. Un fondo de bolsa mundial, o uno que ya mezcle bolsa y bonos, es una cartera completa.
                    3. El colchón, primeroAunque sea pequeño, que tu fondo de emergencia exista antes de invertir. Luego, cada mes, lo que sobre.
                    4. Sube cuando suba tu sueldoCada vez que cobres más, sube la aportación. Es la forma más fácil de ahorrar más sin notarlo.

                    Al principio importa más el hábito que la cifra.

                    Con 100 € al mes durante 30 años, y un 5 % al año descontada la inflación, llegarías a unos 82.000 € de hoy. Si además subes la aportación un 3 % cada año, a unos 117.000 €.

                    Lo difícil no es la cantidad: es seguir aportando cuando la bolsa cae. Empezar con poco te enseña a aguantar cuando todavía te juegas poco.

                    100 € al mes durante 30 años

                    En euros de hoy, con un 5 % al año descontada la inflación.

                    Rebalancear: volver a tu reparto.

                    Cada fondo va a su ritmo y los porcentajes se desvían. Rebalancear es devolverlos a su sitio: con las aportaciones, una vez al año o cuando un fondo se sale de su banda, el margen que le dejas. Lo importante es tener una regla y cumplirla.

                    Para saber más

                    La regla 5/25, con ejemplos

                    Un fondo se sale de su banda si se aleja más de 5 puntos de su objetivo, o más de un 25 % de su propio peso, lo que pase antes.

                    Objetivo: 70 % en bolsabanda del 65 al 75 %
                    Objetivo: 30 % en bonosbanda del 25 al 35 %
                    Objetivo: 10 % en emergentesbanda del 7,5 al 12,5 %

                    Para los pesos grandes manda la regla de los 5 puntos. Para los pequeños, la del 25 %, porque 5 puntos sobre un 10 % serían la mitad del fondo.

                    Échale un vistazo cada tres meses o una vez al año. Si todo está dentro de su banda, no hagas nada.

                    El canal balizado

                    Pruébalo. Provoca una tormenta y mira qué traspasos devuelven cada fondo a su banda.

                      Fuente

                      Cartera de ejemplo de 100.000 € con dos fondos de renta variable (89/11 por capitalización) y uno de renta fija, repartida con tus porcentajes objetivo antes del movimiento.

                      Escribe tu plan antes de que llegue la tormenta.

                      Decide hoy, con calma, lo que harás cuando las noticias den miedo: ese día solo tendrás que leerlo. Se guarda en tu navegador y se imprime en dos hojas, con una tarjeta para la cartera.

                      Tu carta de navegación

                      Seis frases. Lo que ya decidiste en otras herramientas llega solo; lo demás es un ejemplo hasta que lo cambies.

                      Todo es un ejemplo: cámbialo por lo tuyo

                      Me llamo e invierto para . Hoy tengo  € y quiero llegar a  € dentro de años.

                      ¿No sabes qué cifra poner? Calcula tu número y vuelve.

                      Llevo un  % en bolsa y un 30 % en bonos, en estos fondos:

                      Uno por línea: el porcentaje y el nombre, y el ISIN si lo tienes. Dentro de su banda no se toca nada.

                      Meto  € el día de cada mes en , de forma automática, y van al fondo que más se haya quedado por debajo de su objetivo.

                      Programarlo una vez y olvidarte es la mitad del plan: así no decides cada mes si «es buen momento».

                      Aparte, fuera de la cartera, guardo meses de gastos de  €: 16.200 € en .

                      Es lo que te deja no vender el día malo. ¿Cuántos meses te tocan?

                      Si la bolsa cae un 30 %, mis 10.000 € quedarían en unos 7.900 €. Ese día voy a y a .

                      Lo escribes hoy, con calma. Ese día solo tendrás que leerlo.

                      Reviso este plan cada , no cuando cambie el mercado. Si me pasa algo, sabe dónde está esta carta, y mi dinero está en .

                      Sin contraseñas: con esto, tu familia sabe a qué entidades pedir el dinero.

                      Comprueba lo que has aprendido.

                      Tienes una tarjeta revolving al 20 % TAE y 3.000 € ahorrados, además de tu fondo de emergencia. ¿Qué haces primero?

                      Tu cartera objetivo es un 70 % en bolsa y un 30 % en bonos. Tras un año muy bueno está en 78/22. ¿Qué haces?

                      Lo que te llevas de esta etapa.

                      • El fondo de emergencia va antes que la cartera.
                      • Deuda cara, fuera. Deuda barata, depende de tu tranquilidad.
                      • Invertir de golpe suele ganar; repartirlo te deja dormir mejor. Si repartes, ponle fechas.
                      • Rebalancea con una regla sencilla y escribe tu plan antes de la tormenta.

                      Nivel principiante, etapa 11: Dónde invertir

                      Qué mirar antes de abrir una cuenta.

                      1. Que tu dinero esté a salvoLas participaciones de un fondo son tuyas, no de la plataforma ni de la gestora: si una quiebra, el fondo sigue siendo de sus dueños. El dinero en cuenta de un banco español está cubierto hasta 100.000 € por persona y banco.
                      2. Que no cobre por guardarSin comisión de custodia, y sin comisiones por comprar, vender o traspasar.
                      3. Que tenga fondos baratosLas clases limpias de Vanguard, iShares, Fidelity o Amundi.
                      4. Que te haga los papelesUna entidad española retiene e informa a Hacienda. Con una extranjera sin sucursal en España, lo haces tú, y quizá te toque el modelo 720, la declaración de lo que tienes fuera de España.
                      5. Que puedas automatizarQue te deje programar aportaciones periódicas: el mejor plan es el que no depende de acordarse.

                      Dónde comprar fondos indexados.

                      La comercializadora es el banco o la plataforma donde compras. La gestora, como Vanguard, iShares o Fidelity, es quien lleva el fondo. El mismo fondo cuesta lo mismo en todas, pero algunas plataformas cobran además por guardarlo, y eso se suma cada año.

                      Con un traspaso puedes cambiar de plataforma sin pagar impuestos, así que no es una decisión para siempre.

                      Para saber más

                      Clases, mínimos y custodia

                      Un mismo fondo suele tener varias clases. Todas invierten igual, pero cobran distinto. Las más baratas antes pedían millones de euros; hoy algunas plataformas las ofrecen desde 1 €, como la clase S de iShares o la P de Fidelity.

                      Al comparar plataformas, suma siempre el coste del fondo y la custodia. El mismo fondo al 0,12 % te cuesta un 0,37 % si la plataforma cobra un 0,25 % por guardarlo.

                      Tus fondos no son de la plataforma: están a tu nombre en la gestora, con un banco depositario que los vigila. Si la plataforma quiebra, se traspasan a otra.

                      Comercializadoras de fondos indexados

                      EntidadCustodiaMínimoA tener en cuenta
                      MyInvestor0 %Desde 1 €Sin comisiones de compra, venta ni traspaso. Vende la clase S de iShares, la más barata.
                      Openbank0 %Desde 1 € en la mayoríaSin custodia, suscripción, reembolso ni traspaso.
                      Renta 40,19–0,25 % al año en indexadosSegún el fondoLa custodia se suma al coste del fondo.
                      Self BankHasta 0,30 % al año en algunos indexadosSegún el fondoMínimo de 0,50 € al mes por fondo con custodia.

                      Condiciones públicas a septiembre de 2026. Cambian a menudo: compruébalas antes de abrir una cuenta. La guía no cobra de ninguna entidad.

                      Si prefieres que lo hagan por ti.

                      Un roboadvisor te pregunta tu perfil, elige los fondos indexados, invierte tus aportaciones y reajusta la cartera con traspasos. Cuesta tres o cuatro veces más que hacerlo tú. Pero si esa comodidad evita que abandones, puede merecer la pena.

                      Roboadvisors en España

                      RoboadvisorCoste total aproximadoMínimoCómo es
                      MyInvestorEn torno al 0,43 %150 €0,15 % de gestión y 0,15 % de custodia, más los fondos.
                      Indexa CapitalEn torno al 0,53 %1.000 €El mayor de España. Las comisiones bajan con el tamaño de la cartera.
                      FinizensPor debajo del 0,70 %1.000 €La comisión de gestión baja cada año que sigues.
                      OpenbankPor encima del 1 %500 €Más caro que los especializados.

                      Condiciones públicas a septiembre de 2026. Cambian a menudo: compruébalas antes de abrir una cuenta. La guía no cobra de ninguna entidad.

                      Para comprar ETF, un bróker; mejor si informa a Hacienda.

                      Los ETF se compran en bolsa a través de un bróker, y no tienen traspaso. Para aportar poco cada mes, busca planes de ahorro sin comisión. Para carteras grandes, comisiones bajas por cada compra.

                      Elige ETF de acumulación domiciliados en Irlanda: por su convenio con EE. UU., pagan menos impuestos por los dividendos.

                      Brókeres para ETF

                      BrókerCosteHaciendaPara quién
                      Trade RepublicPlanes de ahorro en ETF sin comisión; 1 € por compra o venta sueltaCon IBAN español informa a Hacienda y te da el informe fiscal anual. Sin modelo 720.Aportaciones pequeñas y periódicas
                      Interactive BrokersComisiones bajas por operaciónNo retiene ni informa: declaras tú y, por encima de 50.000 €, presentas el 720Carteras grandes y gente que no teme el papeleo
                      Bancos y brókeres españolesVariable, a menudo por operaciónRetienen, informan y te dan el informe fiscalQuien quiere todo en su banco

                      Condiciones públicas a septiembre de 2026. Cambian a menudo: compruébalas antes de abrir una cuenta. La guía no cobra de ninguna entidad.

                      Fondos y ETF indexados, con su ISIN.

                      Dos fondos que copian el mismo índice dan casi el mismo resultado. Lo que cambia es lo que cobran y dónde se pueden comprar. Copia el ISIN, que es el código de cada fondo, y búscalo en tu plataforma.

                      Los costes son los que publica cada gestora. Revísalos una vez al año: suelen bajar.

                      Para saber más

                      Cómo leer la ficha de un fondo

                      • Gastos corrientes (TER): lo que cuesta al año. En un indexado, menos del 0,3 %.
                      • Índice de referencia: qué copia exactamente. MSCI World no es lo mismo que MSCI ACWI.
                      • Diferencia de seguimiento: cuánto se aleja del índice cada año. Cuanto más cerca de cero, mejor.
                      • Tamaño y antigüedad: varios cientos de millones de euros y unos años de vida reducen el riesgo de que lo cierren.
                      • Réplica: física, si compra las acciones; sintética, si sigue el índice con un contrato con un banco.
                      • Domicilio: los irlandeses pagan menos impuestos por los dividendos de EE. UU.
                      • Acumulación: que no reparta dividendos.
                      • Divisa de la clase: no importa. Un MSCI World en euros o en dólares tiene el mismo riesgo de divisa.

                      Todo esto está en el documento de datos fundamentales del fondo y en la web de la gestora.

                      Fondos y ETF indexados, con su ISIN

                      Todos de acumulación y réplica física. Ordenados de menor a mayor coste.

                      Pruébalo. Filtra por tipo y copia el ISIN para buscarlo en tu plataforma.

                        Si eliges un plan de pensiones, que sea indexado.

                        Si un plan de pensiones encaja contigo, por tu tipo del IRPF o porque tu empresa aporta, busca uno indexado. Los de la banca tradicional suelen cobrar más de un 1 % al año, y esa diferencia pesa mucho durante décadas.

                        Planes de pensiones indexados

                        PlanComisionesQué destacar
                        MyInvestor0,30 % de gestión y 0,08 % de custodia; se comprometen a no pasar del 0,49 % con los fondosVarios planes indexados, de uno o varios índices
                        Indexa Capital0,355 % de gestión y 0,048 % de depositaría, más los fondosCarteras por perfil de riesgo
                        FinizensGestión que baja 0,02 puntos por cada año que siguesCarteras muy diversificadas

                        Condiciones públicas a septiembre de 2026. Cambian a menudo: compruébalas antes de abrir una cuenta. La guía no cobra de ninguna entidad.

                        Tres carteras de ejemplo, con fondos reales.

                        Con dos o tres fondos tienes el mundo entero. Aquí van tres formas de montarlo con los fondos de la lista, en los porcentajes de tu reparto.

                        Elijas la que elijas, lo importante es lo mismo: aportar cada mes, reajustar de vez en cuando y no tocarla cuando la bolsa caiga.

                        Tres carteras, con fondos reales

                        Pruébalo. Los porcentajes salen de tu reparto. Puedes cambiarlo en las cinco preguntas.

                        Un ejemplo con los fondos más baratos de cada tipo, no una recomendación. Los emergentes pesan en torno al 10–12 % de la bolsa mundial.

                        Tu primera semana como inversor.

                        1. Llena el colchónLo primero, tu fondo de emergencia en una cuenta remunerada: entre seis meses y dos años de gastos.
                        2. Decide tu repartoCuánta bolsa y cuántos bonos. Si dudas, las cinco preguntas te dan un punto de partida.
                        3. Abre la cuentaEn una plataforma sin custodia. Tardas unos minutos, con el DNI y el móvil.
                        4. Compra dos o tres fondosCopia sus ISIN de la lista y divide el dinero según tu reparto.
                        5. AutomatizaPrograma una aportación mensual para el día después de cobrar. Lo que no ves, no lo gastas.
                        6. EscríbeloTu plan en una página: qué haces cada mes y qué harás cuando la bolsa caiga.
                        7. Y olvídateMira la cartera cada tres meses o una vez al año, para reajustarla. El resto del tiempo, vive.

                        Una tarea al día

                        Tu primera semana, casilla a casilla.

                        Tres personas, tres planes: todo junto.

                        Así quedaría lo que has aprendido en tres vidas distintas. Son ejemplos, no recomendaciones personales.

                        1. Sara, 28 añosSueldo fijo, vive de alquiler y ahorra 300 € al mes. Primero junta seis meses de gastos en una cuenta remunerada. Después, 80 % en un fondo de bolsa mundial y 20 % en uno de bonos, con una aportación automática cada mes.
                        2. Javier, 45 añosAutónomo, con dos hijos y una hipoteca barata. Como sus ingresos varían, guarda un año de gastos. Invierte un 60 % en bolsa y un 40 % en bonos, y no amortiza antes de tiempo: con un interés bajo, invertir suele rendir más.
                        3. Carmen, 60 añosSe jubila en cinco años. Lo que gastará los primeros años va a depósitos y letras. El resto, mitad bolsa y mitad bonos, porque su jubilación puede durar treinta años.
                        4. Lo que compartenColchón primero, fondos indexados baratos, un reparto que pueden aguantar y un plan por escrito. Solo cambia cuánto riesgo asume cada uno.

                        Comprueba lo que has aprendido.

                        Un fondo indexado cuesta un 0,12 % al año. Una plataforma lo vende sin custodia y otra cobra un 0,25 % de custodia. En la segunda, ¿cuánto pagas cada año?

                        Quieres invertir 100 € al mes en un ETF. ¿Qué es lo más importante del bróker?

                        Examen del nivel principiante.

                        Ocho preguntas de todo el nivel para comprobar que tienes las ideas claras. Tu mejor nota se guarda en este navegador y aparece en la portada.

                        Pon a prueba lo aprendido

                        8 preguntas, una cada vez. Al final, tu nota y qué repasar.

                        Listo para zarpar.

                        • Mira la custodia: el mismo fondo puede costar el triple según dónde lo compres.
                        • Tus fondos son tuyos aunque quiebre la plataforma.
                        • Dos o tres fondos baratos bastan para tener el mundo entero.
                        • Con esto ya puedes invertir. El nivel medio afina, pero no es obligatorio.

                        Y después, lo más difícil: no hacer nada. Aportar cada mes, rebalancear de vez en cuando, ignorar el ruido y seguir el plan contra viento y marea.

                        El nivel principiante en once frases

                        1. 1Invierte lo que no necesitarás en diez años; la inflación no espera.
                        2. 2La bolsa rinde porque las empresas ganan dinero: dividendos, beneficios y, a ratos, la valoración.
                        3. 3Casa, oro o bitcoin pueden tener sitio, pero el núcleo es la bolsa mundial indexada.
                        4. 4Compra el mercado entero con fondos indexados baratos: los datos no dejan dudas.
                        5. 5El riesgo son los altibajos y, sobre todo, vender en el peor momento.
                        6. 6Bolsa de todo el mundo, cada país en su peso, con uno, dos o tres fondos de acumulación.
                        7. 7Renta fija de calidad y plazo medio, sabiendo que la inflación también le duele.
                        8. 8Reparte por capas y según tu vida, y prepárate para las caídas.
                        9. 9Elige vehículo pensando en impuestos: fondos traspasables como base.
                        10. 10Fondo de emergencia, rebalanceo con regla y plan por escrito.
                        11. 11Una plataforma sin comisión de custodia, dos o tres fondos y una aportación automática.

                        Nivel medio, etapa 1: Tu peor enemigo eres tú

                        El mayor riesgo de tu cartera eres tú.

                        La empresa Morningstar compara cada año lo que ganan los fondos con lo que ganan sus inversores, que entran y salen. En los diez años hasta 2024, los fondos de EE. UU. ganaron un 8,2 % al año y sus inversores, un 7,0 %. Se perdió más de un punto al año por comprar después de las subidas y vender después de las caídas.

                        1. Perder duele el doblePerder 1.000 € duele bastante más de lo que alegra ganarlos. Por eso las caídas empujan a vender justo en el peor momento.
                        2. Hacer algo tranquilizaAnte una mala noticia apetece actuar. En inversión, casi siempre lo mejor es no hacer nada.

                        10.000 € durante diez años

                        Morningstar, «Mind the Gap», fondos de EE. UU., diez años hasta 2024.

                        Cinco trampas de la cabeza que cuestan dinero.

                        1. Creerte mejor que la mediaCasi todos creemos conducir mejor que los demás. En bolsa, eso lleva a comprar y vender demasiado y a jugárselo todo a pocas apuestas.
                        2. Lo último pesa másTras años buenos, esperas más años buenos; tras una caída, más caídas. Te empuja a comprar caro y vender barato.
                        3. Seguir a la manadaCuando todo el mundo habla de algo que sube, quedarse fuera duele. Así se inflan las burbujas, y así se entra en el peor momento.
                        4. El precio de compraEsperar a que una inversión vuelva a lo que pagaste para venderla. Al mercado le da igual lo que pagaste tú.
                        5. Dinero de primera y de segundaArriesgar más la paga extra que el sueldo, o la herencia que el ahorro. Todo el dinero es el mismo.

                        ¿Y si vendes tras un año malo y vuelves cuando pase?

                        Parece prudente: salir después de una caída fuerte y volver cuando las cosas mejoren. Los datos dicen que casi siempre sale caro, porque las mejores subidas suelen llegar justo después de las peores caídas.

                        Vendiendo cada vez que la bolsa cae más de un 20 % en un año y volviendo tras el primer año bueno, desde 1928 habrías acabado con la mitad que aguantando.

                        Vender con miedo, con datos reales

                        100 € en la bolsa de EE. UU., descontada la inflación. Mientras estás fuera, el dinero está en letras del Tesoro. En gris, los años fuera.

                        Pruébalo. Elige cuánto tiene que caer la bolsa para que vendas y cuándo volverías. Prueba también a empezar en 1970 o en 2000.

                        Vendes si cae más de
                        Vuelves tras
                        Desde
                        AguantandoCon la reglaFuera de la bolsa

                        Fuente

                        Cálculo propio con datos anuales de A. Damodaran (NYU Stern), 1928–2025: S&P 500 con dividendos y letras del Tesoro a tres meses, descontado el IPC de EE. UU. La regla se aplica a final de cada año; sin costes ni impuestos, que harían la regla todavía peor.

                        Invertir en lo que conoces sale caro.

                        Casi todos los inversores del mundo tienen demasiado de su propio país. Los españoles también: España pesa menos del 1 % de la bolsa mundial, y muchas carteras tienen un tercio o más en empresas españolas.

                        1. Ya dependes mucho de EspañaTu sueldo, tu casa y tu pensión dependen de la economía española. Tu cartera es el único sitio donde puedes repartir ese riesgo.
                        2. El IBEX no es la economíaEstá muy concentrado en bancos, eléctricas y unas pocas empresas grandes. Entre 2007 y 2025 pasó años por debajo de su máximo mientras la bolsa mundial se multiplicaba.
                        3. Conocer no es acertarQue conozcas Inditex o Iberdrola no te da ninguna ventaja: los mismos datos los tiene todo el mercado.

                        Quién gana con lo que te venden.

                        William Bernstein lo llama el cuarto pilar: la industria financiera gana dinero con tu dinero, y lo que le conviene no siempre es lo que te conviene a ti.

                        1. El asesor que no cobraSi no le pagas tú, le pagan los fondos que te coloca, con comisiones que no ves. Por eso te ofrece los caros.
                        2. Lo nuevo y emocionanteLos fondos temáticos se lanzan cuando algo ya ha subido mucho. Muchos cierran o se quedan atrás pocos años después.
                        3. Lo complicadoCuanto más difícil es de entender un producto, más fácil es que esconda costes.

                        No se trata de ser más fuerte, sino de ponértelo fácil.

                        1. AutomatizaUna aportación mensual programada no pregunta cómo está el mercado. Lo que no decides, no lo decides mal.
                        2. Mira pocoUn día cualquiera, la bolsa baja casi la mitad de las veces. Un año cualquiera, una de cada cuatro. Cuanto menos miras, menos caídas ves y menos tentaciones tienes.
                        3. Decide en fríoEscribe hoy qué harás si la bolsa cae un 30 %. Ese día solo tendrás que leerlo. Tienes una plantilla en tu plan por escrito.
                        4. Apaga el ruidoLos titulares viven de asustar y de entusiasmar. Tu plan no necesita las noticias del día.
                        5. Ponte un frenoAntes de vender en una caída, cuéntaselo a alguien de confianza y espera una semana. Casi nunca hará falta vender.

                        Comprueba lo que has aprendido.

                        La bolsa ha subido cinco años seguidos y todo el mundo habla de ello. ¿Qué sesgo te empuja a meter más dinero del que dice tu plan?

                        Desde 1928, ¿qué habría pasado vendiendo tras cada año con una caída de más del 20 % y volviendo tras un año de subida?

                        Lo que te llevas de esta etapa.

                        • Los inversores ganan menos que sus propios fondos porque entran y salen en mal momento.
                        • Lo último pesa más, la manada empuja y el precio de compra ata: todo lleva a comprar caro y vender barato.
                        • Vender tras una caída para volver después casi siempre ha salido caro.
                        • Automatiza, mira poco y decide en frío lo que harás en la próxima caída.

                        Nivel medio, etapa 2: Lo que te van a vender

                        Si alguien gana dinero enseñándote a invertir, mira de qué vive.

                        En redes hay mucha gente que promete enseñarte a ganar dinero rápido. Casi todos tienen algo en común: su negocio no es invertir, es que les hagas caso.

                        1. De qué vivenDe cursos, suscripciones, comisiones de brókeres y enlaces de afiliado. Cuanto más mires y más operes, más ganan ellos, te vaya como te vaya.
                        2. Lo que enseñanCapturas de sus mejores operaciones. Casi nunca el historial completo de muchos años, con los malos incluidos.
                        3. La prisaPlazas limitadas, descuentos que acaban hoy, «la oportunidad del año». Invertir bien nunca tiene prisa.
                        4. La pregunta¿Me enseñas lo que has ganado en diez años, después de costes, comparado con un fondo indexado? Si no puede, ya tienes la respuesta.

                        El trading: la mayoría pierde, y los datos son públicos.

                        1. En BrasilUn estudio siguió a todos los que hicieron trading diario con futuros del índice durante más de 300 días, entre 2013 y 2015. El 97 % perdió dinero. Solo un 1 % ganó más que el salario mínimo.
                        2. En TaiwánCon quince años de datos de todo el país, menos del 1 % de quienes operan a diario gana de forma constante después de costes.
                        3. Los CFDLos brókeres europeos están obligados a avisar: entre el 70 y el 90 % de las cuentas de particulares pierden dinero.
                        4. Por quéCada operación paga comisiones e impuestos, y al otro lado hay profesionales con más información y máquinas más rápidas.

                        De cada 100 que hicieron trading diario más de 300 días

                        Chague, De-Losso y Giovannetti, «Day trading for a living?», 2019. Futuros del índice de la bolsa de Brasil, 2013–2015.

                        «Yo gano un 30 % al año»: haz la cuenta.

                        1. La cuentaUn 30 % al año durante veinte años multiplica el dinero por 190. Warren Buffett, el inversor más famoso del mundo, se ha quedado en torno al 20 % al año en seis décadas.
                        2. El supervivienteSi mil personas lanzan una moneda diez veces, una sacará diez caras seguidas. En redes solo ves a esa, y parece un genio.
                        3. Un año no es un métodoEn 2020 y 2021 casi cualquier apuesta en tecnología o cripto subió muchísimo. Lo que cuenta son muchos años, con los malos incluidos.

                        100 € durante 20 años

                        Lo que haría falta para que la promesa fuera cierta.

                        Cinco frases que oirás, y lo que hay detrás.

                        1. «Compra en las caídas»Nadie sabe cuándo acaba una caída, y guardar dinero esperándola te hace perder las subidas. Aportar cada mes ya compra en las caídas, sin adivinar nada.
                        2. «El oro nunca pierde»Quien compró en el máximo de 1980 tardó más de treinta años en recuperar lo que podía comprar con su dinero.
                        3. «Los pisos siempre suben»En España, tras 2008, la vivienda perdió más de un tercio de su valor descontada la inflación.
                        4. «Este fondo ha ganado un 40 %»Lo que mejor fue el año pasado casi nunca repite. Elegir mirando por el retrovisor es de lo que más cuesta.
                        5. «Rentabilidad garantizada»Si es alta y además garantizada, es mentira. La CNMV publica la lista de entidades sin autorización: mírala antes de mandar un euro.

                        Un depósito o un bono estructurado promete mucho con poco riesgo. El riesgo está en la letra pequeña.

                        Te lo ofrecen en el banco con frases como «hasta un 7 % si el Ibex no cae más de un 40 %» o «te devolvemos tu dinero si tres bancos europeos no bajan». Por dentro son un depósito o un bono combinado con apuestas sobre la bolsa que ha diseñado el banco.

                        1. Ganas poco, arriesgas muchoSi la bolsa sube mucho, cobras un tope; si cae de más, pierdes como si hubieras invertido en bolsa. Renuncias a los dividendos.
                        2. La comisión no se veEl banco se queda de entrada con una parte, a menudo de un 2 a un 5 %, metida en el precio. No aparece en ningún extracto.
                        3. Sin salidaVenderlo antes de tiempo suele ser caro o imposible.
                        4. La reglaSi no sabes dibujar lo que cobras en cada escenario, no lo compres.

                        Quien de verdad gana con el trading rara vez lo enseña. Los cursos y las señales ganan con lo que pagas tú.

                        En redes sociales abundan quienes enseñan a hacerse rico operando: cursos de 1.000 o 2.000 €, grupos de señales, copiar a otros operadores. Casi todos tienen algo en común: ganan con lo que pagan sus alumnos, o con comisiones del bróker al que te mandan, gane o pierda tu dinero.

                        1. Pregunta siempre¿Cómo gana dinero quien me lo cuenta? Si es con mi matrícula, con un enlace de afiliado o con lo que opero, desconfía.
                        2. Resultados sin auditarUna captura de pantalla con ganancias no demuestra nada. Nadie enseña las pérdidas.
                        3. La lista de la CNMVAntes de dar dinero a nadie, busca su nombre en las advertencias de la CNMV sobre entidades no autorizadas.
                        4. Lo aburrido funcionaSi de verdad hubiera un sistema que gana siempre, no se vendería por 1.000 €.

                        Antes de hacer caso a nadie, cinco preguntas.

                        Sirven igual para un gurú de las redes, para el director de tu oficina y para esta misma guía.

                        1. ¿Qué gana si le hago caso?Una comisión, un curso, una suscripción, tu atención. Saberlo no invalida el consejo, pero lo pone en su sitio.
                        2. ¿Enseña muchos años?Resultados de diez años o más, con los malos incluidos. No capturas sueltas.
                        3. ¿Lo compara con lo fácil?Si no gana a un fondo indexado barato después de costes, no aporta nada.
                        4. ¿Me mete prisa?Las buenas decisiones de dinero aguantan una semana de espera.
                        5. ¿Sabría explicárselo a otro?Si no entiendes cómo gana dinero un producto, probablemente lo gana a tu costa.

                        Comprueba lo que has aprendido.

                        Un influencer enseña capturas de operaciones con un +40 % y vende un curso de trading. ¿Qué te dicen los datos?

                        Alguien dice que gana un 30 % al año desde hace veinte años. ¿Qué es lo más probable?

                        Lo que te llevas de esta etapa.

                        • Mira de qué vive quien te aconseja: cursos, comisiones o tu atención.
                        • El trading diario pierde dinero para casi todos; los datos de países enteros lo confirman.
                        • Una rentabilidad espectacular sin historial completo es un escaparate, no un método.
                        • Antes de hacer caso a nadie: qué gana, cuántos años enseña, si gana a un indexado y si te mete prisa.

                        Nivel medio, etapa 3: Rebalanceo y mantenimiento

                        Tres formas de rebalancear. Ninguna es mágica.

                        En el nivel principiante viste qué es rebalancear. Aquí va el cómo. Los estudios no encuentran un método claramente mejor: importa más tener uno y cumplirlo que cuál elijas.

                        1. Por calendarioUn día fijo al año, por ejemplo tu cumpleaños, miras la cartera y la devuelves a su sitio. Fácil de recordar y de cumplir.
                        2. Por bandasSolo actúas cuando un fondo se aleja de su objetivo más de lo que fijaste. Con la regla 5/25: cinco puntos en los fondos que pesan mucho, o un 25 % de su peso en los que pesan poco.
                        3. Con las aportacionesCada mes, el dinero nuevo va al fondo que se ha quedado por debajo. Mientras tu cartera crece, casi nunca hace falta vender.
                        4. Lo que no esRebalancear no sirve para ganar más, sino para mantener el riesgo que elegiste. A menudo resta algo de rentabilidad, porque recorta lo que más sube.

                        No rebalancear nunca también es una decisión, y se paga en riesgo.

                        Una cartera 60/40 que empezó en 1928 y nunca se tocó acabó con prácticamente todo en bolsa. Ganó algo más, un 6,2 % al año descontada la inflación frente al 5,2 %. Pero su peor caída fue del 46 % en lugar del 35 %, y llegó justo cuando su dueño tenía más dinero y menos años por delante.

                        Rebalancear cada año o solo al salirse de la banda da resultados casi iguales. Con bandas se actuó 35 veces en 98 años; por calendario, 98.

                        Para saber más

                        Lo que dicen los estudios

                        Vanguard ha estudiado el rebalanceo varias veces. Su conclusión: revisar la cartera una o dos veces al año y actuar solo si se ha desviado más de un 5 % da un buen equilibrio entre controlar el riesgo y pagar pocos costes. Rebalancear cada mes no mejora nada y multiplica las operaciones.

                        Ninguna frecuencia gana siempre. En mercados con tendencia, como la bolsa de los noventa, rebalancear poco sale mejor; en mercados que suben y bajan, rebalancear más. Como no sabes qué mercado viene, elige una regla razonable y cúmplela.

                        Lo que sí cuesta caro es no hacerlo nunca: el riesgo de tu cartera acaba siendo el que decida el mercado, no tú.

                        ¿Qué pasa si no rebalanceas nunca?

                        Peso de la bolsa a final de cada año, después de rebalancear si tocaba. Bolsa y bono a 10 años de EE. UU., descontada la inflación.

                        Pruébalo. Cambia el reparto y el año de partida, y mira cómo la línea de «Nunca» se va hacia arriba.

                        Reparto objetivo
                        Desde
                        NuncaCada añoPor bandas 5/25
                        Fuente

                        Cálculo propio con datos anuales de A. Damodaran (NYU Stern), 1928–2025: S&P 500 con dividendos y bono del Tesoro a 10 años, descontado el IPC de EE. UU. Las bandas se revisan una vez al año: con la regla 5/25, cinco puntos o un 25 % del peso objetivo, lo que sea menor.

                        Tu rebalanceo, con tus números.

                        Apunta lo que vale hoy cada fondo y el porcentaje que quieres de cada uno. La calculadora reparte tu aportación del mes para acercarte al objetivo sin vender nada. Si algún fondo se ha salido de su banda, te dice qué traspaso lo devuelve a su sitio.

                        Entre fondos, los traspasos no tributan. Con ETF, corregir vendiendo sí paga impuestos: por eso se rebalancea sobre todo con las aportaciones.

                        Tu rebalanceo

                        Pruébalo. Cambia los nombres, lo que vale hoy cada fondo y el porcentaje que quieres. Se guarda en este navegador.

                        Con tu aportación

                          Las bandas

                            Rebalancear sin pagar a Hacienda.

                            1. Con fondos, traspasaUn traspaso parcial del fondo que sobra al que falta no tributa. Es la gran ventaja de los fondos en España.
                            2. Con ETF, corrige comprandoLos ETF no tienen traspaso. Corrige con el dinero nuevo, y deja las ventas para cuando la desviación sea grande o tengas pérdidas que compensar.
                            3. Al retirar, saca de lo que sobraCuando vivas de la cartera, cada retirada puede salir del fondo que esté por encima de su peso: rebalanceas mientras cobras.
                            4. Qué va en cada sitioSi tienes un plan de pensiones, cuéntalo en tu reparto. Al sacarlo, todo tributa como sueldo, también la ganancia. Por eso suele convenir tener los bonos dentro del plan y la bolsa fuera, donde su ganancia tributará menos. Es lo que se llama ubicación de activos.
                            5. Entre planes, tampoco hay peajeCambiar de un plan de pensiones a otro no tributa: es una movilización.

                            Mover 10.000 € con 3.000 € de ganancia dentro

                            Venta al 19 %, el primer tramo de la escala del ahorro.

                            Tu reparto no tiene por qué ser el mismo toda la vida.

                            Con los años te queda menos tiempo para recuperarte de una caída, y tienes más dinero en juego. Por eso muchos inversores bajan la bolsa poco a poco al acercarse la jubilación. Los fondos de ciclo de vida lo hacen solos, y a ese camino se le llama senda de planeo.

                            Otra opción, estudiada por Michael Kitces y Wade Pfau, es la senda en U: menos bolsa justo al jubilarte, que es cuando más daño hace una caída, y más después.

                            Para saber más

                            Reglas y fondos de ciclo de vida

                            • Tu edad en bonos: a los 40, un 40 % en bonos. Sencilla y bastante prudente.
                            • 110 menos tu edad en bolsa: a los 40, un 70 %. Más agresiva, pensada para vidas más largas.
                            • Fondos de ciclo de vida: algunos planes de pensiones y roboadvisors bajan la bolsa solos con los años. Los Vanguard LifeStrategy, en cambio, mantienen fijo su reparto.

                            Más que la regla, importa cuándo necesitarás el dinero. Si tu jubilación durará treinta años, a los 65 aún tienes horizonte largo para una buena parte de la cartera; lo que necesitas los primeros años es lo que debería estar a salvo.

                            Tu reparto a lo largo de la vida

                            Pruébalo. Pon tu edad, cuándo te jubilas y cuánta bolsa quieres hoy y al jubilarte. Cambia la senda y compara.

                            La senda

                            Una vez al año, una hora.

                            1. Rebalancea si tocaMira el peso de cada fondo y corrige con traspasos o con las aportaciones.
                            2. Revisa los costesBusca si hay una clase más barata del mismo fondo, o una plataforma sin custodia. Un traspaso lo arregla.
                            3. Antes del 31 de diciembreSi tienes ganancias y pérdidas sin vender, decide si te conviene que caigan en el mismo año. Y si aportas a un plan de pensiones, hazlo antes de que acabe el año.
                            4. Tu colchón¿Sigue cubriendo tus meses de gastos? Tu vida cambia, y tu fondo de emergencia también.
                            5. Tu plan escritoLéelo. Cámbialo solo si ha cambiado tu vida, no si ha cambiado el mercado. Y si tienes más de 50.000 € fuera de España, entre enero y marzo toca el modelo 720.

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            Tu cartera es 70/30, en fondos de una comercializadora española. Tras un buen año está en 77/23. ¿Cómo lo corriges sin pagar impuestos?

                            Tienes un plan de pensiones y fondos normales. ¿Dónde suele convenir tener la bolsa?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • Rebalancear controla el riesgo; no promete más rentabilidad.
                            • Cada año o por bandas: elige una forma y cúmplela.
                            • Con fondos, traspasa; con ETF, corrige con las aportaciones.
                            • Los bonos, dentro del plan de pensiones; la bolsa, fuera, si puedes.
                            • Revisa la cartera una vez al año, no una vez al día.

                            Nivel medio, etapa 4: Los debates de hoy

                            Las carteras de los libros, puestas a prueba.

                            El escritor JL Collins lo pone todo en bolsa. La clásica de Bogle es 60/40. La permanente de Harry Browne reparte a partes iguales entre bolsa, bonos, oro y liquidez, para aguantar cualquier escenario.

                            Ninguna gana en todo: la que más crece es la que más cae. Desde 1972, la permanente perdió como mucho un 15 % descontada la inflación, y la de todo bolsa, un 48 %. Elige la que puedas mantener en su peor año.

                            Las carteras de los libros

                            Cuánto se habría hecho 1 €, descontada la inflación, con cada cartera rebalanceada una vez al año. Cada marca de la escala multiplica por diez, para que una misma subida en % se vea igual en 1930 que hoy.

                            Pruébalo. Cambia el año de partida y pasa por el gráfico para ver cada año.

                            Desde
                            Todo bolsa80/2060/40Permanente
                            Fuente

                            Cálculo propio con datos anuales de A. Damodaran (NYU Stern), 1928–2025: S&P 500 con dividendos, bono del Tesoro a 10 años, letras del Tesoro a 3 meses y oro, descontado el IPC de EE. UU. La cartera permanente de Harry Browne usa bonos a 30 años; aquí, a 10. El precio del oro estuvo fijado hasta 1971.

                            Empresas pequeñas y baratas: más rentabilidad esperada, más paciencia.

                            Los economistas Eugene Fama y Kenneth French encontraron que las empresas pequeñas, y las baratas comparadas con sus beneficios, llamadas «de valor», han rendido algo más que el mercado a largo plazo. Es la base de la inversión por factores.

                            1. La promesaAlgo más de rentabilidad a largo plazo, como pago por un riesgo o una incomodidad que la mayoría evita.
                            2. El peajeDécadas enteras por detrás del mercado. Entre 2007 y 2020, las pequeñas de valor de EE. UU. quedaron muy por detrás del S&P 500. Solo cobra el premio quien aguanta eso.
                            3. Cómo se haceCon una parte de la cartera, no con toda. Por ejemplo, un 10 o un 20 % en un ETF mundial de empresas pequeñas de valor, como el Avantis Global Small Cap Value (IE0003R87OG3, con un coste del 0,39 %).
                            4. Si dudas, noLa cartera de mercado ya es excelente. Un factor que no entiendes se abandona en el peor momento, y entonces resta.
                            Para saber más

                            Los factores, uno a uno

                            • Tamaño: empresas pequeñas. Su prima por sí sola ha sido débil; funciona mejor combinada con las demás.
                            • Valor: empresas baratas respecto a sus beneficios o su valor contable.
                            • Rentabilidad: empresas con beneficios altos y estables sobre su capital.
                            • Momentum: lo que más ha subido en el último año tiende a seguir subiendo unos meses. Exige mucha rotación.
                            • Baja volatilidad: acciones que se mueven menos que el mercado, con rentabilidades históricas sorprendentemente parecidas.

                            Dos avisos. Las primas se reducen de forma notable una vez se publican y se hacen populares. Y los fondos de factores cuestan más que un indexado de mercado: la prima tiene que superar esa diferencia para compensar.

                            ¿Pesa demasiado EE. UU. en el índice mundial?

                            1. A favor de dejarlo como estáSeguir el peso de cada país es aceptar el precio que pone todo el mercado. Si EE. UU. pesa dos tercios, es porque sus empresas ganan mucho dinero en todo el mundo.
                            2. En contraHoy cotiza mucho más caro que el resto del mundo. Y su peso ha crecido sobre todo porque ha subido más, no solo porque gane más.
                            3. La historia avisaEntre 2000 y 2009, la bolsa de EE. UU. perdió dinero y la del resto del mundo ganó. Desde 2010 ha sido al revés. Las épocas cambian sin avisar.
                            4. Qué hacerSeguir con un fondo mundial es defendible. Si quieres, pon algo más de Europa y emergentes de lo que pesan. Lo que no tiene sentido es ponerlo todo en EE. UU. porque haya ganado la última década.

                            ¿Y si cada empresa pesa lo mismo?

                            1. La ideaEn vez de que Apple pese cien veces más que la empresa más pequeña del índice, todas pesan lo mismo. Menos dependencia de los gigantes.
                            2. Lo que ha pasadoA largo plazo, el S&P 500 con pesos iguales ha rendido algo más que el normal. Pero ha tenido rachas largas por detrás, como la de 2023 y 2024.
                            3. Por quéEn el fondo es una apuesta por empresas más pequeñas y más baratas: los factores de siempre, con otro nombre.
                            4. El costeHay que reajustar a menudo, lo que genera gastos, y estos fondos cobran más. No es gratis ni neutral.

                            Cuánto pesan las diez mayores del S&P 500

                            Pesos aproximados de 2025.

                            En España, ¿ETF o fondo indexado?

                            1. El fondo, por los traspasosPuedes cambiar de fondo o reajustar la cartera sin pagar impuestos. Para quien aporta cada mes y rebalancea, es la gran ventaja.
                            2. El ETF, por el precio y la variedadA veces son algo más baratos, y hay ETF de casi todo. Pero cada venta tributa, también la que haces para rebalancear o cambiar de producto.
                            3. Cuándo tiene sentido un ETFEn carteras grandes que no se tocan, en índices para los que no hay fondo, o si ya usas un bróker como Interactive Brokers.
                            4. Físico o sintéticoLos ETF físicos compran las acciones. Los sintéticos siguen el índice con un contrato con un banco, que deja garantías. Los dos son válidos en Europa: mira el coste total, no la etiqueta.

                            ¿Y si todo el mundo invierte en fondos indexados?

                            1. La preocupaciónEn EE. UU., los fondos indexados ya gestionan más dinero que los activos. Si nadie analiza las empresas, ¿quién pone los precios?
                            2. La respuestaMientras quede gente eligiendo acciones, ellos fijan los precios. Si los precios se volvieran fáciles de batir, esos gestores ganarían más y volvería el dinero. El sistema se corrige solo.
                            3. Lo que sí preocupaQue tres gestoras voten en las juntas de casi todas las grandes empresas, y que entrar o salir de un índice mueva los precios.
                            4. Para tiNada de eso cambia la cuenta: después de costes, el inversor medio no puede ganar a la media.

                            Cuatro libros que llegan a lo mismo.

                            Bogle no fue el único que llegó a estas conclusiones. Estos libros completan lo que has visto, cada uno desde su ángulo:

                            1. Los cuatro pilares de la inversión · William BernsteinTeoría, historia, psicología y negocio. Quien conoce la historia de los mercados aguanta mejor sus caídas.
                            2. El camino simple a la riqueza · JL CollinsGasta menos de lo que ganas, invierte la diferencia en un fondo indexado y huye de las deudas.
                            3. La psicología del dinero · Morgan HouselTu forma de actuar pesa más que lo que sabes: mejor una cartera razonable que mantienes que una perfecta que abandonas.
                            4. Your Complete Guide to Factor-Based Investing · Larry Swedroe y Andrew BerkinEn inglés. Qué características de las empresas han dado más rentabilidad y cuáles son humo.

                            Y dos clásicos: El pequeño libro para invertir con sentido común, de John C. Bogle, y Un paseo aleatorio por Wall Street, de Burton Malkiel.

                            Cuatro dudas frecuentes.

                            Es defendible mientras acumulas, si de verdad aguantas caídas del 50 % sin vender. Los argumentos, a favor y en contra, están en «¿Todo en bolsa?». Los bonos sirven para dormir y para tener algo que vender cuando la bolsa cae; sin ellos, cada caída la vives entera.

                            Ha protegido en algunas crisis y fallado en otras, y no produce nada. Un porcentaje pequeño es una opción legítima, no una necesidad. Tienes los detalles en «El oro, a fondo».

                            Solo con una parte, y solo si aceptas que puede ir por detrás del mercado diez años seguidos. Si esa idea te hace dudar, quédate con el mercado entero.

                            Añaden inmobiliario, materias primas o bonos ligados a la inflación. Más piezas no siempre reparten mejor el riesgo, y sí suman costes y decisiones. Si no sabes explicar para qué está cada fondo, sobra.

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            Desde 1972, ¿qué cartera tuvo la caída real más pequeña?

                            Tu fondo de empresas pequeñas de valor lleva ocho años por detrás del mercado. ¿Qué dice la teoría de los factores?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • Otros autores llegan a lo mismo: costes bajos, diversificación y paciencia.
                            • La cartera que más crece es la que más cae: elige la que puedas mantener.
                            • Factores y pesos iguales pueden sumar, con una parte pequeña y mucha paciencia.
                            • Un fondo mundial sigue siendo defendible; ir todo a EE. UU. por la última década, no.
                            • En España, fondos por los traspasos; ETF cuando no hay fondo o la cartera no se toca.

                            Nivel medio, etapa 5: Comprar o alquilar tu casa

                            Alquilar no es tirar el dinero. Comprar también cuesta.

                            Se dice que el alquiler es dinero tirado y la hipoteca, ahorro. Es verdad a medias: una parte de la cuota se queda en tu piso. Pero comprar también tiene gastos que no recuperas.

                            1. Si alquilasPierdes el alquiler. Nada más.
                            2. Si comprasPierdes los intereses de la hipoteca, el IBI, la comunidad, los seguros, el mantenimiento y los impuestos y gastos de la compra.
                            3. El coste que no se veLa entrada y los gastos de compra, a menudo un 30 % del precio, podrían estar invertidos. Lo que habrían ganado también es un coste de comprar.
                            4. La comparación justaNo es alquiler contra cuota: es alquiler contra todo lo que no recuperas siendo propietario.

                            Comprar un piso cuesta, de entrada, un 10 % más que su precio.

                            Además de la entrada, al comprar pagas impuestos y gastos que no vuelves a ver. En un piso usado, casi todo es el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, que va del 6 al 10 % según la comunidad. En uno nuevo pagas IVA, un 10 %, y un impuesto de actos jurídicos.

                            Suma notaría, registro, gestoría y tasación, y te plantas en un 8 a 13 % del precio. Los gastos de la hipoteca, salvo la tasación, los paga el banco desde 2019.

                            Por eso comprar y vender pronto sale caro: entre lo que pagas al comprar y lo que cuesta vender, se te va más de un 10 %. Hacen falta años de subidas solo para recuperarlo.

                            Lo que pagas encima del precio de un piso usado de 250.000 €

                            Además de la entrada. Con un ITP del 8 %, a medio camino entre comunidades.

                            Estimación propia con aranceles de notaría y registro y tipos de ITP de 2026. Valores aproximados.

                            La regla del 5 %: una cuenta rápida.

                            El asesor canadiense Ben Felix propuso un atajo: lo que pierdes cada año por ser propietario ronda el 5 % del valor del piso.

                            Impuestos y comunidaden torno al 1 %
                            Mantenimientoen torno al 1 %
                            Coste del dinero: intereses y lo que no gana la entradaen torno al 3 %
                            Piso de 250.000 € × 5 %12.500 € al año
                            Al mesunos 1.040 €

                            Si puedes alquilar un piso parecido por bastante menos, alquilar e invertir la diferencia suele salir igual o mejor. Si el alquiler cuesta más, comprar tiene ventaja. Es una regla para orientarse: en España los impuestos de cada año suelen ser más bajos, y los de la compra, más altos.

                            Lo que cuesta cada año ser propietario

                            Regla del 5 % de Ben Felix. Valores aproximados.

                            Divide el precio entre el alquiler de un año: por encima de 20, alquilar suele salir mejor.

                            Es la cuenta más rápida para saber si un piso está caro: cuántos años de alquiler hacen falta para pagarlo. Es lo mismo que la regla del 5 % dicha al revés, porque 100 entre 5 son 20.

                            Si un piso cuesta 20 años de alquiler o más, ser propietario te cuesta cada año lo mismo o más que alquilar uno igual. Si cuesta 15, comprar suele compensar si vas a quedarte muchos años.

                            En casi todas las grandes ciudades españolas, un piso cuesta entre 16 y 21 años de alquiler. Dentro de cada ciudad cambia mucho: en los barrios caros, comprar sale peor; en los baratos, mejor.

                            Cuántos años de alquiler cuesta un piso de 80 m²

                            Precio medio de venta entre el alquiler de un año. Por encima de 20, la regla del 5 % favorece alquilar.

                            Medias aproximadas de venta y alquiler en 2025. Varían mucho entre barrios.

                            Comprar o alquilar, con tus números.

                            Si vas a quedarte menos años de los que tardan en cruzarse las líneas, gana alquilar.

                            Comprar o alquilar e invertir

                            Lo que tendría cada uno si lo vendiera todo ese año, en euros de cada año.

                            Pruébalo. Elige una ciudad o pon tu piso y tu alquiler, y mira en qué año se cruzan las dos líneas.

                            Un piso de 80 m², precios de ejemplo
                            Más supuestos: entrada, gastos, plazo, subidas e impuestos
                            Al final
                            ComprasAlquilas e inviertes la diferencia

                            —

                            Fuente

                            Cálculo propio, anual. Quien compra paga la entrada y los impuestos y gastos de compra (ITP o IVA, notaría, registro, gestoría y tasación), una hipoteca francesa con el plazo elegido y cada año los gastos de propietario (IBI, comunidad, seguros y mantenimiento) sobre el valor del piso. Quien alquila invierte desde el primer día lo que el otro puso al comprar y, cada año, quien gasta menos invierte la diferencia. Al vender, un 3 % de gastos. Tras impuestos: IRPF del ahorro de 2026 sobre la ganancia de las carteras y la del piso; vender la vivienda habitual no tributa si reinviertes en otra o tienes más de 65 años. Precios de ejemplo: medias aproximadas de venta y alquiler en 2025 para un piso de 80 m² en cada ciudad; varían mucho entre barrios.

                            Hipoteca fija, variable o mixta.

                            1. FijaSabes lo que pagarás siempre. Pagas algo más a cambio de no sufrir si suben los tipos: es como un seguro.
                            2. VariableSigue al euríbor más un diferencial. Más barata cuando los tipos están bajos, peligrosa si suben. El euríbor pasó de estar en negativo en 2021 a más del 4 % en 2023.
                            3. MixtaFija unos años y variable después. Tiene sentido si esperas amortizar o vender antes de que llegue la parte variable.
                            4. Lo que te piden a cambioSeguros, nómina o planes que el banco te exige para rebajarte el tipo. Calcula la TAE con todo incluido: a veces la rebaja sale cara.
                            5. La regla del bancoQue la cuota no pase del 30 o 35 % de tus ingresos. Es un máximo, no un objetivo.

                            En una hipoteca a 30 años, pagas en intereses la mitad de lo que te prestan.

                            La cuota es siempre la misma, pero por dentro cambia. Los primeros años casi todo son intereses y la deuda baja despacio; al final es al revés. Por eso amortizar al principio ahorra mucho más que hacerlo al final.

                            Te prestan 200.000 € al 3 %, a 30 añoscuota de 843 € al mes
                            Del primer año de cuotas, van a intereses5.960 € de 10.120 €
                            En total pagas303.600 €
                            De ellos, intereses103.600 €
                            El mismo préstamo a 20 años1.109 € al mes y 66.200 € de intereses

                            Si tienes menos de 35 años, el Estado avala hasta un 20 % del precio con la línea del ICO, y el banco puede prestarte casi todo. Que te presten más no hace el piso más barato: solo pagas más intereses y te quedas sin colchón si bajan los precios.

                            Lo que pagas por un préstamo de 200.000 € al 3 %

                            Solo los intereses, además de devolver los 200.000 €. Cada cinco años de plazo, unos 20.000 € más.

                            Con dinero extra, ¿amortizas la hipoteca o inviertes?

                            1. AmortizarTe da una rentabilidad segura igual al interés de tu hipoteca, sin impuestos. Con un 3 %, es como un depósito al 3 % libre de impuestos.
                            2. InvertirPuedes esperar ganar más a largo plazo, pero sin garantías y pagando impuestos por lo que ganes. Con una hipoteca barata, suele salir mejor.
                            3. La comisiónAmortizar antes de tiempo puede tener comisión. En las variables, como mucho un 0,25 % los tres primeros años o un 0,15 % los cinco primeros. En las fijas, hasta un 2 % los diez primeros años y un 1,5 % después.
                            4. Cuota o plazoSi amortizas, reducir el plazo ahorra más intereses; reducir la cuota te deja más margen cada mes.
                            5. Y dormirSi la deuda te quita el sueño, amortizar es una buena inversión aunque rinda menos. El mejor plan es el que mantienes.

                            Con una hipoteca, tu casa es una inversión con apalancamiento. Si baja, pierdes más rápido.

                            Si pones un 20 % de entrada, el banco pone el resto. Si el piso sube un 10 %, tu entrada gana un 50 %. Pero si baja un 20 %, tu entrada desaparece entera y la deuda sigue siendo la misma.

                            No es una hipótesis: entre 2008 y 2014, la vivienda en España bajó más de un 30 %. Muchos debían más de lo que valía su casa y no podían venderla para mudarse.

                            Además, casi todo tu patrimonio queda en un solo piso, en una ciudad, que depende del mismo empleo que tu sueldo. Una cartera indexada reparte ese riesgo entre miles de empresas. No es un motivo para no comprar, pero sí para no estirarte hasta el máximo que te preste el banco.

                            Un piso de 250.000 € con un 20 % de entrada

                            Un piso alquilado rinde menos de lo que parece, y da más trabajo que un fondo.

                            La rentabilidad que se anuncia es la bruta: el alquiler de un año entre el precio. Pero hay que restarle gastos, meses vacíos, impagos e impuestos.

                            Piso de 200.000 € más 20.000 € de compra, alquilado por 900 € al mesbruta del 4,9 %
                            IBI, comunidad, seguro y reparaciones− 2.400 € al año
                            Un mes vacío o sin cobrar cada dos años− 450 € al año
                            IRPF del alquiler, con la reducción del 50 %− 900 € al año
                            Te queda7.050 €: un 3,2 % neto

                            A eso súmale la revalorización del piso, si la hay, y réstale tu tiempo, el riesgo de un inquilino que no paga y lo difícil que es vender una parte cuando necesitas dinero. Puede salir bien, sobre todo si te gusta y lo gestionas tú. Pero no es una inversión pasiva, y tampoco está diversificada.

                            Lo que la calculadora no ve.

                            1. EstabilidadTu casa es tuya: nadie te puede subir el alquiler ni pedirte que te vayas.
                            2. Libertad para moverteSi alquilas, cambiar de ciudad por un trabajo mejor te cuesta la fianza. Con un piso, vender lleva meses y te cuesta un 10 % entre compra y venta.
                            3. Ahorro obligadoLa hipoteca te obliga a ahorrar cada mes. Quien alquila tiene que invertir la diferencia por su cuenta, y muchos no lo hacen.
                            4. Todo en un sitioCon una casa en propiedad, buena parte de tu patrimonio está en un solo piso, con deuda y en tu ciudad. Tenlo en cuenta en tu reparto.
                            5. No hay una respuesta únicaComprar tu casa es buena idea si vas a quedarte muchos años, el precio es razonable comparado con el alquiler y la cuota no te ahoga.

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            Un piso cuesta 300.000 € y uno parecido se alquila por 900 € al mes. Según la regla del 5 %, ¿qué sale más a cuenta?

                            Pones un 20 % de entrada y el piso baja un 20 %. ¿Qué pasa con tu dinero?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • Alquilar no es tirar el dinero: comprar también tiene gastos que no recuperas.
                            • Comprar cuesta, además del precio, entre un 8 y un 13 % en impuestos y gastos.
                            • Cuenta rápida: si un piso cuesta más de 20 años de alquiler, alquilar suele salir mejor.
                            • Una hipoteca a 30 años cobra en intereses la mitad de lo prestado, y apalanca tu casa: si baja, pierdes primero tu entrada.
                            • Alquilar solo gana si inviertes de verdad la diferencia, cada mes.

                            Nivel medio, etapa 6: Oro, materias primas y cripto

                            Petróleo, trigo o cobre: más difícil de lo que parece.

                            1. No compras el barrilLos fondos de materias primas compran contratos de futuros, compromisos de compra para dentro de unos meses, y los van renovando. Guardar petróleo de verdad cuesta dinero.
                            2. Renovar cuestaCuando el contrato del mes siguiente es más caro que el actual, algo habitual, cada renovación resta. Por eso un fondo puede perder aunque suba el precio de la materia prima.
                            3. No producen nadaComo el oro, una materia prima no da beneficios. A largo plazo ha rendido más o menos como las letras del Tesoro, con muchos más altibajos.
                            4. Cuándo ayudanEn los años de inflación alta, como los setenta o 2022, subieron mientras bolsa y bonos sufrían. Por eso hay quien lleva una parte pequeña.
                            5. Ya las tienesUn fondo mundial incluye petroleras, mineras y empresas agrícolas. Para la mayoría, no hace falta más.

                            El barril sube; el fondo, no

                            Ejemplo ilustrativo: cada mes, el fondo renueva su contrato a un precio algo más caro.

                            Si quieres oro, cómo tenerlo.

                            1. FísicoLingotes o monedas de oro de inversión, que no pagan IVA. Pagas un recargo al comprar y otro al vender, y tienes que guardarlo en un sitio seguro.
                            2. En bolsaFondos cotizados, llamados ETC, respaldados por oro guardado en una cámara acorazada. Se compran con un bróker y cobran entre un 0,1 y un 0,25 % al año.
                            3. Mineras, noLas acciones de minas de oro se mueven con el oro, pero también con sus costes, sus deudas y sus errores. Son otra cosa.
                            4. CuántoQuien tiene oro suele llevar entre un 5 y un 10 %. La cartera permanente de Harry Browne, un 25 %. Crece menos, a cambio de un amortiguador distinto.
                            5. ImpuestosAl venderlo, la ganancia tributa en la base del ahorro. Los ETC no se pueden traspasar como los fondos.

                            Por qué hay gente seria que tiene bitcoin, y por qué otra no.

                            1. La ideaUn activo escaso, que nadie puede imprimir ni confiscar con facilidad, y que cada vez más personas e instituciones aceptan para guardar valor. Cada cuatro años se emite la mitad que antes.
                            2. Lo que ha pasadoHa sido la inversión que más ha subido en la última década, con caídas de más del 75 % por el camino.
                            3. La objeción de fondoNo produce nada: su precio depende de que la gente siga confiando en él. Si esa confianza se rompe, no hay beneficios que le pongan un suelo.
                            4. Muy volátilSe mueve entre tres y cuatro veces más que la bolsa. Caer un 50 % en unos meses ya le ha pasado varias veces.
                            5. La postura honestaNadie sabe si dentro de veinte años valdrá diez veces más o casi nada. Con esa incertidumbre, solo tiene sentido una parte que puedas perder.

                            El precio no es el único riesgo de la cripto.

                            1. QuiebrasMt. Gox en 2014 y FTX en 2022 quebraron con el dinero de sus clientes dentro. Una plataforma de cripto no es un banco con fondo de garantía.
                            2. Robos y despistesSi pierdes las claves de tu monedero o te las roban, no hay a quién reclamar.
                            3. EstafasProyectos que prometen rentabilidades garantizadas, y monedas creadas para desplumar a los últimos en entrar.
                            4. RegulaciónDesde finales de 2024, el reglamento europeo MiCA obliga a las plataformas de cripto que operan en la Unión Europea a tener autorización. Usa solo las autorizadas.

                            Tres formas de tener bitcoin, y lo que implica cada una.

                            1. En bolsaProductos cotizados, llamados ETP o ETN, que siguen el precio del bitcoin. Cómodos y en tu bróker de siempre, con una comisión anual. En algunos dependes de que quien los emite sea solvente.
                            2. En una plataforma autorizadaCompras bitcoin de verdad y lo guarda la plataforma. Más barato, pero dependes de ella: elige una con autorización MiCA.
                            3. En tu propio monederoTú guardas las claves. Nadie puede quebrar con tu dinero, pero si pierdes la frase de recuperación, lo pierdes todo.
                            4. En todos los casosNo hay traspasos: cada venta o cambio tributa. Y con más de 50.000 € en una plataforma extranjera, toca el modelo 721.

                            Lo que importa no es si sube, sino cuánto tienes.

                            Con una parte pequeña, el peor escenario se nota pero no rompe tu plan, y el mejor te da una alegría. Con una parte grande, la cripto decide tu futuro.

                            Fija un porcentaje y rebalancea. Si sube mucho, vende lo que sobre. Si cae, no intentes recuperarlo metiendo más dinero del previsto.

                            El tamaño de la apuesta

                            Cuánto cambiaría el valor de toda tu cartera según lo que haga la cripto, si el resto no se mueve.

                            Pruébalo. Sube el porcentaje en cripto y mira cómo crece la barra roja de la primera fila.

                            —

                            Cómo reconocer una estafa antes de caer.

                            1. Rentabilidad garantizadaNadie puede garantizar un 2 % al mes. Si te lo prometen, es mentira.
                            2. Prisa«Solo hoy», «últimas plazas»: las prisas sirven para que no pienses.
                            3. Te buscan ellosPor teléfono, por redes o en una aplicación de citas. Las entidades serias no buscan clientes así.
                            4. Pagar para sacar tu dineroSi para retirar te piden antes una comisión o un impuesto, ya lo has perdido. No pagues nada más.
                            5. CompruébaloLa CNMV publica una lista de entidades sin autorización, los «chiringuitos». Mírala antes de mandar un euro.

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            Un fondo de petróleo baja en el año aunque el precio del barril ha subido un poco. ¿Qué puede explicarlo?

                            Una app te ofrece un 3 % al mes garantizado en cripto y, para retirar tus ganancias, te pide pagar antes una comisión. ¿Qué haces?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • Las materias primas se compran con futuros, y renovarlos puede salir caro.
                            • El oro, si acaso, en físico o en ETC con oro en cámara, y en una parte pequeña.
                            • Bitcoin tiene defensores serios y riesgos enormes: fija un porcentaje que puedas perder y rebalancea.
                            • Rentabilidad garantizada, prisa o pagar para retirar: estafa.

                            Nivel medio, etapa 7: Retiradas e independencia

                            ¿Cuánto puedes sacar al año sin quedarte sin dinero?

                            Llega un momento en que el dinero ahorrado tiene que empezar a pagarte la vida: de vez en cuando, o cada mes, para completar o sustituir el sueldo. Para retiradas periódicas hace falta un plan, y dos ideas lo guían:

                            1. Tasa de retiro seguraLo que puedes sacar cada año, subiéndolo con la inflación, para que el dinero dure al menos treinta años.
                            2. Tasa perpetuaLo que puedes sacar sin que el capital, descontada la inflación, baje nunca. Es la meta del movimiento FIRE, y siempre es menor que la segura.

                            Dos formas de sacar dinero

                            Ejemplo ilustrativo de lo que queda de cada 100, descontada la inflación.

                            Cuando sacas dinero, el orden de los años importa.

                            Mientras ahorras sin tocar nada, el orden de las rentabilidades no importa: el resultado final es el mismo. Cuando sacas dinero, sí. Si las caídas llegan al principio, vendes barato para vivir y te queda menos capital para aprovechar la recuperación.

                            Es el riesgo de secuencia.

                            Las mismas olas en distinto orden

                            Pruébalo. Cambia entre sacar una cantidad fija o un porcentaje, y baraja el orden de los años.

                            Qué retiras cada año
                            Otros órdenes
                            Buenos años primeroMalos años primeroOrden aleatorio

                            — La rentabilidad media es idéntica en los dos órdenes: 5,1 % al año.

                            Fuente

                            Ejemplo ilustrativo sin inflación. Rentabilidades: +38, +30, +24, +18, +13, −1, −6, −10, −15 y −22 %.

                            La regla del 4 %, puesta a prueba con cada año desde 1928.

                            Sacar el primer año un 4 % del capital, y los siguientes esa misma cantidad subida con la inflación, habría aguantado treinta años casi siempre en EE. UU. con una cartera mixta. Compruébalo tú.

                            Para saber más

                            De dónde sale el 4 %

                            En 1994 el asesor William Bengen buscó la mayor retirada anual, ajustada por inflación, que habría aguantado treinta años en cualquier momento desde 1926 con una cartera 50/50 de EE. UU. Le salió algo más de un 4 %. En 1998, tres profesores de la Universidad Trinity lo confirmaron con distintos repartos.

                            • Es el peor caso, no el normal: en la mayoría de periodos se podía sacar mucho más y aún sobraba dinero.
                            • Es EE. UU.: estudios con datos de otros países, como los de Wade Pfau, encuentran tasas seguras menores en casi todos.
                            • No incluye costes ni impuestos: un 1 % de comisiones se come un cuarto de la retirada.

                            Para jubilaciones de más de treinta años, o con poco margen, lo prudente es empezar entre un 3 y un 3,5 % y ajustar según vaya la cartera.

                            Cada jubilación posible desde 1928

                            Pruébalo. Cada línea es una jubilación. Cambia los datos y mira cuántas llegan a puerto.

                            96 % de éxito: 66 de 69 periodos llegaron a puerto.

                            Retiras cada año la misma cantidad en términos reales, pase lo que pase.

                            Llegó a puertoSe quedó sin dineroMediana

                            Año en que empezaron las retiradas. Pulsa uno para resaltarlo.

                            El capital final mediano es de — por cada 100 iniciales, en términos reales. — En el peor año de cualquier periodo, el retiro bajó al — del inicial.

                            Fuente

                            Cálculo propio con datos anuales de 1928 a 2025: S&P 500 con dividendos, bono del Tesoro a 10 años (A. Damodaran, NYU Stern) e IPC de EE. UU. Retirada a principio de año, rebalanceo anual, sin impuestos. «Éxito» significa poder retirar lo previsto todos los años del periodo.

                            Unas décimas de diferencia lo cambian todo.

                            Son datos de EE. UU., el país al que mejor le fue en el siglo XX; en otros, España incluida, la tasa segura ha estado por debajo del 4 %. Y no cuentan impuestos ni comisiones. Pocas décimas separan quedarse sin dinero de acabar con el doble.

                            Tasa de éxito y estrategias

                            Con los supuestos que elegiste en el paso anterior.

                            Éxito según retiro inicial y años

                            Cada celda: % de periodos con éxito (con el porcentaje fijo, el peor retiro frente al inicial). Verde, seguro; ámbar, dudoso; rojo, peligro. Recuadrada: tus supuestos.

                            Las cinco estrategias con tus supuestos

                            Ajustar lo que sacas reduce mucho el riesgo.

                            Sacar siempre la misma cantidad te da un ingreso estable, pero pone todo el riesgo en el capital. Sacar un porcentaje fijo del saldo hace imposible quedarse a cero, pero tu ingreso sube y baja con la bolsa. Entre los dos extremos:

                            1. HíbridaCada año sacas la media entre la cantidad fija del principio y el porcentaje del saldo de ese año.
                            2. Suelo y techo de BengenSacas un porcentaje del saldo, pero sin bajar del 85 % ni subir del 120 % de lo que sacaste el primer año.
                            3. Suelo y techo de VanguardLo que sacas no puede bajar más de un 2,5 % ni subir más de un 5 % respecto al año anterior.

                            Durante la jubilación, las carteras con bastante bolsa, entre el 50 y el 75 %, son las que mejor han aguantado. Para pagar los mínimos impuestos al sacarlo, tienes una etapa entera: «Sacar el dinero pagando menos».

                            Para saber más

                            Las barandillas de Guyton y Klinger

                            Una de las estrategias flexibles más estudiadas son las «barandillas» de Jonathan Guyton y William Klinger:

                            • Empiezas con una tasa algo más alta que el 4 %, por ejemplo un 5 %.
                            • Si tras una caída tu retirada supera en un 20 % la tasa inicial sobre el saldo actual, la recortas un 10 %.
                            • Si tras una subida queda un 20 % por debajo, la subes un 10 %.
                            • Los años malos no subes la retirada por la inflación.

                            El precio de retirar más al principio es aceptar recortes en los años malos. Antes de elegirla, pregúntate si podrías vivir con un 10 % menos durante un par de años.

                            ¿Cuánto necesitas tener ahorrado?

                            Calcula tus gastos al año con margen, súmales los impuestos que pagarías por lo que saques y divide entre la tasa de retiro que te dé tranquilidad.

                            Si lo que sacas es casi todo ganancia y tienes otros ingresos, pon un 21 % o más en impuestos. Si la ganancia es pequeña o es tu único ingreso, puede acercarse a cero.

                            Para saber más

                            Tu número, con impuestos

                            Quieres 24.000 € al año para gastar. Al retirar de tus fondos tributa solo la ganancia que contiene lo que vendes, así que hay que vender algo más.

                            Vendes unos 26.700 €; la mitad es ganancia13.350 €
                            IRPF: 6.000 € al 19 % y 7.350 € al 21 %2.684 €
                            Te quedan para gastar24.016 €
                            Tu número con una tasa del 3,5 %unos 763.000 €

                            Con los años, la parte de ganancia de cada venta crece, y con ella el impuesto. Deja margen, y recuerda la pensión pública: reduce lo que tiene que cubrir tu cartera desde el día que empieces a cobrarla.

                            Cuánto necesitas acumular

                            Pruébalo. Pon lo que quieres gastar al año y la tasa que te deje dormir.

                            Tu número: 764.000 €

                            24.000 € ÷ (1 − 0,10) ÷ 3,5 % = 762.000 €

                            Equivale a 32 años de gastos. Súmale tu fondo de emergencia.

                            Fuente

                            Si tus retiradas son casi todo ganancia y tienes otros ingresos, pon un 21 % o más en impuestos. Si la ganancia es pequeña o es tu único ingreso, puede acercarse a cero.

                            ¿Cuánto te falta para llegar a tu número?

                            Con lo que ya tienes, lo que aportas cada mes y una rentabilidad prudente, descontada la inflación, se puede estimar cuándo llegas. No es una promesa: es una brújula para decidir cuánto ahorrar.

                            Fíjate en qué palanca mueve más la fecha. Casi siempre es la aportación, que depende de ti, y no la rentabilidad, que no.

                            Tu camino hasta el número

                            En euros de hoy: todo está descontado de inflación.

                            Pruébalo. Sube la aportación o baja la rentabilidad y mira cuánto se mueve la meta.

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                            La pensión pública también cuenta, y puedes calcularla.

                            Para casi todos, la pensión pública será el ingreso más grande de la jubilación. Cuanto más cubra, menos tiene que sacar tu cartera cada año.

                            1. Cuánto cubreEn España sustituye una parte del último sueldo mayor que en casi toda Europa. Pero tiene un máximo: con sueldos altos, cubre proporcionalmente menos.
                            2. De qué dependeDe lo que cotizaste en tus últimos años y de cuántos años cotizaste: con 15 cobras la mitad de lo que te tocaría; para el total hacen falta unos 37.
                            3. CalcúlalaEn la web de la Seguridad Social, en «Tu Seguridad Social», ves tus años cotizados y puedes simular tu pensión con tu vida laboral real.
                            4. Jubilarte antesCada trimestre que adelantas la jubilación recorta la pensión para siempre. Si piensas dejar de trabajar pronto, cuéntalo en tu número.
                            5. Con prudenciaLas reglas cambian cada pocos años. En tus cuentas, pon algo menos de lo que diga el simulador.

                            Cuatro dudas frecuentes.

                            Aunque calcules la cantidad anual, retírala en doce partes. El dinero pasa más tiempo invertido y reduces la influencia del día concreto de la retirada.

                            Acumulación. Cobrar un dividendo es lo mismo que vender una parte del fondo, pero tributa por el total cobrado; vender participaciones solo tributa por la ganancia que contienen.

                            Suele concentrarse en pocas empresas, los dividendos se recortan en las crisis y el beneficio esperado es el mismo que el de una empresa que reinvierte: en unas va al bolsillo y en otras al precio de la acción.

                            Antes, revisa qué pensión pública te quedaría y si te conviene seguir cotizando. Haz los cálculos con margen: una tasa por debajo del 4 %, más gasto del previsto y un fondo de emergencia generoso. Y escribe el plan de retiradas con el mismo detalle que el de inversión.

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            Dos personas se jubilan con un millón y viven las mismas rentabilidades, en distinto orden. ¿Cuándo le va peor a quien retira?

                            Gastas 24.000 € al año y quieres una tasa de retiro del 4 %, sin contar impuestos. ¿Cuánto necesitas?

                            Examen del nivel medio.

                            Ocho preguntas de todo el nivel para comprobar que tienes las ideas claras. Tu mejor nota se guarda en este navegador y aparece en la portada.

                            Pon a prueba lo aprendido

                            8 preguntas, una cada vez. Al final, tu nota y qué repasar.

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • Cuando sacas dinero, el orden de las rentabilidades importa tanto como su media.
                            • La regla del 4 % es una referencia, no una ley: fuera de EE. UU. y con costes, sé más prudente.
                            • Ajustar lo que sacas según vaya la cartera reduce mucho el riesgo de quedarte sin dinero.
                            • Planifica los impuestos, ten un colchón de liquidez y escríbelo todo.

                            Nivel avanzado, etapa 1: Bonos a fondo

                            Nivel avanzado: nada de esto es necesario.

                            1. Para qué es este nivelTodo lo necesario para invertir bien está en los niveles anteriores. Este es para quien, con esa base asentada, quiere entender las herramientas que usan los inversores con más patrimonio o con más apetito de riesgo.
                            2. Más riesgo, no solo más rentabilidadPedir prestado para invertir multiplica las ganancias y también las pérdidas. Puedes perder más de lo que tenías.
                            3. Más letra pequeñaOpciones, garantías y llamadas de margen tienen reglas que conviene entender antes, no durante.
                            4. Información, no recomendaciónAquí se explica cómo funcionan y cuánto cuestan, con datos de septiembre de 2026. Antes de usar nada, lee los contratos y, si dudas, consulta a un asesor independiente.

                            Lo que de verdad rinde un bono: su TIR.

                            1. El cupónLo que paga el bono cada año sobre su valor nominal, fijado cuando se emite. Un bono de 1.000 € con un cupón del 3 % paga 30 € al año.
                            2. El precioCambia cada día. Si los tipos han subido desde que se emitió, el bono viejo vale menos de 1.000 €. Si han bajado, más.
                            3. La TIRLa TIR es lo que ganarás al año si lo compras hoy a su precio y lo mantienes hasta el final. Junta los cupones y la diferencia entre lo que pagas y los 1.000 € que te devolverán. Es la cifra que importa.
                            4. En un fondoLa TIR media de la cartera es la mejor pista de lo que rendirá el fondo en los próximos años, antes de costes, si los tipos no cambian mucho.

                            Cuánto cae un bono si suben los tipos, y cuánto tarda en recuperarse.

                            La duración dice dos cosas a la vez: cuánto baja el precio por cada punto que suben los tipos, y cuántos años tarda en compensarse esa caída, porque reinviertes a más interés.

                            Con un bono a diez años que rinde un 3 %, una subida de dos puntos hace caer el precio un 15 % de golpe. En unos nueve años, más o menos su duración, ya has ganado más que si no hubieran subido.

                            Un bono ante un cambio de tipos

                            Valor de 100 € en un bono comprado a la par, con los cupones reinvertidos al tipo nuevo.

                            Pruébalo. Cambia el plazo y la subida de tipos. La línea discontinua marca cuándo te recuperas.

                            Si los tipos no cambianCon el cambio

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                            Fuente

                            Cálculo propio. Bono con cupón anual igual a la TIR inicial; los tipos cambian justo después de la compra y se mantienen. Duración modificada = duración de Macaulay ÷ (1 + TIR).

                            El interés no es uno solo: cambia con el plazo.

                            1. NormalPrestar a más plazo paga más, así que la curva sube. Es lo habitual, porque pides algo más por dejar tu dinero más tiempo.
                            2. Plana o invertidaA veces los plazos cortos pagan tanto o más que los largos. Suele pasar cuando el mercado espera que los bancos centrales bajen los tipos.
                            3. Qué hacer con ellaNo hace falta adivinarla. Un fondo de plazo medio, con una duración de cuatro a siete años, es un buen equilibrio entre rentabilidad y sustos.
                            4. Una trampa habitualPasarlo todo a plazo corto cuando pagan bien. Si luego bajan los tipos, tendrás que reinvertir a menos, justo cuando los bonos largos habrían subido.

                            La curva de tipos cambia de forma

                            Ejemplo ilustrativo del interés anual según el plazo.

                            Cuanto más paga un bono, más riesgo esconde.

                            1. La notaLas agencias puntúan la probabilidad de que cada emisor no pague, de AAA a D. Es el rating. Por debajo de BBB, se habla de bonos de alto rendimiento, o bonos basura.
                            2. El diferencialLo que paga un bono de empresa por encima de uno del Estado del mismo plazo. Es el precio del riesgo de que no paguen.
                            3. En las crisisLos bonos de peor nota caen a la vez que la bolsa, justo cuando querías que amortiguaran. Se parecen más a acciones que a bonos.
                            4. Para tu carteraDeuda pública y de empresas de buena nota. Si buscas más rentabilidad, es más limpio poner algo más de bolsa que bajar la calidad de los bonos.

                            Bonos que protegen de la inflación, con letra pequeña.

                            1. Cómo funcionanSu valor sube con la inflación, y el cupón se calcula sobre ese valor. Lo que te garantizan es una rentabilidad por encima de la inflación.
                            2. En eurosLos emiten Francia, Italia, Alemania y España, ligados a la inflación de la zona euro. Hay fondos y ETF que los reúnen.
                            3. Qué protegenLa inflación que nadie esperaba. La que ya se espera está en su precio, y no te da nada extra.
                            4. También caenSi suben los tipos por encima de la inflación, bajan de precio. En 2022, muchos fondos de estos bonos perdieron dinero a pesar de la inflación.

                            Una escalera: bonos que vencen cuando necesitas el dinero.

                            1. La ideaCompras bonos o letras que vencen en años distintos, cada uno cuando vas a necesitar ese dinero. Si los mantienes hasta el final, sabes lo que cobrarás.
                            2. Letras del TesoroEn España se compran en las subastas del Tesoro Público o a través de tu banco. Lo que ganas tributa como rendimiento del capital, sin retención.
                            3. Fondos con vencimientoAlgunos ETF y fondos compran bonos que vencen todos el mismo año, y te devuelven el dinero entonces. Es una escalera ya hecha y repartida entre muchos emisores.
                            4. Para qué sirvePara gastos con fecha: la entrada de un piso o los primeros años de jubilación. Para el largo plazo, un fondo normal de bonos es más sencillo.

                            Cada peldaño vence cuando lo necesitas

                            Ejemplo: cinco bonos para los cinco primeros años de jubilación.

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            Tu fondo de bonos tiene una duración de 6 años y los tipos suben dos puntos. ¿Qué esperas?

                            ¿Cuándo protege de verdad un bono ligado a la inflación?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • La TIR es lo que rinde un bono si lo mantienes; en un fondo, la mejor pista de lo que rendirá.
                            • La duración mide cuánto cae un bono por cada punto de tipos y cuánto tarda en compensarse.
                            • En renta fija, calidad: los bonos basura caen a la vez que la bolsa.
                            • Los bonos ligados a la inflación protegen de la inesperada; las escaleras, los gastos con fecha.

                            Nivel avanzado, etapa 2: Derivados básicos

                            Un contrato cuyo valor depende de otra cosa.

                            1. La ideaUn derivado es un contrato cuyo valor sale de otro activo: un índice, una acción, un tipo de interés o una materia prima.
                            2. Los básicosFuturos, opciones y permutas financieras, o swaps. Casi todo lo demás es una combinación de ellos.
                            3. Para qué sirvenPara protegerse de un riesgo, para apostar por un movimiento y para mover mucho dinero con poco.
                            4. Ya los usasMuchos ETF sintéticos, los fondos de materias primas y los de renta fija los usan por dentro. No son malos en sí: el riesgo está en cómo y para qué se usan.

                            Futuros: acordar hoy un precio para una fecha futura.

                            1. Una obligaciónComprador y vendedor se comprometen a intercambiar el activo en una fecha y a un precio fijados hoy. Casi nunca se entrega nada: se paga la diferencia.
                            2. Garantías cada díaSolo pones una parte del valor como garantía, y cada día se cobran o se pagan las pérdidas y ganancias. Si la garantía no llega, te cierran la posición.
                            3. Palanca incluidaCon 10.000 € de garantía puedes mover 100.000 € de índice. Un 10 % en contra se lleva toda tu garantía.
                            4. Su precioEs el precio de hoy más los intereses hasta el vencimiento, menos los dividendos. Por eso también sirven para prestar y pedir prestado.

                            Opciones: un derecho, no una obligación.

                            Una call da derecho a comprar algo a un precio fijado, el precio de ejercicio. Una put, a venderlo. Quien compra la opción paga una prima, y como mucho pierde esa prima. Quien la vende cobra la prima y carga con el riesgo.

                            Comprar opciones se parece a comprar un seguro, o un boleto. Venderlas, a ser la aseguradora.

                            Una opción al vencimiento

                            Resultado por cada 100 de índice, según dónde acabe el índice el día del vencimiento. El índice hoy vale 100.

                            Pruébalo. Empieza con la put comprada: es un seguro contra caídas. Luego cámbiala a vendida y mira cómo se da la vuelta el gráfico.

                            Tipo
                            Tú

                            Asegurar tu cartera con puts: funciona, pero cuesta.

                            1. CómoCompras puts sobre el índice con un precio de ejercicio por debajo del de hoy. Si la bolsa cae más de eso, la put compensa la pérdida.
                            2. Lo que cuestaProtegerse de caídas de más del 10 % durante un año cuesta, según lo nervioso que esté el mercado, entre un 2 y un 5 % de lo que proteges. Cada año.
                            3. La cuentaPagar un 3 % al año durante treinta años se come buena parte de lo que rinde la bolsa. Y la mayoría de los años el seguro no se usa.
                            4. La alternativa barataLlevar menos bolsa y más bonos. Protege peor en una caída, pero no cuesta una prima cada año.

                            Una put funciona como un seguro

                            Lo que ganas o pierdes en un año según lo que haga la bolsa. Protección por debajo del −10 % con una prima del 3 %.

                            Vender calls sobre lo que tienes: rentas a cambio de un techo.

                            1. CómoTienes el índice y vendes calls por encima de su precio actual. Cobras la prima cada mes.
                            2. Lo que cambiasSi el índice sube mucho, tienes que venderlo al precio de ejercicio: renuncias a las mejores subidas. Si cae, pierdes casi lo mismo, con el consuelo de la prima.
                            3. Los fondos de modaLos ETF de calls cubiertas prometen rentas altas y constantes. Han rendido menos que el índice en las épocas buenas y casi lo mismo en las malas.
                            4. No es dinero gratisLa prima es lo que te pagan por vender tus mejores subidas. Una renta alta no es lo mismo que una rentabilidad alta.

                            Productos con palanca para particulares: aléjate.

                            1. Los CFDLos CFD son contratos por diferencias, con mucha palanca y con el propio bróker al otro lado. Los brókeres europeos están obligados a avisar: entre el 70 y el 90 % de las cuentas de particulares pierden dinero.
                            2. Turbos y warrantsOpciones empaquetadas por un banco, con palanca y a veces con una barrera: si el precio la toca, lo pierdes todo al instante.
                            3. El problemaCostes altos, plazos cortos y un juego en el que, en conjunto, se pierde. Sirven para especular, no para invertir.
                            4. Si quieres palancaMejor con las formas de la etapa de apalancamiento, entendiendo lo que haces y a largo plazo.

                            Cómo tributan las opciones y los futuros en España.

                            1. Al cerrar o al vencerLa diferencia entre lo cobrado y lo pagado es ganancia o pérdida patrimonial, en la base del ahorro.
                            2. Las primasSi una opción vence sin valor, quien la compró pierde la prima y quien la vendió la gana.
                            3. Si se ejerceLa prima se suma al precio de compra, o se resta del de venta, del activo que recibes o entregas.
                            4. Con un bróker extranjeroLo declaras tú, operación por operación y en euros. Guarda los informes: con opciones, las cuentas se complican enseguida.

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            Compras una put con precio de ejercicio 90 por una prima de 3, con el índice en 100. ¿Cuánto es lo máximo que puedes perder?

                            Un ETF de calls cubiertas paga una renta del 9 % al año. ¿Qué es lo más probable a largo plazo?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • Un derivado es un contrato sobre otro activo: futuros, opciones y swaps.
                            • Los futuros y los CFD llevan palanca, y con garantías diarias un mal movimiento te saca.
                            • Comprar una opción arriesga la prima; venderla, mucho más.
                            • Asegurarse con puts cuesta cada año; vender calls cambia subidas por rentas.

                            Nivel avanzado, etapa 3: Apalancamiento

                            Invertir con dinero prestado: la palanca.

                            Si tienes 10.000 € y pides prestados otros 10.000 € para invertir, tu cartera es de 20.000 €. Es un apalancamiento de 2 a 1.

                            1. Si la bolsa sube un 10 %Ganas 2.000 € menos los intereses: casi un 20 % sobre tu dinero.
                            2. Si cae un 30 %Pierdes 6.000 € más los intereses: más del 60 % de lo tuyo.
                            3. Si cae un 50 %Lo has perdido todo. Por eso quien te presta te pedirá más garantías mucho antes, con una llamada de margen.

                            ¿Por qué lo hace alguien? Si el préstamo cuesta menos de lo que rinde la bolsa, la diferencia es tuya. Ian Ayres y Barry Nalebuff lo defienden para los jóvenes, con poco ahorrado y muchos años por delante.

                            Para saber más

                            Por qué el doble de riesgo no da el doble

                            Con palanca, la rentabilidad media que esperas es L veces la de la bolsa, menos (L − 1) veces el interés del préstamo. Pero los altibajos también se multiplican. Y tu dinero crece a la rentabilidad compuesta, que es más o menos la media menos la mitad de la volatilidad al cuadrado.

                            Bolsa: media del 7 %, volatilidad del 16 %compuesta ≈ 5,7 %
                            2 a 1 con un préstamo al 4 %: media del 10 %, volatilidad del 32 %compuesta ≈ 4,9 %

                            Con estas cifras, doblar la palanca da menos rentabilidad compuesta que no usarla, y con caídas el doble de hondas. Lo verás con datos reales en el paso siguiente.

                            El economista Robert Merton calculó la palanca que, en teoría, más hace crecer el dinero: lo que la bolsa rinde por encima del préstamo, dividido entre la volatilidad al cuadrado. Aquí, (0,07 − 0,04) ÷ 0,16² ≈ 1,2. Con préstamos caros, apenas hay margen.

                            Casi un siglo de bolsa, con y sin palanca.

                            Con 1,5 a 1 desde 1928, cada euro habría crecido más que sin palanca. Con 2 a 1 habría acabado con menos, después de perder un 97 % en los años treinta. Con 3 a 1, 1931 lo habría borrado todo.

                            La palanca no suma rentabilidad sin más. Tras una caída grande cuesta mucho recuperarse, y los intereses se pagan siempre.

                            Un siglo con palanca

                            1 € en bolsa de EE. UU., descontada la inflación. Cada marca multiplica por diez.

                            Pruébalo. Elige la palanca, su coste y el año de partida.

                            Palanca
                            Desde
                            Sin palancaCon palanca

                            Fuente

                            Cálculo propio con datos anuales de A. Damodaran (NYU Stern), 1928–2025: S&P 500 con dividendos y letras del Tesoro a 3 meses, descontado el IPC de EE. UU. La palanca se reajusta a final de cada año y el préstamo cuesta el tipo de las letras más el diferencial elegido. Con datos anuales las caídas dentro del año no se ven: en la realidad, las llamadas de margen habrían llegado antes.

                            Cinco formas de invertir con dinero prestado.

                            Si lo haces, empieza por lo barato: cada punto de interés es un punto menos de rentabilidad.

                            1. Box spreadsLa más barata: paga el tipo del mercado monetario, en torno a un 2,7 % en euros. Pide cuenta de opciones y algo de práctica. Lo tienes en box spreads.
                            2. Tu cartera como garantíaLa más sencilla: en MyInvestor, un crédito por la mitad de lo que dejas en garantía, al 3,75 % TIN. Lo tienes en pignoración.
                            3. Cuenta de margenInteractive Brokers te presta contra tus valores, en torno a un 4 % en euros para saldos pequeños.
                            4. ETF apalancadosMultiplican por dos o por tres el movimiento de cada día, como el Amundi MSCI World 2x (FR0014010HV4). Sin llamadas de margen, pero con el desgaste que verás enseguida.
                            5. La hipotecaNo amortizar una hipoteca barata para invertir la diferencia también es invertir con palanca.

                            Lo que cuesta pedir 50.000 € durante un año

                            Intereses de un año según cómo pidas el dinero.

                            Tipos de septiembre de 2026: caja del Euro Stoxx 50, MyInvestor e Interactive Brokers. La caja, sin contar las comisiones de las cuatro patas.

                            Un ETF 2x no da el doble a largo plazo.

                            Un ETF apalancado vuelve a ajustar su palanca cada día. Si el índice sube o baja con una tendencia clara, puede dar más del doble. Si sube y baja sin rumbo, pierde aunque el índice acabe donde empezó. Es el desgaste por volatilidad.

                            Por eso estos ETF sirven para plazos cortos o para estrategias muy vigiladas, no para comprar y olvidarse.

                            Para saber más

                            La fórmula del desgaste

                            A lo largo de un año, un ETF que multiplica por L cada día rinde aproximadamente:

                            L × lo del índice − (L² − L) × volatilidad² ÷ 2 − costes

                            Volatilidad anual del índice del 24 %, ETF 2xdesgaste ≈ 5,8 puntos al año
                            Mismo índice, ETF 3xdesgaste ≈ 17,3 puntos al año

                            El desgaste crece con el cuadrado de la palanca y de la volatilidad. En años tranquilos y alcistas, como 2017 o 2021, los 2x dieron más del doble; en años de altibajos sin tendencia, perdieron aunque el índice acabara en positivo.

                            Un año con altibajos

                            Un año simulado de 252 sesiones. Los ETF multiplican cada día el movimiento del índice.

                            Pruébalo. Deja el índice en 0 % y sube los altibajos de cada día: mira cómo se hunden los ETF 2x y 3x.

                            ÍndiceETF 2xETF 3x

                            Fuente

                            Simulación propia: un recorrido aleatorio fijo cuyo resultado anual es el que eliges. Los ETF apalancados restan un 0,6 % de gastos al año y el coste de financiar la palanca al 2,5 % anual.

                            Si inviertes con dinero prestado y la bolsa cae, el bróker vende por ti. En el peor momento.

                            Cuando pides prestado al bróker para invertir, te exige que tu parte no baje de un mínimo, a menudo en torno al 25 o 30 % de la cartera. Si la bolsa cae y tu parte baja de ahí, te pide que pongas más dinero. Si no lo pones, vende tus acciones él mismo, sin preguntarte y al precio que haya.

                            Cartera de 100.000 €: 50.000 € tuyos y 50.000 € prestadostu parte: 50 %
                            La bolsa cae un 30 %: la cartera vale 70.000 €tu parte: 29 %
                            Cae un 35 %: vale 65.000 € y sigues debiendo 50.000 €tu parte: 23 %, venta forzosa

                            En marzo de 2020, la bolsa cayó más de un 30 % en un mes y se recuperó en pocos meses. Quien no tenía deuda solo tuvo que esperar. Quien la tenía pudo quedarse fuera justo antes de la subida, con las pérdidas ya hechas.

                            Lo que pasa con dinero prestado cuando la bolsa cae

                            Reglas para no hundirte.

                            1. Poca palancaEn el último siglo, 1,5 a 1 se habría podido aguantar con mucho estómago; 2 a 1 llegó a perder más del 95 %; con 3 a 1, la ruina.
                            2. Que el préstamo sea baratoSi cuesta un 4 % y esperas un 6 o 7 % de la bolsa a largo plazo, el margen es estrecho. Y no está garantizado.
                            3. Dinero aparte, y un planTen un colchón para aportar garantías sin vender en plena caída, y decide hoy qué harás si la bolsa cae un 30 %: aportar, devolver parte o reducir. Improvisar con miedo es lo peor.
                            4. Menos con los añosLa palanca tiene más sentido cuando tu cartera es pequeña comparada con lo que ahorrarás. Redúcela a medida que crece.
                            5. Los intereses no desgravanEn el IRPF, los intereses de un préstamo para comprar fondos o acciones no se restan de las ganancias.

                            La bolsa cae un 30 %. ¿Y tu dinero?

                            Lo que pierde tu dinero según cuánto te hayan prestado.

                            Sin contar los intereses del préstamo.

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            Inviertes 20.000 €: 10.000 tuyos y 10.000 prestados al 4 %. En un año la bolsa cae un 30 %. ¿Cuánto queda de tu dinero?

                            Un índice sube un 10 % un día y baja un 9,09 % al día siguiente: vuelve a donde estaba. ¿Y un ETF 2x sobre ese índice?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • La palanca multiplica las ganancias y las pérdidas, y los intereses se pagan siempre.
                            • Con mucha palanca, un solo año malo puede borrarlo todo.
                            • Un ETF apalancado pierde con los altibajos aunque el índice no se mueva.
                            • Si la usas: poca, barata, con un plan para la llamada de margen y menos con los años.

                            Nivel avanzado, etapa 4: Box spreads

                            El préstamo más barato, disfrazado de opciones.

                            Un box spread, o caja, combina cuatro opciones sobre un índice de forma que, pase lo que pase con el índice, al vencimiento siempre vale lo mismo: la distancia entre sus dos precios de ejercicio.

                            Si hoy vendes una caja, cobras algo menos de esa cantidad y la devuelves al vencimiento. La diferencia es un interés muy parecido al del mercado monetario, porque detrás no hay un banco que te evalúe, sino la cámara de compensación del mercado.

                            1. Por qué interesaSale más barata que pignorar tus fondos o que el margen del bróker. También sirve para prestar tu liquidez a tipo de mercado.
                            2. Con qué opcionesSolo con europeas, que no se pueden ejercer antes, y liquidadas en efectivo: las del S&P 500 (SPX) en dólares o las del Euro Stoxx 50 en euros.
                            Para saber más

                            Por qué la caja vale siempre lo mismo

                            Por la paridad put-call, una call comprada y una put vendida al mismo ejercicio equivalen a comprar el índice a plazo a ese precio. En la caja haces eso en un ejercicio y lo contrario en el otro:

                            (call − put) en K₁ − (call − put) en K₂ = (K₂ − K₁) × el factor de descuento

                            El índice se cancela y solo queda la distancia entre ejercicios, descontada al tipo de interés de mercado. Por eso el precio de una caja revela ese tipo, y por eso sirve para prestar o pedir prestado.

                            La contraparte no es un banco sino la cámara de compensación, que garantiza el cumplimiento de todas las posiciones. El riesgo de que no te paguen es muy bajo; el de equivocarte al montarla, no.

                            Cuatro opciones que se anulan entre sí.

                            Una caja comprada es una call comprada en el ejercicio bajo y otra vendida en el alto, más una put comprada en el alto y otra vendida en el bajo. Lo que gana una pata, lo pierde otra.

                            Si la vendes, todo al revés: cobras hoy y pagas al vencimiento la distancia entre los ejercicios. Así se pide prestado.

                            Las cuatro patas de una caja

                            Valor de cada opción al vencimiento, según el ejercicio bajo o alto. Euro Stoxx 50, a 10 € por punto.

                            Pruébalo. Cambia la distancia entre ejercicios y pasa por el gráfico: la suma de las cuatro patas no se mueve.

                            La caja
                            Call bajaCall altaPut altaPut baja

                            Fuente

                            Ilustración propia. Las opciones sobre el Euro Stoxx 50 de Eurex son europeas y se liquidan en efectivo, a 10 € por punto del índice. Ejercicios de ejemplo.

                            El tipo de interés está en el precio.

                            Si vendes una caja que al vencimiento vale 100.000 € y hoy cobras 97.350 €, pagas 2.650 € de interés por ese plazo. El tipo anual sale de ese descuento y de los días que faltan.

                            En septiembre de 2026, las cajas del Euro Stoxx 50 marcaban de media un 2,7 % en euros, por debajo del euríbor a 12 meses y del margen de cualquier bróker. A eso hay que sumar las comisiones de las cuatro patas.

                            El tipo de interés de tu caja

                            Pruébalo. Cambia el plazo o lo que cobras hoy, y compara tu tipo con las otras formas de pedir prestado.

                            —

                            Fuente

                            Tipos de referencia a septiembre de 2026: cajas del Euro Stoxx 50 y del S&P 500 según Yieldbard (25/09/2026); euríbor a 12 meses, media de septiembre publicada por el Banco de España; margen de Interactive Brokers en euros para saldos pequeños, aproximado; préstamo pignorado de MyInvestor, tarifa pública.

                            Dólares con el SPX, euros con el Euro Stoxx 50.

                            1. SPXEl mercado con más volumen para esto, pero te prestan dólares. Si gastas o inviertes en euros, añades el riesgo del cambio.
                            2. Euro Stoxx 50Opciones del mercado Eurex, europeas y en efectivo, a 10 € por punto. Te prestan euros, sin riesgo de cambio, aunque hay menos oferta a plazos largos.
                            3. Nunca con opciones americanasLas de los ETF, como SPY, se pueden ejercer antes del vencimiento y romper la caja.
                            4. Una orden, cuatro patasSe mete como una sola orden combinada, con precio límite. Nunca pata a pata.

                            Barato no quiere decir sin riesgo.

                            1. El riesgo está en lo que comprasLa caja es casi un préstamo sin riesgo. Lo arriesgado es invertir ese dinero en bolsa: es palanca, con todo lo que viste en apalancamiento.
                            2. El margenLa caja vendida te da efectivo, pero el bróker te pide garantías por la posición. Si tu cartera cae, la llamada de margen llega igual.
                            3. RenovarAl vencer hay que devolver el dinero o vender otra caja. Si los tipos han subido, la nueva saldrá más cara.
                            4. Errores al ejecutarlaUn precio mal puesto en una orden de cuatro patas puede costar más que años de ahorro en intereses.
                            5. PapeleoTu bróker suele ser extranjero: modelo 720 si pasas de 50.000 €, y la declaración de cada vencimiento la haces tú.

                            Cómo tributa una caja en España.

                            Las opciones tributan como ganancia o pérdida patrimonial en la base del ahorro cuando se cierra la posición o vence el contrato. Cobrar la prima no tributa por sí solo.

                            1. Caja vendida: pidesAl vencer pagas más de lo que cobraste. Esa diferencia, el interés, aparece como pérdida patrimonial y compensa con tus ganancias del año.
                            2. La diferencia con un préstamoLos intereses de un préstamo para invertir no se pueden restar. El coste de la caja, en cambio, resta como pérdida.
                            3. Caja comprada: prestasLo que ganas es ganancia patrimonial y tributa como cualquier otra, entre el 19 y el 30 %.
                            4. El año cuentaTodo se imputa al año del vencimiento o del cierre, no al del cobro.

                            Es la interpretación general de la normativa sobre opciones: Hacienda no se ha pronunciado sobre los box spreads en concreto. Consulta a un asesor fiscal antes de usarlos.

                            Para saber más

                            Un ejemplo con números

                            En marzo vendes una caja que vence en diciembre del año siguiente: cobras 97.350 € y al vencer pagas 100.000 €.

                            Pérdida patrimonial en el año del vencimiento2.650 €
                            Si ese año tienes 10.000 € de ganancias por ventastributas por 7.350 €
                            Ahorro, al 19–21 %unos 500–560 €

                            Nada tributa el año en que cobras la prima: todo se imputa al vencimiento. Si ese año no tienes ganancias, la pérdida se compensa con el límite del 25 % y el resto se arrastra cuatro años, como cualquier otra pérdida.

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            Vendes una caja del Euro Stoxx 50 que dentro de un año vale 50.000 €, y hoy cobras 48.700 €. ¿Qué tipo pagas, más o menos?

                            ¿Por qué no se montan cajas con las opciones del ETF SPY?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • Un box spread es un préstamo al tipo del mercado monetario, montado con cuatro opciones.
                            • Solo con opciones europeas en efectivo: SPX en dólares, Euro Stoxx 50 en euros.
                            • Es barato, pero invertir ese dinero es palanca, con su llamada de margen.
                            • En España, su coste aparece como pérdida patrimonial que resta de tus ganancias.

                            Nivel avanzado, etapa 5: Pignoración

                            Pedir prestado con tu cartera como garantía: lo más sencillo.

                            Pignorar es dejar tus fondos como garantía de un préstamo. Siguen siendo tuyos y siguen invertidos, pero no puedes venderlos ni traspasarlos libremente mientras dure la deuda. A cambio, consigues dinero sin vender y, por tanto, sin pagar el IRPF de lo que has ganado.

                            1. Para qué se usaLa entrada de una vivienda, una reforma o un gasto puntual, sin deshacer la cartera ni pagar impuestos.
                            2. Cuánto te prestanUna parte de lo que vale lo que dejas en garantía, según la entidad y el tipo de fondo.
                            3. Lo que cuestaAlgo más que una caja, pero menos que un préstamo personal, porque la garantía reduce el riesgo del banco. A cambio, se pide en unos minutos.
                            4. Lo que arriesgasSi la cartera cae, el banco te pide más garantías o que devuelvas una parte. Si no lo haces, vende tus fondos, en el peor momento.
                            Para saber más

                            Cuánto prestan y cuándo ejecutan

                            El banco no presta el valor total de lo que pignoras: aplica un porcentaje según el riesgo del activo. Como referencia habitual, bastante sobre un fondo monetario o de bonos a corto plazo, la mitad o algo más sobre un fondo de bolsa global y menos sobre acciones sueltas.

                            Durante la vida del préstamo vigila la cobertura: el valor de la garantía dividido entre la deuda. Con los umbrales habituales, por debajo del 130 % te piden aportar más o amortizar, y por debajo del 120 % venden. Si pides la mitad de lo que pignoras, la cobertura empieza en el 200 %: la cartera tendría que caer un 35 % para el aviso y un 40 % para la venta.

                            Las condiciones exactas están en el contrato. Léelas antes de firmar, sobre todo qué fondos admiten y con qué porcentaje.

                            ¿Vender o pedir prestado? Haz la cuenta.

                            Vender tiene un coste que se ve hoy: el IRPF de lo que has ganado. Pignorar tiene uno que se ve con el tiempo: los intereses.

                            Si la cartera rinde más de lo que cuesta el préstamo, pignorar suele ganar. Si rinde menos, gana vender, y el impuesto solo se habrá retrasado. Cuanta más ganancia acumulada tengas, más pesa el impuesto que te ahorras hoy.

                            ¿Vender o pignorar?

                            Lo que te quedaría al final, si entonces vendieras todo y pagaras los impuestos.

                            Pruébalo. Pon lo que necesitas, lo que vale tu cartera y las condiciones del préstamo, y mira cuál de las dos barras es más larga.

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                            Fuente

                            Cálculo propio con la escala estatal del ahorro de 2026. Supone que los intereses se suman a la deuda y que al final vendes toda la cartera en un solo año. Umbrales de garantía habituales: aviso cuando la cartera vale menos del 130 % de la deuda y venta forzosa por debajo del 120 %.

                            Dónde se pide en España.

                            Entre las plataformas de fondos indexados, MyInvestor es la que tiene productos estándar con precio público. Los brókeres prestan con margen, y los bancos ofrecen pólizas a medida a los patrimonios grandes.

                            La deuda aparece en la CIRBE, el registro de préstamos del Banco de España: si luego pides una hipoteca, cuenta.

                            Préstamos con tu cartera como garantía

                            ProductoCuánto te prestanCosteCómo es
                            MyInvestor · crédito para invertirLa mitad de lo pignorado; el doble con sus carteras3,75 % TIN con fondos; 3,25 % con carterasSolo intereses, cada trimestre. Hasta 5 años.
                            MyInvestor · préstamo pignoradoHasta el doble de lo pignoradoFijo, desde el 3,25 % TINCuotas mensuales, hasta 20 años. Desde 10.000 €.
                            Interactive Brokers · margenSegún el riesgo de cada valorEn euros, en torno al 4 %Sin plazo ni cuotas. Si no cubres el margen, vende sin avisar.

                            Condiciones públicas a septiembre de 2026. Cambian a menudo: compruébalas antes de abrir una cuenta. La guía no cobra de ninguna entidad.

                            Compra, pide prestado y hereda.

                            En EE. UU. los grandes patrimonios lo llaman buy, borrow, die. En España se apoya en la plusvalía del muerto: al fallecer, lo que han ganado tus fondos no paga IRPF, y tus herederos los reciben con el valor de ese día.

                            1. Cómo funcionaEn lugar de vender para vivir, pides prestado con la cartera como garantía. La cartera sigue creciendo sin pagar impuestos, y la deuda se paga con la herencia.
                            2. Lo que ahorraTodo el IRPF de las ganancias acumuladas, entre el 19 y el 30 %. Además, la deuda resta en el Impuesto sobre Sucesiones.
                            3. Lo que sigue pagándoseEl Impuesto sobre Sucesiones por lo que quede, que depende de tu comunidad: casi nada entre padres e hijos en unas, bastante en otras.
                            4. Lo que puede fallarQue la deuda crezca más deprisa que la cartera, una caída con llamada de margen, que suban los tipos o que cambie la ley.
                            Para saber más

                            Sucesiones: por qué depende de dónde vivas

                            El Impuesto sobre Sucesiones es estatal, pero lo gestionan las comunidades autónomas, que fijan reducciones y bonificaciones propias. Entre padres e hijos, en comunidades como Madrid o Andalucía hay bonificaciones del 99 % de la cuota; en otras, heredar un patrimonio grande puede costar una parte importante.

                            Lo que manda es la residencia de quien fallece en los últimos cinco años, no la de los herederos.

                            La estrategia de pedir prestado en lugar de vender tiene sentido sobre todo donde Sucesiones es bajo: allí el ahorro del IRPF es casi todo ganancia. Donde es alto, la cuenta cambia, y conviene hacerla con un asesor.

                            Lo que puede salir mal.

                            1. La llamada de margenSi la cartera cae, te piden más garantías justo cuando todo el mundo vende. Si no puedes aportarlas, venden por ti.
                            2. Una cartera atadaLo que dejas en garantía no se traspasa ni se vende sin permiso: pierdes libertad para rebalancear o cambiar de fondo.
                            3. Los tiposEn un crédito a tipo variable, si suben los tipos de interés, sube lo que pagas.
                            4. La CIRBELa deuda consta en el registro del Banco de España y reduce lo que te prestarán para otras cosas.
                            5. La tentaciónPignorar para gastar es cómodo, demasiado cómodo. Sigue siendo una deuda.

                            Una cartera de 100.000 € con 50.000 € de crédito

                            Ejemplo ilustrativo de una caída del 40 %.

                            Umbrales habituales: aviso al 130 % de la deuda y venta forzosa al 120 %.

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            Tu cartera vale 100.000 € y pides 30.000 € con ella como garantía. El banco pide más garantías cuando la cartera vale menos del 130 % de la deuda. ¿Cuánto tiene que caer?

                            Tu padre compró fondos por 50.000 € que hoy valen 200.000 €. Si los heredas, ¿qué pasa con los 150.000 € de ganancia?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • Pignorar te da dinero sin vender ni pagar impuestos, a cambio de intereses.
                            • Gana a vender si la cartera rinde más que el préstamo durante el plazo.
                            • Pide poco comparado con lo que dejas en garantía: una caída fuerte trae la llamada de margen.
                            • Al fallecer, las ganancias no pagan IRPF: es la base de «compra, pide prestado y hereda».

                            Nivel avanzado, etapa 6: Otras formas de invertir

                            Conocer las alternativas te ayuda a no cambiar de rumbo en mala hora.

                            Tarde o temprano alguien te dirá que hay algo mejor que un fondo indexado: elegir buenas empresas, vivir de dividendos, salir antes de las caídas. Cada idea tiene algo de verdad y un precio que no siempre se cuenta.

                            Aquí están las más serias, con lo que dicen sus defensores y lo que dicen los datos. No para descartarlas por sistema, sino para que, si alguna te tienta, sepas qué estás comprando.

                            1. Todas prometen algoMás rentabilidad, menos caídas o rentas más estables. Casi nunca las tres a la vez.
                            2. Todas piden algoTiempo, más costes, más impuestos o aguantar años por detrás del mercado.
                            3. La pregunta útilNo es si funcionó en el pasado, sino si la seguirías en su peor década.

                            Comprar empresas buenas a buen precio: el método de Buffett.

                            La inversión en valor compra empresas por menos de lo que cree que valen y espera a que el mercado lo reconozca. Benjamin Graham la puso por escrito y Warren Buffett la hizo famosa.

                            1. A favorBuffett ha ganado al mercado durante décadas, con un método claro: negocios que entiende, poca deuda, precios razonables y mucha paciencia.
                            2. En contraPor cada Buffett hay miles que lo intentaron y se quedaron por detrás. La mayoría de los fondos de valor tampoco baten a su índice a diez años.
                            3. Lo que dice BuffettEn su carta de 2013 dejó escrito qué hacer con el dinero de su mujer: un 90 % en un fondo indexado del S&P 500 y un 10 % en bonos del Estado a corto plazo.
                            4. Si te tientaHazlo con una parte pequeña y apunta tus resultados frente a los del índice. En cinco años, la cuenta te dirá si sigues.

                            Diez años: un fondo indexado contra cinco selecciones de expertos.

                            En 2007, Buffett apostó un millón de dólares a que un fondo indexado del S&P 500 ganaría durante diez años a cualquier selección de fondos de gestión activa, después de costes. La gestora Protégé Partners aceptó y eligió cinco fondos de fondos de inversión libre.

                            De 2008 a 2017, el fondo indexado ganó un 8,5 % al año. Los cinco fondos, entre un 0,3 y un 6,5 %. Buffett donó el premio a una organización benéfica.

                            100.000 $ de 2008 a 2017

                            Carta de Warren Buffett a los accionistas de Berkshire Hathaway, 2017. Rentabilidades después de comisiones.

                            Vivir de dividendos: fácil de explicar, caro de mantener.

                            1. La ideaUna cartera de empresas que reparten mucho y suben el dividendo cada año. Cobras rentas sin vender nada.
                            2. Lo buenoDa tranquilidad: ves entrar dinero aunque la bolsa caiga.
                            3. El problemaUn dividendo no es dinero extra: el precio baja lo que se paga. Cobrar un 4 % en dividendos o vender un 4 % de la cartera te deja igual.
                            4. En España, peorEl dividendo tributa entero y cada año, lo necesites o no. Al vender, solo tributa la ganancia. Y la cartera suele acabar en bancos, eléctricas y pocas empresas más.

                            Sacar 4.000 € al año de tu cartera

                            El IRPF de cada año, al 19 %, si la mitad de lo que vendes es ganancia.

                            Salir cuando la bolsa está cara: acierta el destino, no el momento.

                            1. El PER de ShillerCompara el precio de la bolsa con los beneficios medios de diez años, descontada la inflación. Es el PER de siempre, pero más estable. Cuando está alto, la bolsa suele rendir menos la década siguiente.
                            2. Por qué no sirve para entrar y salirPuede seguir alto muchos años. En diciembre de 1996, el presidente de la Reserva Federal habló de «exuberancia irracional». La bolsa de EE. UU. se duplicó antes de caer en 2000.
                            3. Para qué sí sirvePara ajustar lo que esperas: si la bolsa está cara, haz tus cuentas con menos rentabilidad y ahorra algo más, en lugar de llevar menos bolsa.
                            4. Y hoyEE. UU. está caro frente a su historia, y otros mercados no tanto. Un fondo mundial ya reparte esa apuesta sin que tengas que decidir nada.

                            Seguir la tendencia: menos caídas grandes, más falsas alarmas.

                            1. La reglaEstás en bolsa mientras su precio está por encima de su media de los últimos diez meses. Si cae por debajo, pasas a liquidez.
                            2. A favorEn el pasado esquivó buena parte de las caídas largas, como las de 2000 a 2002 y 2008.
                            3. En contraEn las caídas bruscas llega tarde, y cuando la bolsa va y viene sin rumbo entra y sale muchas veces, perdiendo un poco en cada vuelta. Desde 2009 ha ido por detrás de quedarse quieto.
                            4. En EspañaCon ETF, cada salida tributa. Con fondos se puede hacer con traspasos a un monetario, pero exige cumplir la regla durante décadas.
                            5. Si te tientaQue sea una regla escrita, automática y solo para una parte de la cartera. Una regla que te saltas es peor que no tener ninguna.

                            Repartir el riesgo en lugar del dinero: Dalio y Swensen.

                            1. La idea de DalioRay Dalio reparte el riesgo entre cuatro escenarios: la economía crece o se frena, con inflación alta o baja. Por eso lleva mucha renta fija, oro y materias primas.
                            2. Con dinero prestadoComo los bonos se mueven poco, los fondos de paridad de riesgo los compran con palanca para que pesen en el riesgo tanto como la bolsa.
                            3. Su mal añoEn 2022 cayeron a la vez la bolsa y los bonos, y muchos de estos fondos perdieron tanto o más que una cartera 60/40.
                            4. El modelo de YaleDavid Swensen llevó el dinero de la Universidad de Yale a inmobiliario, capital riesgo y otros activos difíciles de vender. A los particulares les recomendaba otra cosa: fondos indexados baratos.
                            5. Para tiLa versión sencilla ya la viste: la cartera permanente. Más piezas suman costes y decisiones.

                            Seis formas de invertir, cara a cara.

                            PrometeSu peor momento
                            Indexar y aguantarLo que dé el mercadoCaídas del 50 %
                            Elegir accionesGanar al mercadoAños por detrás, sin saber si es mala racha
                            Vivir de dividendosRentas establesRecortes de dividendo en las crisis
                            Comprar baratoEntrar a mejor precioQuedarte fuera de una subida larga
                            Seguir la tendenciaEsquivar caídas grandesMuchas falsas alarmas seguidas
                            Para todo tiempoMenos altibajosInflación y tipos subiendo, como en 2022

                            Ninguna es un fraude, pero todas cambian un problema por otro y casi todas piden más tiempo, costes o impuestos. La indexada gana por sencillez: es la que más gente consigue mantener.

                            Libros para entender a los que piensan distinto.

                            1. El inversor inteligente · Benjamin GrahamLa base de la inversión en valor. Su «señor Mercado» explica, también a un indexado, por qué no hay que hacer caso a los precios de cada día.
                            2. Un paso por delante de Wall Street · Peter LynchEl gestor estrella de los ochenta defiende invertir en lo que conoces. Léelo sabiendo que casi nadie lo consigue.
                            3. The Most Important Thing · Howard MarksCiclos, riesgo y psicología vistos desde la gestión activa, con mucha honestidad sobre lo difícil que es ganar al mercado.
                            4. ¿Existe la suerte? · Nassim TalebCuánto confundimos suerte y talento en los mercados, y los sucesos raros que ningún modelo ve venir.
                            5. Pensar rápido, pensar despacio · Daniel KahnemanNo trata de inversión, pero explica los atajos de la cabeza que te hacen vender en el peor momento.

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            ¿Qué dejó escrito Warren Buffett para el dinero de su mujer?

                            El PER de Shiller está muy alto. ¿Qué dice la historia?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • Cada alternativa promete algo real y cobra un precio que no siempre se ve.
                            • Elegir acciones puede funcionar, pero casi nadie sabe de antemano si ganará. Ni Buffett lo quiere para su familia.
                            • Los dividendos no son dinero extra, y en España tributan antes.
                            • La valoración ajusta lo que esperas; la tendencia recorta caídas a cambio de falsas alarmas.
                            • Si alguna te tienta, que sea con una parte pequeña, una regla escrita y tus resultados apuntados.

                            Nivel avanzado, etapa 7: Plataformas y productos

                            Interactive Brokers, a fondo.

                            1. Todo en un sitioETF, acciones, bonos, opciones y futuros de casi todas las bolsas, con comisiones bajas y préstamos baratos.
                            2. Desde IrlandaLos clientes españoles están en Interactive Brokers Ireland. Tus valores están separados de los del bróker y, si quebrase y faltara algo, el fondo de garantía irlandés cubre el 90 % de lo perdido, hasta 20.000 €.
                            3. La declaración, la haces túNo retiene ni informa a Hacienda: calculas cada venta, dividendo y opción en euros y con el FIFO, y presentas el modelo 720 si pasas de 50.000 € fuera de España.
                            4. El formulario W-8BENAl abrir la cuenta declaras que no vives en EE. UU. Así, lo que te retienen de sus dividendos baja al 15 %.
                            5. Para quiénPara carteras grandes de ETF, opciones, cajas o préstamos. Para aportar 200 € al mes a un fondo, sobra.

                            Un seguro por fuera, ETF por dentro.

                            Un unit linked es un seguro de ahorro cuyo valor depende de los fondos o ETF que eliges dentro de una lista. Si cumple los requisitos de la ley, puedes cambiar de uno a otro dentro del seguro sin pagar impuestos: algo parecido a un traspaso, también para ETF.

                            1. La ventajaRebalancear o cambiar de ETF sin pagar impuestos, algo imposible con ETF sueltos.
                            2. El costeLa capa de seguro suma comisiones. En el de Finizens, por ejemplo, en torno a un 0,80 % al año, más el seguro de vida.
                            3. Al sacar el dineroLa ganancia tributa en la base del ahorro, igual que la de un fondo.
                            4. La salidaDentro del seguro te mueves gratis; salir de él es rescatarlo y pagar impuestos.

                            Si ya usas fondos traspasables, un unit linked rara vez compensa: su ventaja es para quien quiere ETF.

                            Para saber más

                            Los requisitos para no tributar

                            Para que los cambios dentro del seguro no tributen, la ley exige, en resumen, que tú no elijas los activos concretos: eliges entre las opciones o cestas que ofrece la aseguradora, y ella es la titular de las inversiones.

                            Si el seguro te dejara comprar cualquier valor a tu gusto, Hacienda lo trataría como si la cartera fuera tuya, y cada cambio tributaría.

                            Antes de contratar, pide el coste total (gestión, depositaría, fondos y prima de riesgo del seguro) y compáralo con hacerlo tú con fondos traspasables. El ahorro fiscal solo compensa si de verdad vas a usar ETF o a hacer muchos cambios.

                            Seis cosas que mirar antes de abrir una cuenta en un bróker.

                            1. Quién lo vigilaQue esté autorizado por la CNMV o por el supervisor de otro país europeo. Compruébalo en la web del supervisor, no en la del bróker.
                            2. Qué fondo de garantía te cubreEn España, hasta 100.000 € por inversor en valores. En Irlanda o Alemania, 20.000 €. Solo actúa si faltan tus valores por fraude o por un error del bróker.
                            3. Cuánto cuestaCustodia, compraventa, cambio de moneda e inactividad. El cambio de moneda es el coste que más se esconde.
                            4. Qué te da para HaciendaUn bróker con sucursal en España retiene e informa. Uno de fuera te deja todo el papeleo.
                            5. Qué puedes comprar, y cómo se saleFondos traspasables, ETF europeos, bonos, opciones: elige por lo que vas a usar. Y pregunta antes cuánto cuesta llevarte los valores a otra entidad.

                            Si quiebra tu bróker, tus valores siguen siendo tuyos.

                            1. SeparadosLas acciones, ETF y fondos que compras están a tu nombre y separados del dinero del bróker. Si quiebra, se pasan a otra entidad.
                            2. El efectivo es otra cosaEl dinero que tienes sin invertir puede quedar mezclado con el de la entidad. No guardes mucho efectivo en un bróker.
                            3. Para qué es el fondo de garantíaCubre lo que falte si el bróker hizo mal las cosas o hubo fraude. No cubre que tus inversiones bajen.
                            4. El préstamo de valoresMuchos brókeres y ETF prestan tus valores a otros a cambio de una comisión, con garantías. Aporta algo de rentabilidad a cambio de un riesgo pequeño. Algunos brókeres te dejan desactivarlo.

                            Puedes llevarte tus fondos a otra plataforma sin pagar impuestos. Con los ETF, se trasladan o se venden.

                            1. Fondos: traspaso externoLo pides en la plataforma de destino, con los datos del fondo que tienes. Tarda de una a cuatro semanas y no tributa: conservas la fecha y el precio de compra.
                            2. Mientras duraUnos días el dinero puede estar fuera de la bolsa. Evita hacerlo justo cuando necesites el dinero.
                            3. ETF y acciones: traslado de valoresSe pasan de un bróker a otro sin venderlos, así que tampoco tributan. Algunos brókeres cobran por ello; muchos ya no. Guarda los justificantes de compra para conservar tu precio.
                            4. Si vendes y vuelves a comprarCon los ETF, vender es tributar. Solo compensa si tienes pérdidas o poca ganancia.
                            5. Antes de cambiarMira la custodia, el cambio de divisa y lo que cobran por cada compra en la nueva. El ahorro tiene que compensar el trámite.

                            Examen del nivel avanzado.

                            Ocho preguntas de todo el nivel para comprobar que tienes las ideas claras. Tu mejor nota se guarda en este navegador y aparece en la portada.

                            Pon a prueba lo aprendido

                            8 preguntas, una cada vez. Al final, tu nota y qué repasar.

                            Has llegado a alta mar.

                            • Interactive Brokers da acceso a todo, a cambio de hacer tú el papeleo.
                            • Un unit linked permite cambiar de ETF sin pagar impuestos, pagando algo más.
                            • Palanca, pignoración, derivados y cajas son herramientas potentes, no atajos.
                            • Lo que queda de impuestos te espera en la sección de Fiscalidad.

                            Lo avanzado es opcional. Lo que no lo es: aportar, no tocar y mantener el rumbo, contra viento y marea.

                            La guía en tres niveles y una aduana

                            1. Principiante. Fondos indexados baratos, un reparto que puedas mantener y un plan por escrito. Con esto basta.
                            2. Medio. Comportamiento, vendedores de humo, rebalanceo, debates sobre fondos, casa, cripto y retiradas, con método y sin perder la sencillez.
                            3. Avanzado. Bonos a fondo, derivados, palanca, box spreads, pignoración y otras formas de invertir: potentes, opcionales y con letra pequeña.
                            4. Fiscalidad. Cómo tributa cada cosa y cómo pagar lo justo, de la primera venta a la herencia, con casos reales.

                            Fiscalidad, etapa 1: Cómo tributan tus inversiones

                            Hacienda cobra cuando ganas, no cuando inviertes.

                            1. Mientras no vendasLo que sube tu fondo no tributa. Solo pagas cuando vendes, y solo por lo que has ganado, la plusvalía.
                            2. Intereses y dividendosTributan el año en que los cobras, aunque los vuelvas a invertir. Por eso esta guía prefiere los fondos de acumulación.
                            3. La escala del ahorroTodo va a la base del ahorro del IRPF, por tramos: 19 % hasta 6.000 €, 21 % hasta 50.000 €, 23 % hasta 200.000 €, 27 % hasta 300.000 € y 30 % a partir de ahí. Cada euro paga el tipo de su tramo.
                            4. La retenciónAl vender un fondo, la plataforma aparta un 19 % de lo que has ganado, la retención, y se lo adelanta a Hacienda. En la declaración se ajusta: si te toca pagar más, pagas la diferencia; si menos, te lo devuelven.

                            Normativa estatal de 2026. El País Vasco y Navarra tienen normas propias, con otros tipos y límites.

                            Cada euro paga el tipo de su tramo

                            Así se calcula el impuesto con la escala del ahorro de 2026.

                            Antes de vender, haz la cuenta.

                            Pagas por lo que ganas, no por lo que vendes. Si vendes 10.000 € de un fondo que ha doblado su valor, solo tributan 5.000 €.

                            Y como la escala sube por tramos, repartir una venta grande en varios años puede dejar buena parte en el 19 %. Si solo quieres cambiar de fondo, no vendas: traspasa, y hoy no pagas nada.

                            Para saber más

                            Planifica la venta: tres ideas

                            • Llena el 19 % cada año. Si vas a necesitar el dinero en varios años, vender un poco cada año puede dejar toda la ganancia en el primer tramo, hasta 6.000 € por persona.
                            • En pareja cuenta doble. Si los fondos son de los dos, cada uno tributa su mitad con su propia escala.
                            • Mira el calendario. Una venta el 31 de diciembre y otra el 2 de enero caen en ejercicios distintos, y su tributación también.

                            La retención del 19 % es un adelanto, no el impuesto final. Si con tu ganancia llegas al tramo del 21 % o del 23 %, pagarás la diferencia en la declaración de la renta, en junio del año siguiente: aparta ese dinero.

                            ¿Cuánto pagarás al vender?

                            Pruébalo. Pon lo que invertiste, lo que vale hoy y cuánto vendes. Mira abajo cuánto te ahorrarías repartiendo la venta.

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                            Cálculo con la escala estatal del ahorro de 2026 y una sola compra. Si compraste en varias veces, manda el FIFO. En el País Vasco y Navarra rigen normas forales.

                            Costes, impuestos e inflación: quién se lleva qué.

                            La rentabilidad que anuncian los fondos es antes de tres cosas: lo que cobran, lo que se lleva Hacienda al vender y lo que se come la inflación. Lo que importa es lo que te queda después de las tres.

                            De las tres, los costes son lo único que eliges del todo. Los impuestos se pueden retrasar y repartir. La inflación solo se esquiva invirtiendo.

                            Lo que te queda de verdad

                            Todo vendido al final, en un solo año, con la escala del ahorro de 2026.

                            Pruébalo. Sube los costes o los años y mira qué parte se lleva cada uno.

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                            Fuente

                            Cálculo propio con capitalización mensual. Los costes restan de la rentabilidad cada año; el IRPF se calcula sobre la ganancia total con la escala estatal del ahorro de 2026 como si vendieras todo en un solo año, el caso más caro; la inflación convierte el resultado a euros de hoy.

                            Las pérdidas también cuentan.

                            1. Restan de las gananciasLo que pierdes al vender se resta de lo que ganas con otras ventas del mismo año, y solo tributa el resultado.
                            2. Y algo másSi el resultado sale negativo, puedes restarlo de tus intereses y dividendos del año, hasta un 25 % de ellos. Lo que sobre lo puedes usar en los cuatro años siguientes.
                            3. La regla de los dos mesesSi vendes con pérdidas y vuelves a comprar lo mismo poco antes o poco después, Hacienda no te deja usar esa pérdida hasta que vendas lo recomprado. Es la regla de los dos meses para valores que cotizan, como los ETF, y de un año para los que no. Con los fondos, Hacienda ha dicho una cosa y la contraria; ante la duda, deja pasar un año o consulta a un asesor fiscal.
                            4. Un traspaso no sirveEl traspaso aplaza las ganancias y también las pérdidas. Para usar una pérdida hay que vender de verdad.
                            Para saber más

                            La compensación, con números

                            Este año vendes con 4.000 € de pérdidas, no tienes ganancias y cobras 2.000 € de intereses y dividendos.

                            Pérdida que puedes restar de los intereses: el 25 % de 2.000 €500 €
                            Intereses que tributan1.500 €
                            Pérdida que queda para los próximos cuatro años3.500 €

                            El orden importa: las pérdidas se restan primero de las ganancias del mismo tipo (ventas con ventas, intereses con intereses) y solo después se cruzan con ese límite del 25 %. Lo que sobra caduca a los cuatro años: úsalo antes, por ejemplo aflorando ganancias en esos años.

                            Con fondos de acumulación, el impuesto espera a que vendas.

                            1. Fondos de distribuciónReparten dividendos que tributan cada año, con una retención del 19 %, aunque los vuelvas a invertir.
                            2. Fondos de acumulaciónReinvierten los dividendos dentro del fondo, y no tributan hasta que vendes. Con los años, se nota.
                            3. Impuestos en otros paísesLos dividendos de empresas de fuera pagan una retención allí. Un fondo irlandés paga un 15 % por los de EE. UU. dentro del propio fondo: ya está descontado de lo que rinde y no lo declaras tú.
                            4. Si los cobras túCon acciones o ETF de distribución extranjeros, en la declaración puedes restar parte de lo que te retuvieron fuera, con límites. Lo tienes en extranjero y cripto.
                            Para saber más

                            La doble imposición, con números

                            Cobras 100 $ de dividendo de una empresa de EE. UU. en un bróker. Allí te retienen el 15 %, gracias al formulario W-8BEN.

                            Retención en EE. UU.15 $
                            Impuesto en España al 19 %19 $
                            Deducción por doble imposición, con el límite del impuesto español−15 $
                            Pagas en España4 $

                            Si te retienen más del 15 % (por no presentar el W-8BEN, o en países como Suiza o Francia con retenciones altas), el exceso no se deduce en España: hay que reclamarlo a ese país, un trámite largo. Otra razón para preferir fondos de acumulación, que no te hacen cobrar dividendos.

                            Siete formas legales de pagar menos.

                            1. Traspasa, no vendasCambiar de fondo o rebalancear con traspasos no tributa.
                            2. AcumulaSin dividendos, el impuesto se retrasa años.
                            3. Rebalancea con las aportacionesLlevar el dinero nuevo al fondo que se ha quedado atrás te evita vender.
                            4. Reparte las ventas grandesCada año, los primeros 6.000 € de ganancia pagan un 19 %.
                            5. Elige de qué fondo vendesAl sacar dinero, el fondo que menos ha ganado paga menos hoy. Dentro de cada fondo manda el FIFO.
                            6. Junta pérdidas y gananciasSi tienes las dos, que caigan en el mismo año.
                            7. Plan de pensiones, si compensaSi tu tipo de hoy es alto y esperas uno más bajo al sacarlo.

                            Y la regla de oro: que el impuesto no decida tu inversión. Pagar un 21 % de lo que has ganado sigue siendo ganar.

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            Vendes un fondo con 10.000 € de ganancia y no tienes más ganancias ni pérdidas ese año. ¿Cuánto pagas en total?

                            En marzo vendes un fondo con 4.000 € de pérdida y en junio otro con 4.000 € de ganancia. ¿Cuánto IRPF pagas por las dos ventas?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • Solo tributas al vender, y solo por lo ganado, entre el 19 y el 30 %.
                            • Traspasa en vez de vender, y elige fondos de acumulación.
                            • Las pérdidas restan de las ganancias; las que sobran, durante cuatro años.
                            • Que el impuesto no decida tu inversión: pagar por ganar sigue siendo ganar.

                            Cuando dudes, pregunta a un asesor fiscal. Una hora de consulta cuesta mucho menos que un error en la declaración.

                            Fiscalidad, etapa 2: Planes y jubilación

                            Un plan de pensiones, en cuatro puntos.

                            1. Cuánto desgravaHasta 1.500 € al año entre todos tus planes individuales, que se restan de tu base del IRPF. Si tu empresa aporta a un plan de empleo, el límite sube hasta 10.000 € entre todo. Los autónomos pueden llegar a 5.750 € con los planes de empleo simplificados.
                            2. Cuándo se puede sacarAl jubilarte, en paro de larga duración, por enfermedad grave o incapacidad, y cuando cada aportación cumple diez años. Desde 2025 ya se puede sacar lo aportado hasta 2015.
                            3. Cómo tributa al sacarloTodo lo que sacas, no solo la ganancia, tributa como sueldo, a tu tipo de ese momento. Lo aportado antes de 2007 puede tener una reducción del 40 % si se cobra de una vez, dentro de unos plazos.
                            4. La estrategiaSacarlo poco a poco, en varios años, evita que todo caiga en el mismo año y dispare tu tipo. Lo tienes con números en sacar el dinero pagando menos.

                            Lo que te devuelve Hacienda por aportar 1.500 €

                            Según tu tipo marginal del IRPF, el de tu último euro de sueldo.

                            Al sacarlo, tributará como sueldo.

                            Lo que ahorras de verdad: la diferencia entre dos tipos.

                            Aportar a un plan no quita impuestos: los retrasa. Hoy te devuelven tu tipo del IRPF sobre lo aportado. Al sacarlo, pagas tu tipo de entonces por todo, aportaciones y ganancias.

                            Por eso el plan gana si tu tipo de hoy es claramente mayor que el de mañana, y solo si inviertes la devolución. Si te la gastas, el plan suele perder contra un fondo normal, cuya ganancia paga menos.

                            ¿Plan de pensiones o fondo?

                            Lo que te queda tras impuestos al final, en euros de ese momento.

                            Pruébalo. Mueve tu tipo de hoy y el de cuando lo saques. Mira sobre todo la diferencia entre las dos barras del plan.

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                            Fuente

                            Cálculo propio. Aportación a principio de año con la misma rentabilidad en los dos caminos. El plan tributa todo al rescatar, a tu tipo marginal de entonces. La devolución de Hacienda llega un año después y, en la opción «invierto la devolución», va a un fondo. El fondo tributa por la ganancia con la escala estatal del ahorro de 2026 (19 al 30 %), como si lo vendieras todo en un año.

                            Si tu empresa aporta, casi siempre compensa.

                            1. Dinero que no cobraríasLo que aporta la empresa es parte de tu sueldo que solo existe dentro del plan. Rechazarlo es renunciar a dinero.
                            2. Un límite mucho mayorCon lo que aporta la empresa, el límite pasa de 1.500 € a 10.000 € al año entre todo. Lo que aportes tú al plan de empleo también cuenta, con un tope que depende de lo que ponga la empresa.
                            3. AutónomosLos planes de empleo simplificados permiten llegar a 5.750 € al año entre todo.
                            4. Mira los costesMuchos planes de empleo cobran poco, pero no todos. Pregunta la comisión total y en qué invierte: con treinta años por delante, un punto de más es mucho dinero.
                            5. Si cambias de trabajoLo que tienes en el plan es tuyo: puedes dejarlo donde está o pasarlo a otro plan sin pagar impuestos.

                            Tres ventajas que llegan con la edad.

                            1. Renta vitalicia sin impuestosCon más de 65 años, si vendes fondos, acciones o un piso con ganancia, esa ganancia no tributa si metes el dinero en una renta vitalicia asegurada en seis meses. Hasta 240.000 € en toda tu vida.
                            2. Tu casaSi vendes tu vivienda habitual después de los 65, la ganancia no tributa en el IRPF.
                            3. PIAS y SIALPLos seguros de ahorro del paso siguiente, pensados sobre todo para cobrar una renta en la jubilación.
                            Para saber más

                            Cómo tributa una renta vitalicia

                            De cada pago de una renta vitalicia solo tributa una parte, fija según tu edad al contratarla:

                            Menos de 40 años40 %
                            De 40 a 4935 %
                            De 50 a 5928 %
                            De 60 a 6524 %
                            De 66 a 6920 %
                            70 o más8 %

                            A partir de los 70, de cada 1.000 € cobrados solo tributan 80 €. Por eso la renta vitalicia puede ser fiscalmente muy eficiente a edades avanzadas, aunque el precio lo pone la aseguradora según tu esperanza de vida: compara varias ofertas.

                            A cambio, entregas un capital por un ingreso de por vida y, según el contrato, tus herederos pueden recibir poco o nada de él. Hay modalidades con devolución de parte del capital al fallecer, a cambio de una renta menor.

                            Dos seguros de ahorro con premio fiscal.

                            1. El PIASUn plan individual de ahorro sistemático: aportas hasta 8.000 € al año y 240.000 € en total. Si tras al menos cinco años lo cobras como renta vitalicia, lo que ha ganado no tributa.
                            2. El SIALPEl SIALP, también llamado Plan de Ahorro 5, permite aportar hasta 5.000 € al año. Si lo mantienes cinco años, lo que gana no tributa. A cambio, garantiza al menos el 85 % de lo aportado, así que invierte sobre todo en renta fija.
                            3. Lo que no te dicenSon productos de aseguradoras y bancos, a menudo caros y con poca bolsa. El premio fiscal no compensa una rentabilidad pobre.
                            4. Cuándo mirarlosSi ya has llenado las opciones baratas y buscas dónde poner renta fija a medio plazo, o si te acercas a la jubilación y quieres una renta vitalicia.

                            Plan de pensiones o fondo indexado, lado a lado.

                            Plan de pensionesFondo indexado
                            Al aportarDesgrava, hasta 1.500 € al añoNada
                            Cambiar de productoMovilización, sin tributarTraspaso, sin tributar
                            Cuándo lo sacasJubilación, o lo aportado hace diez añosCuando quieras
                            Cómo tributa al sacarTodo, como sueldo, del 19 al 47 %Solo la ganancia, del 19 al 30 %
                            Si fallecesLos beneficiarios pagan IRPF por todoSin IRPF; los herederos pagan Sucesiones
                            Impuesto sobre el PatrimonioExentoCuenta

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            Tienes 67 años y vendes por 150.000 € un fondo con 60.000 € de ganancia. ¿Cómo evitas legalmente tributar por esa ganancia?

                            Tu tipo marginal es del 37 % y esperas rescatar el plan al 24 %. Aportas 1.500 € este año. ¿Qué te llevas de ventaja?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • Un plan retrasa impuestos: gana si tu tipo de hoy es mayor que el de mañana y reinviertes la devolución. Para la mayoría, un fondo como base.
                            • Si tu empresa aporta a un plan de empleo, acéptalo y vigila lo que cobra.
                            • Después de los 65, una renta vitalicia puede dejar sin impuestos una ganancia.
                            • PIAS y SIALP premian la paciencia, pero mira lo que cuestan antes que la ventaja fiscal.

                            Fiscalidad, etapa 3: Sacar el dinero pagando menos

                            Al sacar el dinero, decides tú cuánto se lleva Hacienda.

                            Mientras ahorras, los impuestos esperan. Cuando empiezas a sacar dinero, cada decisión cambia la factura: los mismos 30.000 € pueden pagar 0 € o más de 6.000 €, según de dónde salgan y cuándo.

                            1. Qué vendesLos fondos y las participaciones que menos han ganado pagan menos. El FIFO no se puede cambiar, pero sí se puede rodear.
                            2. Cuándo vendesLa escala del ahorro sube por tramos y vuelve a empezar cada 1 de enero. Repartir las ventas y llenar cada año el tramo del 19 % baja lo que pagas de media.
                            3. Quién vendeEn pareja hay dos escalas. Y al fallecer, lo que han ganado tus fondos no paga IRPF.
                            4. De dónde sacasFondos, plan de pensiones, cuenta: cada uno tributa distinto. El orden en que los usas importa tanto como cuánto sacas.

                            Vende primero lo que menos ganancia lleva dentro.

                            Dentro de cada fondo manda el FIFO: salen primero las participaciones más antiguas, que suelen ser las que más han ganado. Pero el FIFO se aplica fondo a fondo. Si tienes varios, eliges cuál vendes.

                            Necesitas 20.000 €. Fondo A: la mitad de su valor es gananciatributan 10.000 €
                            Fondo B, comprado hace poco: un 10 % es gananciatributan 2.000 €
                            IRPF vendiendo del A1.980 €
                            IRPF vendiendo del B380 €

                            Truco de los fondos gemelos: si aportas a un fondo durante años, cambia de vez en cuando a otro que copie el mismo índice con otra gestora, por ejemplo de iShares a Vanguard. Tendrás la misma cartera repartida en «lotes» con distinta ganancia, y al retirar podrás elegir cuál vender.

                            Necesitas 20.000 €: ¿de qué fondo?

                            El IRPF que pagas según de dónde salga el dinero.

                            La técnica del doble monetario: vende solo las participaciones nuevas.

                            Al vender parte de un fondo, el FIFO saca primero las participaciones más antiguas, las que más han ganado. Con dos fondos monetarios puedes darle la vuelta y vender solo las recientes, que llevan poca ganancia. Todo por traspasos, que no tributan.

                            1. Traspasa a un monetario (el 1) la parte de tu fondo que corresponde a las participaciones antiguas. Salen primero por el FIFO y conservan su fecha y su precio de compra.
                            2. Traspasa las recientes a otro monetario (el 2).
                            3. Reembolsa del monetario 2 lo que necesitas. Tributas solo por la poca ganancia de las recientes.
                            4. Devuelve con un traspaso el monetario 1 a tu fondo de bolsa. Sigue sin tributar.

                            Es un aplazamiento: la ganancia de las antiguas tributará cuando las vendas, o nunca si pasan a tus herederos. Mientras dura, una o dos semanas, ese dinero no está en bolsa.

                            Para saber más

                            El doble monetario, con cuidado

                            Por qué dos monetarios y no uno: si las antiguas y las recientes acabaran en el mismo fondo, el FIFO volvería a mezclarlas y al reembolsar saldrían otra vez las antiguas. Cada lote tiene que ir a su propio fondo.

                            • Que no tengan nada más: los dos monetarios deben estar vacíos antes de empezar, y no se compra en ellos con dinero nuevo.
                            • En la misma plataforma: y sin comisiones de suscripción ni de reembolso. En las comercializadoras de fondos baratas, cada traspaso tarda de dos a cinco días hábiles.
                            • Solo fondos: no funciona con ETF, que no admiten traspaso.
                            • Cuándo compensa: cuando la ganancia de las antiguas es mucho mayor que la de las recientes y vas a sacar una cantidad grande. Si todas llevan una ganancia parecida, no ganas nada.
                            • El coste: los días que pasa en monetarios, tu dinero no sigue a la bolsa. En un mercado que sube con fuerza, puede costar más de lo que ahorras.

                            Es legal: los traspasos entre fondos no tributan por la ley del IRPF, y cada fondo aplica su propio FIFO. Con importes muy grandes, consúltalo con un asesor. Una alternativa más sencilla es invertir cada época en un fondo distinto que copie el mismo índice: al vender, eliges cuál.

                            El doble monetario: cada lote, por su camino

                            Los traspasos no tributan. Solo pagas por la ganancia de lo que reembolsas.

                            Con tus números: cuánto IRPF aplazas.

                            Un fondo con 200.000 € de participaciones antiguas, que han ganado un 150 %, y 40.000 € de recientes, que han ganado un 18 %. Para sacar 40.000 €, vendiendo directamente pagas unos 4.900 € de IRPF; con el doble monetario, unos 1.160 €. La diferencia sigue invertida.

                            Tu doble monetario

                            Lo que vendes para sacar esa cantidad, directamente o con el doble monetario, y su IRPF.

                            Pruébalo. Pon lo que vale cada lote de tu fondo y lo que ha ganado, y lo que necesitas sacar.

                            Lo que pusisteGanancia que tributa

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                            Fuente

                            Cálculo propio con la escala del ahorro de 2026 (19 % hasta 6.000 €, 21 % hasta 50.000 €, 23 % hasta 200.000 €, 27 % hasta 300.000 € y 30 % desde ahí). El ejemplo por defecto es el de Rankia, «La estrategia del doble fondo monetario». Sin tener en cuenta lo que se mueva la bolsa durante los traspasos.

                            Llena cada año el tramo del 19 %, aunque no necesites el dinero.

                            Los primeros 6.000 € de ganancia de cada año tributan al 19 %; lo que pase de ahí, al 21 % o más. Si un año vas a quedarte por debajo, puedes vender con ganancia y volver a comprar enseguida: pagas un 19 % hoy y subes el precio de compra de tus participaciones, así que esa ganancia ya no tributará más tarde a un tipo mayor.

                            Vendes y recompras con 6.000 € de gananciapagas 1.140 € ahora
                            Si esa ganancia saliera en un año de ventas grandes, al 23 %pagarías 1.380 €
                            Ahorro de cada año que lo haces240 €, más en pareja

                            Compensa sobre todo antes de una jubilación en la que venderás mucho cada año. Recuerda que recomprar no tiene limitación cuando hay ganancia; la regla de los dos meses solo afecta a las pérdidas. Y que mientras vendes y compras, unos días, el dinero no está invertido.

                            Saca el plan poco a poco, y en los años de menos ingresos.

                            Lo que sale de un plan de pensiones tributa entero como sueldo, a tu tipo de ese año. Sacarlo de golpe lo sube todo a los tramos más altos; repartirlo en varios años lo deja en tramos bajos.

                            Los mejores años son los de menos ingresos, por ejemplo entre la jubilación y el cobro de la pensión pública. Si aportaste antes de 2007, cobra esa parte de una vez, en el año de la jubilación o en los dos siguientes, con la reducción del 40 %.

                            Para saber más

                            Capital, renta o mixto

                            • Capital: todo de una vez. Solo compensa para lo aportado antes de 2007, por la reducción del 40 %, y con plazo: el año de la jubilación o los dos siguientes.
                            • Renta: pagos periódicos, mensuales o anuales, durante los años que elijas. Es lo que mantiene el rescate en tramos bajos.
                            • Mixto: lo anterior a 2007 en capital, con su reducción, y el resto en rentas. Suele ser la combinación más barata.
                            • Sin prisa: nada obliga a rescatar al jubilarte. Puedes esperar a los años en los que tengas menos ingresos.

                            Si tienes varios planes, la reducción del 40 % se aplica a todos los que cobres como capital en el mismo año. Y cuidado con los rescates por liquidez de diez años: tributan igual, como sueldo.

                            Rescatar tu plan de pensiones

                            IRPF total del rescate según en cuántos años lo repartas.

                            Pruébalo. Cambia en cuántos años lo sacas y mira cuánto IRPF te ahorras. La barra más baja es la opción más barata.

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                            Fuente

                            Cálculo propio con la escala general estatal más una escala autonómica tipo de 2026 (19, 24, 30, 37, 45 y 47 %) y el mínimo personal de 5.550 €. Cada comunidad tiene su escala, así que el resultado real varía algo. Lo aportado antes de 2007 se cobra como capital el primer año con la reducción del 40 %; el resto, a partes iguales. No incluye la reducción por rendimientos del trabajo de las rentas bajas, que abarataría aún más los rescates pequeños.

                            En pareja hay dos escalas: úsalas.

                            1. Gananciales: mitad y mitadSi estáis casados en gananciales, lo comprado durante el matrimonio es de los dos aunque figure a nombre de uno. Cada uno declara la mitad de la ganancia, y cada mitad empieza en el tramo del 19 %.
                            2. Separación de bienesTributa quien sea titular. Si os interesa repartir, poned los fondos nuevos a nombre de los dos o del que tenga menos ganancias previstas.
                            3. Dos veces el tramo del 19 %Una venta con 12.000 € de ganancia a medias paga 2.280 €; a nombre de uno solo, 2.400 €. Con ventas grandes cada año, la diferencia crece.
                            4. El plan del cónyugeSi tu pareja gana menos de 8.000 € al año, puedes aportar hasta 1.000 € a su plan de pensiones y restarlos de tu base.

                            Pasar dinero de un cónyuge a otro en separación de bienes es una donación, con su impuesto. Consulta tu caso antes de mover patrimonio.

                            Al jubilarte, en qué orden sacar el dinero.

                            1. En los años malos, el colchónSi la bolsa cae, vive un tiempo del fondo de emergencia o de los bonos, sin vender bolsa barata.
                            2. En los años puente, el planEntre la jubilación y la pensión pública tus ingresos son bajos: es buen momento para sacar el plan en pagos periódicos.
                            3. Primero, lo que menos ha ganadoVende antes los fondos o las participaciones con menos ganancia, llenando cada año el tramo del 19 %.
                            4. Al final, lo que más ha ganadoLos fondos que más han ganado son los mejores para la herencia: al fallecer, esa ganancia no paga IRPF.
                            5. Después de los 65Vender tu vivienda habitual no tributa, y meter el dinero de otras ventas en una renta vitalicia deja sin impuestos su ganancia, hasta 240.000 €.

                            Seis rendijas legales que casi nadie usa.

                            1. Vende en dos añosUna venta el 31 de diciembre y otra el 2 de enero caen en años distintos: dos tramos del 19 % en tres días.
                            2. Aprovecha las pérdidasSi un fondo está en negativo el año que vendes con ganancia, véndelo también y compra otro distinto que siga un índice parecido. La pérdida resta de la ganancia.
                            3. El 25 % cruzadoSi te sobran pérdidas, restan hasta un 25 % de tus intereses y dividendos del año. El resto espera cuatro años.
                            4. Para un gasto puntual, no vendasSi solo necesitas dinero una temporada, un préstamo con tus fondos como garantía evita vender. Lo tienes en pignoración.
                            5. El plan no paga PatrimonioLos planes de pensiones no cuentan en el Impuesto sobre el Patrimonio. Con patrimonios grandes, es un motivo más para mantenerlos.
                            6. No dones fondos con pérdidasLa pérdida de una donación no se puede usar. Véndelos, usa la pérdida y dona el dinero.

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            Tienes 30.000 € en un fondo con mucha ganancia y 30.000 € en otro con poca. Necesitas 10.000 €. ¿De cuál vendes?

                            Tienes 45.000 € en un plan de pensiones, todo aportado después de 2007, y te jubilas. ¿Qué suele salir más barato?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • Vende primero lo que menos ganancia lleva dentro; el FIFO manda solo dentro de cada fondo.
                            • Llena cada año el tramo del 19 %, y en pareja, los dos.
                            • Rescata el plan de pensiones poco a poco y en los años de menos ingresos.
                            • Guarda los fondos con más plusvalía para el final: en herencia no pagan IRPF.

                            Fiscalidad, etapa 4: Extranjero y cripto

                            Con un bróker de fuera, el papeleo es tuyo.

                            1. Sin retencionesLos brókeres sin sucursal en España, como Interactive Brokers, no retienen ni informan a Hacienda. Calculas y declaras tú cada venta y cada dividendo, en euros y con el FIFO.
                            2. Con sucursal españolaSi la entidad opera en España con sucursal e informa a Hacienda, como Trade Republic con IBAN español, te da un informe fiscal con todo calculado y no tienes que presentar el 720.
                            3. Los fondos, más fácilLos fondos de gestoras extranjeras comprados en una plataforma española se declaran como cualquier fondo: la entidad retiene e informa.
                            4. El modelo 720Si a 31 de diciembre tienes más de 50.000 € en cuentas o valores fuera de España, tienes que informar a Hacienda entre enero y marzo. Lo tienes en detalle unos pasos más adelante.

                            El impuesto que te cobran fuera antes de llegar a ti.

                            1. Dividendos de fueraSi cobras dividendos de empresas extranjeras, su país se queda una parte antes de pagarte: es la retención en origen. EE. UU. retiene un 30 %, o un 15 % si has firmado el formulario W-8BEN.
                            2. El formulario W-8BENCon el W-8BEN declaras que vives en España y te acoges al convenio entre los dos países: la retención baja al 15 %. Los brókeres lo piden al abrir la cuenta, y hay que renovarlo cada tres años.
                            3. No pagas dos vecesEn tu declaración, la deducción por doble imposición internacional resta lo que te retuvieron fuera, con un tope: lo que fije el convenio y lo que pagarías en España por esa renta.
                            4. Lo que sobra, se pierdeSi un país retiene más de lo que fija el convenio, como Suiza con su 35 %, el exceso no se resta aquí. Solo se recupera reclamándolo allí.
                            5. Dentro de un ETF irlandésEl fondo paga un 15 % por los dividendos de EE. UU., que ya está descontado de lo que rinde. Si es de acumulación, tú no cobras dividendos ni declaras nada hasta vender.

                            Los dólares de tu cuenta también cuentan.

                            1. Todo en eurosCada compra y cada venta se valora en euros, al cambio de su día. Lo que ganas en euros puede ser muy distinto de lo que ganas en dólares.
                            2. Un ejemploCompras por 10.000 $ con el euro a 1,10 $ (9.091 €) y vendes por 11.000 $ con el euro a 1,20 $ (9.167 €). Has ganado 1.000 $, pero en euros solo 76 €, y eso es lo que declaras.
                            3. La divisa también se vendeSi guardas dólares en el bróker y luego los cambias a euros, Hacienda considera que hay una ganancia o una pérdida por el cambio, aunque sea pequeña.
                            4. Lo sencilloSi no necesitas dólares, que el bróker los cambie en cada operación y no guardes saldo en otra moneda. Y usa siempre la misma fuente para los cambios, por ejemplo la del Banco Central Europeo.

                            La misma venta, en dos monedas

                            Compras con el euro a 1,10 $ y vendes con el euro a 1,20 $.

                            Tu declaración con un bróker extranjero, sin sustos.

                            1. Antes de operar: FIFOEn la configuración de la cuenta, elige FIFO como forma de asignar las ventas. Es como las calcula Hacienda, y te ahorras rehacer las cuentas.
                            2. En enero: el informe del añoDescarga el informe de actividad anual con el euro como moneda base. Ahí están las ventas con su ganancia o pérdida, los dividendos, lo retenido fuera y los intereses.
                            3. Cada cosa en su casillaVentas de acciones y ETF, en ganancias patrimoniales. Dividendos, en bruto, e intereses, en rendimientos del capital. Lo retenido fuera, en la deducción por doble imposición.
                            4. Antes del 31 de marzoSi a 31 de diciembre tenías más de 50.000 € en la cuenta, el modelo 720, con el valor de cada posición ese día.
                            5. Guarda los papelesHacienda puede revisar cuatro años atrás. Guarda los informes anuales y cada confirmación de compra, sobre todo las antiguas.

                            Declarar lo que tienes fuera, aunque no pagues nada.

                            1. El 720Si a 31 de diciembre tenías más de 50.000 € fuera de España, lo declaras entre enero y marzo en el modelo 720. Se cuenta por bloques: cuentas; valores y seguros; e inmuebles. Solo se declara el bloque que pasa de 50.000 €.
                            2. Los años siguientesSolo repites si algún bloque ha subido más de 20.000 € desde tu última declaración, o si has vendido o cerrado algo de lo declarado.
                            3. El 721, para criptoLo mismo con las criptomonedas que te guarda una plataforma de fuera de España: más de 50.000 € a 31 de diciembre, entre enero y marzo. Las que guardas tú, en tu propio monedero, no van en el 721.
                            4. No es un impuestoSon declaraciones informativas. Desde 2022, sus multas son las normales de este tipo de declaraciones, mucho más bajas que antes. Pero siguen siendo obligatorias.

                            Criptomonedas: tributan más operaciones de las que crees.

                            1. Vender por eurosEs una ganancia o pérdida en la base del ahorro, como un fondo: entre el 19 y el 30 %.
                            2. Cambiar una por otraPasar de bitcoin a ether, o a una moneda estable, también tributa: es una permuta. Hay ganancia aunque no hayas visto un euro.
                            3. Pagar con criptoComprar algo con cripto es venderla: tributa la diferencia con lo que te costó.
                            4. Staking y préstamosLo que recibes por dejar tu cripto a una plataforma tributa como rendimiento del capital, en la base del ahorro, por lo que vale el día que te llega.
                            5. FIFO, moneda a monedaDentro de cada criptomoneda salen primero las unidades más antiguas, aunque estén en plataformas distintas.
                            6. Hacienda lo sabeLas plataformas españolas ya informan de tus saldos y operaciones, y desde 2026 también las del resto de la Unión Europea.

                            Si haces muchas operaciones, usa una herramienta que importe tus movimientos y calcule el FIFO. Hacerlo a mano con cientos de cambios es casi imposible.

                            Tres dudas frecuentes.

                            Todavía no con ventajas nuevas: la Cuenta de Ahorro e Inversión que impulsa la Unión Europea sigue en diseño en España, sin incentivo fiscal aprobado. Lo más parecido hoy son el PIAS y el SIALP, que tienes en planes y jubilación.

                            Tus herederos tendrán que tramitar la herencia con una entidad de fuera, con documentos traducidos y más tiempo. Deja una lista de tus cuentas y de cómo acceder a ellas, y piensa en tener la mayor parte en entidades españolas.

                            No. Desde 2022, tras una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, las multas son las normales de las declaraciones informativas. Pero presentarlo sigue siendo obligatorio.

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            Tienes 60.000 € en ETF en un bróker sin sucursal en España y este año no has vendido nada. ¿Qué te toca?

                            Cambias por ether un bitcoin que vale 50.000 € y te costó 20.000 €. No pasas nada a euros. ¿Tributa?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • Con un bróker extranjero, declaras tú: en euros, con el FIFO y cada cosa en su casilla.
                            • Firma el W-8BEN y resta lo retenido fuera hasta el límite del convenio.
                            • Más de 50.000 € fuera de España: modelo 720; en cripto guardada fuera, el 721.
                            • Cambiar una criptomoneda por otra tributa, igual que venderla.

                            Fiscalidad, etapa 5: Casos reales, con números

                            Tu primera venta, del clic a la declaración.

                            Marta invirtió 12.000 € en un fondo indexado hace seis años. Hoy vale 18.000 € y necesita 9.000 € para un coche, así que vende la mitad.

                            Vende la mitad del fondo9.000 €
                            Lo que le costó esa mitad6.000 €
                            Ganancia3.000 €
                            Retención al vender, un 19 % de la ganancia570 €
                            Le llegan a la cuenta8.430 €

                            En la declaración, en junio del año siguiente, esos 3.000 € tributan al 19 %: 570 €, justo lo que ya le retuvieron. No paga nada más. Los datos vienen en el borrador; solo tiene que comprobarlos con el informe fiscal de su plataforma.

                            Un año con ganancias, pérdidas e intereses: le devuelven dinero.

                            Al año siguiente, Marta vende otro fondo con 8.000 € de ganancia y un ETF con 3.000 € de pérdida. Además, su cuenta remunerada le ha pagado 600 € de intereses.

                            Ganancias menos pérdidas: 8.000 − 3.0005.000 €
                            Más los intereses5.600 €
                            Impuesto: todo cabe en el tramo del 19 %1.064 €
                            Ya le retuvieron: 1.520 € del fondo y 114 € de los intereses1.634 €
                            Le devuelven570 €

                            La venta del ETF no tenía retención, pero su pérdida rebaja el impuesto de la ganancia del fondo.

                            Lo retenido y lo que tocaba pagar

                            La diferencia, 570 €, se la devuelven en la declaración.

                            Haz la cuenta de tu año: ¿pagas o te devuelven?

                            Pon tus números del año. Te dice cuánto te toca de impuesto por tus inversiones, cuánto te retuvieron ya y si la declaración te sale a pagar o a devolver.

                            Los valores de partida son los de Marta, del paso anterior.

                            Tu parte del ahorro en la declaración

                            Escala estatal del ahorro de 2026. Tu sueldo va en otra parte de la declaración.

                            Pruébalo. Pon lo que ganaste y perdiste este año, y mira si te toca pagar o te devuelven.

                            —

                            Fuente

                            Cálculo propio con la escala estatal del ahorro de 2026: 19 % hasta 6.000 €, 21 % hasta 50.000 €, 23 % hasta 200.000 €, 27 % hasta 300.000 € y 30 % por encima. Las pérdidas del año restan de las ganancias; si sobran, hasta un 25 % de los intereses y dividendos, y el resto espera cuatro años. Retenciones supuestas: 19 % de la ganancia de los fondos y de los intereses; la venta de ETF y acciones no tiene retención. En el País Vasco y Navarra rigen normas forales.

                            Cambiar de plataforma: con fondos, gratis; con ETF, no.

                            Pablo tiene 40.000 € en un roboadvisor, de los que 10.000 € son ganancia, y quiere pasarse a sus propios fondos indexados, más baratos.

                            Si son fondos, pide un traspaso desde la plataforma nueva, fondo a fondo, y no paga nada: la ganancia sigue dentro, con su fecha y su precio de compra. Si tuviera lo mismo en ETF, tendría que vender: 6.000 € al 19 % y 4.000 € al 21 %.

                            Mover 40.000 € con 10.000 € de ganancia

                            Escala del ahorro de 2026: 6.000 € al 19 % y 4.000 € al 21 %.

                            Heredar fondos: la ganancia de toda una vida no paga IRPF.

                            La madre de Luis compró fondos por 40.000 € que hoy valen 100.000 €. Hay 60.000 € de ganancia.

                            Si ella los vende en vida: 6.000 al 19 %, 44.000 al 21 % y 10.000 al 23 %12.680 € de IRPF
                            Si Luis los hereda0 € de IRPF
                            Precio de compra para Luis: el valor el día del fallecimiento100.000 €
                            Si Luis vende un mes después por 101.000 €, tributa por1.000 €

                            Luis sí paga el Impuesto sobre Sucesiones por los 100.000 €. En comunidades como Madrid o Andalucía, entre padres e hijos, es casi nada; en otras, bastante más. Por eso los fondos con mucha ganancia son lo último que conviene vender.

                            Con más de 65 años, una venta grande puede no pagar nada.

                            Carmen tiene 68 años y vende fondos por 150.000 €, con 60.000 € de ganancia. Sin más, pagaría 12.680 € de IRPF.

                            Si en los seis meses siguientes mete esos 150.000 € en una renta vitalicia asegurada, la ganancia no tributa. El límite son 240.000 € en toda la vida.

                            Después, de cada pago de la renta solo tributa un 20 %, por contratarla entre los 66 y los 69 años. Si cobra 7.200 € al año, tributan 1.440 €: unos 274 € de IRPF. A cambio, el capital pasa a la aseguradora: mira bien qué recibirían sus herederos.

                            Una ganancia de 60.000 €

                            Lo que queda de la ganancia después del IRPF.

                            Seis errores que se repiten cada año en la declaración.

                            1. Confirmar el borrador sin mirarHacienda no siempre tiene tus ventas en brókeres de fuera ni tus pérdidas de años anteriores. Revisa ganancias, pérdidas y retenciones antes de confirmar.
                            2. Olvidar las pérdidas pendientesLas pérdidas que no pudiste restar se usan durante cuatro años. Si no las declaras, se pierden.
                            3. Vender para cambiar de fondoVender un fondo para comprar otro tributa; el traspaso, no. Pídelo siempre desde la entidad de destino.
                            4. Declarar en dólaresCon un bróker de fuera, cada compra y cada venta va en euros, al cambio de su día. La ganancia en dólares no sirve.
                            5. Recomprar tras vender con pérdidaSi vuelves a comprar lo mismo en los dos meses siguientes, esa pérdida no se puede usar hasta que vendas lo recomprado.
                            6. Olvidar el 720Con más de 50.000 € fuera de España, el modelo 720 se presenta antes del 31 de marzo, aunque no pagues nada.

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            Vendes un fondo con 8.000 € de ganancia, por la que te retienen 1.520 €, y un ETF con 3.000 € de pérdida. No tienes más rentas del ahorro. ¿Qué pasa en la declaración?

                            Tienes 40.000 € en ETF, con 10.000 € de ganancia, y quieres pasarte a fondos indexados. ¿Cuánto pagas?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • La retención del 19 % es un adelanto: en la declaración se ajusta, y a veces te devuelven.
                            • Las pérdidas del año rebajan el impuesto de tus ganancias.
                            • Cambiar de fondo con un traspaso no cuesta nada; con ETF, sí.
                            • Heredados, los fondos no pagan IRPF por su ganancia; donados, sí.
                            • Después de los 65, una renta vitalicia puede dejar sin impuestos una venta grande.

                            Fiscalidad, etapa 6: Familia, herencias y sociedades

                            Invertir para tus hijos: a tu nombre o al suyo.

                            1. A su nombreLos fondos de un menor son suyos: los gestionáis los padres, pero no podéis recuperarlos. Lo que ganen tributa en su IRPF y, mientras sea poco, normalmente no tendrá que hacer la declaración.
                            2. Lo que le das es una donaciónPasar dinero a su nombre tributa en el Impuesto sobre Donaciones de vuestra comunidad. Muchas lo bonifican casi del todo entre padres e hijos, pero a menudo piden formalizarlo, por ejemplo ante notario.
                            3. A los 18, decide él o ellaAl cumplir la mayoría de edad podrá hacer con ese dinero lo que quiera. Si prefieres decidir tú cuándo y para qué, invierte a tu nombre y apártalo en tu cabeza: «lo de los niños».
                            4. Los mismos fondosCon quince o veinte años por delante, sirve la misma cartera indexada que para ti, con más bolsa cuanto más lejos esté el gasto.
                            5. Planes de pensiones, noSe pueden abrir para un menor, pero el dinero queda atado hasta su jubilación y la desgravación es pequeña. Casi nunca compensa.

                            Herencias, donaciones y el Impuesto sobre el Patrimonio.

                            1. HerenciasAl fallecer, lo que han ganado tus fondos no paga IRPF: tus herederos los reciben con el valor de ese día y pagan el Impuesto sobre Sucesiones, que cambia mucho de una comunidad a otra.
                            2. DonacionesDonar en vida sí tributa: quien dona paga IRPF por lo que ha ganado lo que dona, y quien recibe paga el Impuesto sobre Donaciones de su comunidad.
                            3. PatrimonioPor encima de 700.000 € de patrimonio neto, más 300.000 € de vivienda habitual, puede tocar el Impuesto sobre el Patrimonio, con grandes diferencias entre comunidades. A partir de 3 millones, además, el de solidaridad de las grandes fortunas.

                            Qué paga cada cosa cuando falleces.

                            1. Fondos, acciones y ETFSin IRPF por lo que han ganado. Tus herederos pagan Sucesiones por lo que valen ese día.
                            2. Plan de pensionesNo paga Sucesiones: quienes lo cobran pagan IRPF por todo, como si fuera sueldo. Repartirlo en varios años también les ahorra.
                            3. Seguro de vidaQuien lo cobra paga Sucesiones, con reducciones propias en muchas comunidades.
                            4. Cuentas con varios titularesFigurar en una cuenta no te hace dueño de su dinero. Se hereda lo que era de verdad de quien fallece, y el banco puede bloquear la cuenta hasta aclararlo.
                            5. Dónde se pagaSucesiones depende de la comunidad donde vivió quien fallece la mayor parte de sus últimos cinco años. Muchas lo bonifican casi del todo entre padres e hijos; otras, bastante menos.

                            Donar en vida o dejar en herencia.

                            1. Fondos con mucha gananciaMejor en herencia: al fallecer, esa ganancia no paga IRPF. Si los donas, sí.
                            2. Fondos con pérdidaTampoco los dones: la pérdida de una donación no se puede usar. Véndelos, usa la pérdida y dona el dinero.
                            3. Dona dineroDonar dinero no hace pagar IRPF a quien dona. Quien lo recibe paga Donaciones, muy bonificado en algunas comunidades.
                            4. Planes de pensionesNo tienen «plusvalía del muerto»: quienes los cobran tributan por todo en su IRPF, como sueldo. Conviene planificar quién los cobra y cuándo.

                            Un fondo de 50.000 € con 30.000 € de ganancia

                            Lo que queda de la ganancia después del IRPF, en cada caso.

                            Escala del ahorro de 2026. En los dos casos quien recibe paga Donaciones o Sucesiones, según su comunidad.

                            Lo que puedes dejar hecho hoy, en una tarde.

                            1. Haz testamentoAnte notario cuesta poco, y evita una declaración de herederos, que es más lenta y cara.
                            2. Nombra beneficiariosEn tus planes de pensiones y seguros de vida, revisa a quién has puesto. Si no hay nadie, se cobra como herencia, con más trámites.
                            3. Una lista de tus cuentasBancos, productos y cómo acceder a la información, guardada donde tu familia la encuentre. Sobre todo si tienes algo en brókeres de fuera.
                            4. Dinero para los primeros mesesLas cuentas de quien fallece se bloquean hasta repartir la herencia. Que tu pareja tenga dinero propio le evita apuros.
                            5. Un poder preventivoSi algún día no puedes decidir, una persona de tu confianza podrá gestionar tus cuentas sin pasar por un juez.

                            ¿Una sociedad para invertir? Casi nunca.

                            1. La ideaInvertir a través de una sociedad para pagar el Impuesto sobre Sociedades, en general un 25 %, en lugar de hasta un 30 % en el IRPF.
                            2. Sin traspasosUna sociedad no puede traspasar fondos sin tributar: eso es solo para personas.
                            3. Pagas dos vecesPara usar el dinero tienes que sacarlo como dividendo o como sueldo, y vuelve a tributar en tu IRPF.
                            4. Gastos fijosCrearla, llevar la contabilidad, presentar las cuentas y pagar la gestoría, cada año.
                            5. La SICAVDesde 2022 necesita al menos 100 accionistas, cada uno con una inversión mínima, para tributar al 1 %. Ya no sirve para un solo patrimonio.
                            6. Cuándo síCon patrimonios muy grandes, actividad empresarial o empresa familiar, y siempre con un asesor fiscal.

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            Tienes un fondo con 20.000 € de pérdida y quieres ayudar a tu hija. ¿Qué es mejor?

                            Tu madre tiene fondos con mucha ganancia y un plan de pensiones en el que tú eres beneficiario. Si fallece, ¿cómo tributa cada cosa?

                            Examen de fiscalidad.

                            Ocho preguntas de toda la sección para comprobar que tienes las ideas claras. Tu mejor nota se guarda en este navegador y aparece en la portada.

                            Pon a prueba lo aprendido

                            8 preguntas, una cada vez. Al final, tu nota y qué repasar.

                            Has cruzado la aduana.

                            • Los fondos con mucha ganancia, mejor en herencia que donados.
                            • Un plan de pensiones heredado paga IRPF; unos fondos, Sucesiones.
                            • Testamento, beneficiarios y una lista de cuentas le ahorran meses a tu familia.
                            • Una sociedad para invertir casi nunca compensa.

                            Nivel economía, etapa 1: Cómo piensa un economista austriaco

                            La economía no estudia el dinero ni las máquinas. Estudia lo que hacemos las personas para conseguir lo que queremos.

                            A finales del siglo XIX, en Viena, un grupo de economistas partió de una idea sencilla: la economía son personas que eligen. Cada una tiene sus fines, sus medios y su información, y nadie más los conoce del todo.

                            De ahí salió la escuela austriaca. Esta sección mira el mundo con sus ojos, con datos de España. Donde la mayoría de los economistas piensa distinto, te lo diremos.

                            Cuatro economistas de la escuela austriaca

                            Las cosas no valen por el trabajo que llevan dentro, sino por lo que alguien está dispuesto a dar por ellas.

                            Un vaso de agua vale poco en tu casa y muchísimo en el desierto. Es la misma agua, con el mismo trabajo dentro. Lo que cambia es lo que ese vaso vale para ti en ese momento.

                            Por eso un intercambio libre hace ganar a los dos: tú valoras más el pan que el euro, y el panadero, el euro más que el pan. Si no, ninguno lo haría.

                            Lo que pagarías por un vaso de agua

                            La misma agua, el mismo trabajo dentro. Cambia lo que vale para ti en ese momento.

                            Todo lo que se hace tiene un efecto que se ve y otros que no se ven. El buen economista mira los dos.

                            En 1850, Frédéric Bastiat contó la historia de un chico que rompe el cristal de una tienda. Alguien dice: «No es tan malo: el cristalero tendrá trabajo». Eso se ve.

                            Lo que no se ve: el tendero iba a gastar esos seis francos en unos zapatos. Ahora tiene un cristal, que ya tenía, y no tiene zapatos. El pueblo es más pobre. La idea vale para casi todo, también para lo que hace el Estado con tu dinero.

                            El cristal roto de Bastiat

                            El dinero va al cristalero. Los zapatos que el tendero iba a comprar no se venden, y nadie lo cuenta.

                            Ninguna persona en el mundo sabe fabricar sola un lápiz. Y, sin embargo, se fabrican millones.

                            La madera viene de un bosque, el grafito de una mina, la goma de una plantación, el metal de otra mina. Miles de personas que no se conocen colaboran sin que nadie las dirija. Lo contó Leonard Read en 1958, en «Yo, el lápiz».

                            Lo que las coordina son los precios. Hayek lo explicó así: el conocimiento está repartido en millones de cabezas, y ningún planificador puede reunirlo. El mercado lo usa sin necesidad de reunirlo.

                            Yo, el lápiz

                            Miles de personas que no se conocen colaboran sin que nadie las dirija. Las coordinan los precios.

                            Leonard Read, «Yo, el lápiz» (1958). Lugares de ejemplo.

                            Todos preferimos tener algo hoy a tenerlo mañana. Esperar tiene un precio: el interés.

                            Si te ofrecen 100 € hoy o 100 € dentro de un año, eliges hoy. Para esperar, pides algo a cambio. Los austriacos lo llaman preferencia temporal, y el tipo de interés es su precio.

                            Quien ahorra renuncia a consumir hoy. Ese ahorro es lo que permite fabricar máquinas, abrir negocios y, mañana, producir más. Sin ahorro no hay capital, y sin capital no hay riqueza.

                            Del ahorro a la riqueza

                            El empresario es quien ve antes que nadie algo que la gente quiere y todavía nadie ofrece.

                            Para la escuela austriaca, el protagonista de la economía no es el Estado ni la gran empresa, sino el empresario: alguien que arriesga su dinero apostando por lo que cree que la gente valorará.

                            Si acierta, gana, y todos tenemos algo nuevo. Si se equivoca, pierde su dinero, no el de los demás. El beneficio no es un robo: es la señal de que ha servido a otros mejor que nadie.

                            La apuesta de un empresario

                            Muchas de las mejores cosas que tenemos no las diseñó nadie: salieron solas de millones de decisiones.

                            Hayek lo llamó orden espontáneo: estructuras complejas que funcionan sin un plan central.

                            1. El idiomaNadie inventó el español. Lo hicieron millones de hablantes a lo largo de siglos.
                            2. El dineroNadie lo decretó al principio: surgió porque la gente buscaba algo que todos aceptaran. Lo verás en su etapa.
                            3. Los preciosEn un mercado libre nadie los fija, y aun así coordinan a todo el planeta.
                            4. Lo que se desprendeSi algo funciona sin que nadie lo dirija, hay que pensárselo mucho antes de dirigirlo desde arriba.

                            La escuela austriaca es una de varias. Conviene saber en qué discrepa de las otras.

                            La economía que se enseña en casi todas las universidades se apoya en modelos matemáticos y en la estadística. Los austriacos desconfían de que la economía se pueda medir como la física.

                            1. En qué coinciden casi todosEn los precios como señal, los incentivos, el comercio libre y el daño de imprimir dinero sin freno.
                            2. En qué discrepanSobre todo en el papel del banco central y del gasto público en las crisis. Keynes pedía gastar más; los austriacos, dejar que se corrijan los errores.
                            3. Por qué merece la penaPorque te enseña a hacer siempre dos preguntas: ¿qué no se ve? y ¿quién lo paga?

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            Un ayuntamiento derriba un puente viejo y lo construye de nuevo para «crear empleo». ¿Qué te preguntaría Bastiat?

                            ¿Por qué, según la escuela austriaca, un intercambio libre beneficia a los dos?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • La economía estudia a personas que eligen, cada una con sus fines y su información.
                            • Las cosas valen lo que alguien da por ellas. Por eso un intercambio libre hace ganar a los dos.
                            • Mira siempre lo que se ve y lo que no se ve.
                            • Nadie sabe hacer un lápiz: los precios coordinan lo que ningún planificador podría.
                            • Sin ahorro no hay capital, y sin capital no hay riqueza. El empresario arriesga lo suyo para servir a otros.

                            Nivel economía, etapa 2: Los precios

                            Cuando algo escasea, su precio sube, y eso avisa a todo el mundo a la vez.

                            Entre 2022 y 2023, la sequía dejó en España la mitad del aceite de oliva de un año normal. El precio que cobraban los productores pasó de unos 3,5 € el kilo a unos 9 €.

                            Nadie lo ordenó ni hizo falta. Ese precio fue el aviso de que había poco. Cuando volvió la lluvia, en 2025, bajó a menos de la mitad.

                            El aceite de oliva, en origen

                            Precio medio del aceite de oliva virgen extra que cobra el productor, aproximado.

                            Poolred y Ministerio de Agricultura. Valores redondeados.

                            Millones de personas reaccionaron al mismo aviso, sin que nadie las coordinara.

                            Nadie sabía cuánto aceite quedaba en cada almazara ni cuánto le hacía falta a cada familia. El precio resumió todo eso en una cifra.

                            Con esa cifra, cada uno hizo lo que le compensaba: comprar menos, cambiar de aceite o traerlo de fuera. Ningún ministerio lo habría repartido mejor, ni tan rápido.

                            Un aviso, millones de reacciones

                            El precio sale del tira y afloja entre los que venden y los que compran.

                            Cuanto más caro, menos quieren comprar los compradores y más quieren vender los productores. El precio se para donde las dos cantidades coinciden: ahí no sobra ni falta.

                            La balanza del precio

                            Aceite de oliva, en un modelo sencillo. Cada línea dice cuánto se compraría (azul) y cuánto se vendería (naranja) a cada precio.

                            Pruébalo. Baja la cosecha y mira cómo sube el precio. Luego ponle un tope y mira qué pasa.

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                            Fuente

                            Modelo ilustrativo de oferta y demanda lineales, calibrado para que un año normal dé unos 4 € el kilo. Los precios reales dependen de muchas más cosas.

                            Si algo es imprescindible, aunque suba, se sigue comprando casi lo mismo.

                            Si sube la gasolina, casi todos seguimos yendo a trabajar en coche, al menos durante un tiempo. Si sube una marca de refresco, cambiamos de marca y ya está.

                            Por eso los gobiernos cobran sus impuestos más altos justo a lo imprescindible: la gasolina, la luz, el tabaco. Aunque suban, seguimos comprando. Lo verás en la etapa de los impuestos.

                            Si el precio sube un 10 %, cuánto menos se compra

                            A corto plazo y en números redondos: cuanto más fácil es cambiar a otra cosa, más cae.

                            Estimaciones típicas de la elasticidad precio de la demanda. Varían según el país, la época y el plazo.

                            Sin precios libres, nadie puede saber qué conviene producir. Mises lo explicó en 1920.

                            Un planificador tendría que decidir cuántos zapatos, de qué tallas, con qué cuero, en qué fábricas y para quién. Sin precios de mercado, no tiene forma de saber qué es caro, qué es barato ni qué desperdicia recursos.

                            Ludwig von Mises lo anunció en 1920, cuando casi nadie le creyó. La URSS vivió setenta años de colas, de estanterías vacías y de fábricas que cumplían el plan produciendo lo que nadie quería.

                            Lo que tendría que saber un planificador

                            Si el precio no puede subir, lo que falta se reparte de otra forma: con colas.

                            Un tope al precio parece proteger al comprador. Pero si hay la mitad de aceite y el precio no puede subir, todos siguen queriendo comprar lo mismo. No hay para todos, y alguien se queda sin.

                            Entonces se reparte por turno o por enchufe: estanterías vacías, colas y un mercado negro donde sí se paga más. Pasó con la gasolina en EE. UU. en 1973 y con casi todo en Venezuela desde 2003.

                            Media cosecha y un tope al precio

                            Ejemplo: 100 personas quieren lo mismo que un año normal, pero solo hay aceite para 50.

                            Cada vez que el Estado corrige un precio, provoca un problema que le pide otra corrección.

                            Mises puso este ejemplo: el Gobierno quiere que la leche sea barata y le pone un tope. A ese precio, a muchos ganaderos ya no les compensa, venden sus vacas y hay menos leche.

                            Para arreglarlo, el Gobierno pone topes al pienso. Entonces faltan piensos… Al final, o deshace todo o acaba decidiendo qué se produce. Es la espiral del intervencionismo.

                            La leche barata, según Mises

                            El ejemplo es de Ludwig von Mises, «La política de la vía media conduce al socialismo» (1950).

                            Topar los alquileres ayuda a quien ya tiene piso, y deja menos pisos para los que buscan.

                            En 1994, San Francisco extendió el tope del alquiler a más edificios. Unos economistas de Stanford siguieron qué pasó durante veinte años: los inquilinos protegidos se quedaron, pero muchos propietarios sacaron sus pisos del alquiler y el precio subió en el resto de la ciudad.

                            Cataluña topó los alquileres en 2024. Los portales inmobiliarios vieron caer mucho la oferta; el Gobierno destaca que el precio bajó un poco. Para quien no encuentra piso, lo que cuenta es la oferta.

                            San Francisco, tras ampliar el tope en 1994

                            Cambio frente a edificios parecidos que no quedaron bajo el tope.

                            Diamond, McQuade y Qian (2019), American Economic Review.

                            La gente responde a lo que le compensa, también a lo que el legislador no previó.

                            En 1989, Ciudad de México prohibió circular un día a la semana a cada coche para reducir la contaminación. Muchas familias compraron un segundo coche, viejo y barato, para ese día. Hubo más coches, y más contaminantes.

                            La pregunta que siempre hay que hacerse ante una norma es qué hará la gente para que le compense. Ahí suele estar lo que no se ve.

                            «Hoy no circula», Ciudad de México, 1989

                            Lucas W. Davis (2008), Journal of Political Economy.

                            En 2022, España y Portugal toparon el precio del gas para hacer luz. La factura bajó, y la diferencia se pagó igual.

                            Durante un año y medio, el gas que se usaba para producir electricidad tuvo un precio máximo. El precio de la luz en el mercado bajó, pero la diferencia con lo que costaba de verdad el gas se cobraba aparte, en el recibo, como un «ajuste».

                            Y como la luz española salía más barata, Francia compró mucha más: parte del tope lo disfrutaron los franceses. Sus defensores destacan que la factura media bajó; sus críticos, que se pagó por otra vía y que se abarató justo lo que convenía ahorrar.

                            El tope al gas, paso a paso

                            Tope en vigor de junio de 2022 a diciembre de 2023. Datos de REE y de la CNMC.

                            «Los precios suben por la avaricia de las empresas». Pero la avaricia no aparece de golpe en 2022.

                            Las empresas siempre quieren cobrar lo máximo; eso no cambia de un año a otro. Si la avaricia explicara la inflación, la habría habido también en 2019, cuando los precios apenas subían.

                            Lo que cambió en 2021 y 2022 fueron el dinero, que se había creado a manos llenas, y la energía. Con más dinero persiguiendo las mismas cosas, las empresas pueden subir precios sin perder clientes. Sin ese dinero, la competencia se lo impediría.

                            Avaricia o dinero

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            El Gobierno pone un tope al precio del pan por debajo de lo que cuesta hacerlo. ¿Qué es lo más probable?

                            ¿Por qué, según Mises, una economía sin precios libres no puede funcionar bien?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • El precio es un aviso: cuando algo falta, sube, y cada uno reacciona sin que nadie lo coordine.
                            • Sin precios libres no se puede calcular qué producir. Mises lo explicó en 1920; la URSS lo confirmó.
                            • Un tope al precio no crea más cosas: las reparte con colas y mercado negro.
                            • Una intervención lleva a otra.
                            • Topar alquileres protege al que tiene piso y perjudica al que lo busca.

                            Nivel economía, etapa 3: Los privilegios que crea el Estado

                            En un mercado libre, casi ningún monopolio dura. Los que duran suelen estar protegidos por una ley.

                            Si una empresa gana muchísimo cobrando caro, atrae competidores que quieren su parte, y los precios bajan. Nokia dominaba los móviles en 2007; cinco años después, casi había desaparecido.

                            Los monopolios que duran décadas suelen tener algo que los demás no pueden conseguir: una licencia, una concesión o una ley que impide a otros entrar. No los crea el mercado, sino el Estado.

                            Qué le pasa a un monopolio en un mercado libre

                            Una licencia de taxi en Madrid o Barcelona se vende por más de 100.000 €. Ese precio es la prueba de un privilegio.

                            Los ayuntamientos limitan cuántos taxis puede haber, y el número apenas ha cambiado en décadas mientras las ciudades crecían. Como la licencia escasea, vale mucho: quien la tiene puede venderla a precio de piso.

                            Cuando llegaron Uber y Cabify, la respuesta no fue abrir el mercado, sino limitarlos también: una licencia de VTC por cada treinta de taxi. Lo pagan los usuarios, en precio y en esperas.

                            Cómo se fabrica el precio de una licencia

                            En España no puedes abrir una farmacia donde quieras, aunque seas farmacéutico.

                            La ley exige, en casi todas las comunidades, que haya una farmacia por cada 2.800 habitantes como mucho y 250 metros de distancia entre ellas. Solo un farmacéutico puede ser dueño, y de una sola.

                            El resultado: las farmacias existentes no temen a la competencia, y sus traspasos se pagan a cientos de miles de euros o más. La calidad se podría exigir sin limitar el número; el número limitado solo protege a los que ya están.

                            Las reglas para abrir una farmacia

                            Ley 16/1997 de regulación de servicios de las oficinas de farmacia y leyes autonómicas.

                            Hay decenas de oficios en España protegidos de la competencia por ley.

                            Algunos ejemplos conocidos.

                            1. Los estancosUnos 13.000 en toda España, con concesión del Estado. Nadie más puede vender tabaco al por menor.
                            2. Los notariosUnas 2.800 plazas, que se ganan por oposición, y unos aranceles que fija el Gobierno, no la competencia.
                            3. Los estibadoresDurante décadas, solo los de una lista podían cargar y descargar barcos en los puertos. La justicia europea lo condenó en 2014.
                            4. Los colegios profesionalesEn muchos oficios hay que pagar la cuota de un colegio para poder trabajar.

                            Un privilegio se mantiene porque a sus dueños les va mucho en él y a los demás, poco.

                            Mancur Olson lo explicó así: los que se benefician de un privilegio son pocos y ganan mucho cada uno, así que se organizan, presionan y votan por ello. Los que pagan son millones, cada uno pierde un poco y ni se entera.

                            Por eso casi ningún privilegio desaparece solo. Cuando alguien intenta quitarlo, los perjudicados salen a la calle; los beneficiados, que son todos los demás, no.

                            Un privilegio, visto por dentro

                            Un ejemplo, no un dato: por cada dos que ganan, veinte o doscientos que pagan.

                            Mancur Olson, «La lógica de la acción colectiva» (1965).

                            Libre mercado no es lo mismo que ayudar a las grandes empresas. A menudo es lo contrario.

                            Hay empresas que no ganan dinero compitiendo, sino consiguiendo del Gobierno normas a su medida, subvenciones o rescates. Por eso contratan a exministros y dedican millones a influir en las leyes.

                            Los liberales lo critican tanto como la izquierda, pero con otra receta: no más Estado para vigilarlo, sino menos poder en manos del Estado para repartir favores. Donde no hay nada que conseguir, nadie paga por conseguirlo.

                            Dos formas de ganar dinero

                            Hay quien defiende estas normas por calidad o seguridad. La pregunta es si hace falta limitar el número.

                            Casi todas estas protecciones se justifican con buenos motivos.

                            1. Sus defensoresDicen que garantizan la calidad del servicio, llegar a zonas rurales o un sueldo digno a los profesionales.
                            2. Los liberalesSe puede exigir calidad, títulos y seguridad sin limitar cuántos pueden trabajar. Limitar el número solo protege las rentas de los que ya están.
                            3. Lo que casi todos aceptanCuando un permiso se vende por cientos de miles de euros, es que vale mucho más que lo que cuesta cumplir los requisitos.

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            Una licencia de taxi se vende por 120.000 €. ¿Qué indica ese precio?

                            ¿Por qué es tan difícil quitar un privilegio, según Olson?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • En un mercado libre, casi ningún monopolio dura. Los que duran, los protege una ley.
                            • Taxis, farmacias, estancos o notarios: el precio de su permiso mide el privilegio.
                            • Pocos ganan mucho y muchos pagan poco: por eso los privilegios sobreviven.
                            • El capitalismo de amiguetes no es libre mercado: vive de los favores del Estado.
                            • Se puede exigir calidad sin limitar cuántos pueden trabajar.

                            Nivel economía, etapa 4: El dinero

                            Sin dinero, para cambiar algo necesitas encontrar a quien quiera justo lo que tú tienes.

                            Imagina tres vecinos. La panadera quiere zapatos, el zapatero quiere pescado y el pescador quiere pan. Ninguno tiene lo que quiere el otro, así que nadie puede cambiar nada.

                            Con dinero, la panadera vende su pan y con ese dinero compra zapatos. Todos lo aceptan porque saben que los demás también lo aceptarán.

                            Nadie tiene lo que quiere el otro… hasta que hay dinero

                            Con dinero, cada uno vende lo suyo y compra lo que quiere. El mismo dinero da la vuelta.

                            Nadie inventó el dinero. Surgió solo: la gente empezó a aceptar lo que todos querían.

                            Carl Menger lo explicó en 1892. Para salir del trueque, cada uno aceptaba a cambio lo que sabía que podría volver a cambiar fácilmente: sal, ganado, conchas. Poco a poco, todos acabaron usando lo mismo.

                            Casi siempre ganaron los metales, y sobre todo el oro y la plata: aguantan el tiempo, se dividen sin perder valor, caben en el bolsillo y no se pueden fabricar a voluntad. El dinero es un orden espontáneo, no un invento de los reyes.

                            Por qué ganaron el oro y la plata

                            Carl Menger, «Sobre el origen del dinero» (1892).

                            Durante siglos, un billete fue un recibo de oro. En 1971, eso se acabó.

                            Con el patrón oro, cada billete se podía cambiar por una cantidad fija de oro. El banco no podía imprimir más billetes que el oro que tenía, y los precios apenas se movían durante décadas.

                            Las guerras obligaron a romper esa regla: para pagarlas, los Estados imprimieron. En 1971, EE. UU. dejó de cambiar dólares por oro, y desde entonces ninguna moneda está atada a nada.

                            Del oro al dinero sin ancla

                            Un dólar de 1971 compra hoy lo mismo que 13 céntimos de entonces.

                            Sin ancla, el dinero se puede crear sin límite físico. Desde 1971 los precios en EE. UU. se han multiplicado casi por ocho. En España, la peseta perdió más del 90 % de su valor entre 1971 y la llegada del euro.

                            El dinero de hoy se llama fiduciario: vale porque confiamos en él y porque la ley obliga a aceptarlo y a pagar impuestos con él. Su valor depende de lo que hagan quienes lo emiten.

                            Lo que compra un dólar de 1971

                            Cada billete tiene el tamaño de lo que compra, con los precios de cada año en EE. UU.

                            Oficina de Estadísticas Laborales de EE. UU., índice de precios al consumo (CPI-U). Valores redondeados.

                            La mayor parte del dinero no la imprime nadie: la crean los bancos al prestar.

                            Cuando un banco te da una hipoteca de 150.000 €, no saca billetes de una caja. Apunta 150.000 € en la cuenta del vendedor, y ese dinero es nuevo. Nadie lo había ahorrado antes.

                            Cuando devuelves la hipoteca, ese dinero desaparece. Por eso la cantidad de dinero crece cuando se presta mucho y se encoge cuando se devuelve.

                            Una hipoteca crea dinero nuevo

                            El banco anota el préstamo en la cuenta del vendedor. Nadie ha ahorrado antes ese dinero.

                            Los billetes y las monedas son una parte pequeña del dinero que hay.

                            Casi todo el dinero son números en las cuentas de los bancos: tu nómina, tu saldo, lo que pagas con la tarjeta. Solo una pequeña parte existe en papel y metal.

                            Si todos fuéramos a sacar nuestro dinero en billetes a la vez, no habría bastantes. Lo verás en el paso siguiente.

                            De cada 100 € que hay en la zona euro

                            Banco Central Europeo, agregado monetario M3, 2025. Valores redondeados.

                            Tu depósito está en tu cuenta y, a la vez, prestado a otra persona.

                            Si dejas 1.000 € en tu cuenta, puedes sacarlos cuando quieras. Pero el banco guarda solo una pequeña parte y presta el resto. Tú crees tener 1.000 €, y quien recibe el préstamo, también.

                            Se llama reserva fraccionaria. Funciona mientras no vayan todos a la vez. Cuando van, hay pánico: pasó con Northern Rock en 2007 y con Silicon Valley Bank en 2023. Por eso existen el banco central, que presta en última instancia, y el fondo que garantiza tus depósitos hasta 100.000 €.

                            Así funciona la reserva fraccionaria

                            ¿Debería alguien poder crear dinero de la nada? Aquí la escuela austriaca va contra la corriente.

                            La mayoría de los economistas cree que un banco central con dinero fiduciario da margen para suavizar las crisis. Los austriacos creen que ese margen es justo lo que las provoca.

                            1. Reserva del 100 %Jesús Huerta de Soto propone que los depósitos a la vista no se puedan prestar: el banco solo prestaría el ahorro a plazo.
                            2. Volver al oroImpediría imprimir sin límite. Sus críticos dicen que ata las manos en las crisis, y que eso agravó la de 1929.
                            3. Libertad de monedasHayek propuso en 1976 que cualquiera pudiera emitir moneda y que ganara la más fiable. El bitcoin nació en 2009 con esa idea en el aire.
                            4. Lo que casi todos aceptanImprimir sin freno destruye una moneda. El debate es cuánto freno y quién lo pone.

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            Según Menger, ¿cómo nació el dinero?

                            Dejas 1.000 € en tu cuenta corriente. ¿Qué hace el banco con ellos?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • El dinero nació solo, del intercambio: casi siempre fue oro o plata.
                            • Hasta 1971, las grandes monedas estaban atadas al oro. Desde entonces, a nada.
                            • Un dólar de 1971 compra hoy lo que 13 céntimos de entonces.
                            • Casi todo el dinero lo crean los bancos al prestar, y con reserva fraccionaria.
                            • La escuela austriaca pide límites firmes a la creación de dinero: oro, reserva del 100 % o competencia entre monedas.

                            Nivel economía, etapa 5: La inflación, el impuesto oculto

                            Para la escuela austriaca, la inflación es crear dinero. Que suban los precios es la consecuencia.

                            Hoy llamamos inflación a la subida de los precios, y la mide el IPC: lo que sube, de un año a otro, lo que gasta una familia típica. Los austriacos insisten en mirar la causa: si hay más dinero persiguiendo las mismas cosas, las cosas acaban costando más dinero.

                            Ojo: comprar una vivienda no entra en el IPC. Por eso puede que la vida te suba más de lo que dice la cifra oficial.

                            De cada 100 € que gasta una familia media

                            Así pesa cada cosa en el IPC. Si sube la comida, se nota mucho; si suben los libros, poco.

                            INE, pesos del IPC, redondeados. Comprar una casa y la hipoteca no entran en el IPC.

                            Entre 2019 y 2024, los precios subieron en España casi un 19 %.

                            No se nota de un mes para otro, pero se acumula. Los 100 € de 2019 compran hoy lo que entonces costaba unos 84 €.

                            Si tu sueldo subió menos de un 19 % en esos años, hoy vives peor que en 2019, aunque cobres más euros. Y como verás, Hacienda te cobra por esos euros de más como si fueran riqueza nueva.

                            Lo que compran 100 € de 2019

                            Cada billete tiene el tamaño de lo que compra, con la inflación media de cada año en España.

                            INE, IPC, media anual: −0,3 % en 2020, 3,1 % en 2021, 8,4 % en 2022, 3,5 % en 2023 y 2,8 % en 2024.

                            Desde que llegó el euro, en 2002, los precios en España han subido más de un 60 %.

                            Lo que en 2002 costaba 100 € cuesta hoy más de 160 €. Si guardaste dinero en un cajón o en la cuenta corriente, ha perdido casi dos de cada cinco euros de lo que compraba, sin que nadie te lo quitara.

                            Lo que ha perdido tu dinero

                            Lo que compra esa cantidad cada año, en euros del año que elijas. Con la inflación media de cada año en España.

                            Pruébalo. Elige el año en que ganaste o ahorraste ese dinero y mira lo que compra hoy.

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                            Fuente

                            INE, IPC, media anual: 3,5 % en 2002; 3,0 % en 2003 y 2004; 3,4 % en 2005; 3,5 % en 2006; 2,8 % en 2007; 4,1 % en 2008; −0,3 % en 2009; 1,8 % en 2010; 3,2 % en 2011; 2,4 % en 2012; 1,4 % en 2013; −0,2 % en 2014; −0,5 % en 2015; −0,2 % en 2016; 2,0 % en 2017; 1,7 % en 2018; 0,7 % en 2019; −0,3 % en 2020; 3,1 % en 2021; 8,4 % en 2022; 3,5 % en 2023 y 2,8 % en 2024. Valores redondeados.

                            La inflación es una media. La tuya depende de en qué gastas.

                            En 2022, la luz, el gas y la comida subieron mucho más que la ropa o el móvil. Quien gastaba mucho en energía y en comida notó la subida bastante más que la media.

                            Tu inflación de 2022

                            Lo que no pongas va a «lo demás»: ropa, ocio, salud, móvil… Cada barra es un grupo: su ancho, lo que pesa en tu gasto; su altura, lo que subió en 2022.

                            Pruébalo. Pon cuánto se va de cada 100 € que gastas en cada cosa. Mira si a ti te subió la vida más o menos que la media.

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                            Fuente

                            Subidas medias de 2022 aproximadas a partir del IPC del INE, en cinco grupos: comida y bebida, un 11,6 %; vivienda y energía, un 19 %; transporte, un 11 %; restaurantes y hoteles, un 6,5 %; lo demás, un 2,5 %. Con los pesos del IPC salen un 8,4 %, la media oficial de 2022. Es un modelo sencillo.

                            En 2020 y 2021 se creó dinero como nunca. En 2022 llegaron los precios.

                            Con la pandemia, el BCE compró deuda a manos llenas y los bancos prestaron con garantía del Estado. La cantidad de dinero en la zona euro llegó a crecer un 12 % en un año. Menos de dos años después, los precios subían casi a ese ritmo.

                            La mayoría de los economistas pone el acento en la subida del gas y del petróleo tras la invasión de Ucrania. Los austriacos responden que sin tanto dinero nuevo la energía cara habría abaratado otras cosas, y los precios, en conjunto, no se habrían disparado.

                            Dinero nuevo y precios en la zona euro

                            BCE, agregado monetario M3 e IPCA de la zona euro. Valores redondeados.

                            El dinero nuevo no llega a todos a la vez. Los primeros ganan; los últimos pagan.

                            Richard Cantillon lo vio en el siglo XVIII. Quien recibe primero el dinero nuevo, sobre todo el Estado y los bancos, lo gasta cuando los precios aún no han subido. Cuando llega a los sueldos y a los ahorros, todo está ya más caro.

                            Es el efecto Cantillon: la inflación no sube los precios de todos por igual, sino que pasa riqueza de unos a otros sin que nadie lo vote.

                            El camino del dinero nuevo

                            Cada paso llega un poco más tarde, cuando los precios ya han subido algo más.

                            Richard Cantillon, «Ensayo sobre la naturaleza del comercio en general» (hacia 1730).

                            La inflación pasa riqueza de los que ahorran a los que deben. Y el que más debe es el Estado.

                            Si guardas 10.000 € en la cuenta, el saldo no baja, pero cada año compra un poco menos. Si debes a tipo fijo, tu deuda pesa menos en un sueldo que va subiendo.

                            El Estado gana por las dos puntas: su deuda, de más de un billón y medio de euros, pesa menos, y recauda más impuestos con los mismos tipos. Por eso los austriacos llaman a la inflación un impuesto que nadie vota.

                            Adónde va lo que se come la inflación

                            Nadie se lleva el dinero de tu cuenta: lo que se pasa de un lado a otro es poder de compra.

                            Con un 2,5 % de inflación, el dinero parado pierde casi la mitad de lo que compra en veinticinco años.

                            Nadie te lo cobra y no aparece en ningún extracto. La defensa es tener tus ahorros en cosas que suban al menos como los precios: por eso esta guía te habla de invertir.

                            Tu dinero parado

                            Lo que comprarán esos euros cada año, en euros de hoy. El saldo de la cuenta no baja; lo que baja es lo que compra.

                            Pruébalo. Sube los años o la inflación y mira cuánto se come del dinero que no se mueve.

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                            Fuente

                            Cálculo propio: el poder de compra se divide cada año entre 1 + la inflación. Una cuenta corriente no paga intereses.

                            Cuando un Estado imprime dinero para pagarlo todo, la moneda se hunde.

                            Alemania, tras la Primera Guerra Mundial, pagó sus gastos imprimiendo marcos. En 1923 los precios se duplicaban cada pocos días, y la gente cobraba dos veces al día para gastar el sueldo antes de que valiera menos.

                            Ha vuelto a pasar en Zimbabue en 2008 y en Venezuela desde 2016. Siempre con el mismo esquema: un Estado que gasta más de lo que recauda y una imprenta a su servicio.

                            Una barra de pan en Berlín

                            Precios aproximados de una barra de pan en Berlín, según las cifras que suelen citarse de la época.

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            Según el efecto Cantillon, ¿quién sale ganando cuando se crea dinero nuevo?

                            Tienes 10.000 € en la cuenta corriente y la inflación es del 3 % al año. ¿Qué pasa en diez años?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • Para los austriacos, la inflación es crear dinero; la subida de precios es su efecto.
                            • Entre 2019 y 2024, 100 € perdieron un 16 % de lo que compraban.
                            • El dinero nuevo beneficia a quien lo recibe primero, sobre todo al Estado y a los bancos.
                            • La inflación castiga al ahorro parado y alivia al que debe. El mayor deudor es el Estado.
                            • Es un impuesto que nadie vota. Tu defensa: invertir en lo que suba más que los precios.

                            Nivel economía, etapa 6: El BCE y el ciclo

                            El Banco Central Europeo tiene un encargo: que los precios suban cerca de un 2 % al año. Ni más ni menos.

                            Dicho de otra forma: el objetivo oficial es que tu dinero pierda un 2 % de lo que compra cada año. A ese ritmo, en 35 años compra la mitad.

                            El BCE lo defiende porque cree que unos precios que bajan frenarían la economía. Los austriacos responden que los precios que bajan porque se produce mejor, como los de los ordenadores o los móviles, son una buena noticia.

                            La inflación de la zona euro, cada año

                            Eurostat, IPCA de la zona euro, media anual. 2025, estimación.

                            El BCE fija el precio más importante de la economía: el del dinero.

                            El tipo de interés decide cuánto cuesta pedir prestado y cuánto rinde ahorrar. En un mercado libre, lo fijarían el ahorro disponible y las ganas de invertir. Hoy lo fija un comité en Fráncfort.

                            La palanca del Banco Central Europeo

                            Hipoteca variable de 150.000 € a 25 años, al euríbor más un 0,8 %, y un depósito de 10.000 €.

                            Pruébalo. Mueve el tipo del BCE y mira qué pasa con la cuota de una hipoteca variable y con lo que paga un depósito.

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                            Fuente

                            Cálculo propio. Se supone que el euríbor se queda unas décimas por encima del tipo del BCE y que un depósito paga medio punto menos. En la realidad, cada banco pone su precio.

                            El BCE no te presta a ti, pero su decisión te llega en unos meses, a través de tu banco.

                            El BCE solo presta a los bancos y les paga por el dinero que guardan en él. Pero ese es el suelo de todos los demás tipos: el euríbor, las hipotecas, los préstamos y los depósitos.

                            Los tipos tardan entre uno y dos años en notarse del todo en los precios. Por eso el BCE decide siempre un poco a ciegas.

                            De Fráncfort a tu cuota

                            Si el dinero es artificialmente barato, se invierte en proyectos que no se pueden terminar. La crisis llega sola.

                            Mises y Hayek lo explicaron así. Cuando el banco central baja los tipos por debajo de lo que dictaría el ahorro, las empresas creen que hay más ahorro del que de verdad hay. Se lanzan a proyectos largos: pisos, fábricas, autopistas.

                            Durante un tiempo, todo parece ir de maravilla. Pero faltan los recursos reales para terminarlo todo, los costes suben y muchos proyectos se quedan a medias. La crisis no es el fallo: es la corrección de los errores del auge.

                            El ciclo, según Mises y Hayek

                            Ludwig von Mises, «La teoría del dinero y del crédito» (1912); Friedrich Hayek, «Precios y producción» (1931).

                            Con el euro, los tipos quedaron por debajo de la inflación española. Pedir prestado salía gratis.

                            El BCE fijaba los tipos para toda la zona euro, pensando sobre todo en Alemania, que crecía poco. En España, con precios subiendo un 3 o un 4 %, el euríbor rondaba el 2 o el 3 %: el tipo real era negativo.

                            El crédito a promotores y constructoras casi se multiplicó por diez entre 2000 y 2008. Es el ciclo austriaco casi de libro.

                            Euríbor e inflación en España

                            Banco de España, euríbor a doce meses, e INE, IPC. Medias anuales aproximadas.

                            Crédito barato, precios que solo subían y todos pensando que seguirían subiendo.

                            Se compraba porque los pisos siempre subían, y los pisos subían porque se compraba con dinero prestado. En 2006 se dieron permisos para construir 865.000 viviendas, más que en Alemania, Francia e Italia juntas.

                            Cuando el crédito se cortó, en 2008, la rueda se paró de golpe. Muchas cajas de ahorros, gobernadas por políticos, quebraron y tuvieron que ser rescatadas con dinero público.

                            La burbuja española

                            Entre 2006 y 2013, las viviendas que se empezaban a construir cayeron más de un 95 %.

                            Siete años después del máximo, apenas se empezaban 34.000 al año. Detrás de esa caída hubo cientos de miles de empleos perdidos en la construcción y en todo lo que vivía de ella: el paro llegó al 26 %.

                            Para los austriacos, el daño se hizo durante el auge, no durante la crisis: fueron los años en que se invirtió mal.

                            Viviendas nuevas que se empezaron a construir

                            Permisos de obra nueva para viviendas, en toda España.

                            Ministerio de Vivienda, visados de dirección de obra nueva. 2024, aproximado.

                            Desde 2015, el BCE compró deuda por billones de euros con dinero creado de la nada.

                            Con los tipos ya a cero, el BCE compró deuda de Estados y empresas. Así bajó lo que pagaban por endeudarse, entre ellos el Estado español. Lo llamó expansión cuantitativa.

                            Los austriacos lo critican por dos motivos: reparte el dinero nuevo primero a quien ya tiene, y mantiene vivas empresas y gobiernos que sin él habrían tenido que corregir sus errores.

                            Lo que tiene en su balance el Eurosistema

                            BCE, balance consolidado del Eurosistema. Valores aproximados.

                            Las recesiones pillan por sorpresa hasta a los expertos. Tampoco las ve el banco central.

                            Un estudio del FMI repasó 153 recesiones en 63 países entre 1992 y 2014. Un año antes, las previsiones de los economistas solo anticipaban cinco.

                            Para un austriaco no es una sorpresa: nadie puede saber cuántos errores esconde un auge hasta que se destapan. Por eso tu plan no debe depender de adivinar la próxima crisis.

                            153 recesiones, y cuántas se vieron venir

                            Prakash Loungani y otros (FMI), recesiones en 63 países entre 1992 y 2014.

                            Aquí la escuela austriaca se separa más de la mayoría.

                            Casi todos coinciden en que el crédito fácil alimentó la burbuja de 2008. Discrepan en qué hacer después.

                            1. La mayoría, siguiendo a KeynesEn una crisis, el banco central y el Estado deben gastar y prestar para evitar que la caída se alargue.
                            2. Los austriacosAsí se tapan los errores en vez de corregirlos, y se prepara la siguiente burbuja. Mejor dejar que se liquiden las malas inversiones.
                            3. Lo que puedes sacar de los dosLas crisis llegan, nadie sabe cuándo y la bolsa se recupera antes que la economía. Tu plan debe aguantarlas sin adivinar nada.

                            En una crisis, la bolsa cae antes que la economía y se recupera antes que ella.

                            Quien espera a que todo vaya bien para volver, llega tarde. Lo que funciona es lo de siempre: un colchón para no tener que vender, un reparto que te deje dormir y seguir aportando.

                            Lo tienes todo por escrito en tu carta de navegación.

                            Qué hacer cuando llega

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            Según el ciclo austriaco, ¿dónde nace una crisis?

                            Entre 2003 y 2006, el euríbor estaba por debajo de la inflación española. ¿Qué significa?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • El objetivo oficial del BCE es que tu dinero pierda un 2 % al año.
                            • El BCE fija el precio del dinero, lo que los austriacos creen que debería fijar el mercado.
                            • Dinero barato, malas inversiones, auge y crisis: el ciclo austriaco, y España entre 2002 y 2013.
                            • Las compras de deuda del BCE favorecen a los primeros en recibir el dinero y retrasan las correcciones.
                            • Nadie ve venir las crisis. Tu plan debe aguantarlas sin adivinar nada.

                            Nivel economía, etapa 7: De dónde sale la riqueza

                            Hace un siglo, uno de cada cinco bebés españoles no llegaba a cumplir un año.

                            Es fácil pensar que todo va a peor. Pero en 1900, en España, casi 20 de cada 100 bebés morían antes de su primer cumpleaños. Hoy no llega a uno de cada 300.

                            Detrás hay médicos, vacunas y agua limpia. Y detrás de todo eso, un país que produce muchísimo más que entonces. La pregunta es cómo.

                            De cada 100 bebés, cuántos morían antes de cumplir un año

                            INE, tasa de mortalidad infantil. 1900: unas 186 muertes por cada 1.000 nacidos; 2023: unas 2,6.

                            Un español de hoy vive, de media, más del doble que uno de 1900.

                            En 1900, la esperanza de vida al nacer en España era de unos 35 años. Hoy supera los 83. Se ven en la línea la gripe de 1918 y la guerra civil; la pandemia de 2020, apenas.

                            Vivir más es la mejor medida de que un país es más rico: se come mejor, se trabaja menos en tareas que destrozan el cuerpo y hay hospitales para todos.

                            Esperanza de vida al nacer en España

                            INE y estimaciones históricas. Valores redondeados.

                            Para ser más rico mañana, hay que dejar de consumir hoy. Así nace el capital.

                            Un náufrago pesca a mano un pez por hora. Si pasa unos días pescando menos, pasando algo de hambre, para tejer una red, después pescará diez por hora.

                            Esa red es capital: algo que no se consume, sino que sirve para producir más. Nace del ahorro, de renunciar a algo hoy. Toda la riqueza moderna, de las fábricas a los ordenadores, se construyó así.

                            Peces por hora

                            Un ejemplo inventado, el de siempre en los libros de la escuela austriaca.

                            Los países se hacen ricos cuando cada hora de trabajo produce más.

                            En 1900, dos de cada tres españoles trabajaban en el campo, y aun así se pasaba hambre. Hoy trabajan en el campo menos de cuatro de cada cien, y producen mucha más comida.

                            Eso es la productividad: producir más con el mismo trabajo, gracias al capital, al conocimiento y a las ideas. Los que dejaron el campo pudieron hacer otras cosas.

                            De cada 20 trabajadores, cuántos en el campo

                            Estadísticas históricas de España e INE (EPA). Valores redondeados.

                            Un 2 % al año parece poco. En una vida, multiplica casi por cinco lo que produce un país.

                            El crecimiento funciona como el interés compuesto: cada año se crece sobre lo ya ganado. Un punto más o menos al año, mantenido durante décadas, separa a un país rico de uno pobre.

                            El poder del crecimiento

                            Cuántas veces más produce una economía, por persona, si crece siempre al mismo ritmo. En gris, lo mismo al 1 % y al 3 %.

                            Pruébalo. Cambia el crecimiento de un 1 % a un 3 % al año y mira la diferencia al cabo de una vida.

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                            Fuente

                            Cálculo propio: crecimiento compuesto, (1 + g) elevado al número de años. La regla del 70 dice que algo que crece un g % al año se duplica en unos 70 ÷ g años.

                            Los países con más libertad económica son, de media, varias veces más ricos que los que tienen menos.

                            Cada año, el Instituto Fraser puntúa a más de 160 países según lo protegida que está la propiedad, lo sano que es su dinero, lo libre que es su comercio y lo que pesan sus impuestos y sus normas.

                            La cuarta parte más libre tiene una renta por habitante unas siete veces mayor que la cuarta parte menos libre. No es la única causa, pero la relación se repite en todas las regiones del mundo.

                            Renta por habitante según la libertad económica

                            Países agrupados según el índice de libertad económica del Instituto Fraser.

                            Instituto Fraser, «Economic Freedom of the World», informe de 2023, en dólares ajustados por poder de compra. Valores aproximados.

                            El mismo pueblo, la misma lengua y la misma historia hasta 1945. Hoy, uno es unas treinta veces más rico que el otro.

                            Tras la guerra, Corea del Norte eligió la planificación central y Corea del Sur, el mercado, con todos sus defectos. En 1960, las dos eran pobres.

                            Hoy Corea del Sur tiene un nivel de vida parecido al de España. En Corea del Norte hubo hambrunas en los noventa y la noche, vista desde el espacio, es casi negra. Es lo más parecido a un experimento que tiene la economía.

                            Renta por habitante, 2023

                            Mismo pueblo y misma historia hasta 1945.

                            Banco de Corea (estimación para el Norte) y Banco Mundial. Valores aproximados.

                            En los setenta, Venezuela era el país más rico de América Latina. En 2021 producía una cuarta parte que en 2013.

                            Controles de precios desde 2003, expropiaciones de empresas y una imprenta al servicio del Gobierno. Primero faltaron productos en las tiendas; después, llegó la hiperinflación.

                            Casi ocho millones de venezolanos han dejado su país: más o menos uno de cada cuatro. Tener el mayor petróleo del mundo no bastó.

                            De cada 4 venezolanos

                            ACNUR y OIM, plataforma R4V, 2025. Valores redondeados.

                            En sesenta años, España pasó de ser un país pobre y cerrado a uno de los ricos del mundo. Todo empezó abriéndose.

                            En 1959, tras veinte años de autarquía y al borde de la quiebra, España liberalizó: abrió el comercio, dejó entrar capital extranjero y estabilizó la peseta. Llegaron el turismo, las fábricas y el dinero de los emigrantes.

                            Después, la democracia, la entrada en la Comunidad Europea en 1986 y el euro. Cada apertura trajo más competencia y más riqueza.

                            Sesenta años abriéndose

                            Las empresas ganan más cuando la economía produce más. Por eso la bolsa sube a largo plazo.

                            Con un fondo indexado mundial te llevas un trozo de los beneficios de miles de empresas. Esos beneficios crecen, a la larga, con la economía del mundo.

                            Curiosamente, los países que más crecen no son siempre los que más dan en bolsa: China creció muchísimo desde los noventa y su bolsa dio bastante poco. Por eso compensa tener todo el mundo y no apostar por el país de moda.

                            Del crecimiento a tu fondo

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            Según la escuela austriaca, ¿qué hace falta, antes que nada, para producir más mañana?

                            Corea del Norte y Corea del Sur partieron de lo mismo. ¿Qué explica, sobre todo, la diferencia de hoy?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • Hoy vivimos el doble que en 1900: somos mucho más ricos.
                            • La riqueza nace del ahorro que se convierte en capital, como la red del náufrago.
                            • Los países con más libertad económica son, de media, unas siete veces más ricos.
                            • Las dos Coreas y Venezuela muestran lo que pasa sin mercado ni propiedad.
                            • España se hizo rica abriéndose. Y la bolsa sube porque los beneficios crecen con la economía.

                            Nivel economía, etapa 8: La pobreza y la desigualdad

                            En 1980, cuatro de cada diez personas del mundo vivían en la pobreza extrema. Hoy, menos de una de cada diez.

                            Pobreza extrema es vivir con menos de unos 2 dólares al día, ajustados a lo que cuestan las cosas en cada país: no poder comer todos los días. Durante casi toda la historia, fue lo normal para casi todo el mundo.

                            En los últimos cuarenta años han salido de ella más de mil millones de personas. Es probablemente la mejor noticia de nuestra época, y casi nadie la conoce.

                            Personas en pobreza extrema, de cada 100 en el mundo

                            Banco Mundial (desde 1990) y estimaciones históricas recopiladas por Our World in Data. Valores aproximados.

                            Los países que más pobreza redujeron no lo hicieron repartiendo, sino abriéndose al mercado.

                            En 1978, China empezó a dejar que los campesinos vendieran su cosecha y que se abrieran empresas privadas. En 1981, casi nueve de cada diez chinos eran extremadamente pobres; en 2019, casi ninguno.

                            India se abrió en 1991, Vietnam en 1986, y el patrón se repite. No fueron las ayudas ni la planificación: fueron el comercio, las empresas y la inversión.

                            Chinos en pobreza extrema, de cada 100

                            Desde las reformas de mercado de 1978.

                            Banco Mundial, línea de pobreza internacional. Valores aproximados.

                            Lo que importa es que los pobres dejen de serlo, no que los ricos dejen de serlo.

                            Si tu renta se duplica y la de tu vecino rico se triplica, la desigualdad sube. Pero tú vives mucho mejor. Los liberales se fijan en eso: en cómo viven los que menos tienen, no en la distancia con los que más.

                            Un pastel que crece deja más para todos, aunque las porciones no sean iguales. Repartir un pastel que no crece solo cambia quién pasa hambre.

                            Dos vecinos, antes y después

                            Un ejemplo: tu renta se duplica y la de tu vecino se triplica. Hay más desigualdad, y tú vives el doble de bien.

                            En España, el 20 % que más gana ingresa unas cinco veces y media lo que el 20 % que menos.

                            Es algo más que la media de la Unión Europea, que ronda las cinco veces. Y eso, después de impuestos, pensiones y ayudas, que reparten mucho.

                            La causa principal no son los sueldos de los ricos, sino el paro: en España, quien no tiene trabajo tiene muchas más papeletas de ser pobre. La mejor política contra la desigualdad aquí sería que hubiera empleo.

                            Lo que ingresa el 20 % más rico frente al 20 % más pobre

                            Después de impuestos, pensiones y ayudas.

                            Eurostat e INE, Encuesta de Condiciones de Vida, indicador S80/S20. Valores aproximados.

                            Si al ganar un euro más pierdes un euro de ayuda, trabajar más no compensa.

                            Muchas ayudas se pierden, en todo o en parte, cuando empiezas a ganar algo más. Si aceptar un trabajo de media jornada te quita casi lo mismo que te paga, es lógico que no lo aceptes.

                            No hace falta que nadie sea vago: es el incentivo. Por eso los economistas, liberales o no, insisten en que las ayudas se retiren poco a poco y que trabajar siempre salga a cuenta.

                            Cuando trabajar no compensa

                            Un ejemplo sencillo. Por eso las ayudas deben retirarse poco a poco.

                            Dar 600 € al mes a cada adulto costaría más que todas las pensiones juntas.

                            La renta básica universal propone pagar a todo el mundo una cantidad fija, trabaje o no. Suena sencillo. Pero en España hay más de 40 millones de adultos: con 600 € al mes, serían unos 290.000 millones al año, casi una quinta parte de todo lo que produce el país.

                            Solo con el IRPF, habría que multiplicarlo por más de tres para pagarla. Y quedaría la pregunta de cuánta gente dejaría de trabajar si no le hiciera falta.

                            Una renta básica de 600 € al mes para cada adulto

                            En millones de euros al año.

                            Cálculo propio: unos 40,5 millones de adultos, 600 € durante 12 meses. Pensiones y recaudación del IRPF de 2024, aproximadas.

                            Contra la pobreza, lo que más funciona es lo menos vistoso: empleo, crecimiento y formación.

                            Un empleo saca de la pobreza a una familia mucho mejor que una ayuda, y además la mantiene fuera. Por eso lo que abarata contratar, lo que deja crecer a las empresas y lo que enseña a hacer cosas útiles es la mejor política social.

                            Y hay solidaridad que no pasa por el Estado: Cáritas, los bancos de alimentos o miles de asociaciones ayudan cada día con dinero que la gente da porque quiere.

                            Lo que saca de la pobreza

                            Casi todos celebran que la pobreza extrema haya caído. Se discute cuánto debe repartir el Estado.

                            Hay acuerdo en los datos y desacuerdo en las soluciones.

                            1. Quienes quieren más repartoCreen que la desigualdad alta daña la cohesión y la democracia, y piden más impuestos a las rentas y patrimonios altos.
                            2. Los liberalesLo que importa es sacar a la gente de la pobreza, y eso lo consigue el crecimiento. Subir impuestos a quien invierte frena justo lo que crea empleo.
                            3. En lo que casi todos coincidenLas ayudas deben dejar que trabajar siempre salga a cuenta.

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            ¿Qué hizo caer la pobreza extrema en China de casi el 90 % a casi cero?

                            Si una ayuda se pierde entera en cuanto ganas un poco, ¿qué pasa?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • La pobreza extrema cayó de cuatro de cada diez personas en 1980 a menos de una de cada diez.
                            • Lo consiguieron los países que se abrieron al mercado, como China, India o Vietnam.
                            • Lo que importa es que los pobres dejen de serlo, no la distancia con los ricos.
                            • En España, la gran fábrica de pobreza es el paro.
                            • Una renta básica costaría casi una quinta parte del PIB. Lo que funciona es el empleo.

                            Nivel economía, etapa 9: Países que cambiaron de rumbo

                            En economía no se pueden hacer experimentos. Pero los países, al cambiar de rumbo, hacen uno cada vez.

                            Cuando un país cambia de reglas y los demás no, se puede comparar el antes y el después. No es un laboratorio perfecto: pasan muchas cosas a la vez. Pero cuando la misma receta funciona en sitios muy distintos, algo enseña.

                            En esta etapa verás siete casos: uno que se hundió y seis que se levantaron. Fíjate en lo que tienen en común.

                            Siete casos

                            A principios del siglo XX, Argentina estaba entre los diez países más ricos del mundo. Luego eligió otro camino.

                            Desde los años cuarenta, Argentina cerró su comercio, nacionalizó empresas, fijó precios y financió al Estado con la imprenta. Llegaron décadas de inflación alta, el corralito de 2001 y, en 2023, precios que subían más de un 200 % al año.

                            En 2024, un ajuste muy duro del gasto bajó la inflación mensual del 25 % a menos del 3 %, a costa de una recesión en la primera mitad del año. Qué deja a largo plazo, todavía está por ver.

                            Un siglo de Argentina

                            Maddison Project e INDEC. Valores redondeados.

                            En los ochenta, Irlanda era uno de los países pobres de Europa y exportaba emigrantes. Hoy es uno de los más ricos.

                            En 1987, con un paro del 17 % y una deuda enorme, Irlanda recortó el gasto, abrió su economía y bajó los impuestos a las empresas, hasta dejarlos en un 12,5 %. Llegaron las multinacionales, y con ellas el empleo.

                            Su PIB está inflado por los beneficios que esas empresas apuntan allí, así que no es la mejor medida. Pero incluso contando solo lo que ganan los irlandeses, hoy superan con creces la media europea.

                            El giro de Irlanda

                            Tras salir de la URSS en 1991, Estonia apostó por impuestos sencillos, poca deuda y un Estado digital.

                            En 1994 creó un impuesto único sobre la renta, igual para todos. Las empresas solo pagan cuando reparten beneficios, no cuando los reinvierten. Casi cualquier trámite se hace por internet en minutos.

                            Su deuda pública ronda el 20 % del PIB, de las más bajas de Europa, y lleva más de diez años encabezando la clasificación de sistemas fiscales más competitivos de la OCDE.

                            Deuda pública, en % del PIB

                            Eurostat y administración federal suiza, 2024. Valores aproximados.

                            En 1984, Nueva Zelanda quitó casi todas las ayudas al campo. Los agricultores no desaparecieron: se hicieron más fuertes.

                            Nueva Zelanda estaba al borde de la quiebra. En pocos años eliminó subvenciones, dejó flotar su moneda, abrió el comercio y privatizó empresas públicas. Las ayudas a la agricultura, que llegaban a una parte enorme de los ingresos de las granjas, casi desaparecieron.

                            Muchos auguraron la ruina del campo. En cambio, los agricultores cambiaron de cultivos, ganaron productividad y hoy exportan más que nunca, sin apenas ayudas.

                            El campo sin ayudas

                            Suecia no es el paraíso socialista que se cuenta: su prosperidad viene de antes, y tras su crisis de los noventa se liberalizó mucho.

                            Suecia se hizo rica entre 1870 y 1970 con impuestos bajos y mucho comercio. Luego el Estado creció hasta gastar casi dos tercios de su PIB, y en 1990 llegó una crisis muy dura.

                            La respuesta fue liberal: reformó las pensiones con una parte invertida a nombre de cada uno, dejó elegir colegio con un cheque escolar, eliminó el impuesto de sucesiones en 2004 y el de patrimonio en 2007 y fijó reglas estrictas de gasto.

                            Las reformas suecas

                            Suiza tiene poca deuda porque sus ciudadanos votaron atarse las manos.

                            En 2001, los suizos aprobaron en referéndum un freno a la deuda: el Estado no puede gastar más de lo que ingresa a lo largo del ciclo. Lo votó el 85 %. Su deuda pública ronda el 40 % del PIB, menos de la mitad que la española.

                            Además, sus cantones compiten entre sí con impuestos distintos, y muchas decisiones se votan directamente. Es de los países más ricos y estables del mundo, sin grandes recursos naturales.

                            El freno a la deuda, 2001

                            El Estado no puede gastar más de lo que ingresa a lo largo del ciclo.

                            Chile pasó de ser de los países pobres de América Latina a uno de los más prósperos. Con luces y con sombras.

                            Las reformas de mercado empezaron bajo la dictadura de Pinochet, y eso las marcó. Pero los gobiernos democráticos que llegaron en 1990, de izquierda y de derecha, las mantuvieron. La pobreza bajó de casi la mitad de la población a finales de los ochenta a menos de una de cada diez.

                            La desigualdad siguió siendo alta, y en 2019 hubo grandes protestas. El caso muestra las dos cosas: el mercado saca a la gente de la pobreza, y la forma de hacerlo también importa.

                            Chilenos en situación de pobreza, de cada 100

                            Encuesta CASEN, Gobierno de Chile. Valores aproximados; la metodología cambió en 2013.

                            Los que se levantaron hicieron, más o menos, lo mismo. El que se hundió, lo contrario.

                            Propiedad protegida, moneda sana, comercio abierto, impuestos sencillos y reglas que atan el gasto. No hace falta todo a la vez, ni hacerlo perfecto: basta con moverse en esa dirección con constancia.

                            Y fíjate en lo que no aparece: ninguno se hizo rico con más controles de precios, más aranceles o más dinero impreso.

                            La receta que se repite

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            ¿Qué hizo Suiza para mantener su deuda baja?

                            En 1984, Nueva Zelanda quitó casi todas las ayudas al campo. ¿Qué pasó?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • Argentina pasó de estar entre los más ricos a décadas de crisis con proteccionismo, controles e imprenta.
                            • Irlanda, Estonia y Nueva Zelanda se levantaron abriéndose, simplificando impuestos y quitando ayudas.
                            • Suecia se liberalizó tras su crisis; Suiza se ató las manos con un freno a la deuda.
                            • Chile redujo mucho la pobreza con el mercado, con luces y con sombras.
                            • Lo común: propiedad, moneda sana, comercio abierto, impuestos sencillos y gasto con freno.

                            Nivel economía, etapa 10: El trabajo y los sueldos

                            Tu sueldo lo decide, a la larga, lo que produce tu trabajo. No una ley.

                            Una empresa paga a alguien, como mucho, lo que su trabajo le hace ganar. Si pagara más, perdería dinero; si pagara mucho menos, otra empresa se lo llevaría. Por eso los sueldos altos están donde cada hora produce mucho: la energía, la banca, la informática.

                            Los sueldos de hoy no son altos porque los hayan subido los gobiernos, sino porque cada hora de trabajo produce muchísimo más que hace un siglo, gracias al capital.

                            Sueldo medio al año, según el sector

                            Brutos, antes de impuestos. Donde cada hora produce más, se paga más.

                            INE, Encuesta de Estructura Salarial 2022, ganancia media anual por trabajador. Valores redondeados y aproximados.

                            De lo que tu trabajo le cuesta a la empresa, a tu cuenta llegan unas seis de cada diez partes.

                            Tu nómina dice tu sueldo bruto. Pero la empresa paga además sus cotizaciones a la Seguridad Social, casi un 32 % de tu bruto, que ni siquiera aparecen en tu nómina. Y de tu bruto salen tus cotizaciones y la retención del IRPF.

                            Es tu sueldo aunque no lo veas: si no existieran esas cotizaciones, la empresa podría pagártelo a ti. Lo verás a fondo en la etapa de los impuestos.

                            Un sueldo bruto de 30.000 € al año

                            Ejemplo aproximado para 2025: soltero sin hijos, contrato indefinido, tarifa estatal y autonómica media del IRPF.

                            España tiene, desde hace décadas, uno de los paros más altos del mundo rico.

                            Incluso en los mejores años, el paro en España rara vez baja del 8 %. En las crisis se dispara: en 2013, más de uno de cada cuatro que querían trabajar no encontraba empleo.

                            En 2025 ronda el 10 %, el más bajo desde 2008, pero todavía el doble que la media de la zona euro. Y entre los jóvenes, uno de cada cuatro.

                            Tasa de paro en España

                            INE, Encuesta de Población Activa, media de cada año. 2025, aproximado.

                            Cuanto más cuesta y más complicado es contratar, menos se contrata.

                            En España, despedir a un fijo sale caro, los convenios fijan sueldos y condiciones iguales para empresas muy distintas y cada contrato viene con decenas de normas. El resultado es que las empresas se lo piensan mucho antes de contratar.

                            Quien paga ese miedo es quien está fuera: los jóvenes, los parados de larga duración y quienes no tienen experiencia. Los que ya tienen un buen contrato están protegidos; los demás esperan en la puerta.

                            Paro entre los menores de 25 años, 2024

                            De cada 100 jóvenes que quieren trabajar, cuántos no encuentran empleo.

                            Eurostat, tasa de paro de 15 a 24 años, media de 2024. Valores aproximados.

                            Entre 2018 y 2025, el salario mínimo subió en España más de un 60 %.

                            En 2025 son 1.184 € al mes en catorce pagas: unos 16.600 € al año, antes de impuestos. Con las cotizaciones de la empresa, contratar a alguien por el mínimo cuesta más de 21.000 € al año.

                            Henry Hazlitt lo resumió así: un salario mínimo no obliga a nadie a pagar más; prohíbe contratar a quien produce menos que esa cifra.

                            Salario mínimo al mes, en 14 pagas

                            BOE, reales decretos de salario mínimo interprofesional.

                            El salario mínimo lo pagan, sobre todo, los que se quedan sin el trabajo que no se llega a crear.

                            La AIReF calculó que la subida de 2019, un 22 % de golpe, dejó sin crear entre 19.000 y 33.000 empleos. El Banco de España encontró también pérdida de empleo entre los más afectados. Nadie ve esos empleos: es lo que no se ve.

                            Muchos economistas creen que las subidas moderadas afectan poco al empleo. Los liberales responden que depende de dónde: en el campo, en el servicio doméstico o en una provincia pobre, el mínimo es casi el sueldo medio.

                            La cara que no se ve del salario mínimo

                            AIReF (2020) y Banco de España (2019).

                            Las máquinas destruyen tareas, no el trabajo. Llevamos dos siglos oyendo lo contrario.

                            En 1811, los luditas ingleses rompían telares porque les quitaban el trabajo. Hoy trabajan en el mundo más personas que nunca. Cuando llegaron los cajeros automáticos, en EE. UU. hubo durante décadas más empleados de banco, no menos.

                            Lo mismo pasará con la inteligencia artificial: abaratará tareas y abrirá otras. Frenarla con leyes solo nos haría más pobres. La defensa de cada uno es adaptarse.

                            Qué pasa cuando llega una máquina

                            En España, cuanto más formado estás, más difícil es quedarte en paro.

                            Antes que tus ahorros, tu mayor fuente de ingresos es tu trabajo. Aprender a hacer cosas que otros valoran suele rendir más que cualquier fondo.

                            No es solo la universidad: una FP en algo con demanda protege tanto o más. Lo que cuenta es saber hacer lo que pocos saben y muchos necesitan.

                            Tasa de paro en España, según los estudios

                            INE, Encuesta de Población Activa, 2024. Valores aproximados.

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            Según Hazlitt, ¿qué hace en realidad un salario mínimo?

                            Tu nómina dice 30.000 € brutos al año. ¿Cuánto le cuestas a la empresa?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • Los sueldos los decide, a la larga, lo que produce el trabajo, no las leyes.
                            • De lo que cuestas, a tu cuenta llegan unas seis partes de cada diez.
                            • España tiene un paro muy alto, sobre todo entre los jóvenes: contratar es caro y complicado.
                            • Un salario mínimo alto deja fuera a quien produce menos. Esos empleos no se ven.
                            • Las máquinas cambian las tareas, no acaban con el trabajo. Tu mejor inversión es formarte.

                            Nivel economía, etapa 11: Emprender en España

                            Cada negocio que ves empezó con alguien que arriesgó su dinero y su tiempo sin saber si saldría bien.

                            El bar de tu calle, la gestoría del barrio o la empresa de software de tu primo: detrás hay alguien que puso sus ahorros, firmó un alquiler y contrató a gente antes de ganar el primer euro.

                            Para la escuela austriaca, el empresario es el motor de todo. Por eso importa tanto lo fácil o difícil que se lo ponga el Estado: cada obstáculo es un negocio que no se abre y un empleo que no se crea.

                            Antes de ganar el primer euro

                            En Nueva Zelanda se abre una empresa en medio día. En España, en casi dos semanas.

                            Según el último informe comparable del Banco Mundial, abrir una sociedad en España llevaba unos 12 días y varios trámites distintos. En Estonia, tres días y medio. En Nueva Zelanda, medio día y un solo formulario por internet.

                            Desde entonces, España ha mejorado algo, con la sociedad por internet. Pero abrir es solo el principio: después vienen las licencias, los permisos y las inspecciones.

                            Días para abrir una sociedad

                            Banco Mundial, «Doing Business 2020», último informe comparable. España ha mejorado algo desde entonces.

                            Entre el Estado y las comunidades, en España se publican más de 10.000 normas nuevas cada año.

                            Leyes, decretos, órdenes, resoluciones. Diecisiete comunidades con sus propias normas, además de las del Estado, los ayuntamientos y la Unión Europea. Una empresa que vende en toda España tiene que cumplir las de todas.

                            Una gran empresa puede pagar a un departamento para estar al día. El pequeño empresario no. Por eso el exceso de normas protege, sin quererlo, a los grandes frente a los que empiezan.

                            Normas nuevas al año en España

                            Estimaciones de la CEOE a partir del BOE y de los boletines autonómicos. Valores aproximados.

                            Un autónomo paga a la Seguridad Social cada mes, gane lo que gane, y cobra a Hacienda por adelantado.

                            Desde 2023, la cuota depende de lo que ganas: de unos 200 € al mes si ganas poco a unos 590 € si ganas mucho. El primer año hay una tarifa reducida de 80 €. Además, cada tres meses adelantas el IVA que has cobrado, aunque tu cliente aún no te haya pagado.

                            Súmale la gestoría, porque casi nadie se atreve a hacerlo solo. Antes de ganar un euro para ti, ya has pagado unos cuantos.

                            Lo que paga un autónomo

                            Seguridad Social, tabla de cuotas de 2025. Valores redondeados.

                            Muchas empresas españolas se quedan justo por debajo de ciertos tamaños para no cruzar una línea.

                            Al llegar a 50 trabajadores, una empresa tiene que tener comité de empresa y cumplir muchas más obligaciones. Al facturar más de 6 millones, Hacienda la vigila mucho más de cerca. Los estudios del Banco de España encuentran muchas más empresas de las esperables justo por debajo de esas cifras.

                            Es lo que no se ve: empresas que podrían crecer, contratar y pagar mejores sueldos, pero que prefieren no hacerlo. Más de nueve de cada diez empresas españolas tienen menos de diez trabajadores.

                            Las líneas que nadie quiere cruzar

                            Banco de España, estudios sobre umbrales regulatorios y tamaño empresarial.

                            La mayoría de los negocios fracasan. Lo importante es poder volver a intentarlo.

                            En EE. UU., haber fracasado con una empresa casi es un mérito: has aprendido. En España, durante mucho tiempo, arruinarse era para siempre: las deudas te perseguían toda la vida.

                            Desde 2015, la ley de segunda oportunidad permite, en ciertos casos, cancelar deudas y empezar de nuevo. Se usa cada vez más. Para los liberales, perder y volver a intentarlo es parte del juego: sin él, nadie arriesga.

                            La segunda oportunidad

                            Casi todo el mundo dice querer más emprendedores. Se discute cuánto hay que protegerles y cuánto dejarles hacer.

                            Hay acuerdo en el diagnóstico: en España se emprende poco y las empresas crecen poco.

                            1. Quienes quieren más EstadoProponen ayudas, créditos públicos y programas para emprendedores.
                            2. Los liberalesMejor quitar trabas que dar ayudas: menos normas, cuotas proporcionales a lo que se gana y trámites de un día.
                            3. En lo que casi todos coincidenQue una empresa no debería tener miedo a crecer por las normas que le esperan al cruzar una línea.

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            Muchas empresas españolas tienen justo 49 trabajadores. ¿Por qué?

                            ¿A quién perjudica más una montaña de normas?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • El empresario arriesga lo suyo antes de ganar nada: cada obstáculo es un negocio que no se abre.
                            • En España abrir una empresa lleva días; en Nueva Zelanda, horas.
                            • Más de 10.000 normas nuevas al año protegen, sin quererlo, a los grandes.
                            • El autónomo paga antes de ganar, y los umbrales frenan el crecimiento de las empresas.
                            • Poder fracasar y volver a empezar es parte de emprender.

                            Nivel economía, etapa 12: El comercio libre

                            Aunque seas mejor en todo, te compensa dedicarte a lo que mejor se te da y comprar lo demás.

                            Ana hace pan y camisas mejor que Beto. Aun así, si ella se centra en el pan y Beto en las camisas, entre los dos producen más. Es la ventaja comparativa, y vale igual entre vecinos que entre países.

                            ¿Quién hace qué?

                            Ana y Beto trabajan ocho horas al día. Ana hace 4 panes o 2 camisas por hora; Beto, 1 pan o 1 camisa.

                            Pruébalo. Cambia de «Cada uno de todo» a «Cada uno a lo suyo» y mira cuánto se produce entre los dos con las mismas horas.

                            Cómo trabajan

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                            Fuente

                            Ejemplo clásico de ventaja comparativa, de David Ricardo (1817), con números inventados. Ana es mejor en las dos cosas, pero a ella cada camisa le cuesta dos panes y a Beto, solo uno.

                            Una camiseta barata puede haber pasado por cuatro países antes de llegar a tu armario.

                            El algodón se cultiva donde hay tierra y sol; se hila donde hay fábricas; se cose donde la mano de obra es barata; se diseña y se vende donde están los compradores.

                            Nadie lo planificó. Cada uno hizo lo que mejor sabía hacer, y por eso la ropa cuesta hoy mucho menos, en horas de trabajo, que hace cuarenta años.

                            El viaje de una camiseta

                            Un ejemplo típico. Cada país hace la parte en la que es más eficiente.

                            España vende al mundo coches, comida, medicinas y, sobre todo, sol y playa.

                            España es el segundo fabricante de coches de Europa, y la mayoría se vende fuera. También exporta aceite, fruta, carne de cerdo, vino y medicinas.

                            Cada uno de esos empleos existe porque hay compradores fuera. Cerrar fronteras no protege el empleo: protege a unos a costa de otros.

                            De cada 10 coches fabricados en España

                            España fabricó unos 2,4 millones de vehículos en 2024.

                            ANFAC, datos de 2024. Valores redondeados.

                            El turismo es una exportación: el dinero viene de fuera aunque el producto no se mueva.

                            En 2024 llegaron unos 94 millones de turistas extranjeros, casi dos por cada habitante, y gastaron unos 126.000 millones de euros. El turismo aporta más de un 12 % del PIB.

                            Cuando un alemán paga un hotel en Mallorca, para la economía es como si España le vendiera algo. Sin comercio libre, ese dinero no llegaría.

                            Habitantes y turistas extranjeros en 2024

                            Cada icono son 10 millones de personas.

                            INE, padrón y estadística de movimientos turísticos en fronteras (FRONTUR), 2024.

                            De cada 100 € que España vende fuera, unos 60 van a otros países de la Unión Europea.

                            Dentro de la Unión Europea no hay aduanas ni aranceles, y con el euro tampoco hay que cambiar de moneda. Vender en Francia es casi tan fácil como vender en Murcia.

                            El mercado único es, probablemente, lo mejor que ha hecho Europa por la economía española: más competencia, más clientes y precios más bajos.

                            De cada 100 € que España vende fuera

                            Ministerio de Economía, exportaciones de bienes, 2024. Valores redondeados.

                            Un arancel es un impuesto que un Gobierno cobra a sus propios ciudadanos cuando compran fuera.

                            En 2025, EE. UU. subió los aranceles a casi todo lo que compra fuera; a la mayoría de productos europeos, un 15 %.

                            No lo pagan los países de fuera: lo paga el importador de EE. UU. en la aduana, y después, casi siempre, el comprador de allí en la tienda. Es un impuesto a los propios consumidores con otro nombre.

                            Quién paga un arancel del 15 %

                            En 1845, Bastiat escribió la defensa perfecta del proteccionismo, para reírse de él.

                            En su «Petición de los fabricantes de velas», los fabricantes pedían al Parlamento francés que obligara a tapar todas las ventanas, porque el sol les hacía una competencia desleal: daba luz gratis.

                            Si se tapan las ventanas, se venden más velas y hay más empleo en las fábricas de velas. Lo que no se ve: todo el país vive a oscuras y gasta en velas lo que antes gastaba en otras cosas. Así funciona cualquier arancel.

                            La petición de los fabricantes de velas

                            Frédéric Bastiat, «Petición de los fabricantes de velas» (1845).

                            Proteger una industria sale muy caro a todos los demás.

                            En 2018, EE. UU. puso aranceles al acero para salvar empleos en sus acerías. Según el Instituto Peterson, cada empleo salvado costó a los compradores de acero unos 650.000 dólares al año, muchas veces el sueldo de ese trabajador.

                            Además, las empresas que usan acero, como los fabricantes de coches o de latas, pagaron más y contrataron menos. Es lo que no se ve.

                            Aranceles al acero en EE. UU., 2018

                            Instituto Peterson de Economía Internacional (2019). Valores aproximados.

                            «Comprar productos españoles protege el empleo». Solo el que se ve.

                            Si pagas más por algo solo porque es de aquí, ese dinero de más lo dejas de gastar en otras cosas: otra cena fuera, otro regalo, otro ahorro. Los empleos que habría creado ese gasto no se ven, pero existen.

                            Y si todos los países hicieran lo mismo, ¿quién compraría los coches, el aceite o los medicamentos que España vende fuera? Uno de cada cinco empleos españoles depende de las exportaciones.

                            Lo que se ve y lo que no se ve de «compra lo de aquí»

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            Ana hace mejor que Beto el pan y las camisas. ¿Les compensa especializarse?

                            EE. UU. pone un arancel del 15 % al aceite español. ¿Quién acaba pagándolo sobre todo?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • Aunque seas mejor en todo, compensa especializarse y comerciar.
                            • Nadie planificó el viaje de tu camiseta: por eso es tan barata.
                            • España vive de vender fuera: coches, comida, medicinas y turismo, casi todo a Europa.
                            • Un arancel es un impuesto a tus propios ciudadanos.
                            • Proteger una industria cuesta mucho más de lo que salva: tapar las ventanas para vender velas.

                            Nivel economía, etapa 13: Lo que pagas al Estado

                            De cada 100 € que se producen en España, las administraciones gastan unos 45.

                            Entre el Estado, las comunidades, los ayuntamientos y la Seguridad Social, recaudan en impuestos y cotizaciones unos 37 de cada 100 € que produce el país. Y gastan todavía más: la diferencia se pide prestada y se suma a la deuda, que pagarás después.

                            A principios de los años sesenta, el Estado español gastaba menos de 20 de cada 100. Cada euro que gasta sale, antes o después, del bolsillo de alguien.

                            De cada 100 € que produce España

                            La diferencia entre lo que se gasta y lo que se recauda se pide prestada.

                            Eurostat e IGAE, 2024; estimaciones históricas para 1960. Valores aproximados y redondeados.

                            Si cobras 30.000 € brutos, el Estado se lleva unos 41 de cada 100 € que cuestas.

                            A la empresa le cuestas unos 39.471 €: tu bruto más sus cotizaciones. De eso, el Estado se queda con 16.343 € entre las cotizaciones de la empresa, las tuyas y el IRPF. A ti te llegan 23.128 €.

                            Y aún no has comprado nada. Con lo que te queda, pagarás IVA en casi todo, impuestos en la gasolina y la luz, IBI por tu casa… Las cotizaciones de la empresa están pensadas para que no las veas, pero salen de tu trabajo.

                            Lo que cuestas: 30.000 € brutos

                            En verde, para ti. El resto, 41 de cada 100 €, para el Estado.

                            Cálculo propio para 2025, aproximado: soltero sin hijos, tarifa estatal y autonómica media del IRPF.

                            Un sueldo medio trabaja para el Estado, de media, hasta bien entrado junio.

                            Suma lo que te quitan de la nómina, lo que paga la empresa por ti y lo que pagas al gastar. Repártelo en el calendario: los primeros días del año trabajas para Hacienda y la Seguridad Social; el resto, para ti.

                            Tu factura con el Estado

                            Tu año, del 1 de enero al 31 de diciembre. En rojo, los días que trabajas para pagar al Estado.

                            Pruébalo. Pon tu sueldo y lo que gastas, y mira hasta qué día del año trabajas para pagar impuestos.

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                            Fuente

                            Cálculo propio para 2025, aproximado: cotizaciones de la empresa (31,6 %) y tuyas (6,5 %) hasta la base máxima; IRPF de un soltero sin hijos con la tarifa estatal y autonómica media; IVA medio del 12 % sobre lo que gastas (mezcla de tipos del 21, 10 y 4 %); 0,47 € de impuesto especial y 0,27 € de IVA por litro de combustible. No incluye IBI, tasas, impuestos de la luz, del tabaco o del alcohol, ni lo que pagas al comprar una casa. La base de lo que cuestas es tu bruto más las cotizaciones de la empresa.

                            En cada compra hay un impuesto escondido en el precio. En algunas, más de la mitad.

                            El IVA es del 21 % en casi todo, del 10 % en muchos alimentos, transporte y hostelería, y del 4 % en el pan, la leche o los libros. Encima, la gasolina, el tabaco, el alcohol y la luz llevan impuestos especiales.

                            Como viste en la etapa de los precios, los impuestos más altos caen justo en lo que no podemos dejar de comprar.

                            Impuestos dentro del precio, de cada 100 €

                            Lo que se queda el Estado de lo que pagas en caja.

                            IVA del 21, 10 o 4 % e impuestos especiales de 2025. Tabaco y gasolina, aproximados según el precio.

                            De cada litro de gasolina, casi la mitad son impuestos.

                            En la gasolinera ves un precio, pero dentro van el impuesto especial sobre los hidrocarburos, unos 47 céntimos fijos por litro, y el IVA del 21 %, que se cobra también sobre el otro impuesto.

                            Sí: pagas IVA sobre un impuesto. Si llenas un depósito de 50 litros, unos 37 € van al Estado.

                            Un litro de gasolina a 1,55 €

                            Tipos de 2025: impuesto especial de 0,473 € por litro de gasolina e IVA del 21 %. Precio de ejemplo.

                            Si tu sueldo sube lo mismo que los precios, Hacienda te cobra más, aunque no seas más rico.

                            Para los sueldos medios, la tarifa del IRPF apenas se ha tocado desde 2016. Si en 2020 cobrabas 25.000 € y en 2024 te subieron hasta 29.200 €, justo lo que subieron los precios, tu poder de compra antes de impuestos es el mismo.

                            Pero tu IRPF pasó de 3.525 € a 4.703 €: un 33 % más. Con los mismos euros de 2020, hoy te quedan unos 500 € menos. Nadie votó esa subida: la hizo la inflación. Algunas comunidades ajustan su parte; el Estado no.

                            Mismo poder de compra, más IRPF

                            El sueldo sube lo mismo que los precios, un 17 %. El IRPF, bastante más.

                            Cálculo propio con la misma tarifa del IRPF, estatal y autonómica media, para un soltero sin hijos. Precios: IPC de diciembre de 2020 a diciembre de 2024.

                            El dinero que ahorras ya pagó impuestos. Si lo inviertes, vuelve a pagar.

                            Ganas tu sueldo y pagas IRPF. Ahorras lo que te queda e inviertes. Cuando vendes con ganancias, pagas entre un 19 y un 30 % de lo ganado, aunque parte de esa ganancia sea solo inflación. Si acumulas mucho, en algunas comunidades pagas además el impuesto sobre el patrimonio, que en Europa solo cobran unos pocos países.

                            Y cuando te mueres, tus hijos pueden pagar el de sucesiones. El mismo euro, gravado tres o cuatro veces. Cómo pagar menos, legalmente, lo tienes en la sección de fiscalidad.

                            El mismo euro, varias veces

                            Heredar lo mismo puede costar casi nada o miles de euros, según la comunidad.

                            El impuesto de sucesiones y el de patrimonio los gestionan las comunidades, y cada una los aplica a su manera. En Madrid o en Andalucía, un hijo que hereda de sus padres paga casi nada. En otras, como Cataluña, puede pagar mucho más por lo mismo.

                            Es un ejemplo de algo que los liberales defienden: la competencia entre territorios. Cuando un impuesto se puede evitar mudándose, los gobiernos se lo piensan antes de subirlo.

                            «Los impuestos los pagan los ricos». La mitad de lo que ingresa el Estado sale de cotizaciones e IVA, que pagamos todos.

                            Es verdad que el IRPF lo pagan sobre todo las rentas altas: sube por tramos. Pero el IRPF es solo una parte. Las cotizaciones se cobran desde el primer euro de cualquier nómina, y el IVA, en cada compra, ganes lo que ganes.

                            Sumados a los impuestos especiales, son la mitad de todo lo que ingresan las administraciones. Quien más paga en proporción a lo que gana no suele ser el rico, sino el asalariado medio.

                            De cada 100 € que ingresan las administraciones

                            En rojo, lo que se paga ganes lo que ganes: cotizaciones, IVA e impuestos especiales.

                            IGAE y Agencia Tributaria, 2024. Valores aproximados y redondeados.

                            Un impuesto a las empresas no lo pagan «las empresas»: lo pagan personas.

                            En 2023, el Gobierno creó un gravamen temporal sobre los ingresos de los grandes bancos, de unos 1.200 millones al año. Se presentó como un impuesto a sus beneficios extraordinarios.

                            Pero una empresa no es una persona que pague. El impuesto sale de sus accionistas, entre ellos muchos fondos de pensiones; de sus clientes, con depósitos que pagan menos o comisiones más altas, y de sus empleados. Quién lo paga de verdad no lo decide la ley, sino el mercado.

                            Quién paga un impuesto a los bancos

                            La ley dice quién lo ingresa en Hacienda. El mercado decide quién lo paga de verdad.

                            Nadie gasta el dinero ajeno con el cuidado con que gasta el suyo.

                            Milton Friedman lo explicó con cuatro formas de gastar dinero. Cuando gastas tu dinero en ti, miras el precio y la calidad. Cuando un político gasta el dinero de otros en otros, no tiene por qué mirar ni lo uno ni lo otro.

                            No hace falta que nadie sea malo: es el incentivo. Por eso los liberales quieren que el Estado gaste lo imprescindible y que cada uno decida sobre lo suyo.

                            Las cuatro formas de gastar dinero

                            Milton Friedman, «Libertad de elegir» (1980).

                            Casi todos los economistas aceptan que hacen falta impuestos. Discrepan en cuántos y en cuáles.

                            Los impuestos pagan cosas que casi todos queremos. El debate está en el tamaño y en la forma.

                            1. Los que quieren más EstadoCreen que más impuestos permiten más sanidad, educación y ayudas, y reducen la desigualdad.
                            2. Los liberalesCada euro de impuestos se lo quita a quien lo ganó, frena el ahorro y la inversión y se gasta peor. Mejor pocos impuestos, sencillos y que no penalicen ahorrar.
                            3. Lo que casi nadie defiendeImpuestos que cambian solos con la inflación, que gravan dos veces lo mismo o que nadie entiende.
                            4. Lo que puedes hacer túConocer tus impuestos y usar lo que la ley permite para pagar menos: traspasos, planes, compensaciones.

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            Cobras 30.000 € brutos al año. ¿Qué parte de lo que le cuestas a la empresa se lleva el Estado, antes de que gastes nada?

                            Tu sueldo sube justo lo mismo que los precios. ¿Qué pasa con tu IRPF si la tarifa no cambia?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • Las administraciones gastan unos 45 de cada 100 € que produce España, y piden prestado el resto.
                            • Con un sueldo de 30.000 €, el Estado se lleva unos 41 de cada 100 € que cuestas, antes de que compres nada.
                            • En cada compra hay impuestos escondidos: casi la mitad del litro de gasolina.
                            • La inflación sube tu IRPF sin que nadie lo vote.
                            • El mismo euro se grava al ganarlo, al invertirlo, al tenerlo y al heredarlo.

                            Nivel economía, etapa 14: El Estado, la deuda y las pensiones

                            De cada 100 € que gastan las administraciones, más de la mitad van a pensiones, paro y sanidad.

                            Casi la mitad de lo que produce España pasa por las manos de las administraciones. La mayor parte no son ministerios: son pensiones, médicos, profesores y prestaciones. Los intereses de la deuda ya se llevan unos 5 de cada 100.

                            La pregunta liberal no es si esas cosas importan, que importan, sino si el Estado es quien mejor las hace y a qué precio.

                            De cada 100 € de gasto público

                            Eurostat, gasto de las administraciones públicas por funciones (COFOG), 2023. Valores aproximados y redondeados.

                            La deuda pública de hoy son los impuestos de mañana. Hoy tocan a unos 33.000 € por español.

                            Piensa en una bañera: el déficit es el agua que entra cada año por el grifo; la deuda, el agua acumulada. España no ha cerrado un año sin déficit desde 2007.

                            La deuda pasó del 36 % del PIB en 2007 al 120 % con la pandemia, y hoy ronda el 100 %: más de 1,6 billones de euros. Alguien tendrá que pagarlos, con impuestos o con inflación.

                            Deuda pública de España, en % del PIB

                            Banco de España, deuda de las administraciones públicas según el protocolo de déficit excesivo. 2025, aproximado.

                            Mientras lees esto, la deuda pública de España crece unos 1.700 € cada segundo.

                            En 2024, las administraciones gastaron unos 55.000 millones de euros más de lo que ingresaron. Repartido entre los segundos del año, sale a unos 1.700 € por segundo, día y noche.

                            Cada uno de esos euros es un impuesto que alguien pagará en el futuro, con sus intereses. La cifra de abajo es una estimación que avanza a ese ritmo.

                            La deuda pública de España, ahora mismo

                            Una estimación: parte de la deuda de finales de 2024 y suma el déficit de 2024 repartido por segundos.

                            Banco de España (deuda según el protocolo de déficit excesivo) e INE (población). Estimación propia.

                            Si pagar la deuda cuesta más de lo que crece la economía, la deuda crece sola.

                            Durante años, el BCE mantuvo los tipos casi a cero y la deuda salía barata. Con tipos normales, cada punto de interés sobre 1,6 billones son 16.000 millones más al año en intereses.

                            La bola de nieve de la deuda

                            Deuda pública en % del PIB durante 30 años, empezando en el 100 %, más o menos donde está España.

                            Pruébalo. Pon el tipo de interés por encima del crecimiento y mira cómo la deuda crece sola, aunque no haya déficit.

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                            Fuente

                            Cálculo propio con la ecuación de la dinámica de la deuda: cada año, la deuda se multiplica por (1 + interés) ÷ (1 + crecimiento) y se le suma el déficit primario, el que hay sin contar los intereses. Si el déficit es negativo, es un superávit.

                            Tus cotizaciones de hoy no se guardan para ti: pagan las pensiones de hoy.

                            En España, las pensiones son de reparto: lo que cotizan cada mes los que trabajan se usa ese mismo mes para pagar a los jubilados. No hay ninguna hucha con tu nombre.

                            Sus críticos lo comparan con una pirámide: solo funciona mientras entren más de los que salen. La diferencia es que aquí la entrada es obligatoria, y que lo que te toque dependerá de las leyes que haya cuando te jubiles.

                            Así funciona el reparto

                            Nada se guarda por el camino. Si falta, lo pone el Estado con impuestos o con deuda.

                            En 1981 había casi seis personas en edad de trabajar por cada mayor de 65. En 2050 habrá menos de dos.

                            Vivimos más años, la generación del «baby boom», nacida entre 1958 y 1977, se está jubilando y desde hace décadas nacen pocos niños.

                            Menos gente pagando para más pensiones, y durante más años. Es aritmética, no ideología.

                            Personas de 16 a 64 años por cada mayor de 65

                            INE, censo de 1981, padrón de 2024 y proyecciones de población 2024-2074. Valores redondeados.

                            Las cotizaciones ya no bastan: cada año hay que completar las pensiones con impuestos y deuda.

                            El gasto en pensiones ronda el 12 % del PIB: casi uno de cada tres euros que gastan las administraciones. Lo que se cotiza no llega para pagarlo, y el Estado pone la diferencia con transferencias que suman decenas de miles de millones al año.

                            Las previsiones oficiales lo sitúan entre el 15 y el 17 % del PIB hacia 2050. Pagarlo exigirá más impuestos, más deuda o pensiones más bajas de lo prometido.

                            Gasto en pensiones, en % del PIB

                            Seguridad Social e IGAE; previsiones de la AIReF y del Informe de Envejecimiento de la Comisión Europea. Valores aproximados.

                            «He cotizado toda mi vida, así que mi pensión es mía». La ley dice otra cosa.

                            Tus cotizaciones no te dan la propiedad de nada. El Tribunal Constitucional lo ha dicho varias veces: lo que tienes es una expectativa, y el legislador puede cambiar las reglas, como la edad, el cálculo o las subidas.

                            Ya ha pasado: en 2011 se congelaron las pensiones, salvo las mínimas, y desde entonces se han cambiado varias veces las fórmulas. Un fondo de inversión a tu nombre, en cambio, es tuyo, y nadie puede cambiártelo con una ley.

                            Algunos cambios en las pensiones

                            En otros países, parte de la pensión se ahorra e invierte a tu nombre.

                            En un sistema de capitalización, lo que aportas se invierte en una cuenta tuya y crece con los años. No depende de cuántos jóvenes haya cuando te jubiles.

                            Países Bajos, Australia o Suecia combinan una pensión pública con un ahorro obligatorio invertido. Pasar de un sistema a otro es difícil, porque alguien tiene que seguir pagando las pensiones de hoy. Pero lo que hoy puedes hacer tú es invertir por tu cuenta.

                            Ahorro en fondos de pensiones, en % del PIB

                            Lo que tienen ahorrado e invertido los trabajadores para su jubilación, frente a lo que produce su país en un año.

                            OCDE, «Pension Markets in Focus», últimos datos disponibles. Valores aproximados.

                            ¿Y si lo que se cotiza por ti se hubiera invertido a tu nombre?

                            Con una rentabilidad baja, la pensión pública sale mejor. Con la de una cartera mundial a largo plazo, sale mejor invertir. Y en ese caso, el capital es tuyo: lo que no gastes, lo heredan tus hijos.

                            Tu pensión frente a tus cotizaciones

                            Lo que se cotiza por ti para la pensión, un 28,3 % de tu bruto entre la empresa y tú, invertido cada año a tu nombre.

                            Pruébalo. Pon tu sueldo y tus años cotizados. Luego cambia la rentabilidad y mira cuándo sale más a cuenta cada cosa.

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                            Fuente

                            Cálculo propio, aproximado. Cotización por contingencias comunes: 23,6 % de la empresa y 4,7 % tuyo, con sueldo constante en euros de hoy. La pensión pública se estima como tu sueldo entre 14 pagas, al 50 % con 15 años cotizados y al 100 % con 37, con el tope de la pensión máxima de 2025. El capital se convierte en una renta de 22 años, lo que suele vivir alguien que se jubila a los 65, con la misma rentabilidad. Sin impuestos ni comisiones. Las cotizaciones también pagan bajas, viudedad e incapacidad, que aquí no se cuentan. Una cartera mundial de bolsa y bonos ha rendido históricamente entre un 3 y un 4 % al año descontada la inflación, sin garantía.

                            No fíes tu jubilación entera a una promesa que depende de otros.

                            La pensión pública seguirá existiendo, pero probablemente será menor, en relación con tu sueldo, que la de tus padres. Todo lo que ahorres e inviertas por tu cuenta es tuyo y nadie puede cambiarlo con una ley.

                            Por eso esta guía te enseña a invertir y a usar los planes de pensiones cuando te compensan.

                            Tu jubilación, en tus manos

                            Casi nadie discute la aritmética de las pensiones. Se discute quién debe pagar el ajuste.

                            Estas son las posturas más habituales.

                            1. Quienes defienden el sistema actualCreen que con más empleo, más inmigración y más cotizaciones se puede mantener sin tocar las pensiones.
                            2. Los liberalesPrefieren pasar poco a poco a un sistema de capitalización y reducir el peso de las pensiones en los impuestos de los que trabajan.
                            3. Lo que casi todos aceptanQue con menos cotizantes por jubilado, alguien tendrá que pagar más o cobrar menos.

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            Un país tiene una deuda del 100 % del PIB, paga un 2 % de interés y su economía crece un 4 % al año. Sin déficit, ¿qué pasa con la deuda?

                            En un sistema de pensiones de reparto, ¿adónde van tus cotizaciones de este mes?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • La mayor parte del gasto público son pensiones, paro y sanidad.
                            • La deuda de hoy son los impuestos de mañana: unos 33.000 € por español.
                            • Si la deuda cuesta más de lo que crece la economía, crece sola.
                            • Las pensiones de reparto dependen de cuántos trabajen por cada jubilado, y serán cada vez menos.
                            • No fíes tu jubilación a una promesa: lo que inviertes por tu cuenta es tuyo.

                            Nivel economía, etapa 15: Sanidad y educación

                            Que el Estado pague la sanidad y la educación no obliga a que sea el Estado quien las preste.

                            Se suele mezclar todo: si la sanidad es pública, parece que el hospital, el médico y la gestión tienen que ser del Estado. Pero son cosas distintas. El Estado puede pagar y dejar que elijas quién te atiende.

                            La propuesta liberal es separar las dos cosas: que nadie se quede sin médico ni colegio por no poder pagarlo, y que el dinero siga a la persona, no al edificio.

                            Dos formas de sanidad pública

                            En los dos casos es gratis para ti. Cambia quién decide adónde va el dinero.

                            Uno de cada cuatro españoles paga un seguro médico privado, además de los impuestos que ya pagan la sanidad pública.

                            Más de 12 millones de personas en España tienen un seguro de salud privado. No es solo gente rica: muchos son familias de clase media que prefieren no esperar meses para una prueba o un especialista.

                            Siguen pagando con sus impuestos la sanidad pública, aunque la usen menos. Es decir, pagan dos veces. Y al usar menos la pública, alivian las esperas de los demás.

                            De cada 4 españoles

                            ICEA, asegurados de salud, 2024. Valores redondeados.

                            A mediados de 2024, más de 800.000 personas esperaban una operación en la sanidad pública.

                            La espera media para operarse rondaba los cuatro meses, y la de una primera consulta con el especialista, casi tres. Detrás de cada número hay alguien con dolor o con miedo, esperando.

                            Cuando algo es gratis en el momento de usarlo, la demanda no tiene freno y el racionamiento se hace con colas. Es el tope al precio de la etapa de los precios, aplicado a la salud.

                            Esperando una operación en la sanidad pública

                            Ministerio de Sanidad, Sistema de Información sobre Listas de Espera, junio de 2024. Valores redondeados.

                            Los funcionarios del Estado pueden elegir entre la sanidad pública y una aseguradora privada. Siete de cada diez eligen la privada.

                            Es un experimento que lleva décadas funcionando. El Estado paga una cantidad por cada funcionario y él elige quién le atiende. La mayoría elige una aseguradora privada, y sale más barato por persona que la sanidad pública.

                            No es perfecto: en 2024, las aseguradoras amenazaron con irse porque el Estado pagaba poco, y hubo que subir la cantidad. Pero demuestra que se puede pagar con dinero público y dejar elegir.

                            De cada 100 funcionarios de MUFACE

                            Los dos, pagados por el Estado.

                            MUFACE, datos de 2024. Valores aproximados.

                            En Suecia, desde 1992, el dinero de la educación sigue al alumno: las familias eligen colegio.

                            Cada alumno lleva consigo lo que cuesta su plaza, y la familia elige colegio, público o privado. Los colegios que atraen a más alumnos reciben más dinero; los que no, tienen que mejorar.

                            En España existe algo parecido con los colegios concertados: son privados, los paga en parte el Estado y educan a uno de cada cuatro alumnos, por bastante menos de lo que cuesta una plaza en la pública.

                            El dinero sigue al alumno

                            Los colegios que atraen alumnos reciben más; los demás tienen que mejorar.

                            Aquí el debate es intenso. Esto es lo que dice cada lado.

                            Casi todos quieren que nadie se quede sin médico ni colegio. La discusión es cómo.

                            1. Quienes defienden lo públicoTemen que elegir separe a los alumnos y pacientes por renta, y que las empresas se queden con los casos fáciles y rentables.
                            2. Los liberalesQue el dinero siga a la persona obliga a todos, también a los públicos, a mejorar para no perder a la gente. Hoy, quien puede ya elige pagando dos veces.
                            3. En lo que casi todos coincidenLas listas de espera largas son un fracaso, y se mide mal lo que funciona y lo que no.

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            En MUFACE, los funcionarios pueden elegir entre sanidad pública y privada. ¿Qué eligen la mayoría?

                            ¿Qué propone el cheque escolar?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • Que el Estado pague no obliga a que el Estado preste el servicio.
                            • Uno de cada cuatro españoles paga dos veces la sanidad: con impuestos y con un seguro.
                            • Lo gratis se raciona con colas: más de 800.000 personas esperaban una operación.
                            • Con MUFACE, siete de cada diez funcionarios eligen la privada, pagada con dinero público.
                            • El cheque escolar deja elegir colegio sin pagar más.

                            Nivel economía, etapa 16: La factura de la luz

                            En tu factura de la luz, la electricidad es solo una parte. El resto son redes, cargos políticos e impuestos.

                            Cuando pagas la luz, pagas la energía que consumes, pero también las redes que la traen hasta tu casa, unos «cargos» que decide el Gobierno y, encima de todo, el impuesto eléctrico y el IVA.

                            Cuánto pesa cada parte cambia mucho según el precio de la energía de cada momento. Pero en un año normal, casi la mitad del recibo no es la luz que has gastado.

                            De cada 100 € de una factura de la luz típica

                            Un año normal. Cuando la energía se dispara, pesa más; cuando se abarata, pesan más los demás.

                            Estimación propia a partir del PVPC. Valores aproximados.

                            En el mercado eléctrico, el precio lo marca la última central que hace falta encender, y la cobran todas.

                            Cada hora, las centrales ofrecen su luz de la más barata a la más cara: primero las renovables y la nuclear, luego el gas. Se van encendiendo hasta cubrir la demanda, y todas cobran el precio de la última que entra.

                            Parece injusto que el sol cobre como el gas, pero es lo que hace cualquier mercado: el trigo de la mejor tierra se vende al mismo precio que el de la peor. Ese precio avisa de cuándo falta energía y compensa construir más centrales baratas.

                            Cómo se fija el precio de cada hora

                            Una parte de tu factura paga decisiones políticas de hace años.

                            En los cargos van, entre otras cosas, las primas a las renovables y a la cogeneración que se prometieron hace más de una década, a precios muy por encima de mercado, y el coste de llevar la luz a las islas.

                            Pueden ser razonables o no, pero no son luz: son política energética cobrada en tu recibo, donde se nota menos que en un impuesto.

                            Durante años, el Gobierno puso la luz por debajo de lo que costaba. La diferencia la seguimos pagando hoy.

                            Entre 2000 y 2013, para que la factura no subiera, los gobiernos fijaron precios por debajo del coste. La diferencia se apuntó como una deuda con las eléctricas, que llegó a unos 28.000 millones de euros.

                            Esa deuda se paga desde entonces en tu factura, con intereses, y no terminará de pagarse hasta finales de esta década. Es un tope al precio, como los de la etapa de los precios: la factura no se evita, se aplaza.

                            La luz más barata de lo que costaba

                            Las nucleares producen una de cada cinco horas de luz en España. Está previsto cerrarlas entre 2027 y 2035.

                            Son las que producen de forma más estable y sin emitir CO₂. Pero pagan impuestos y tasas específicas muy altos, y sus dueños dicen que así no les compensa seguir.

                            Sus defensores piden alargar su vida, como han hecho Estados Unidos, Francia o Suiza. Quienes quieren cerrarlas creen que las renovables y las baterías bastarán. Lo que está claro es que cerrarlas antes de tiempo tiene un precio, y lo pagará tu factura.

                            De cada 100 horas de luz en España, 2024

                            Red Eléctrica, generación peninsular de 2024. Valores aproximados y redondeados.

                            Casi todos quieren luz barata, limpia y segura. Discrepan en quién debe decidir cómo se consigue.

                            La energía es de los sectores más intervenidos.

                            1. Quienes quieren más EstadoProponen una empresa pública de energía, más topes y más impuestos a las eléctricas.
                            2. Los liberalesQue el Gobierno deje de usar la factura para hacer política: menos cargos, menos impuestos y que cada tecnología compita sin trato de favor.
                            3. En lo que casi todos coincidenHace falta más red, más almacenamiento y reglas estables para que alguien se atreva a invertir.

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            ¿Qué fue el déficit de tarifa?

                            ¿Por qué en el mercado eléctrico todas las centrales cobran el precio de la última que se enciende?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • En un año normal, casi la mitad de tu factura no es la luz que gastas.
                            • El precio lo marca la última central que hace falta: así avisa de la escasez.
                            • Los cargos pagan decisiones políticas de hace años.
                            • El déficit de tarifa fue un tope al precio: lo seguimos pagando, con intereses.
                            • Cerrar las nucleares antes de tiempo tiene un precio, y lo pagará tu factura.

                            Nivel economía, etapa 17: Los políticos también responden a incentivos

                            Los políticos no son ni mejores ni peores que los demás: responden a sus incentivos, como todos.

                            Solemos imaginar que el Estado es un señor sabio que busca el bien común. James Buchanan, premio Nobel en 1986, propuso algo más sencillo: mirar a los políticos y a los funcionarios como a cualquier otra persona.

                            Un político quiere ganar las próximas elecciones; un ministerio, más presupuesto; un grupo de presión, su ley. Nada de eso es malvado, pero no tiene por qué coincidir con lo que te conviene a ti.

                            Lo que quiere cada uno

                            James M. Buchanan y Gordon Tullock, «El cálculo del consenso» (1962).

                            Lo que se nota antes de votar se adelanta; lo que se paga después, se aplaza.

                            Una subida de pensiones, un cheque, una obra que se inaugura: todo eso da votos y se ve enseguida. Los impuestos que lo pagarán, o la deuda que dejará, llegan años después, cuando quizá gobierna otro.

                            Por eso casi todos los gobiernos, de cualquier color, gastan más cuanto más cerca están las elecciones. No hace falta que nadie sea malo: es lo que premia el sistema.

                            El calendario de una promesa

                            Informarte a fondo de cada ley te costaría mucho y tu voto casi nunca decide nada. Así que no lo haces.

                            En unas elecciones generales votan más de 24 millones de personas. La probabilidad de que tu voto decida el resultado es prácticamente cero. Estudiar a fondo cada propuesta te costaría horas que no te compensan.

                            Los economistas lo llaman ignorancia racional. En cambio, el lobby del taxi o de las farmacias sí estudia al detalle la ley que le afecta. Por eso las leyes pequeñas suelen salir a su medida.

                            Unas elecciones generales, vistas por un votante

                            La probabilidad de que tu voto decida el resultado es prácticamente cero. No te compensa estudiar cada ley.

                            Anthony Downs, «Una teoría económica de la democracia» (1957). Unos 24 millones de votos en las generales de 2023.

                            Crear un programa público es fácil. Cerrarlo, casi imposible.

                            Cada programa, cada organismo, cada subvención crea gente que vive de ella: sus trabajadores, sus beneficiarios, sus proveedores. Todos defenderán que siga, aunque ya no sirva para lo que se creó.

                            En cambio, nadie se manifiesta por cerrar algo que le cuesta unos pocos euros al año. Por eso el gasto público casi siempre sube: se añade mucho más de lo que se quita.

                            La vida de un programa público

                            Cuando el Estado se equivoca, no quiebra: paga el contribuyente.

                            Si una empresa privada invierte mal, sus dueños pierden su dinero. Si lo hace el Estado, lo pagamos todos, y quien decidió rara vez responde.

                            España tiene ejemplos de sobra: el rescate de las cajas de ahorros, el almacén de gas Castor, aeropuertos sin aviones. Cada euro que se fue ahí es lo que no se ve: colegios, hospitales o impuestos más bajos que no hubo.

                            Algunas facturas que pagamos todos

                            Banco de España (2017) y otras fuentes. Cifras aproximadas.

                            Si no puedes cambiar a las personas, cambia las reglas del juego.

                            La propuesta de Buchanan no fue pedir mejores políticos, sino ponerles límites que no puedan saltarse: topes al gasto y a la deuda, presupuestos que se revisen desde cero y leyes que caduquen si nadie las renueva.

                            La Constitución española ya obliga, desde 2011, a la estabilidad presupuestaria. Se ha cumplido poco: por eso los liberales piden reglas más firmes y con consecuencias.

                            Las reglas que proponen los liberales

                            Casi nadie niega que los políticos responden a incentivos. Se discute qué hacer con ello.

                            La elección pública es hoy parte de la economía que se enseña en todas partes.

                            1. Quienes confían más en el EstadoProponen más transparencia, mejores controles y funcionarios independientes para corregir los fallos.
                            2. Los liberalesMejor reducir lo que se decide políticamente: cuanto menos poder para repartir, menos incentivos para abusar de él.
                            3. Lo que te llevasAnte cada promesa, dos preguntas: ¿quién lo paga? y ¿a quién le conviene de verdad?

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            A un año de las elecciones, un Gobierno anuncia una ayuda generosa sin decir cómo se pagará. ¿Qué te diría la elección pública?

                            ¿Por qué los grupos de presión suelen ganar en las leyes que les afectan?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • Los políticos responden a sus incentivos, como todos: ganar elecciones, más presupuesto.
                            • Lo que da votos se adelanta; lo que cuesta, se aplaza.
                            • No te informas de cada ley porque no te compensa; los grupos de presión, sí.
                            • Crear un programa es fácil; cerrarlo, casi imposible. Por eso el gasto sube.
                            • Cuando el Estado se equivoca, paga el contribuyente. Mejor reglas que aten las manos.

                            Nivel economía, etapa 18: La vivienda

                            La vivienda sube cuando hay más gente buscando casa que casas. Y en España, construir es lentísimo.

                            Es oferta y demanda, como el aceite de la etapa de los precios, pero a cámara lenta: un piso tarda años en construirse, y el suelo donde se puede construir lo decide la administración.

                            Cuando se forman muchos hogares nuevos y se construye poco, los pisos no dan abasto y suben el precio y el alquiler. Sobre todo donde hay trabajo: las grandes ciudades y la costa.

                            Oferta y demanda, a cámara lenta

                            Hoy se empiezan en España unas 128.000 viviendas al año. En 2006 fueron casi siete veces más.

                            Tras la burbuja, la construcción casi desapareció, y nunca volvió a lo de antes. Mientras tanto, la población ha crecido y cada vez más gente vive sola o en pareja.

                            El Banco de España calcula que en los últimos años se han formado muchos más hogares que viviendas nuevas. Esa diferencia es lo que empuja los precios.

                            Viviendas nuevas que se empiezan cada año

                            Permisos de obra nueva para viviendas, en toda España.

                            Ministerio de Vivienda, visados de dirección de obra nueva. 2019 y 2024, aproximados.

                            Convertir un terreno en suelo donde se puede construir puede llevar diez o quince años de papeles.

                            Antes de poner un ladrillo, un terreno tiene que pasar por el plan general del municipio, por un plan parcial, por la urbanización y por la licencia de obra. Cada paso depende de una administración, y cualquier recurso lo puede parar años.

                            Para los liberales, la escasez de vivienda en España es, en buena parte, una escasez fabricada: hay terreno de sobra, lo que falta es permiso para usarlo.

                            De terreno a casa

                            Plazos habituales según promotores y colegios profesionales. Varían mucho según el municipio.

                            Un piso cuesta hoy lo mismo que en lo más alto de la burbuja. Los sueldos no han subido tanto.

                            Tras 2008, el precio de la vivienda bajó más de un 30 %. Desde 2014 no ha dejado de subir, y en 2025 ha superado ya los máximos de 2007.

                            Comprar un piso medio cuesta hoy unos siete años de sueldo bruto; a finales de los noventa, unos cuatro.

                            Precio medio de la vivienda, en € por m²

                            Ministerio de Vivienda, valor tasado medio de la vivienda libre. Valores aproximados.

                            Además del precio, al comprar pagas al Estado un 7 % o más. Y luego, cada año, otra vez.

                            Un piso de segunda mano de 200.000 € paga el impuesto de transmisiones, entre un 6 y un 10 % según la comunidad. Uno nuevo, el IVA del 10 % y el de actos jurídicos documentados. Después, el IBI cada año, y la plusvalía municipal cuando vendas.

                            Es decir: cuanto más cara es la vivienda, más recauda el Estado con ella. Casi nadie lo menciona cuando habla de que la vivienda es cara.

                            Un piso de segunda mano de 200.000 €

                            Ejemplo aproximado. En vivienda nueva, en lugar de transmisiones se paga el IVA del 10 % y el impuesto de actos jurídicos documentados.

                            Topar los alquileres ayuda a quien ya tiene piso y deja menos pisos para los que buscan.

                            Ya lo viste en la etapa de los precios: en San Francisco, el tope protegió a los inquilinos de entonces y encareció el alquiler a los que llegaron después.

                            Cataluña topó los alquileres en 2024. Los portales inmobiliarios vieron caer mucho la oferta; el Gobierno destaca que el precio bajó un poco. Para quien busca piso, lo que cuenta es encontrar uno.

                            San Francisco, tras ampliar el tope en 1994

                            Cambio frente a edificios parecidos que no quedaron bajo el tope.

                            Diamond, McQuade y Qian (2019), American Economic Review.

                            Si no hay más pisos, dar dinero para comprar acaba subiendo el precio.

                            Parece una buena idea: ayudar a los jóvenes a pagar la entrada. Pero si todos los compradores reciben la ayuda y el número de pisos no cambia, pueden pagar más, y los vendedores lo notan.

                            Es lo que no se ve de muchas ayudas: acaban, en parte, en el bolsillo del que vende.

                            Una ayuda con los mismos pisos

                            Si recuperar tu piso cuesta años, alquilarlo sale caro. Y lo pagan los inquilinos.

                            En España, echar a un inquilino que no paga o a alguien que ocupa un piso puede llevar muchos meses, y a veces años. Cada vez que la ley lo complica más, algunos propietarios dejan de alquilar o piden más garantías.

                            La inseguridad jurídica también es un coste. Quien lo paga no es el propietario que ya tiene problemas, sino el inquilino honrado que no encuentra piso o tiene que pagar seis meses de fianza.

                            Lo que no se ve de la inseguridad jurídica

                            «Los pisos son caros por los fondos buitre». Más de nueve de cada diez pisos en alquiler son de particulares.

                            Los grandes fondos y las empresas tienen una parte pequeña de las viviendas en alquiler en España. La inmensa mayoría son de familias que tienen uno o dos pisos, a menudo como complemento de su pensión.

                            Culpar a los fondos es cómodo porque nadie los defiende. Pero aunque desaparecieran mañana, seguiría habiendo más gente buscando piso que pisos. El problema es de oferta, no de quién es el dueño.

                            De cada 100 pisos en alquiler en España

                            Estimaciones a partir del IRPF y de la estadística de vivienda en alquiler. Valores aproximados.

                            Casi todos coinciden en construir más. Se discute cómo, dónde y quién decide.

                            Estas son las propuestas que más se oyen.

                            1. La receta liberalMás suelo edificable, licencias en semanas y no en años, seguridad jurídica para alquilar y menos impuestos al comprar.
                            2. Vivienda públicaDa estabilidad a quien entra. Los liberales avisan de que es cara, lenta y la reparte quien la gestiona, no quien más la necesita.
                            3. Topes y restriccionesAlivian a quien ya alquila, pero reducen la oferta. Lo viste en la etapa de los precios.
                            4. En lo que casi todos coincidenSin construir más viviendas, ninguna medida resuelve el problema de fondo.

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            Una ciudad crea muchos empleos, llega mucha gente y apenas se dan licencias para construir. ¿Qué es lo más probable?

                            El Gobierno da 20.000 € a cada comprador joven y no se construye más. ¿Qué riesgo hay?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • La vivienda sube porque hay más gente buscando casa que casas.
                            • Construir en España es lentísimo: la escasez de suelo es, en buena parte, fabricada.
                            • Al comprar, el Estado se lleva un 7 % o más, y cada año, el IBI.
                            • Topes, ayudas a la compra e inseguridad jurídica tienen una cara que no se ve.
                            • Casi todos coinciden en construir más; los liberales, en dejar construir.

                            Nivel economía, etapa 19: El tiempo y el interés

                            Un euro hoy vale más que un euro dentro de un año. No por la inflación: porque puedes usarlo ya.

                            Aunque los precios no subieran nunca, casi nadie cambiaría 1.000 € hoy por 1.000 € dentro de diez años. Lo que tienes ahora lo puedes usar ahora, y el futuro siempre es incierto.

                            Los austriacos lo llaman preferencia temporal: todos valoramos más lo de hoy que lo de mañana, unos más y otros menos. El tipo de interés es el precio de esa espera. Quien presta renuncia a usar su dinero un tiempo, y el interés le paga por esperar.

                            Lo que vale hoy cobrar 1.000 € dentro de unos años

                            Cuanto más cuesta esperar, menos vale hoy un cobro lejano.

                            El tipo de interés pone de acuerdo a los que ahorran con los que quieren invertir.

                            Como cualquier precio, el interés sale del encuentro entre dos grupos. Los que ahorran ofrecen su dinero; las empresas y las familias que quieren invertir lo piden.

                            Si la gente ahorra más, sobra dinero para prestar y el interés baja. Ese tipo más bajo avisa a los empresarios: «hay recursos para proyectos más largos». Y es verdad, porque alguien ha dejado de consumir para que existan. La señal y la realidad van juntas.

                            Cuando la gente ahorra más

                            Si el tipo lo baja el banco central y no el ahorro, la señal dice que hay recursos que no existen.

                            Un banco central puede bajar los tipos creando dinero, sin que nadie haya ahorrado un euro más. Para los empresarios, la señal es la misma: dinero barato, proyectos largos. Pero esta vez nadie ha renunciado a consumir para liberar los ladrillos, las máquinas y el trabajo que harán falta.

                            Durante un tiempo, todo parece ir bien. Luego faltan recursos, suben los costes y los proyectos se quedan a medias. Es el ciclo austriaco que viste en #/38/4, visto desde su raíz: un precio falseado, el del tiempo.

                            Cuando baja el tipo sin que nadie ahorre más

                            Entre 2014 y 2022, en Europa se cobraba por prestar dinero. Para un austriaco, un precio imposible.

                            En junio de 2014, el BCE puso por debajo de cero el tipo que paga a los bancos por su dinero. Llegó al −0,5 %. El euríbor fue negativo de 2016 a 2022, y Alemania llegó a cobrar a quien le prestaba a diez años.

                            Un tipo negativo dice que esperar no vale nada, o que vale menos que nada. Nadie se comporta así con su propio dinero. Mientras duró, subió todo lo que se compra con deuda: pisos, bolsa y bonos. En 2022, al volver la inflación, los tipos subieron en pocos meses y los bonos largos perdieron más que en décadas.

                            Lo que paga el BCE a los bancos por su dinero

                            BCE, tipo de la facilidad de depósito. Valores aproximados.

                            Cuando los tipos bajan, sube lo que vale hoy cualquier renta futura: pisos, acciones y bonos.

                            Un piso, una acción o un bono valen lo que valen hoy las rentas que darán en el futuro. Y para traerlas a hoy se usa el tipo de interés. Cuanto más bajo, más valen hoy.

                            Por eso los tipos bajos inflan el precio de los activos, y los altos lo desinflan. Para tu cartera, la lección es doble: los precios de hoy dependen mucho de los tipos de hoy, y nadie sabe cuáles serán mañana. Otra razón para no concentrarte en un solo activo.

                            Lo que se pagaría hoy por cobrar 10.000 € al año para siempre

                            La misma renta, con otro tipo de interés: con un 2 %, vale el triple que con un 6 %.

                            Casi todos aceptan que el interés es el precio del tiempo. Discrepan en quién debe fijarlo.

                            La preferencia temporal está en casi todos los manuales. La pelea es sobre el banco central.

                            1. Los keynesianosEl interés depende sobre todo de lo que la gente quiere tener en efectivo. Bajarlo en una crisis ayuda a que se gaste y se contrate.
                            2. Los monetaristasEl banco central debe seguir una regla fija y previsible, sin intentar afinar la economía cada mes.
                            3. Los austriacosEl tipo debería salir del ahorro real. Cuando el banco central lo baja por decreto, siembra la próxima crisis.

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            Sin inflación, ¿por qué alguien cobraría interés por prestar?

                            Si los tipos de interés bajan mucho, ¿qué suele pasar con los precios de pisos y acciones?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • Un euro hoy vale más que un euro mañana, aunque no haya inflación.
                            • El interés es el precio de esperar: pone de acuerdo a los que ahorran con los que invierten.
                            • Si lo baja el banco central sin ahorro detrás, la señal miente y llega el ciclo.
                            • Los tipos bajos inflan el precio de pisos, acciones y bonos; los altos, lo desinflan.

                            Nivel economía, etapa 20: La estructura del capital

                            Entre el campo y tu barra de pan hay docenas de etapas. Casi toda la economía trabaja para un futuro lejano.

                            Para que compres pan hoy, hace años alguien fabricó el tractor, alguien sembró, alguien construyó el molino y el horno, y alguien llevó la harina en camión. Solo la última etapa, la panadería, te vende algo a ti.

                            A esa cadena los austriacos la llaman estructura del capital. Cuanto más rica es una economía, más larga es: produce con más rodeos, más máquinas y más etapas antes de llegar al consumidor. Por eso produce tanto.

                            De dónde sale tu barra de pan

                            Hayek dibujó la producción como un triángulo: muchas etapas y, al final, lo que compras.

                            En 1931, Friedrich Hayek dibujó la producción como un triángulo tumbado. A la izquierda, las etapas más lejanas del consumo: minas, maquinaria, investigación. A la derecha, las más cercanas: tiendas y servicios. En cada etapa se añade valor, hasta llegar a lo que pagas.

                            Las etapas lejanas tardan más en dar fruto, así que dependen mucho del tipo de interés, igual que un bono largo. Si los tipos bajan, compensan más; si suben, dejan de compensar. Las cercanas apenas lo notan.

                            Lo que vale una barra de pan en cada etapa

                            Cada etapa añade valor. Las primeras están más lejos de ti y tardan más en cobrar.

                            Ejemplo ilustrativo, con precios redondeados.

                            En las crisis, lo que más cae es lo que está más lejos del consumidor: la construcción y la industria.

                            Si el ciclo austriaco es cierto, en el auge crecen de más las etapas lejanas, y en la crisis son las que más caen. Es lo que pasó en España.

                            Entre 2007 y 2013, la construcción perdió casi dos de cada tres empleos y la industria, uno de cada cuatro. Los servicios, que están al lado del consumidor, apenas perdieron. No cayó todo por igual: cayó sobre todo lo que se había inflado con el crédito barato.

                            Empleo perdido en España entre 2007 y 2013

                            Ocupados en cada sector. Cuanto más lejos del consumidor, más cayó.

                            INE, Encuesta de Población Activa. Valores aproximados y redondeados.

                            El problema del auge no es invertir mucho: es invertir en lo que no se podrá terminar.

                            Imagina a un constructor que cree tener ladrillos para diez casas, pero solo tiene para siete. Empieza las diez. Durante un tiempo todo va bien: se contrata, se pagan sueldos, todo el mundo gana. Hasta que se acaban los ladrillos y quedan diez casas a medias, peor que siete terminadas.

                            Eso es una malinversión: el dinero barato hace creer que hay más recursos de los que hay. En España dejó urbanizaciones vacías, aeropuertos casi sin vuelos, como el de Castellón, inaugurado en 2011 sin aviones, y autopistas de peaje que acabaron rescatadas con dinero público.

                            Diez casas con ladrillos para siete

                            La imagen del constructor sin ladrillos suficientes es de Ludwig von Mises, «La acción humana» (1949).

                            Salir de una crisis exige mover trabajo y capital de lo que sobra a lo que falta. Sostener lo que sobra lo alarga.

                            Después del auge, hay que liquidar los errores: vender lo que no sirve, cerrar lo que pierde dinero y llevar trabajadores y máquinas a donde hacen falta. Duele, pero es la cura, no la enfermedad.

                            Si el Estado sostiene empresas que ya no tienen futuro, o los bancos refinancian indefinidamente créditos que no se pagarán, la crisis se estira. Japón lo hizo en los noventa con sus empresas zombi y tuvo una década perdida. España tardó, pero en 2012 cerró o fusionó casi todas sus cajas de ahorros.

                            Casi todos aceptan que unos sectores sufren más que otros. Discrepan en por qué y en qué hacer.

                            La teoría del capital es la parte más austriaca de la escuela austriaca, y la más discutida.

                            1. Los keynesianosLas crisis vienen de que se gasta poco. La cura es que el Estado gaste para sostener el empleo mientras tanto.
                            2. Los austriacosLas crisis vienen de un auge que invirtió mal. Gastar para sostenerlo alarga el ajuste; hay que dejar que los recursos se muevan.
                            3. En lo que muchos coincidenLa burbuja española de 2002 a 2007 tuvo mucho de crédito fácil y de construcción de más, y costó años corregirla.

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            Según la teoría austriaca, ¿qué sectores crecen de más con el dinero barato?

                            ¿Qué es una malinversión?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • Una economía rica produce con muchas etapas: casi todo trabaja para un futuro lejano.
                            • Las etapas lejanas dependen mucho del tipo de interés, como un bono largo.
                            • El crédito barato las infla; en la crisis son las que más caen, como la construcción en España.
                            • Salir de la crisis exige mover recursos de lo que sobra a lo que falta, no sostener lo que sobra.

                            Nivel economía, etapa 21: El cálculo económico

                            Sin precios para las fábricas, las máquinas y la tierra, nadie puede saber si producir algo crea riqueza o la destruye.

                            En 1920, Ludwig von Mises planteó un problema que el socialismo nunca resolvió. Si el Estado es dueño de todas las fábricas, no se compran ni se venden, así que no tienen precio. Y sin precios, no hay forma de comparar.

                            ¿Conviene hacer las vías del tren de acero o de hormigón? ¿Esa fábrica aprovecha bien el carbón o lo derrocha? Con precios de mercado, se suman costes y se ve si lo producido vale más que lo gastado. Sin ellos, el planificador decide a ciegas, por muy listo y honrado que sea.

                            Con precios y sin precios

                            En la URSS, una oficina decidía cuánto producir de cada cosa y a qué precio. Las fábricas cumplían el plan, no lo que hacía falta.

                            El Gosplan, la oficina del plan soviético, fijaba cada cinco años cuánto debía producir cada fábrica, y otra oficina ponía cientos de miles de precios. Como no había precios libres que avisaran de lo que faltaba o sobraba, el plan se medía en toneladas, en metros o en unidades.

                            Y las fábricas cumplían exactamente eso. Un chiste soviético lo resumía: cuando el plan pedía clavos por peso, se hacían clavos enormes; cuando los pedía por número, diminutos. Mientras, faltaban cosas básicas y sobraban otras que nadie quería.

                            El chiste de los clavos

                            Un chiste soviético muy repetido; resume un problema real de los planes medidos en toneladas o unidades.

                            Lo que hace falta saber para organizar una economía no está en ninguna cabeza, y no se puede reunir.

                            En 1945, Friedrich Hayek añadió otra razón. El conocimiento que mueve una economía está repartido entre millones de personas: el agricultor sabe cómo está su tierra este año, el camionero sabe que vuelve con el camión medio vacío, la tendera sabe qué se vende en su barrio.

                            Mucho de ese saber ni siquiera se puede escribir: es práctico y cambia cada día. Un precio lo resume todo en un número. Nadie tiene que saberlo todo; basta con que cada uno mire los precios que le afectan.

                            Lo que sabe cada uno y nadie sabe entero

                            Un precio lo resume todo en un número.

                            En China, cuando se dejó a los campesinos vender lo que les sobraba, la cosecha creció un tercio en seis años.

                            Desde 1978, China permitió a las familias campesinas quedarse y vender lo que produjeran por encima de su cuota. Nadie cambió las semillas ni el clima: cambió quién decidía y qué ganaba con hacerlo bien.

                            La cosecha de grano pasó de unos 305 millones de toneladas en 1978 a unos 407 en 1984. Fue el primer paso de una apertura que ha sacado de la pobreza extrema a cientos de millones de personas.

                            Cosecha de grano en China

                            Millones de toneladas. En seis años, un tercio más.

                            Oficina Nacional de Estadística de China. Valores redondeados.

                            No hace falta un Gosplan para tener el problema: cada precio fijado por ley lo trae en pequeño.

                            Hoy casi nadie defiende planificar toda la economía. Pero el problema del cálculo aparece a menor escala cada vez que un precio se fija por decreto: un tope al alquiler, un precio máximo a la luz, un medicamento con precio regulado.

                            En cada caso, el precio deja de decir lo que falta y lo que sobra, y alguien tiene que decidir a ojo cómo repartir. Es lo que viste en #/35/6: colas, escasez o mercado negro, según el caso.

                            ¿Podría un ordenador potente, o la inteligencia artificial, hacer de mercado? Los austriacos creen que no.

                            Es una idea que vuelve cada pocos años: con suficientes datos y ordenadores, se podría calcular el plan perfecto. En los años treinta, Oskar Lange ya propuso algo parecido.

                            La respuesta austriaca es que el problema no es de potencia. Los datos que haría falta procesar no existen antes de que la gente elija: se crean al comprar, vender, probar y equivocarse. Y cambian en cuanto alguien inventa algo nuevo. Un ordenador puede ayudar a una empresa a decidir, pero no puede sustituir las decisiones de millones de personas con su propio dinero.

                            Hoy casi nadie defiende la planificación central. El debate está en cuánto debe intervenir el Estado.

                            El argumento de Mises y Hayek se considera una de las grandes aportaciones de la escuela.

                            1. Los socialistas de mercadoOskar Lange defendía que el Estado podía imitar al mercado ajustando precios por prueba y error. Ningún país lo consiguió.
                            2. La mayoría de los economistasAceptan que los precios coordinan mejor que un plan, pero defienden intervenir donde el mercado falla: contaminación, monopolios o bienes públicos.
                            3. Los austriacosCada intervención es un pequeño plan con el mismo problema: quien decide no tiene la información que tendría el precio.

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            ¿Cuál era el problema del cálculo económico que planteó Mises?

                            Según Hayek, ¿por qué un precio es tan útil?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • Sin precios de mercado, nadie puede calcular si producir algo crea riqueza o la destruye.
                            • Las economías planificadas producían lo que pedía el plan, no lo que hacía falta.
                            • El conocimiento está repartido entre millones de personas; el precio lo resume.
                            • Cada precio fijado por ley trae el mismo problema, en pequeño.

                            Nivel economía, etapa 22: La competencia como proceso

                            En los manuales, competir es tener muchas empresas iguales. En la vida real, competir es probar cosas nuevas.

                            Los manuales llaman competencia perfecta a un mercado con muchas empresas idénticas que venden lo mismo al mismo precio, y en el que todos lo saben todo. En ese mundo nadie innova, nadie anuncia nada y nadie gana más que otro.

                            Para los austriacos, eso no es competencia: es el final de ella. Competir es un proceso de descubrimiento, como lo llamó Hayek. Cada empresa prueba un producto, un precio o una forma de hacer las cosas, y los clientes deciden cuál funciona. Nadie sabe de antemano cuál ganará.

                            El beneficio premia a quien acierta lo que la gente quería. La pérdida avisa de que ese capital estaría mejor en otra parte.

                            Un beneficio grande no es una injusticia: es una señal de que alguien ha descubierto algo que la gente valora y que nadie ofrecía, como explicaba Israel Kirzner. Y es una invitación a que otros lo copien, lo que acaba bajando el precio.

                            Las pérdidas son igual de importantes. Dicen que se están usando trabajo y materiales en algo que la gente valora menos de lo que cuesta. Cuando una empresa cierra, esos recursos quedan libres para algo mejor. Una economía donde nadie puede quebrar tampoco aprende.

                            Lo que pasa cuando alguien acierta

                            De las 500 mayores empresas de EE. UU. en 1955, en 2019 solo quedaban 52.

                            Joseph Schumpeter lo llamó destrucción creativa: lo nuevo desplaza a lo viejo, también a las empresas más grandes. Kodak inventó la cámara digital y quebró por ella. Nokia vendía la mitad de los teléfonos inteligentes del mundo en 2007; seis años después vendió su negocio de móviles.

                            De las 500 mayores empresas estadounidenses de 1955, solo 52 seguían en la lista en 2019. El tamaño no protege de un cliente que encuentra algo mejor.

                            Las 500 mayores empresas de EE. UU. en 1955, en 2019

                            Mark J. Perry (American Enterprise Institute), a partir de la lista Fortune 500.

                            Por eso un fondo indexado no se queda con las perdedoras: las que caen pesan cada vez menos y entran las nuevas.

                            Un índice como el MSCI World pesa cada empresa por lo que vale en bolsa. Cuando una empresa pierde terreno, su peso baja solo; si cae lo bastante, sale del índice y entra otra que crece. Nadie tiene que acertar cuál será la próxima Nokia o la próxima Apple.

                            Es la destrucción creativa trabajando a tu favor. En 1964, una empresa pasaba de media unos 33 años en el S&P 500; en 2016, unos 24. Quien compra el índice entero se queda siempre con las que están ganando esa carrera.

                            Años que pasa de media una empresa en el S&P 500

                            Cada vez se sale antes. Un índice entero se queda siempre con las que entran.

                            Innosight, «Corporate Longevity» (2018). Medias móviles de siete años.

                            Un monopolio que nadie protege dura poco. Los que duran suelen tener detrás una ley.

                            Si una empresa cobra demasiado sin que nadie la proteja, invita a otras a entrar. Por eso los monopolios de mercado suelen ser pasajeros: el de Nokia duró unos pocos años.

                            Los que duran décadas suelen tener detrás una licencia, una concesión o una ley que impide competir. En España, Telefónica tuvo el monopolio del teléfono hasta 1998. Al abrirse a la competencia, las llamadas bajaron de precio año tras año. Hoy siguen limitadas por ley, por ejemplo, las farmacias, los estancos o las licencias de taxi, como viste en #/45/1.

                            Casi todos quieren más competencia. Discrepan en si hacen falta leyes contra los monopolios.

                            La visión austriaca de la competencia ha influido mucho, incluso fuera de la escuela.

                            1. La mayoría de los economistasHacen falta autoridades de la competencia que vigilen fusiones y abusos de las empresas dominantes.
                            2. Los austriacosLa mejor ley antimonopolio es quitar las barreras que pone el propio Estado. Con libertad de entrada, los abusos no duran.
                            3. En lo que casi todos coincidenLas licencias y las barreras de entrada que no protegen al consumidor suben precios y frenan la innovación.

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            Para los austriacos, ¿qué indica un beneficio grande?

                            ¿Por qué un fondo indexado no se queda atrapado con las empresas que decaen?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • Competir es probar cosas nuevas, no parecerse al de al lado.
                            • Los beneficios premian acertar; las pérdidas liberan recursos para algo mejor.
                            • Las grandes empresas también caen: la destrucción creativa no perdona.
                            • Un índice se renueva solo, así que juega a tu favor.
                            • Los monopolios que duran suelen tener detrás una ley.

                            Nivel economía, etapa 23: La banca, el oro y el dinero

                            Los primeros bancos eran almacenes: dejabas tu oro y te daban un recibo. El problema empezó al prestar ese oro.

                            En el Londres del siglo XVII, los orfebres guardaban el oro de sus clientes en sus cámaras y les daban un recibo. Pronto la gente empezó a pagar con los recibos, sin sacar el oro. Casi nadie venía a por él.

                            Los orfebres se dieron cuenta y empezaron a prestar parte de ese oro, o a dar más recibos de los que tenían en oro. Cobraban intereses por algo que no era suyo. Así nació la banca de reserva fraccionaria: prometer a la vez a varias personas el mismo dinero.

                            Cómo el almacén se convirtió en banco

                            Hoy un banco guarda en reserva una parte muy pequeña de tus depósitos. El resto lo presta.

                            En la zona euro, un banco solo está obligado a guardar en el banco central el 1 % de tus depósitos. Además guarda algo más por prudencia y por las normas de liquidez, pero la mayor parte está prestada.

                            Cuando presta, el dinero acaba depositado en otro banco, que vuelve a prestarlo. Así, a partir de cada euro de reserva, el sistema crea muchos euros de depósitos. Es la creación de dinero que viste en #/36/5. Funciona mientras la gente no quiera su dinero a la vez.

                            Un depósito que se presta, y se vuelve a prestar

                            Si todos quieren su dinero a la vez, ningún banco lo tiene. Por eso existen el fondo de garantía y el banco central.

                            Un banco que presta a largo plazo el dinero que le dejan a la vista no puede devolverlo todo de golpe. Si corre el rumor de que va mal, todos van a por su dinero y el rumor se cumple solo. En 2017, el Banco Popular perdió miles de millones en depósitos en pocas semanas y tuvo que ser vendido por un euro.

                            Para evitarlo, el Estado garantiza los depósitos hasta 100.000 € por persona y banco, y el banco central presta a los bancos en apuros. Para los austriacos, estas redes curan el síntoma pero agravan la causa: los bancos arriesgan más porque saben que alguien los salvará.

                            Un pánico bancario

                            Unos quieren que el banco central gestione el dinero; otros, bancos que compitan; otros, un dinero que nadie pueda crear.

                            Dentro y fuera de la escuela austriaca hay tres grandes propuestas.

                            1. Banca central, como hoyUn banco central crea el dinero, fija los tipos y rescata a los bancos si hace falta. Es lo que defienden casi todos los economistas.
                            2. Banca libreBancos privados que emiten su propio dinero y compiten por la confianza del público, sin banco central. Escocia lo tuvo entre 1716 y 1845, con pocas quiebras. La defienden George Selgin o Lawrence White.
                            3. Coeficiente del 100 %Que los depósitos a la vista estén siempre guardados, y que se preste solo el dinero que alguien deja a plazo. Lo propusieron Irving Fisher y los economistas de Chicago en 1933, y hoy lo defiende Jesús Huerta de Soto.

                            Con el patrón oro, los precios eran estables a largo plazo, pero no a corto, y los gobiernos lo abandonaban en cada guerra.

                            Entre 1880 y 1914, las grandes monedas del mundo eran una cantidad fija de oro. Un gobierno no podía crear dinero a voluntad, y los precios en Reino Unido en 1914 eran parecidos a los de un siglo antes.

                            Pero no era un paraíso: los precios subían y bajaban varios años seguidos según se encontraba más o menos oro, y hubo crisis bancarias. Y en cuanto llegaba una guerra, los gobiernos lo suspendían para poder pagarla. Tras la Segunda Guerra Mundial quedó una versión débil, atada al dólar, que se rompió en 1971.

                            Los precios en Reino Unido con el patrón oro

                            Un siglo después, los precios eran incluso algo más bajos, pero subían y bajaban por el camino.

                            Banco de Inglaterra, «A millennium of macroeconomic data». Valores aproximados.

                            Bitcoin nació en 2009 con un máximo fijo de 21 millones. El euro digital irá en la dirección contraria.

                            Bitcoin es la primera moneda que nadie puede imprimir: su cantidad máxima está escrita en su código. Muchos austriacos lo ven como el oro digital que Hayek imaginó en 1976, cuando propuso que el dinero compitiera libremente. Otros recuerdan que, para ser dinero, algo tiene que ser estable, y bitcoin ha caído más de un 70 % varias veces.

                            En el otro extremo, el BCE prepara el euro digital: dinero del banco central en una cartera en el móvil. Sus defensores hablan de comodidad y soberanía; sus críticos, de un banco central que podría ver y limitar cada pago. Para tu cartera, bitcoin sigue siendo lo que viste en #/28/6: una apuesta pequeña, si acaso.

                            Comprueba lo que has aprendido.

                            ¿Qué significa que la banca funcione con reserva fraccionaria?

                            ¿Qué propone el coeficiente de caja del 100 %?

                            Lo que te llevas de esta etapa.

                            • La banca nació guardando oro, y cambió al prestar lo que guardaba.
                            • Hoy los bancos guardan una parte pequeña de tus depósitos y prestan el resto.
                            • Por eso existen el fondo de garantía y el banco central, y por eso los bancos arriesgan más.
                            • Hay tres grandes ideas del dinero: banca central, banca libre y coeficiente del 100 %.
                            • El patrón oro frenaba a los gobiernos, pero no daba precios estables cada año.

                            Guía: Día de tormenta

                            Si la bolsa está cayendo, no eres el primero.

                            Respira. Desde 1928, la bolsa de EE. UU. ha caído un 20, un 30 y hasta un 55 %, descontada la inflación y con datos de fin de año. Dentro del año, a veces más. Todas esas caídas se recuperaron, aunque algunas tardaron años.

                            Tu cartera tiene bonos y fondos de todo el mundo, así que cae menos que la bolsa de un solo país. Y lo que no vendes hoy, hoy no lo pierdes.

                            Las tormentas de un siglo

                            Bolsa de EE. UU. con dividendos, descontada la inflación, medida al cierre de cada año (1928–2025).

                            Pruébalo. Pon cuánto ha caído la bolsa y mira cuántas veces pasó antes y cuánto tardó en recuperarse.

                            —

                            Lo que decidiste con la cabeza fría.

                            Hace tiempo, con calma, decidiste qué harías un día como hoy. Ahora toca leerlo, no reescribirlo.

                            Si todavía no lo tienes por escrito, escríbelo cuando pase la tormenta: la próxima vez te ahorrará esta angustia.

                            Lo que escribiste

                            Lo que sí ayuda.

                            1. Sigue aportandoCada aportación compra más barato que hace unos meses.
                            2. Rebalancea si tocaSi la bolsa ha caído tanto que se ha salido de su banda, traspasa de bonos a bolsa. Sin impuestos y siguiendo tu regla.
                            3. Tu colchón está para estoSi necesitas dinero, que salga del fondo de emergencia, no de la bolsa.
                            4. Mira menosQuita la aplicación del móvil una temporada. La cartera no mejora porque la mires.
                            5. Aprovecha la pérdida, si la haySi este año tienes ganancias en otro sitio, vender con pérdida y reinvertir en un fondo distinto puede ahorrarte impuestos. Ojo a la regla de los dos meses.

                            ¿Algún fondo se ha salido de su banda? Haz la cuenta con tu rebalanceo.

                            Lo que casi siempre sale caro.

                            1. Vender para volver a entrar más abajoNadie avisa de cuándo se ha tocado fondo, y los mejores días de la bolsa suelen llegar pegados a los peores. Quien sale, se los pierde.
                            2. Cambiar el plan en plena tormentaSi tu reparto era demasiado arriesgado, cámbialo cuando pase, con calma y por escrito.
                            3. Pasarlo todo a dineroVender convierte una caída pasajera en una pérdida definitiva.
                            4. Hacer caso a quien adivinaNadie sabe qué hará la bolsa el mes que viene. Quien dice saberlo, vende algo.

                            Los mejores días llegan pegados a los peores

                            S&P 500, cada día de bolsa del 9 al 27 de marzo de 2020.

                            Contra viento y marea.

                            • Las caídas forman parte del viaje: la rentabilidad de la bolsa es el pago por aguantarlas.
                            • Tu plan se escribió para este día. Léelo y cúmplelo.
                            • Aportar y rebalancear, sí; vender por miedo, no.
                            • Vuelve a esta página cada vez que lo necesites.
                            Pase lo que pase, mantén el rumbo.John C. Bogle
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                            Mantén el rumbo
                            Herramientas Lecciones

                            Lo que te quitan las comisiones

                            Lo que tendrías con cada fondo, en euros de cada año.

                            Pruébalo. Pon lo que cobra tu fondo y mira la distancia entre las dos líneas.

                            —

                            Fuente

                            Cálculo propio. Aportaciones a principio de mes y capitalización mensual; el coste anual se resta de la rentabilidad. Sin impuestos ni inflación. El coste de un fondo es su TER («gastos corrientes») más la custodia de la plataforma, si la cobra.

                            Glosario

                            Acción
                            Una parte del capital de una empresa. Te da derecho a una porción de sus beneficios, que llegan como dividendos o como revalorización.
                            Acumulación (fondo de)
                            Fondo que reinvierte los dividendos que cobra en lugar de repartirlos. En España aplaza los impuestos hasta que vendes.
                            Apalancamiento
                            Invertir con dinero prestado además del tuyo. Multiplica las ganancias y las pérdidas, y los intereses se pagan siempre.
                            Arancel
                            Un impuesto a lo que se compra de otro país. Lo paga quien importa, y suele acabar en el precio que paga el comprador.
                            Asignación de activos
                            El reparto de tu cartera entre renta variable y renta fija (y sus subdivisiones). Es la decisión que más determina su riesgo y rentabilidad.
                            Base del ahorro
                            Parte del IRPF donde tributan intereses, dividendos y ganancias al vender: 19 % hasta 6.000 €, 21 % hasta 50.000 €, 23 % hasta 200.000 €, 27 % hasta 300.000 € y 30 % por encima.
                            BCE
                            Banco Central Europeo. Fija los tipos de interés de la zona euro para que los precios suban cerca de un 2 % al año.
                            Bono
                            Un préstamo a un gobierno o empresa durante un plazo, a cambio de un interés periódico (cupón) y la devolución del capital al vencimiento.
                            Box spread
                            Combinación de cuatro opciones con dos precios de ejercicio cuyo valor al vencimiento es fijo. Sirve para prestar o pedir prestado al tipo del mercado monetario.
                            Capital humano
                            El valor de los sueldos que cobrarás en el futuro. Un empleo estable se parece a un bono; uno inestable, a una acción.
                            Capitalización
                            Lo que vale una empresa en bolsa: el precio de su acción por el número de acciones. Los índices suelen ponderar por capitalización.
                            CFD
                            Contrato por diferencias: un producto apalancado en el que ganas o pierdes la variación de un precio, con el bróker como contraparte. La mayoría de minoristas pierde dinero con ellos.
                            CIRBE
                            Central de Información de Riesgos del Banco de España: el registro de préstamos y créditos de cada persona que consultan los bancos antes de prestar.
                            Clase limpia
                            Versión de un fondo que no paga retrocesiones al banco o bróker que lo vende, y por eso tiene un TER más bajo.
                            Comercializadora
                            Banco o plataforma donde compras los fondos. Si cobra custodia, se suma al coste del fondo.
                            Comisión de custodia
                            Lo que cobran algunas plataformas por guardar tus fondos o acciones, cada año y sobre todo tu saldo.
                            Correlación
                            Cuánto se mueven juntos dos activos, de −1 (siempre al revés) a 1 (siempre igual). Diversificar funciona mejor con activos poco correlacionados.
                            Coste de oportunidad
                            Lo mejor a lo que renuncias al elegir otra cosa: el tiempo, el dinero o lo que habría rendido.
                            DCA (aportaciones periódicas)
                            Dollar-cost averaging: invertir una cantidad grande poco a poco, en partes iguales y a intervalos fijos, en lugar de toda de golpe.
                            Deducción por doble imposición internacional
                            Resta de tu IRPF lo que ya te retuvieron en otro país por una misma renta, con el límite del convenio y de lo que pagarías en España por ella.
                            Déficit público
                            Lo que el Estado gasta en un año por encima de lo que ingresa. Se cubre pidiendo prestado, y se suma a la deuda.
                            Deflación
                            Cuando los precios bajan de forma general y durante un tiempo. Parece buena noticia, pero frena el gasto y el empleo.
                            Desgaste por volatilidad
                            Lo que pierde un producto apalancado que reajusta su palanca cada día cuando el índice sube y baja sin una tendencia clara.
                            Dinero fiduciario
                            Dinero que no está respaldado por oro ni por nada físico: vale porque confiamos en él y porque la ley obliga a aceptarlo.
                            Distribución (fondo de)
                            Fondo que reparte a sus partícipes los dividendos que cobra. En España esos dividendos tributan cada año.
                            Dividendo
                            Parte del beneficio que una empresa reparte entre sus accionistas.
                            Divisa cubierta (hedged)
                            Fondo que usa coberturas para neutralizar el efecto del tipo de cambio. Útil en renta fija; tiene un coste.
                            Duración
                            Medida de la sensibilidad de un bono a los tipos de interés. Con duración 6, una subida de tipos de 1 punto baja su precio alrededor de un 6 %.
                            Efecto Cantillon
                            El dinero nuevo no llega a todos a la vez: quien lo recibe primero lo gasta antes de que suban los precios, y quien lo recibe al final paga la subida.
                            Emergentes (mercados)
                            Países con economías en desarrollo según MSCI, como China, India, Taiwán, Brasil o Corea del Sur. Pesan alrededor de un 11 % de la bolsa mundial.
                            EPSV
                            Entidad de Previsión Social Voluntaria: el equivalente vasco de los planes de pensiones, para contribuyentes de las haciendas forales.
                            Escuela austriaca
                            Corriente económica nacida en Viena a finales del siglo XIX (Menger, Mises, Hayek). Parte de que la economía son personas que eligen, defiende el mercado libre y critica la creación de dinero y el intervencionismo.
                            ETF
                            Exchange Traded Fund: fondo, normalmente indexado, que cotiza en bolsa y se compra y vende como una acción. En España no tiene traspaso fiscal.
                            Euríbor
                            El tipo de interés al que se prestan los bancos de la zona euro entre sí. Las hipotecas variables pagan el euríbor más un diferencial fijo.
                            Factores
                            Características de las empresas, como el tamaño o lo baratas que cotizan, asociadas a rentabilidades distintas de las del mercado a largo plazo.
                            FIFO
                            First in, first out: al vender parte de un fondo, Hacienda considera que vendes primero las participaciones compradas antes.
                            FIRE
                            Financial Independence, Retire Early: movimiento que busca la independencia financiera para poder dejar de trabajar antes de la edad de jubilación.
                            Fondo de emergencia
                            Dinero apartado de la inversión, disponible y sin oscilaciones, para imprevistos. Suele cubrir de 6 a 24 meses de gastos.
                            Fondo indexado
                            Fondo que compra todas las empresas de un mercado, o de una lista de ellas llamada índice, cada una en su peso y sin intentar elegir las mejores. Cuesta muy poco porque no necesita un equipo que elija valores.
                            Fondo monetario
                            Fondo que invierte en deuda a muy corto plazo y de alta calidad. Oscila muy poco; sirve para dinero que necesitarás pronto.
                            Futuro
                            Contrato para comprar o vender algo en una fecha futura a un precio fijado hoy. Los fondos de materias primas los compran y los renuevan antes de que venzan.
                            Gestión activa
                            Fondos en los que un equipo elige qué comprar y cuándo, intentando batir a un índice. Cobran más que los indexados.
                            Gestora
                            Empresa que gestiona el fondo, como Vanguard, iShares, Fidelity o Amundi. Sus costes están en el TER.
                            Índice
                            Indicador que resume la evolución de un grupo de empresas o bonos, como el IBEX 35, el S&P 500 o el MSCI World.
                            Inflación
                            Subida generalizada de los precios. Hace que el mismo dinero compre menos con el paso del tiempo.
                            Interés compuesto
                            Reinvertir los beneficios para que generen sus propios beneficios. Su efecto crece con el tiempo.
                            Inversión pasiva
                            Invertir replicando índices, sin intentar elegir valores ni el momento de entrar o salir.
                            IPC
                            Índice de precios de consumo. Mide cuánto sube, de un año a otro, lo que gasta una familia típica. Lo publica cada mes el INE.
                            ISIN
                            Código que identifica cada fondo o valor. Sus dos primeras letras indican el país de domicilio: IE para Irlanda, LU para Luxemburgo, ES para España.
                            Letras del Tesoro
                            Préstamos al Estado a muy corto plazo, de 3 a 12 meses. Casi no tienen riesgo, pero a largo plazo apenas ganan a la inflación. En España se compran en la web del Tesoro Público.
                            Llamada de margen
                            Aviso del prestamista cuando tu garantía pierde valor: debes aportar más o reducir la deuda, o venderá tus inversiones por ti.
                            MiCA
                            Reglamento europeo de mercados de criptoactivos. Desde finales de 2024 exige autorización a los exchanges y custodios que operan en la Unión Europea.
                            Modelo 720
                            Declaración informativa obligatoria si tienes más de 50.000 € en cuentas o valores en el extranjero a 31 de diciembre. No es un impuesto.
                            MSCI World
                            Índice de unas 1.300 empresas grandes y medianas de 23 países desarrollados. Es la base de la mayoría de carteras indexadas.
                            Opción
                            Contrato que da derecho a comprar (call) o a vender (put) un activo a un precio fijado. Las europeas solo se pueden ejercer al vencimiento.
                            Pensiones de capitalización
                            Lo que aportas para tu jubilación se invierte en una cuenta a tu nombre y crece con los años, en lugar de pagar las pensiones de hoy.
                            Pensiones de reparto
                            Las cotizaciones de quienes trabajan hoy pagan las pensiones de hoy. No se guardan para el futuro de cada uno.
                            PER
                            Precio de una acción dividido entre su beneficio por acción: cuántos años de beneficios pagas al comprarla. Un PER alto significa que el mercado está optimista, o que la acción está cara.
                            Permuta
                            Cambio de un bien por otro sin dinero de por medio, como una criptomoneda por otra. A efectos fiscales es una venta: tributa la ganancia.
                            PIAS
                            Plan individual de ahorro sistemático: seguro cuya rentabilidad queda exenta si, tras al menos cinco años, se cobra como renta vitalicia. Hasta 8.000 € al año.
                            PIB
                            Producto interior bruto: el valor de todo lo que produce una economía en un año.
                            Pignorar
                            Dejar tus fondos o valores como garantía de un préstamo. Siguen siendo tuyos, pero no puedes venderlos ni traspasarlos libremente mientras dure la deuda.
                            Plan de pensiones
                            Vehículo de ahorro para la jubilación cuyas aportaciones reducen la base del IRPF. Al rescatar, tributa todo como rendimiento del trabajo.
                            Plusvalía
                            La ganancia de una inversión: lo que recibes al vender menos lo que te costó. Es lo único que tributa al vender.
                            Plusvalía del muerto
                            Nombre popular de la regla por la que, al fallecer, las ganancias acumuladas no tributan en el IRPF: los herederos reciben los bienes con el valor de ese día.
                            Precio de ejercicio
                            Precio al que una opción permite comprar o vender. En un box spread hay dos, y la distancia entre ellos fija lo que vale la caja al vencimiento.
                            Preferencia temporal
                            Preferimos tener algo hoy a tenerlo mañana. El tipo de interés es el precio de esperar.
                            Prima de riesgo
                            Lo que la bolsa rinde de más frente a un activo sin riesgo, como las letras del Tesoro. Es el pago por aguantar sus caídas, y no llega todos los años.
                            Productividad
                            Lo que se produce por cada hora de trabajo. Es lo que, a la larga, decide cuánto pueden subir los sueldos.
                            Rating
                            Calificación de la solvencia de un emisor de deuda, desde AAA (máxima) hasta D (impago). Por debajo de BBB se habla de bonos basura.
                            Rebalanceo
                            Devolver la cartera a los porcentajes elegidos, vendiendo lo que ha subido de más y comprando lo que se ha quedado atrás.
                            Recesión
                            Cuando la economía produce menos que antes durante un tiempo, normalmente dos trimestres seguidos o más.
                            Regla de los dos meses
                            Si vendes con pérdidas y recompras el mismo valor poco antes o después, la pérdida se aplaza hasta que vendas lo recomprado: dos meses en valores cotizados, un año en los no cotizados.
                            Renta fija
                            Inversión en bonos y otros préstamos que pagan un interés. Menos rentable y menos volátil que la renta variable.
                            Renta variable
                            Inversión en acciones. Es la parte que aporta el crecimiento a largo plazo, con mucha más volatilidad.
                            Renta vitalicia
                            Ingreso periódico que paga una aseguradora mientras vives, a cambio de un capital. Con más de 65 años puede dejar exenta la ganancia de una venta.
                            Rentabilidad
                            Lo que gana o pierde tu dinero, en porcentaje. Si inviertes 100 € y al cabo de un año tienes 107 €, tu rentabilidad anual ha sido del 7 %.
                            Réplica física y sintética
                            En la física, el fondo compra las acciones del índice. En la sintética, consigue la rentabilidad del índice con un contrato con un banco, lo que añade un riesgo pequeño: que ese banco no cumpla.
                            Reserva fraccionaria
                            Los bancos guardan solo una parte de los depósitos y prestan el resto, así que el mismo dinero figura en dos cuentas a la vez.
                            Retención en origen
                            Parte de los dividendos que el país de la empresa retiene antes de que lleguen al fondo. Para dividendos de EE. UU. suele ser del 15 % en fondos irlandeses y del 30 % en luxemburgueses.
                            Riesgo de secuencia
                            El riesgo de que las malas rentabilidades lleguen justo al empezar a retirar dinero, cuando más daño hacen.
                            Roboadvisor
                            Servicio que gestiona automáticamente una cartera de fondos indexados según tu perfil, a cambio de una comisión.
                            Senda de planeo
                            Plan para reducir poco a poco el peso de la bolsa a medida que se acerca el momento de usar el dinero. Es lo que hacen los fondos de ciclo de vida.
                            SIALP
                            Seguro individual de ahorro a largo plazo, o Plan de Ahorro 5. Hasta 5.000 € al año; si se mantiene cinco años, la rentabilidad no tributa. Garantiza al menos el 85 % de lo aportado.
                            Small caps
                            Empresas de pequeña capitalización bursátil. No están en el MSCI World; se añaden con un fondo específico.
                            Sociedad de gananciales
                            Régimen económico del matrimonio en el que lo ganado y comprado durante él es de los dos a partes iguales. Es el régimen por defecto en la mayor parte de España; en Cataluña o Baleares, por ejemplo, lo es la separación de bienes.
                            SPIVA
                            Informe de S&P Dow Jones Indices que compara los fondos activos con sus índices de referencia, corrigiendo el sesgo de supervivencia.
                            TAE y TIN
                            El TIN es el interés que pagas sobre lo que debes. La TAE suma además las comisiones y la frecuencia de pago, y es la cifra que sirve para comparar préstamos.
                            Tasa de retiro segura
                            Porcentaje del capital inicial que se puede retirar cada año, ajustado por inflación, para que el dinero dure al menos 30 años.
                            TER
                            Gastos corrientes anuales de un fondo, en porcentaje. No incluye los costes de compraventa del propio fondo ni la custodia del comercializador.
                            Tipo marginal
                            El porcentaje de IRPF que paga tu último euro de sueldo. Es el que te ahorras al aportar a un plan de pensiones y el que pagas por lo que rescatas de él.
                            TIR
                            Tasa interna de rentabilidad: lo que rinde un bono al año si lo compras a su precio de hoy y lo mantienes hasta el vencimiento, cobrando todos sus cupones.
                            Traspaso
                            Mover dinero de un fondo de inversión a otro sin tributar en el IRPF. El impuesto se aplaza hasta el reembolso final.
                            Ubicación de activos
                            Decidir qué parte del reparto va en cada tipo de cuenta, como un plan de pensiones o los fondos normales, para pagar menos impuestos en total.
                            Unit linked
                            Seguro de vida-ahorro cuyo valor depende de fondos o ETF elegidos por el cliente. Si cumple los requisitos de la ley, permite cambiar de inversión sin tributar.
                            Volatilidad
                            Cuánto se separan las rentabilidades de un activo de su media. Se mide con la desviación típica: la de la bolsa de EE. UU. ronda el 19 % anual.
                            W-8BEN
                            Formulario de Estados Unidos con el que declaras que no resides allí. Aplica el convenio con España: la retención sobre los dividendos baja del 30 al 15 %.