Cómo valorar una empresa: descuento de flujos, PER y Gordon

Un euro dentro de diez años vale hoy menos de medio euro, si le pides un 8 % al año.

Toda la valoración se apoya en una idea: el dinero de mañana vale menos que el de hoy, porque hoy podrías invertirlo. Para saber lo que vale hoy un pago futuro, se divide por lo que crecería tu dinero hasta entonces. Se llama descontar.

valor de hoy = pago futuro ÷ (1 + rentabilidad que pides) ^ años

Lo que valen hoy 100 €, si pides un 8 % al año

Cuanto más lejos está un pago, menos vale hoy.

Una empresa vale lo que valen hoy todos los euros que repartirá en el futuro.

El descuento de flujos hace esa cuenta para una empresa entera. Lo que se descuenta es el flujo de caja libre: el dinero que queda cada año después de pagar a todos y de invertir lo necesario para seguir funcionando.

  1. Los próximos añosSe estiman los flujos de cinco o diez años, uno a uno, a partir del negocio, los márgenes y la competencia.
  2. Todo lo demásEl resto, hasta el infinito, se resume en un «valor final». A menudo pesa más de la mitad del precio, y casi siempre se calcula con una sola cifra de crecimiento.
  3. La tasaTodo se descuenta a la rentabilidad que se le pide a la empresa, que depende de su riesgo.

Lo que vale hoy una empresa de ejemplo

Ejemplo: 100 € de caja el primer año, que crece un 5 % al año durante diez años y un 3 % después, descontado al 8 %. Cálculo propio.

La rentabilidad que pides es el precio del riesgo, y es el número más discutible de toda la cuenta.

  1. Con el CAPMLo seguro más la beta por la prima del mercado: con un 2,5 %, una beta de 1,1 y una prima de 5 puntos, un 8 %. Ya viste el CAPM.
  2. Si la empresa debe dineroSe mezcla lo que piden los accionistas con lo que cuesta su deuda, después de impuestos. Es el coste medio del capital, o WACC.
  3. La prima, nadie la sabeUnos usan la de la historia, cinco o seis puntos; otros, la que se deduce de los precios de hoy, bastante menos. Un punto de diferencia lo cambia todo.
  4. En la prácticaCada analista elige la suya. Por eso dos valoraciones serias de la misma empresa pueden diferir en un tercio.

Si los pagos crecen igual para siempre, la cuenta se resume en una división.

Myron Gordon lo simplificó en 1959: precio = reparto del año que viene ÷ (rentabilidad que pides − crecimiento). Con 4 €, un 8 % y un 4 % de crecimiento, 100 €.

Con un 5 % de crecimiento, 133 €; con un 3 %, 80 €. Un punto en un supuesto que nadie conoce mueve el precio un tercio.

Lo que vale una empresa, según dos supuestos

Una empresa que el año que viene repartirá 4 € por acción y los hará crecer cada año. Su precio es lo que valen hoy todos esos pagos.

Pruébalo. Mueve un punto la rentabilidad que pides o el crecimiento que esperas, y mira cuánto cambia el precio «justo».

El PER y sus primos son atajos que esconden los mismos supuestos.

Casi nadie hace un descuento de flujos entero: se usan múltiplos. El PER divide el precio entre el beneficio de un año. Pero un PER es un Gordon disfrazado.

PER ≈ parte del beneficio que reparte ÷ (rentabilidad que pides − crecimiento)

Reparte todo, pides un 8 %, crece un 4 %PER de 25
Igual, pero crece un 5 %PER de 33
Igual, pero crece un 3 %PER de 20

Un PER alto no dice «cara» ni uno bajo «barata»: dice qué crecimiento y qué riesgo está suponiendo el mercado. Lo mismo vale para el precio entre el valor contable o entre el beneficio antes de intereses e impuestos.

Al revés: con el precio de hoy, se puede despejar lo que promete la bolsa.

John Bogle lo partía en tres piezas: lo que la bolsa reparte hoy en dividendos y recompras, lo que crecen sus beneficios y lo que cambie el PER. Para la bolsa entera se usa el PER de Shiller, con la media de diez años de beneficios.

Con un reparto del 2 %, un crecimiento real del 1,5 % y el PER quieto, unos 3,5 puntos sobre la inflación. Si el PER baja de 38 a 25 en diez años, nada: un poco menos que la inflación.

Lo que puede rendir la bolsa en diez años

Las cuatro piezas de lo que rinde la bolsa, al año, durante diez años.

Pruébalo. Pon el PER de hoy y el que crees que tendrá dentro de diez años: es la pieza que más pesa.

Con la bolsa de EE. UU. a unas 40 veces sus beneficios, lo que promete es bastante menos que su historia.

El PER de Shiller divide el precio entre la media de diez años de beneficios, descontada la inflación. En 2026 rondaba los 40: solo lo superó el máximo de diciembre de 1999, de 44. Su media desde 1881 es de unos 17.

Dale la vuelta: 1 entre 40 es un 2,5 %, lo que gana la bolsa por cada euro que pagas. Con un PER así, la década siguiente ha rendido casi siempre menos que la media. Pero no sirve para saber cuándo entrar, porque puede seguir alto muchos años: lo verás en otras formas de invertir.

El PER de Shiller de la bolsa de EE. UU.

Precio entre la media de diez años de beneficios, descontada la inflación.

Datos de Robert Shiller (Universidad de Yale). La cifra de 2026 es aproximada: entre 38 y 42 según el mes.

Valorar bien es útil. Para ganar dinero con ello, tendrías que valorar mejor que el precio.

  1. El precio ya es una valoraciónEs la media de lo que piensan miles de analistas y fondos que hacen estas cuentas cada día, con más datos y más tiempo que tú.
  2. Tu ventaja tendría que ser un supuestoGanar exige que tu crecimiento o tu tasa sean mejores que los del mercado, de forma repetida. Y un punto en cualquiera de los dos cambia el resultado un tercio.
  3. Para qué te sirvePara saber qué estás comprando, desconfiar de quien te dice que algo «vale el doble» y hacer tus cuentas con una rentabilidad prudente.
  4. Lo que vienePor qué ni valorar empresas, ni leer gráficos, ni operar cada día le ganan al mercado. Y cuánto haría falta para demostrar que alguien sí lo hace.

Comprueba lo que has aprendido.

Con un reparto de 4 € y una rentabilidad pedida del 8 %, subes el crecimiento esperado de un 4 % a un 5 %. ¿Qué pasa con el precio «justo»?

La bolsa reparte un 2 % y sus beneficios crecen un 1,5 % sobre la inflación. ¿Qué pasa con lo que rinde si el PER baja mucho en diez años?

Lo que te llevas de esta etapa.

  • Una empresa vale lo que valen hoy los flujos que repartirá: el dinero futuro se descuenta.
  • La rentabilidad que pides y el crecimiento son supuestos: un punto mueve el precio un tercio.
  • El PER es un Gordon disfrazado: dice qué crecimiento y qué riesgo supone el mercado.
  • Lo que rinde la bolsa sale de lo que reparte, lo que crece y lo que cambie el PER.
  • Con la bolsa de EE. UU. a 40 veces sus beneficios, lo prudente es esperar menos que su historia.

La pregunta siguiente: si el precio ya recoge todo lo que se sabe, ¿se le puede ganar? ¿Por qué casi nadie lo consigue?