Invertir en dividendos: por qué es mala idea en España

Vivir de las rentas sin tocar el capital: la promesa más vendida de la bolsa.

Compras empresas que reparten mucho y suben el dividendo cada año. Cobras sin vender nada, aunque la bolsa caiga. Suena prudente, tangible, casi como un alquiler. Por eso tiene tantos defensores.

  1. Lo que tiene de ciertoDa tranquilidad, y la tranquilidad ayuda a no vender en las caídas.
  2. Lo que escondeQue el dividendo sale de tu propio dinero, que en España pagas impuestos antes de tiempo y que eliges peor empresas.
  3. Esta lecciónLas tres cosas, una a una y con números. Al final, cómo tener una renta sin pagar de más.

Un dividendo es tu dinero, que sale de la empresa a tu cuenta. Ese día, la acción baja lo mismo.

El día en que la acción «descuenta» el dividendo, justo antes de pagarlo, su precio cae lo que se reparte. Es lógico: la empresa tenía 4 € en caja por acción y ahora los tienes tú. Tenías 100 € en acciones; ahora tienes 96 € en acciones y 4 € en la cuenta.

No has ganado nada. Has cambiado dinero de bolsillo. Y en el cambio, Hacienda se queda un 19 % o más de esos 4 €: ahora tienes 99,24 €.

Lo que tienes antes y después de cobrar un dividendo

Una acción de 100 € que paga 4 € de dividendo.

Repartir o no repartir no cambia lo que vale una empresa. Lo demostraron en 1961.

Merton Miller y Franco Modigliani, los dos premios Nobel, lo explicaron así: lo que vale una empresa depende de lo que gana y de cómo invierte, no de cómo reparte. Una pizza no tiene más comida por cortarla en más trozos.

Tienes 100.000 € y necesitas 4.000 € al año
Opción A: cobras un 4 % en dividendos96.000 € + 4.000 €
Opción B: vendes un 4 % de tu fondo96.000 € + 4.000 €
Diferencia antes de impuestosninguna

Es el «dividendo casero»: si un fondo no reparte, te haces tú el dividendo vendiendo un poco. La única diferencia está en los impuestos, y no es a favor del dividendo.

Muchos inversores tratan el dividendo como un regalo. Se ha medido, y les cuesta dinero.

  1. Dos cuentas en la cabezaHersh Shefrin y Meir Statman lo explicaron en 1984: separamos el dinero en cuentas mentales. Gastar el dividendo se siente bien; vender acciones, como gastar el capital. Aunque sea lo mismo.
  2. La desconexiónSamuel Hartzmark y David Solomon lo midieron en 2019: muchos inversores actúan como si el dividendo y la subida del precio fueran cosas sin relación, y no ven que el precio cae al repartir.
  3. Lo que paganCuando los tipos están bajos, esos inversores buscan dividendos y encarecen las acciones que reparten. Quien las compra en esos momentos ha rendido después menos.
  4. Una regla que sí sirveMira la rentabilidad total, con dividendos y precio juntos. Es la única que cuenta.

Para sacar la misma renta, vender participaciones paga mucho menos a Hacienda que cobrar dividendos.

Al cobrar un dividendo tributa entero. Al vender participaciones, solo tributa la parte que es ganancia, y el resto es tu propio dinero que vuelve.

Con 500.000 €, la mitad ganancia, y 20.000 € al año durante 25 años, la diferencia en impuestos se cuenta en decenas de miles de euros.

Cobrar dividendos o vender

Las dos carteras rinden lo mismo. Una te paga la renta en dividendos; la otra, un fondo de acumulación, vendiendo cada año lo justo.

Pruébalo. Pon tu cartera y la renta que necesitas cada año. Sube la parte que es ganancia: cuanto más vieja la cartera, más gana vender.

Vendiendo participacionesCobrando dividendos

En España, cada dividendo es un impuesto que pagas antes de tiempo, lo necesites o no.

Aunque no necesites el dinero, el dividendo tributa entero el año que lo cobras. Un fondo de acumulación no reparte: el dinero sigue dentro, trabajando, y no pagas nada hasta que vendes.

Con 100.000 € y un 7 % al año, en treinta años un fondo de acumulación llega a unos 761.000 €. Si un 3 % es dividendo y tributa cada año, a unos 649.000 €: 112.000 € menos. Y si lo heredan tus hijos, lo aplazado no se paga nunca: al heredar, esa ganancia no tributa en el IRPF.

100.000 € durante 30 años, al 7 % al año

Cálculo propio: dividendos al 19 % cada año y reinvertidos; antes de vender.

Los dividendos de fuera pagan dos veces, y no siempre recuperas lo de una.

  1. EE. UU.Retiene un 15 % si firmas el formulario que te pide el bróker al abrir la cuenta, o un 30 % sin él. Lo descuentas en tu declaración hasta el límite del convenio.
  2. SuizaRetiene un 35 %. Aquí solo descuentas un 15; el resto hay que reclamarlo allí, con papeleo y meses de espera.
  3. Más trabajoCada dividendo extranjero va en tu declaración, con su retención. Un fondo de acumulación irlandés no te da ninguno.
  4. El detalleLo tienes en extranjero y cripto, en la sección de Fiscalidad, casilla a casilla.

100 € de dividendo de una empresa suiza

Con una empresa de EE. UU. te llegan 85 € y descuentas los 15 € retenidos: no hay nada que reclamar.

Elegir acciones por su dividendo es elegir peor: menos empresas, y las mismas que caen juntas.

  1. Muchas fueraLas empresas que recompran acciones en vez de repartir, o que lo reinvierten todo, quedan fuera. En EE. UU., las recompras ya reparten tanto como los dividendos.
  2. Pocas dentroLa cartera acaba en bancos, eléctricas, telecos, petroleras y tabaco: pocos sectores, y los mismos que sufren juntos en cada crisis.
  3. La trampa del dividendo altoUn dividendo muy alto suele significar que el precio ha caído porque el mercado espera problemas. El dividendo es alto justo antes de recortarse.
  4. Las recompras, mejor para tiSi la empresa recompra, el precio de tus acciones sube y no pagas nada hasta que vendes. El mismo dinero, sin el impuesto adelantado.

En las crisis, el dividendo se recorta justo cuando más lo necesitas.

  1. TelefónicaLa acción de dividendo de España por excelencia pagaba más de 1,50 € por acción. En 2012 lo suprimió para reducir deuda.
  2. Los bancos en 2020El Banco Central Europeo pidió a los bancos de la zona euro que dejaran de repartir dividendos durante la pandemia. Lo hicieron casi todos.
  3. Banco PopularFue durante años una acción de dividendo. En junio de 2017 se vendió al Santander por un euro y sus accionistas lo perdieron todo.
  4. Vender tiene la misma pega, menos unaSi la bolsa cae, vendes participaciones más baratas. Pero tú decides cuánto, y no dependes de lo que decida un consejo de administración.

Lo bueno que hayan rendido las acciones de dividendo lo explican el valor y la rentabilidad, que se compran mejor.

  1. Lo que se veEn algunos periodos, las acciones con mucho dividendo han rendido más que la media. Sus defensores lo atribuyen al dividendo.
  2. Lo que hay debajoAl descomponerlas en factores, ese rendimiento lo explican el valor, porque suelen ser baratas, y la rentabilidad, porque suelen ganar dinero. El dividendo en sí no añade nada.
  3. Mejor por otro caminoEsos factores se compran con fondos de valor o de calidad, sin dejar fuera a las que recompran y sin pagar impuestos cada año.
  4. El veredictoInvertir por dividendos es pagar más impuestos para tener menos empresas. No tiene ninguna ventaja que no consigas mejor vendiendo un poco cada año.

Si necesitas una renta, créatela tú: vende un poco cada año con una regla.

  1. Un colchón aparteUno o dos años de gastos en un fondo monetario. Si la bolsa cae, tiras de él en vez de vender barato.
  2. Vende con una reglaCada año, lo que dice tu tasa de retirada. Lo viste en retiradas, con cuánto se ha podido sacar en la historia.
  3. Elige qué vendesPrimero el fondo con menos ganancia, y llena primero los tramos bajos del impuesto. Lo tienes en sacar el dinero pagando menos.
  4. Ni tocar el capital ni tenerle miedoUna cartera para vivir no tiene que quedar intacta para siempre. Gastarla poco a poco es para lo que la hiciste.

Comprueba lo que has aprendido.

Una acción cotiza a 50 € y paga un dividendo de 2 €. ¿Qué pasa ese día con lo que tienes?

Necesitas 20.000 € al año de tu cartera. ¿Qué paga menos impuestos en España?

Lo que te llevas de esta etapa.

  • Un dividendo es tu dinero cambiando de bolsillo: el precio baja lo que se paga.
  • Repartir o no, no cambia lo que vale una empresa; te puedes hacer tú el dividendo vendiendo un poco.
  • En España, el dividendo adelanta impuestos que un fondo de acumulación aplaza: en 30 años, más de 100.000 € de diferencia.
  • Una cartera de dividendos deja fuera buena parte del mercado y se recorta en las crisis.
  • Si necesitas rentas, vende con una regla: misma renta, menos impuestos.

La pregunta siguiente: hasta aquí, todas las formas de intentar ganarle al mercado. ¿Y las que no prometen ganarle, sino otra cosa: menos caídas, comprar barato, todo tiempo?