Etapa 1Por qué invertir

Nivel economía, etapa 3: Los privilegios que crea el Estado

En un mercado libre, casi ningún monopolio dura. Los que duran suelen estar protegidos por una ley.

Si una empresa gana muchísimo cobrando caro, atrae competidores que quieren su parte, y los precios bajan. Nokia dominaba los móviles en 2007; cinco años después, casi había desaparecido.

Los monopolios que duran décadas suelen tener algo que los demás no pueden conseguir: una licencia, una concesión o una ley que impide a otros entrar. No los crea el mercado, sino el Estado.

Qué le pasa a un monopolio en un mercado libre

Una licencia de taxi en Madrid o Barcelona se vende por más de 100.000 €. Ese precio es la prueba de un privilegio.

Los ayuntamientos limitan cuántos taxis puede haber, y el número apenas ha cambiado en décadas mientras las ciudades crecían. Como la licencia escasea, vale mucho: quien la tiene puede venderla a precio de piso.

Cuando llegaron Uber y Cabify, la respuesta no fue abrir el mercado, sino limitarlos también: una licencia de VTC por cada treinta de taxi. Lo pagan los usuarios, en precio y en esperas.

Cómo se fabrica el precio de una licencia

En España no puedes abrir una farmacia donde quieras, aunque seas farmacéutico.

La ley exige, en casi todas las comunidades, que haya una farmacia por cada 2.800 habitantes como mucho y 250 metros de distancia entre ellas. Solo un farmacéutico puede ser dueño, y de una sola.

El resultado: las farmacias existentes no temen a la competencia, y sus traspasos se pagan a cientos de miles de euros o más. La calidad se podría exigir sin limitar el número; el número limitado solo protege a los que ya están.

Las reglas para abrir una farmacia

Ley 16/1997 de regulación de servicios de las oficinas de farmacia y leyes autonómicas.

Hay decenas de oficios en España protegidos de la competencia por ley.

Algunos ejemplos conocidos.

  1. Los estancosUnos 13.000 en toda España, con concesión del Estado. Nadie más puede vender tabaco al por menor.
  2. Los notariosUnas 2.800 plazas, que se ganan por oposición, y unos aranceles que fija el Gobierno, no la competencia.
  3. Los estibadoresDurante décadas, solo los de una lista podían cargar y descargar barcos en los puertos. La justicia europea lo condenó en 2014.
  4. Los colegios profesionalesEn muchos oficios hay que pagar la cuota de un colegio para poder trabajar.

Un privilegio se mantiene porque a sus dueños les va mucho en él y a los demás, poco.

Mancur Olson lo explicó así: los que se benefician de un privilegio son pocos y ganan mucho cada uno, así que se organizan, presionan y votan por ello. Los que pagan son millones, cada uno pierde un poco y ni se entera.

Por eso casi ningún privilegio desaparece solo. Cuando alguien intenta quitarlo, los perjudicados salen a la calle; los beneficiados, que son todos los demás, no.

Un privilegio, visto por dentro

Un ejemplo, no un dato: por cada dos que ganan, veinte o doscientos que pagan.

Mancur Olson, «La lógica de la acción colectiva» (1965).

Libre mercado no es lo mismo que ayudar a las grandes empresas. A menudo es lo contrario.

Hay empresas que no ganan dinero compitiendo, sino consiguiendo del Gobierno normas a su medida, subvenciones o rescates. Por eso contratan a exministros y dedican millones a influir en las leyes.

Los liberales lo critican tanto como la izquierda, pero con otra receta: no más Estado para vigilarlo, sino menos poder en manos del Estado para repartir favores. Donde no hay nada que conseguir, nadie paga por conseguirlo.

Dos formas de ganar dinero

Hay quien defiende estas normas por calidad o seguridad. La pregunta es si hace falta limitar el número.

Casi todas estas protecciones se justifican con buenos motivos.

  1. Sus defensoresDicen que garantizan la calidad del servicio, llegar a zonas rurales o un sueldo digno a los profesionales.
  2. Los liberalesSe puede exigir calidad, títulos y seguridad sin limitar cuántos pueden trabajar. Limitar el número solo protege las rentas de los que ya están.
  3. Lo que casi todos aceptanCuando un permiso se vende por cientos de miles de euros, es que vale mucho más que lo que cuesta cumplir los requisitos.

Comprueba lo que has aprendido.

Una licencia de taxi se vende por 120.000 €. ¿Qué indica ese precio?

¿Por qué es tan difícil quitar un privilegio, según Olson?

Lo que te llevas de esta etapa.

  • En un mercado libre, casi ningún monopolio dura. Los que duran, los protege una ley.
  • Taxis, farmacias, estancos o notarios: el precio de su permiso mide el privilegio.
  • Pocos ganan mucho y muchos pagan poco: por eso los privilegios sobreviven.
  • El capitalismo de amiguetes no es libre mercado: vive de los favores del Estado.
  • Se puede exigir calidad sin limitar cuántos pueden trabajar.